miércoles, julio 01, 2009

LA IGLESIA RECORDARÁ A LOS SACERDOTES MUERTOS POR LOS FRANQUISTAS

La Catedral Nueva de Vitoria acogerá el próximo 11 de julio un funeral conjunto en memoria y reconocimiento de los 14 sacerdotes vascos que fueron ejecutados por el bando franquista durante la Guerra Civil. Además, se publicará una reseña de cada uno de ellos en el Boletín Oficial de las diócesis y se incluirán sus nombres en los registros diocesanos de sacerdotes fallecidos y en los libros parroquiales correspondientes. Con ello, los obispos vascos pretenden cumplir "un deber pendiente".

Según reconocieron ayer a través de un comunicado Juan María Uriarte, Ricardo Blázquez, Miguel Asurmendi y Mario Iceta, obispos de Donostia, Bilbao y Vitoria y obispo auxiliar de Bilbao, respectivamente, esos 14 sacerdotes no recibieron en su momento los debidos funerales y -en la mayor parte de los casos- no vieron registrado su nombre en los boletines. Por eso, y tras escuchar "la petición que se nos ha dirigido", sí lo harán ahora.

En ese sentido, aseguraron que, con motivo de la beatificación de 498 mártires en 2007 (religiosos asesinados por el bando republicano), y también en otras ocasiones, se les ha recordado el asesinato de esos otros 14 sacerdotes. Y afirmaron que, reconocidas las razones, han considerado oportuno cumplir ese deber. "Queremos realizar juntamente con nuestras comunidades diocesaneas un ejercicio de purificación de la memoria ", explican.

Los obispos subrayan que la comunidad eclesial "no fue en absoluto ajena al sufrimiento" que provocó la Guerra y precisan que fueron "más de setenta" los sacerdotes y religiosos asesinados en la Diócesis de Vitoria -única entonces-, en los territorios controlados por uno u otro bando. "Centenares de personas fueron ejecutadas, víctimas de odios y venganzas", añaden.

No obstante, aunque se acuerdan de todas ellas, recuerdan de modo especial a "aquellos plesbíteros que, habiendo sido ejecutados por los vencedores, han sido relegados al silencio". En concreto, a los sacerdotes Martín Lecuona, Gervasio Albizu, José Adarraga, José Ariztimuño Aitzol , José Sagarna, Alejandro Mendicute, José Otano, José Joaquín Arin, Leonardo Guridi, José Marquiegui, José Ignacio Peñagaricano, Celestino Onaindia, Jorge Iturricastillo y Román de San José Urtiaga.

"Deseamos prestar un servicio a la verdad, que es uno de los pilares básicos para construir la justicia, la paz y la reconciliación", argumentan, mientras defienden su deseo de "contribuir a la dignificación de quienes han sido olvidados o excluidos y a mitigar el dolor de sus familiares y allegados". "Queremos pedir perdón e invitar a perdonar. De ninguna manera pretendemos erigirnos en jueces de los demás, sino reconocer ante Dios nuestras limitaciones en el pasado y en el presente", agregan.

Rechazar la muerte

Y explican, sobre ese perdón, que con él la Iglesia se dirige, ante todo, a Dios, fuente de la vida y de la paz. "A Él le pedimos la luz y la fuerza necesarias para saber rechazar siempre la violencia y la muerte como medio de resolución de las diferencias políticas y sociales". Por todo ello, anuncian las iniciativas antes mencionadas. "Purificando la memoria; sirviendo a la verdad; pidiendo, ofreciendo y acogiendo el perdón, queremos mirar al pasado para aprender a construir un presente y un mañana nuevos", concluyen. El funeral del 11 de julio tendrá lugar a las 12.00 horas y está invitado "todo el pueblo de Dios y, particularmente, los familiares de las víctimas y plesbíteros de nuestras diócesis".

(Noticias de Gipuzkoa. 1 / 07 / 09)