martes, septiembre 29, 2009

REFLEXIONES EN EL 73 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE FORTUNATO AGIRRE (*). Fidelita, José Miguel, Mikele y Mirentxu Agirre (Hijos de Fortunato Agirre)

HOY , día 29 de septiembre, día de San Miguel, en un campo de labranza, junto a la tapia exterior del cementerio de Tajonar, fue vilmente asesinado Fortunato Agirre Lukin hace exactamente 73 años, y las razones fueron sus numerosos pecados, alguno de los cuales vamos a detallar:

1º. Cometió el grave pecado de nacer en Arellano (Navarra), y por lo tanto ser vasco y, consecuente con ello, conforme se fue desarrollando su inteligencia, profundizar en su cultura, aprender su idioma, en una palabra, hacerse euskaldún. Un terrible pecado que los buenos no le perdonaron. Por eso lo mataron.

2º. Cometió el grave pecado de ser coherente con sus ideas y sus convicciones y afiliarse al nacionalismo vasco para trabajar por sus ideas y construir una Euskalherria mejor. Por eso lo mataron.

3º. Cometió el grave pecado de, una vez casado y viviendo ya en Estella, presentarse a las elecciones municipales como concejal para aportar su trabajo en beneficio de Lizarra. Salió elegido y con posterioridad fue también elegido alcalde nacionalista, en cuyo cargo desarrolló inmensa labor social, urbanística, estructural, de planificación, etcétera. Esta enorme labor social no gustó mucho a las derechas, a los buenos . Por eso lo mataron.

4º. Cometió otro pecado tremendo. Fue un gran demócrata. Un hombre de grandes valores humanos, inteligente, dialogante, abierto, comprensivo, lo que de verdad es un demócrata. Por eso lo mataron.

5º. Cometió el gran pecado de presidir en Estella la Asamblea Nacional de alcaldes del País Vasco para aprobar el primer Estatuto autonómico para Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya, que fracasó por oposición de las derechas de Navarra y por incomprensión política de las izquierdas. No se lo perdonaronlos buenos . Por eso le mataron.

6º. Cometió el gran pecado de ser creyente y practicante y, curiosamente, a aquéllos que decían defender a Dios de los rojos comunistas en aquella gran cruzada, no le gustaba que fuera un hombre religioso y de un gran conocimiento de la religión. Por eso lo mataron.

Hemos elegido estos pecados, y no los más importantes, hay muchos más graves, pero no merece la pena seguir. Simplemente pedimos una reflexión y un recuerdo para Fortunato y para 3.400 más.

(Noticias de Navarra. 29 / 09 / 09)

(*)Personalidad nacionalista vasca nacida en la localidad navarra de Arellano el 12 de julio de 1898. Ingresó a los 14 años en el noviciado de capuchinos de Estella, continuando los estudios de latín, filosofía, moral y cánones en Altsasu. No sintiendo vocación de religioso salió del noviciado empleándose en un comercio de Pamplona. Posteriormente se estableció en Estella instalando un taller mecánico. Contrajo matrimonio y tuvo una hija; viudo, casó con Elvira Aristizabal en 1929 con la que tendría 5 hijos.

Poco después, en 1931, tras ser proclamada la II República, era elegido concejal y alcalde de la ciudad. Fue un alcalde popular nombrado por unanimidad, por la mayoría de derecha y la minoría de izquierda. Como tal presidió la Asamblea del Estatuto Vasco celebrada en Estella en 1932. En el verano de 1934 presidió la Comisión de Alcaldes de Navarra. Con motivo de la rebelión de los alcaldes vascos contra las conculcaciones del Concierto Económico fue procesado en unión de 1.500 alcaldes más siendo separado del cargo por sentencia judicial y repuesto con el nuevo Gobierno del Frente Popular de Madrid. Su gestión municipal fue destacada: combatió el paro obrero, trazó las grandes vías de ensanche de la ciudad, construyó carreteras radiales y puentes, fomentó la cultura, mejoró la pavimentación. Pertenecía al Napar Buru Batzar del P. N. V.

Meses, incluso días antes del Alzamiento militar informó al Gobierno de la República de las andanzas de Mola y de que en el monasterio de Iranzu había un arsenal y se reunían los conspiradores contra la misma, lo mismo que en otras zonas de la merindad. Sus reiteradas informaciones no fueron tenidas en cuanta y Mola se alzó, con todas sus con secuencias.

Aguirre fue asesinado de dos tiros en la nuca, tras 72 días de prisión, y enterrado en secreto el 29 de septiembre de 1936 por elementos pertenecientes al bando alzado en rebeldía contra la República. Su viuda, estaba embarazada de gemelas.

(Euskonews)