martes, julio 08, 2008

SOLICITAN QUE EL AYUNTAMIENTO DE LORCA (MURCIA) QUITE A FRANCO LA MEDALLA DE ORO DE LA CIUDAD


La asociación de memoria histórica de la Región de Murcia "Amigos de los caídos por la Libertad (1939-1945)" solicitará hoy formalmente al ayuntamiento de Lorca que revoque un acuerdo del pleno municipal de 1965 por el que le fue concedida la Medalla de Oro de la ciudad al dictador Francisco Franco.

Fuentes de la asociación anunciaron que su presidente, Florencio Dimas, presentará hoy un escrito en el registro general del Ayuntamiento de Lorca, reiterando dos peticiones anteriores, de fecha 13 de diciembre de 2007 y 31 de enero de 2008, ambas sin respuesta, instando a los grupos municipales a la retirada de la medalla que se concedió a Franco hace 43 años.

La asociación se acoge a la ley de reparaciones 52/2007, conocida como Ley de Memoria Histórica, que incluye la retirada de elementos de exaltación al régimen franquista, "como lo es que la más alta distinción de una ciudad haya servido para ejemplarizar al máximo exponente de un régimen antidemocrático".

Con posterioridad a la iniciativa de esta asociación, materializada por primera vez sin éxito en 2007, han sido presentadas propuestas semejantes, impulsadas por asociaciones memorialistas y de víctimas del franquismo, por los grupos políticos socialistas, de IU y de otras formaciones en distintos ayuntamientos. Es el caso de Alicante, Avilés, Binéfar, Cádiz, El Puerto de Santa María, Gerona, Gijón, Llanes, Málaga, Salamanca, San Fernando, San Roque y Villena, siendo el ayuntamiento de Cádiz el último en aprobar esta medida.

Transcurridos casi seis meses desde la presentación de esta propuesta en Lorca, la asociación regional "insta a los grupos políticos a que no demoren innecesariamente el cumplimiento de ley, puesto que los honores y distinciones concedidos por un ayuntamiento deben servir para honrar a los que nos honraron y no al revés", indicaron las fuentes. La asociación considera que "no se entendería" que los grupos políticos de un ayuntamiento democrático "perseveraran en tolerar una distinción tan ignominiosa".

La Medalla de Oro de Lorca fue entregada a Franco en 1965 por el entonces alcalde de la ciudad, Lucas Guirao.

(20 Minutos. 07 / 07 / 08)

lunes, julio 07, 2008

UN AÑO MAS: HOMENAJE A LOS GUDARIS EN EL MONTE ALBERTIA



El monte de Albertia, cercano a la localidad alavesa de Legutio, fue testigo de la batalla en la que más gudaris murieron en la Guerra del 36. Trescientos militantes de EAE-ANV fallecieron en aquella ofensiva.

Ayer, 72 años después de aquella tragedia, la misma colina pudo comprobar que la llama del recuerdo sigue viva. La formación ekintzale, arropada por decenas de ciudadanos vascos, ha recordado, año tras año, y desde los días más oscuros del franquismo, aquellas trágicas muertes, otorgando, además, el reconocimiento a la entrega y la lucha de aquellos trescientos militantes. Y la jornada de ayer no defraudó.

En la cima y en las campas

Fueron ayer cerca de trescientas personas las que, pese a la intermitente lluvia, ascendieron hasta la cima del monte que da nombre a la cita. Allí, junto al monolito en honor a los gudaris, un pequeño homenaje hizo de aperitivo al "Albertia Eguna".

El ex-preso político Jon Etxeandia tomó la palabra junto a una integrante de la Ejecutiva Nacional ekintzale para rendir homenaje tanto a aquellos gudaris vascos que murieron defendiendo la legalidad republicana y las libertades para Euskal Herria como a todas aquellas personas que han muerto o han sido represaliadas, a lo largo de estas décadas, «por haber defendido la independencia y el socialismo de Euskal Herria».

La bandera que exige la repatriación de los presos, junto a un arrano beltza, una ikurriña, una bandera de la CNT y la de EAE-ANV decoraron ese privilegiado paraje. Entre los asistentes se encontraba un asiduo participante, un superviviente de un batallón de la CNT, en aquella guerra derivada del alzamiento fascista de 1936.

El gran protagonista del día fue, sin embargo, el histórico militante de la formación ekintzale Pako Gallaga, fallecido en agosto del pasado año. Este vizcaino, que tal y como recordaron en la intensa jornada de ayer es «hijo y padre de gudaris», vio cumplidos sus deseos, al ser esparcidas sus cenizas en ese paraje repleto de árboles que es Albertia.

Un dantzari bailó un aurresku a este vecino de Algorta que descansará, desde ayer y para siempre, en el mismo lugar que desde hace décadas lo hacen dece- nas de compañeros de lucha.

Tras el sencillo homenaje que finalizó al son del ``Eusko Gudariak'', un acto político en las campas de Gaztelua, seguido por más de medio millar de ciudadanos, puso el broche final a esta jornada.

El acto de conmemoración de la batalla de Albertia ha constituido año tras año un puente entre los gudaris de ayer y de hoy. Y ése fue el mensaje que lanzaron tanto el dirigente de LAB Txutxi Ariznabarreta como el portavoz de Ahaztuak, Martxelo Álvarez, o el secretario general de EAE-ANV, Txarli González. Los tres oradores unieron con un emotivo hilo conductor la historia y la actualidad de este país. Desde 1936 hasta el día de hoy. Atestiguaron que la lucha iniciada entonces sigue «aún vigente» y aseveraron, además, que seguirá así hasta que Euskal Herria sea dueña de su futuro.

Iñaki Olalde, en nombre de la izquierda abertzale, hizo especial hincapié en la necesidad que tiene este país para que se produzca un cambio político. A su juicio, Euskal Herria está inmersa en una «encrucijada» de la que debe salir, afrontando un «verdadero» cambio político que dé solución a los nudos del conflicto político y armado que sufre Euskal Herria.

Olalde apuntó que el derecho a decidir y la territorialidad deben ser las «bases fundamentales» para abordar ese cambio político y abogó por trabajar en esa dirección.

Acción Nacionalista Vasca había nacido seis años antes de aquel golpe fascista del 36 que acabó con miles de vidas. Sin embargo, después de que los poderes del Estado español pusieran en marcha, a través de la Ley de Partidos, todo un entramado político, jurídico y policial para impedir que la izquierda abertzale accediera a espacios de participación político-institucional, EAE-ANV retomó los principios políticos de su nacimiento y volvió al primer plano de la escena política vasca el pasado año. Pero el engranaje represivo también puso a la formación ekintzale en su particular punto de mira y, debido a la suspensión impuesta desde Madrid, este homenaje que viene celebrándose de forma totalmente pública y sin descanso padeció ayer algunos de los síntomas de esta suspensión. El secretario general de EAE-ANV, Txarli González, detalló a GARA que el llamamiento se hizo de forma más «reservada» y que la habitual comida popular no pudo llevarse a cabo. Aún así, González aseguró que «por encima de todo el próximo año volverá al monte Albertia, como cada año".

(Gara. 7 / 07 / 08 - Fotos: Ahaztuak)

LA "GUERRA" EN LA PUEBLA DE CAZALLA: UNA MEDIDA DEL MARTIRIO REPUBLICANO. Artículo de opinión de Pepe Gutierrez-Alvarez


Hasta mediado el mes de abril de este 2008, el que escribe seguía utilizando lo sucedido con la represión franquista en mi pueblo natal, La Puebla de Cazalla, como ejemplo de la persistencia de lo que Víctor Serge llamaría “el asesinato de la memoria”. Aunque “lo sucedido” podría escribirse en una línea emparentada con lo escrito por Joseph Conrad en "El corazón de las tinieblas", hasta entonces se podía decir que no se había movido apenas una hoja de protesta o algo que se le pudiera parecer.

Se trataba de una historia de catacumbas en el que el concepto de “guerra civil” poco tenía que ver con lo que se ha entendido como tal, o sea era algo sin el menor parecido a lo que pudieron ser por ejemplo las guerras carlistas. A pesar de todo el descomunal esfuerzo por parte del bando vencedor por encontrar pruebas locales para su “causa general”, el hecho es que ni durante el quinquenio republicano ni durante los pocos días que van desde la sublevación hasta la entrada de las tropas al mando de Queipo en el pueblo, no pudieron registrar ni una sola víctimas. Sí las hubo antes fue en las represiones perpetradas por las fuerzas represivas entonces “al servicio de la República” contra las movilizaciones jornaleras, y luego, nada más. Sin embargo, lo que ocurrió después fue inenarrable.

Señalo que hasta mitad de abril porque en los setenta y pico de años que siguieron la represión contra todos los colores del republicanismo, e incluso contra algunas “personas de orden” que mostraron su desafección a lo que estaba sucediendo, nadie se atrevió a decir media palabra en público. Mientras vivió el dictador, las únicas voces posibles fueron las de las catacumbas, fragmentos de historias vividas o escuchadas que se narraban con la garantía de unas paredes sólidas y de puertas y ventanas bien cerradas. Y es que no solamente tuvo lugar la citada represión, es que después, una parte destacada de sus responsables, personajes que podían dejar como blandos y tibios los de tantas películas, ocuparon algunas de las plazas claves del aparato policial, mostrando su brutalidad y crueldad en numerosos detalles cotidianos. Por ejemplo, rapando y paseando por las calles a los homosexuales que aparecían en los días feriales.
Se podría creer que con las libertades todo sería distinto, y así fue en lo que era presente. Partidos comunistas como el maoísta PTE, el propio PCE, y ulteriormente IU, ocuparon durante dos décadas las alcaldías con una oposición liderada por el PSOE, que entre 1931 y 1936, fue de largo, la fuerza política hegemónica, eso sí con desbordamiento radicales por parte de las juventudes, de los partidarios de Largo Caballero, y el pequeño PCE, más una minoría anarquista que trabajaba en el interior de la UGT. Pero la historia siguió en las catacumbas, y el comentario de un concejal que públicamente miro hacia atrás con ira, conllevó su destitución. No había que provocar, se trataba de ser tan prudente que en el pueblo se podían encontrar calles con personajes tan significados, y tan cercano como Salvador Allende (víctima de buenos discípulos de Franco), pero no de los concejales que fueron fusilados. Ni tan siquiera de su alcalde, un hombre moderado partidario de Azaña, que pudo escapar hacia la zona republicana por lo que en su lugar fusilaron a su anciano padre, y además en la misma puerta de la Iglesia.

Pasarían casi tres décadas, y parecía que todo aquello no había ocurrido aunque los parientes más cercanos a las víctimas seguían con su capital de lágrimas y dolores ocultos, diciendo lo que no se podía decir por los rincones, y algunos de los verdugos más reconocidos podía pasearse como si tal cosa por las calles que habían contribuido a ensangrentar, y los hubo, como Manuel Barroso, el más señalado de todos, que hizo profesión de fe que sí todo aquello volviera a hacer, actuaría de la misma manera. Esto pasaba cuando en América Latina ya hacía tiempo que gente así se las tenía que ver con la justicia, y cuando en Europa se juzgaba por crímenes contra la humanidad a ancianos nazis que, sin lugar a dudas, no eran responsables ni de la mitad de crímenes de lo que fue Queipo de Llano cuyos méritos todavía son reconocidos en algunas iglesias de la capital de la que señor de horca y cuchillo, Sevilla.

Aquí y allá ya se habían erigido lápidas o monumentos conmemoratorios a los republicanos asesinados muy lejos de las trincheras, pero en La Puebla el silencio seguía siendo la norma. En mis visitas pude escuchar a familiares respetados que de eso mejor era no hablar, que ya todo se había olvidado, y que lo mejor para todo era “no menearlo”. La magnitud de la represión era tan grande, y el número de verdugos tan reconocidos, que se argumentaba a favor de los descendientes de estos, que nada tenían que ver. Por otro lado, resultaba patente que si la emigración de los años 50-60 se había llevado aproximadamente la mitad del pueblo (que no ha vuelto a recuperar la misma amplitud demográfica hasta hace unos pocos años), y está claro que entre los primeros en marchar estuvieron aquellos familiares para los que la vida en la localidad fue literalmente irrespirable. También seguía el miedo, mucho miedo. El que demostraba por ejemplo mi padre cuando leyó lo que yo había escrito en "Memorias de un bolchevique andaluz", sufrió un ataque de pánico. A pesar de que el ámbito familiar más próximo no hubo ninguna víctima, el hombre consideraba que me la estaba buscando, y durante un tiempo trató de convencerme de que no las publicará: “Esta gente vendrá a por ti”, era una de sus palabras habituales en las discusiones.

Esta prudencia que ha sido considerada como modélica por tantos historiadores y analistas, no respondía a una reflexión política elaborada ni nada por el estilo. Era prudencia motivada ante todo por el miedo, todavía en 1977, el mero rumor de que si no se votaba a la derecha podían quitarte las pensiones corrió como la pólvora por muchos hogares del pensionista. Recuerdo que ante un comentario mío en plan irónico, provocó la reacción de uno de los líderes del movimiento, diciendo que no se trataba de ninguna tontería. Mis padres que todavía trabajaban, no dudaron de que “aquello podía ser cierto”.

Las razones eran pues muy otra, cierto estaba el tiempo transcurrido, pero también el hecho de que la represión se prolongó entre los familiares de las víctimas. A principios de los años setenta, todavía verse que el descendiente de un republicano señalado era “puteado” en el servicio militar, y tener problemas diversos en la escuela, a la hora de pedir el pasaporte, etc. Esto explica que no fue hasta la conquista de las libertades que muchos jóvenes pudieron saber que su padre o su abuelo habían formado parte de la CNT o del PCE. También explica que entre los activistas de la clandestinidad era más fácil encontrar descendientes de los “vencedores” (un término que merece ser matizado, primero porque la mayoría hizo la guerra con Franco por miedo, y segundo porque la “victoria” no les significó más que entrar en el mercado laboral sin ninguna clase de derechos) que de los republicanos que habían padecido su calvario particular. Si el militar-fascismo pretendió dar una lección contundente al pueblo, lo consiguió.

Sin embargo, a mi entender esto no explica por sí mismo las razones de una prudencia que seguramente merece un calificativo menos diplomático. En un principio, nada impedía que tantas y tantas víctimas anónimas conocieran, al menos en lo más elemental, el reconocimiento que sí se le dispensó a los más reconocidos como Companys o Miguel Hernández, por citar dos casos que están en el conocimiento de todo el mundo. Esto era tanto más factible en cuanto, de entrada, no se trataba de señalar a los culpables. Que estos temían la revancha, e intuían que con los trabajadores arrinconando a la dictadura, les podía llegar la hora de la justicia, lo demuestra el hecho de que hicieron desaparecer todos los documentos que le pudieran inculpar. Desaparecieron de los ayuntamientos, de las sedes de la Falange, y los que estaban en manos del “ejército salvador”, quedaron a buen recaudo. Todavía se sigue creyendo dueños de los documentos que guarda.

Con el tiempo pasado, con el peso de la cultura de la derrota, aquí no cabía pensar en ningún Simon Wiesenthal, que además se tendría que haber enfrentando a la izquierda transformada, la misma que creía que con la victoria en las urnas ya era más que suficiente. Hasta verdugos del calibre de Ramón Serrano Súñer han podido morir en paz con dios sin haber tenido que pagar ni una multa de tráfico. Ahí está el caso de Fraga, que no solo ha permanecido fuera de toda sospecha, es que ha obtenido un reconocimiento que ya hubieran querido para sí muchos tantos y tantos antifranquistas. Encima de todo lo demás, les ha caído un periodo de denigración de las ideas socialistas, y ahora cuando se habla de ellos son meramente “demócratas”, una palabra que hoy oficialmente no se conecta precisamente con las divisas de la revolución francesa sino con el comprender que quien manda es el “libre mercado”.

El caso es que, finalmente, en La Puebla de Cazalla se han dado dos pasos que parecían que no iban a llegar nunca. El primer es que se ha empezado a trabajar en el reconocimiento de las fosas comunes, y a la verificación de las personas asesinadas. Hay mucha faena, pero parece que se cuenta, eso sí sin acritud, con el apoyo de algunas entidades de la Junta, la misma que daba un apoyo determinante a la película de Antonio Gozalo, "Una pasión singular (Blas Infante)", para hacer que a continuación pasara lo más desapercibida posible, hasta el punto que ni tan siquiera se ha editado en DVD a pesar de contar con una cierto presupuesto, con actores conocidos, y con una cierta entidad fílmica.

El otro es que se editado por la Red un libro de título inequívoco: "La represión militar en La Puebla de Cazalla, 1936-1943", obra minuciosa de José Mª García Márquez, que ha contado con el sostén de la Fundación de Estudios Andaluces. Se trata de un trabajo que alcanza todo lo que hoy es posible alcanzar contando con la base de los documentos de los vencedores (de los otros no hay ni una miserable carta), y con el testimonio oral de los familiares. Es un esfuerzo que corona el empeño de muchos familiares en no resignarse, en la vía creada por los historiadores que ya han efectuado una primera exposición del avance de las tropas franquistas por Andalucía, y también el interés de unas nuevas generaciones que parecen haber superado el trauma derivado de las jornadas de terror. García Márquez cuenta lo que significó la República para un pueblo que vivía del campo y cuyas tierras estaban en unas pocas manos, los llamados “días rojos” que siguieron a la sublevación, y todo lo que vino después.

Esto hasta donde es posible dado el saqueo de buena parte de las fuentes primordiales, y del hecho de que –insisto- los únicos testimonios escritos fueron los de ejército ocupante…Digo ejército ocupante porque lo que sucedió no fue una guerra civil en el sentido clásico, sino una rebelión del ejército colonial que tras asesinar a los mandos leales a la República trató de ocupar su propio país utilizando los métodos de la guerra colonial aplicados en la campaña de Marruecos más los métodos de la “revolución fascista”… Pero aún y así, con sus propios papeles, y con los recuerdos de supervivientes y familiares, el libro ofrece un cuadro que no permite ninguna duda. La República en La Puebla fue asesinada, y culpada de “desmanes” que no había cometido.

La magnitud del crimen resulta también un añadido fundamental al del tiempo, para comprender tantos años de silencio. Todo es demasiado fuerte, demasiado horrible, para entrar en una revisión a tumba abierta, para depurar todas las responsabilidades sobre todo porque los cuerpos que fueron los principales responsables dejaron claro en la Transición cual eran sus límites, y se mantuvieron al margen de la Constitución, depositando su confianza no en las Cortes, sino en el rey. Sería quizás por eso que alguien como el último Octavio Paz llegara a decir que, al final de todo, la guerra civil la había ganado la monarquía. Quizás esto explique que las libertades significaran más silencio, mucho más silencio que el se pudo dar en la última fase del antifranquismo.

Para los que, aunque sea indirectamente, hemos vivido de cerca esta historia, la lectura del libro de García Márquez es como una suerte de operación con una memoria sangrante al tiempo que nos reconforta saber que, aunque tarde, ya ha empezado el reconocimiento con una deuda con el pasado y con el presente, porque en no poca medida todavía estamos allí. Es también un ejercicio necesario para contrarrestar los sentimientos de asco y de odio, primero porque el tiempo lo maleado todo, y segundo porque estos sentimientos no nos hacen mejores. Quizás la mejor venganza sea recuperar la memoria viva de los que lucharon y murieron por nosotros, de recuperar lo mejor de su ejemplo, amén de tratar de ser lo más diferente posible de aquellos cuatro generales que durante muchos años dieron nombre a nuestras calles y avenidas, y colonizaron nuestra historia.

Por otro lado, es una lectura que nos permite entender algunos temas que son parte del debate histórico. Los que murieron querían otra España a la que habían sufrido, los que mataron fueron peones de una contrarrevolución.

Y allí se quedaron, con uniformes, para que nadie olvidara.

(Kaos en la Red. 4 / 07 / 08)

domingo, julio 06, 2008

"NO QUIERO QUE MI PADRE ESTE ENTERRADO CON FRANCO". Familiares de republicanos sepultados en el "Valle de los Caidos" sin su permiso piden sus cuerpos

Armados con fusiles y una lista de rojos elaborada por los vecinos del pueblo, un grupo de falangistas aparca el 20 de agosto de 1936 su furgoneta en la plaza de Pajares de Adaja (Ávila). Encuentran a siete de los nueve señalados, entre ellos una mujer, y los matan en una cuneta de un pueblo cercano, Aldeaseca. Antes de irse, obligan a un vecino de la localidad a recoger los cuerpos con su carro y a enterrarlos en un pozo. 23 años después, otro grupo de hombres, éstos armados con palas y cumpliendo órdenes de la misma autoridad que había decidido darles muerte, desentierra los cadáveres y los traslada al Valle de los Caídos, el monumento que Franco ideó en 1940 para inmortalizar su victoria y honrar a los muertos de su bando.

"Gente del pueblo nos había dicho que una noche se los habían llevado a todos al Valle de los Caídos, pero cuando exhumamos la fosa, el 11 de octubre de 2003, ya no nos quedó ninguna duda", explica Fausto Canales, de 74 años, hijo de Valerico, uno de los siete fusilados de Aldeaseca. "Con las prisas, los desenterradores se habían dejado un cráneo, huesos de falanges, varias vértebras, piezas dentales y el dedal de la mujer asesinada aquella madrugada de 1936 con seis hombres".
En los festejos del primer aniversario de la victoria, en 1940, cuando Franco explica a sus hombres de confianza y a embajadores de la Alemania nazi y la Italia fascista su gran proyecto, no tenía ninguna intención de incluir en el Valle de los Caídos a los muertos del bando enemigo. Pero tampoco pensaba que fuera a tardar 20 años en construirlo. Muchas viudas de soldados franquistas no autorizaron el traslado de los cuerpos de sus maridos al mausoleo. El régimen necesitaba cuerpos para alimentar aquella enorme cripta y el Ministerio de la Gobernación los pidió por carta a ayuntamientos de toda España, rogando, además, que respondieran "con la mayor brevedad posible". Muchos municipios contestaron que no tenían muertos franquistas, pero sí "fosas del ejército rojo".

"A los ayuntamientos les venía muy bien, porque las fosas de republicanos les quitaban espacio e impedían muchas veces ampliar el cementerio municipal. Además, el panorama internacional había cambiado y el régimen ya no podía permitirse seguir marcando la brecha entre vencedores y vencidos. La cripta era muy grande y al final Franco cambió de criterio para incluir en su monumento cuerpos de republicanos", explica la historiadora Queralt Solé, autora de "Los muertos clandestinos" (Editorial Afers).

Al acudir al Valle de los Caídos, Fausto Canales comprobó en el libro de registro que, en efecto, los cuerpos de los siete fusilados de Aldeaseca habían sido trasladados allí un mes antes de la inauguración del monumento. Un monje benedictino le señaló el lugar exacto: "Columbario 198 de la cripta derecha de la capilla del sepulcro. Piso primero". Fue su única y penúltima visita al Valle de los Caídos. "Sólo volveré a ese lugar para llevarme a mi padre y a sus seis compañeros otra vez a casa".

Aquel día terminó la búsqueda y comenzó la lucha. Cuando empezó a buscarle, Fausto sólo tenía de su padre, asesinado cuando él tenía dos años, una fotografía del servicio militar. Ahora acumula decenas de documentos oficiales que puede recitar de memoria, y que siguen su rastro. Lo tiene todo listo para enviárselo al juez Garzón, quien tiene pendiente la admisión a trámite de un centenar de denuncias por desaparecidos de la Guerra Civil. Entre ellas, las de los siete fusilados de Aldeaseca.
La viuda de Joan Colom, un soldado republicano que murió de tifus en Lleida tras caer preso, falleció pensando que su marido estaba enterrado en una fosa común en el cementerio de la ciudad. "Cuando mi madre fue a reclamar su cuerpo a la cárcel le dijeron que había muchos en aquella fosa, que a lo mejor estaba debajo de todos y que era imposible llevárselo. Si hubiera sabido esto, habría sufrido tanto...", explica Laura Colom, de 77 años, entre lágrimas. "Hemos ido a llevarle flores muchas veces, ¡cuando ya no estaba ya allí!". Su padre fue registrado con el número 26.569 el 21 de julio de 1965 en el Valle de los Caídos.

La familia lo descubrió gracias a la investigación de la historiadora Queralt Solé hace unos meses. Y no se resignan a dejarle "en ese lugar siniestro", asegura su nieto, Joan Pinyol. "A mi abuela se le hubiera revuelto el estómago al saber que su marido está enterrado al lado de su verdugo. Si el dictador pudo profanar tumbas y robar cadáveres, ¿por qué no vamos a poder nosotros, en plena democracia, recuperar su cuerpo y enterrarlo con sus seres queridos? Es un insulto que el cadáver de mi abuelo, que murió defendiendo la República, contribuya a engrandecer ese monumento".
El grupo parlamentario de ERC, IU e ICV va a presentar una proposición no de ley instando al Gobierno a que elabore, en un plazo de seis meses, un censo de los enterrados en el Valle de los Caídos y permita a quienes "se han visto obligados a formar parte de la mayor apología del franquismo" rescatar a los suyos. La mayoría de los republicanos enterrados en el Valle de los Caídos, recogidos de fosas comunes, están sin identificar. Nadie sabe el número exacto de cuerpos que yacen allí, pero los historiadores calculan que puede haber 50.000 y que un 40% son republicanos.

Haber luchando en el otro bando tampoco fue una garantía. El régimen no solicitó autorización a la viuda de Pedro Gil, un agricultor de Calonge (Soria) que había luchado con los nacionales, para llevárselo al mausoleo. "Ella cree que sigue en una fosa con otros cuerpos, como le habían dicho. A mí se me cayó el alma en trocitos cuando me enteré de que se lo habían llevado sin permiso", explica su hijo, Silvino Gil, de 72 años. Tenía 14 meses cuando mataron a su padre. "¡A nadie le gusta que le toquen sus muertos! Queremos traerle a casa. Esto no es una cuestión política, es un derecho familiar", añade su nieta Rosa.

(El Pais. 6 / 07 / 08)

LEÓN: LAS "TRES ROSAS" DE LA VIRGEN DEL CAMINO FUSILADAS POR LOS FRANQUISTAS YA TIENEN MONOLITO

Las 'tres rosas' leonesas, Teresa Monje, Visitación Herrero y Josefa Tacón, asesinadas en septiembre de 1936 por su activa militancia en distintos partidos de izquierdas, cuentan desde este sábado con un monumento erigido en su recuerdo en las inmediaciones del lugar donde fueron 'paseadas'. El monolito se encuentra ubicado en el paraje conocido como "Arroyo del Truébano", a las afueras de la localidad de La Virgen del Camino.

El conjunto escultórico ‘Memorial 71 años’, obra de Juan Carlos Uriarte, rinde también homenaje a casi otros 41 fusilados en esta zona en distintos momentos de la Guerra Civil española. Así lo ha asegurado la presidenta de la "Asociación de Estudios sobre la Represión en León" (Aerle), Encina Cendón, quien ha reclamado a las distintas instituciones que elaboren un mapa sobre las fosas comunes que todavía se conservan en numerosas localidades de la provincia. Ha indicado que el número de desaparecidos es una cifra que todavía hoy se desconoce aunque en poblaciones como Villamanín, cercano a Asturias, podrían alcanzar hasta el millar.

Este monumento, financiado por el Ministerio de la Presidencia, ha sido inaugurado en un emotivo acto que ha contado con la presencia de los familiares de los asesinados. También acudieron el economista y ex rector de la Universidad de Barcelona, Fabián Estapé; el poeta Alfonso García y otras autoridades.

(Leonoticias. 6 / 07 / 08)

sábado, julio 05, 2008

JUGANDO A BOMBARDEAR GERNIKA. Artículo de opinión de Vicente Sepulcre, miembro de "Izquierda Socialista" (PSOE)

La existencia de los videojuegos se remonta hacia 1947, aunque su desarrollo como tal vino a producirse a finales de los años 70, siendo el contenido de los juegos de lo más variopinto, encontrándonos desde el típico y legendario "Comecocos", el "Tetris" o los inolvidables marcianitos, donde te permitía matar a las naves enemigas, dispuestas en filas, avanzando imparables hacia tu solitaria nave, indefensa ante tanto enemigo mortal.

Posteriormente se realizó un salto cualitativo, en las imágenes y en los contenidos, pero siempre ha primado un caracter bastante violento en un sector de este tipo de entretenimiento. Cierto es que en el ranking de ventas se mantiene como numero uno el indiscutible Mario Bross, seguido muy de cerca por Pokemon. Pese a este dato de ventas, a continuación aparecen videojuegos de combate, donde el usuario puede elegir combatir contra la máquina o contra un amigo, inclusive uno de estos juegos permitía al final arrancar la cabeza y el corazón del contrincante. "Mortal Kombat", en este caso, se levantó algo de polémica, cuestionando la conveniencia de que este tipo de juegos fuese utilizado por menores.

Así las cosas, llegamos a los juegos bélicos, basados en personajes de películas, o batallas de la II Guerra Mundial, tales como "Call of Duty" y toda su saga. Este tipo de juegos se caracterizaba por encontrarse inmersos en batallas ya sucedidas realmente, con una calidad de imagen muy avanzada. El usuario puede elegir las batallas en las que participar y en este caso existen combates cuerpo a cuerpo. El usuario ve perfectamente la cara del enemigo que mata o la cara de quien le asesina. En estos juegos no existe la posibilidad de que el usuario participe en dichas batallas como miembro del ejército del III Reich, el ejército japonés o italiano, claramente identificados como los malos de la II Guerra Mundial.

Ahora nos encontramos en el mercado un juego dedicado a la Guerra Civil Española, "Sombras de guerra", estando detrás Planeta Degostini nada más y nada menos, incluyendo entre las opciones del juego la posibilidad de jugar con los dos bandos, permite sumarte a la sublevación militar, es decir que puedes participar de un golpe de estado contra un gobierno legitimo, revivir las batallas del Ebro, Belchite, el asedio y defensa del Alcázar de Toledo, pero sin duda lo más llamativo es poder elegir la opción de jugar siendo un miembro de la Legión Cóndor y cómo no, participar en el bombardeo de Gernika.

Ignoro la existencia de más juegos de este tipo, pero fuere cual fuere el caso me parece inaceptable que se permita la existencia de semejante juego, preguntándome si es que a estas alturas del siglo XXI a alguien le puede resultar motivo de juego el episodio de nuestra Guerra Civil, si todavía alguien no tiene claro que lo ocurrido en Gernika fue un acto de barbarie que bajo ningún concepto debe volver a repetirse, si todavía puede justificarse semejante atrocidad como para de un modo tan cínico plantear un juego y que un menor pueda acceder a semejante modo de entretenimiento.

Invito a Planeta Deagostini a la distribución de un juego bélico en el que las opciones sean tal vez la invasión de las tropas del III Reich a Polonia, con la posterior persecución judía, campos de exterminio y que sea la opción estrella de este juego el poder conducir a la cámara de gas a tantos inocentes como sucedió. El resultado sería sin duda de una convulsión pública tal que para las querellas contra esta editorial las autoridades tendrían que habilitar varios juzgados.

No soy partidario de la existencia de ningún juego bélico, pero este en concreto, tan tendencioso y partidista, que permita estar a la misma altura al ejercito que defendía un gobierno legitimo y otro que claramente promovió un golpe de estado en toda regla, no es precisamente ningún ejemplo a seguir, ni siquiera a admitir que actualmente se esté comercializando, puesto que recién aprobada la "Ley para la Memoria Histórica" somos muchos los españoles que nos hemos lanzado en la búsqueda y recuperación de los restos de nuestros familiares asesinados durante esta guerra o la posterior persecución y ejecución de quienes formaron parte de la defensa de las libertades de nuestro país.

Apelo al sentido de la responsabilidad de los padres, a las autoridades competentes en educación y a los diferentes establecimientos comerciales que actualmente estén distribuyendo este juego para que procedan a su inmediata retirada, puesto que sin duda juega con los sentimientos de muchos españoles, que aunque parezca increíble todavía estamos sufriendo las consecuencias de la Guerra Civil y por primera vez regulado por ley intentamos cerrar esta etapa tan dramática en nuestras familias.

(Recibido en nuestro correo el 4 - 7 -08)

GRANADA: LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO NO TENDRAN PLACA EN EL CEMENTERIO

La carta que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) remitió al alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado, para solicitarle la colocación de una placa conmemorativa en las tapias del cementerio municipal, con el objetivo de dignificar a los más de 2.400 granadinos que fueron fusilados en dicho recinto durante la Guerra Civil, obtuvo una respuesta inesperada el pasado 18 de junio.

Y no por la negativa del ente municipal, sino porque la respuesta llegó de manos de Emucesa, que argumenta que el tema "ya fue tratado" y que se acordó no efectuar ninguna acción concreta en las tapias del cementerio, al existir ya un monumento especial denominado 'Memoria de Granada' para honrar a los granadinos "sin distinción ninguna". Un "desprecio" que lamenta el presidente de la asociación, Francisco González, que explicó ayer en una rueda de prensa que su reivindicación busca el reconocimiento de las víctimas que fueron asesinadas por los sublevados en la Guerra Civil que en la provincia de Granada superan las 12.500 personas (entre 4.500 y 5.000 de ellas en Granada capital). Según apuntó, junto a las tapias fueron fusilados alcaldes y concejales de la corporación municipal elegida democráticamente en 1931, así como 15 de las 25 personas que formaban parte del Ayuntamiento de Granada en 1936.

A la reivindicación de la ARMH se han sumado los grupos municipales de la oposición -PSOE e IU- que llevarán la solicitud a la próxima Comisión de Honores y Distinciones.

(Granada Hoy. 4 / 07 / 2008)

viernes, julio 04, 2008

EL 8 DE JULIO VOLVERÁ A RECORDARSE A GERMAN

La plataforma "Sanfermines 78: Gogoan!" organizará el 8 de julio diferentes actos, como una kalejira por las calles de Pamplona y una concentración, donde tomarán parte personas y grupos de diferentes ámbitos culturales, artísticos y sociales con música, versos y danza, para homenajear a Germán Rodríguez en el 30º aniversario de su fallecimiento por disparos de la Policía.

Así, a la una del mediodía del próximo 8 de julio, en el lugar en que se encuentra la estela (calle Roncesvalles) tendrá lugar la concentración que "desde el 79 realizamos todos los 8 de julio". "Este año, tras lograr la colocación de la estela en su lugar, y a pesar de haber transcurrido 30 años desde los sucesos que acabaron con la vida de Germán, seguiremos reclamando, todavía con más fuerza, verdad, justicia y reparación por los sucesos de los Sanfermines del 78", añadieron.

La canción de F. Valencia

Asimismo, Fermín Valencia interpretará, en directo, la canción compuesta para este evento, titulada "Hilarria" , y se finalizará con la lectura de un comunicado. Asimismo, a la tarde, a lo largo de la corrida, las peñas expresarán su recuerdo y denuncia de los "fatídicos" sucesos de los Sanfermines del 78 con diversos actos, como un minuto de silencio y la decisión de no acompañar con música el toreo de la primera res. Al finalizar, se saldrá al lugar donde está la estela y desde ahí se realizará la kalejira por diversas calles de Pamplona.

(Noticias de Navarra. 4 /07 / 08)

GERMAN RODRIGUEZ HIL ZUTENEKO 30.URTEURRENA OROITUKO DUTE HILAREN 8AN

Aurtengo uztailaren 8a berezia izango da Sanferminetan. 30 urte beteko dira Espainiako Poliziak German Rodriguez iruindarra tiroz hil zuenetik. Baina horrekin batera, azaroaz geroztik 1978ko egun hartan gertutakoa oroitarazten duen harria Orreaga etorbidean da berriro. Iruñeko Udaleko osoko bilkurak irailean hala erabaki zuen, nahiz eta UPNk kontra bozkatu.

Horregatik, "78ko Sanferminak Gogoan" Plataformak, peñek eta Amnistiaren Aldeko Mugimenduak aurten egingo duten omenaldia berezia izanen da. 13:00ean hasiko da, German Rodriguez hil zuten tokian bertan, Orreaga etorbidean. Ekitaldian eremu kultural, artistiko eta sozialeko pertsonek eta taldeek parte hartuko dute, eta bertsoak, kantak eta dantzak izango dira. Fermin Valenciak "Hilarria" izenburuko abestia kantatuko du; sanfermines78gogoan.org webgunetik har daiteke kanta.

Arratsaldean, peñek minutu bateko isilaldia eginen dute zezen-plazan, eta zezenketaren hasieran, musikarik ez dute joko. Amaieran, berriz, Germanen hilarritik pasatu ondoren egingo dute kalejira. 20:30ean, berriz, manifestazioa eginen da.


«Ez zen halabeharrez izan»

Ekitaldi horin berri emateko orduan, peñek salatu zuten eraso hura ez zela halabeharrez izan. «Estatu hilketa bat izan zen», esan zuten. Peñen aburuz, garai hartako Konstituzioari buruzko eztabaidan eta Nafarroaren etorkizunari begira, ohartarazte bat izan zen. «Gertaera begi-bistakoak izan ziren arren», gogor kritikatu dute erantzuleak inoiz ez zigortu izana.

Peñek oroitarazi dute herri mugimenduaren ahaleginari esker lortu dela gertaeren oroitzapena berreskuratzea. «Orain da bidegabekeriengatik justizia eta ordaina eskatzeko unea».

(Berria. 08 / 07 / 04)

EL PP DE ALICANTE "SALVA" A FRANCO

El PP de Alicante, que preside José Joaquín Ripoll, considera que las distinciones honoríficas concedidas al dictador Franco y a su familia no son un asunto de actualidad ni generan una especial preocupación en el seno de la sociedad. Así, el Grupo Popular de la Diputación de Alicante, que preside Ripoll, hizo valer ayer su mayoría absoluta y rechazó una moción del Grupo Socialista para retirar los títulos honoríficos concedidos a Franco. Los socialistas pedían que se quitara el nombramiento de "hijo adoptivo y predilecto al dictador" y el de "Almendro en flor", a su mujer, Carmen Polo. La propuesta del PSPV se enmarca en el cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica.

"El nombramiento de hijo predilecto de Franco no le quita el sueño a nadie, sobre todo a aquellos que han crecido en democracia", dijo la diputada popular Mercedes Alonso. Ésta esgrimió otro argumento, en este caso jurídico, para reforzar la postura del PP. Según la diputada, el artículo 2 del reglamento de la Diputación establece que todos los nombramientos honoríficos son vitalicios y, por tanto, "no se puede quitar ninguna distinción a Franco". La exposición de Alonso fue reforzada por Ripoll: "Ni yo ni nadie de mi partido somos deudores del franquismo", dijo.

La negativa de los conservadores alicantinos a adoptar resoluciones encaminadas a la eliminación de los símbolos franquistas fue calificada de "hipócrita y demagoga" por el portavoz adjunto del Grupo Socialista, Roque Moreno: "La postura del PP en esta materia da mucho que entender porque si rechazan que se retiren todas estas distinciones a un dictador es que porque no condenan el franquismo", señaló. Moreno sacó a colación el contradictorio voto de la diputada popular Luisa Pastor, a su vez, alcaldesa de Sant Vicent del Raspeig: "En su pueblo votó [Pastor] a favor de la retirada de todas las condecoraciones y distinciones al dictador Franco y, en cambio, ahora, en el pleno provincial vota en contra".

San Vicent del Raspeig, gobernado por el PP, ha sido la última localidad de Alicante donde se acordó, el pasado 28 de mayo, la retirada de los símbolos franquistas. Antes, el Ayuntamiento de Sant Joan d'Alcant, en este caso gobernado por el PSPV, adoptó la misma resolución. La iniciativa contó con el respaldo del PP. Elche aprobó la moción, con el voto a favor del PSPV, y la abstención del PP. La retirada de la simbología franquista ha sido, en cambio, rechazada por los gobiernos populares de Alicante y Castellón.

(El Pais. 2 / 07 / 08)

jueves, julio 03, 2008

RETIRADO EL ROTULO FRANQUISTA DEL CEMENTERIO


El Ayuntamiento de Pamplona ha procedido en las últimas semanas a retirar la inscripción franquista que presidía el espacio reservado en el cementerio de San José (Beritxitos) a los combatientes caídos durante la Guerra Civil en el bando sublevado. Como puede comprobarse en las fotografías, hasta hace unas semanas persistía la inscripción "Muertos por la patria 1936-1939" , que ahora ha desaparecido.

El origen de esta corrección se sitúa en los diversos recursos que Joxe Abaurrea (ex-concejal de EH) presentó ante el Tribunal Administrativo de Navarra (TAN) solicitando la retirada de numerosos símbolos franquistas de las calles y otros espacios de Pamplona. Como se recordará, en dicha serie de recursos se incluían también las 20 calles de la Chantrea que tienen nombre de combatientes franquistas.

En la resolución del TAN, aparte de conminar al equipo de Yolanda Barcina a cambiar el nombre de esas calles, lo que se cunplirá el próximo mes de diciembre, también se estimaba de modo parcial la petición de eliminar los símbolos franquistas del cementerio. Por un lado, el TAN aceptaba que debe retirarse el rótulo de "Muertos por la patria" , pero consideraba que no había por qué eliminar el espacio reservado a los soldados muertos y que descansan en dicho lugar reservado.

El proceso

En concreto, el Ayuntamiento ha ejecutado la Resolución del TAN nº 674 de 11 de febrero de 2008, una de las cuatro que se dictaron en respuesta a recursos interpuestos por Joxe Abaurrea para exigir el cumplimiento de la Ley Foral de Símbolos. En principio, el Ayuntamiento no contestó a la petición y mantuvo ante el TAN que el cementerio no estaba afectado por la Ley Foral de Símbolos. Una vez dictada la resolución que fijaba la retirada del rótulo, el Ayuntamiento no recurrió la resolución, por lo que pasados dos meses desde la notificación devino firme y ejecutiva.

Los otros dos recursos sobre simbología franquista en la ciudad se saldaron con la confirmación de retirada de la laureada en el Parque del Mundo, pero con la negativa a dictar la demolición del Monumento a los Caídos.

(Noticias de Navarra. 3 / 06 / 08)

ESCRITO LEIDO EN EL ACTO CELEBRADO EN LA DIPUTACION DE ALAVA POR "MARTXOAK 3 ELKARTEA - ASOCIACION DE VICTIMAS DEL 3 DE MARZO" DE VITORIA-GASTEIZ

Señor Diputado General, señoras y señores diputados y procuradores. Amigas y amigos aquí presentes.

En primer lugar,queremos agradecer al pueblo alavés, el continuo apoyo y acompañamiento mostrado a esta asociación durante estos largos 32 años en su lucha por conseguir laJusticia, la Verdad y el Reconocimiento que merecen los trabajadores asesinados y heridos en Gasteiz el 3 de marzo de 1976.

Con la entrega de esta medalla, símbolode la más alta distinción del Territorio, se plasma el reconocimiento por la tarea llevada a cabo desde la Asociación. Esta entrega efectuada por el Diputado General Sr. Agirre en representación de todo el pueblo arabatarra larecibimos con sumo orgullo y agradecimiento y nos anima y estimula paraseguir trabajando hasta la plena consecución de nuestros objetivos.

Aunque vamos logrando avances en estos objetivos, especialmente en el relativo a la Verdad, otros tan fundamentales como la Justicia y la Reparación en todos sus ámbitos, siguen pendientes de conseguir.

Esa justicia a la que aspiramos, no la podrán ver algunos de los familiares de los obreros asesinados al haberabandonado este mundo sin ver a sus hijos reconocidos como se merecían. Tampoco la podrán ver José Luís Bóveda y José Antonio Mtz. Heras, fallecidos recientemente como consecuencia, en gran medida, de las heridas producidas por las balas asesinas de la Policía Armada Española. Por eso, es preciso que ala mayor brevedad setomen medidas para que todas y todos podamos ver corregidaesta injusticia histórica mantenida en el tiempo.

Son muchos los agravios comparativos sufridos por las afectadas y afectados que conformamos esta Asociación. Mientras se elaboran leyes, tanto a nivel estatal como autonómico, de reconocimiento y amparo a un tipo de víctimas, a otras, entre las que nos incluimos se nos obvia y margina. A unas se les ampara y homenajea y a otras se nos apalea en los actos de recuerdo y homenaje a nuestros compañeros, e incluso se les detiene y se siguen manteniendo imputaciones, a pesar de la constancia de no existir delito.


Exigimos que se acabe con la discriminación y trato diferencial que se viene dando con las víctimas originadas por el terror del estado a través de fuerzas policiales y para policiales. Aplaudimos la actuación de la Dirección de Derechos Humanos del Departamento de Justicia del Gobierno Vasco encaminada al reconocimiento de estas víctimas, muy al contrario, rechazamos las declaraciones realizadas desde la Oficina de Víctimas dependiente del Departamento de Interior de ese mismo Gobierno Vasco tachando de grosera e inoportuna esa recomendación.

Este acto es importante para nosotras y nosotros, no solamente por el compromiso adquirido por esta Diputación de asumir y garantizar el oportuno resarcimiento mediante un Proyecto de Norma Foral conforme a la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo, sino principalmente, por ser la primera vez que desde una institución pública (a nivel popular han sido muchos) se realiza un acto de homenaje y reconocimiento a unas personas que dieron su vida en la lucha por lograr unas condiciones dignas de trabajo y la recuperación e instauración de unas plenas libertades y la democracia.

En este sentido, animamos tanto al Gobierno Central como al Gobierno Vasco a que tomen nota y sigan el ejemplo. El primero, a través de la Ley de Memoria, puede, si de verdad tiene voluntad política para ello, contemplar en su justa medida, tal ycomo se merecen, a todas y todos los damnificados por la actuación criminal dada el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz. El segundo, expresando también esa voluntad, puede asimismo elaborar una ley que reconozca a todas y todos los afectados que al igual que las ciudadanas y ciudadanos de Gasteizen aquella trágica fecha, han sufrido en algún momento la represión proveniente del estado y que hasta el momento actual han permanecido condenadas y condenados al mayor de los olvidos.

Pedro Mª Mtz Ocio, Romualdo Barroso Chaparro, Francisco Aznar Clemente, José Castillo y Bienvenido Pereda, permanecerán siempre en la memoria colectiva de la clase trabajadora y forman ya una parte importante de la historia de Gasteiz, de Araba y de Euskal Herria.

miércoles, julio 02, 2008

SOBRE LA MILITANCIA DE AYER Y DE HOY. Artículo de opinión de Begoña Castillo e Itziar Lizarralde

Los partidos españoles están intentando un cierre temporal de las responsabilidades contraídas por el Estado con respecto a las víctimas de su violencia histórica. Estas responsabilidades abarcarían la guerra civil y la represión franquista y se extenderían también al periodo 1976-1978, época de la reforma política. Quedarían, sin embargo, excluidos de esta atención los «terroristas» -aunque los hechos hubiesen ocurrido antes de 1978- y ciertos episodios como los de Gasteiz (3 de Marzo) e Iruñea (Germán Rodríguez), entre otros. Se pretende así efectuar un corte entre el largo intervalo de tiempo citado y el periodo de la denominada «democracia», en la cual la violencia estatal se considera legítima. En este segundo periodo sólo son consideradas víctimas las resultantes de las acciones de los «terroristas» y las de algún afectado por la violencia del GAL o grupos similares.

Creemos que es tarea de gran importancia sentar criterios que permitan dar cuenta de los nexos de unión entre los militantes republicanos y antifascistas de ayer y los militantes abertzales de hoy. No sólo en lo que concierne a los efectos comunes de la violencia estatal, sino principalmente a los de la militancia histórica, buscando los puntos en común entre los proyectos liberadores de ambas experiencias.

Para ello es necesario partir de una concepción de la República no exclusivamente como forma o régimen del Estado democrático parlamentario, cuya naturaleza política despertaba recelos y originaba fuertes controversias entre las organizaciones revolucionarias de entonces. Nos referimos a la República en su sentido más amplio, mas allá de una simple visión estatal, como espacio político-social en el que el pueblo es protagonista de su devenir histórico. Haciendo hincapié en los intentos de poner en funcionamiento ámbitos de democracia de carácter participativo que plantean el protagonismo del pueblo en la gestión de sus condiciones de existencia. Espacio político en el que se invocan, promueven y se ponen en práctica experiencias liberadoras que buscan la igualdad política de los ciudadanos y la justicia social.

Es precisamente el recuerdo de esa voluntad transformadora y de esas experiencias lo que ha mantenido vivo en el tiempo el espíritu republicano. Y ha hecho históricamente de la República el hogar común de todas aquellas personas que abogan por una nueva sociedad, sea cual sea su adscripción política o ideológica. En este sentido, república significa libertad, libertad del pueblo, ese lugar político donde todos los proyectos puedan ser defendidos.

Por esa razón, los fascistas que se rebelaron contra la República no pretendían sólo sustituir una organización estatal por otra, sino que pretendían acabar definitivamente con ese espacio de referencia político de carácter popular para que no pudiera volver a surgir nunca más. Y es la identificación con esos valores, ideas y compromisos por lo que tanta gente en Euskal Herria se reivindica republicana.

Después de que hemos caracterizado así a la República es fácil mostrar dónde reside para nosotros ese nexo de unión del que hemos hablado anteriormente. El movimiento abertzale, la Euskal Herria popular, ha sido también capaz de crear un espacio propio, singular, donde proliferan enunciados, sensibilidades, pensamientos y actos de contenido emancipador y popular.
Análogamente al caso de la República, con el término Euskal Herria no sólo queremos referirnos a su ámbito territorial o a su institucionalización presente o futura, es decir, a su organización político-jurídica en un momento dado. Euskal Herria la entendemos como un espacio político-social acogedor de un enorme caudal de experiencias y movimientos populares implicados en un proceso de construcción nacional de carácter liberador y emancipador. Y ha sido precisamente la izquierda abertzale en los últimos cincuenta años la principal impulsora de ese espacio político, democrático, popular y participativo a través del cual el pueblo vasco ha ido creando y asentando una rica y variada realidad nacional propia. Actuando primero en el marco franquista y después en el estado monárquico parlamentario. Por ese motivo, la represión se ha cebado sobre los abertzales y existe un intento de acabar con sus organizaciones políticas y sociales y con el propio movimiento popular a semejanza -con la salvedad del contexto y el grado de intensidad- de lo sucedido con los defensores republicanos.

De ahí que observemos un engarce entre los militantes de antes y los de ahora y entre las ideas, principios y experiencias de la época republicana y las de la situación en Euskal Herria. Aunque lo sucedido en la República contenga un fuerte componente de lucha de clase proletaria y en la Euskal Herria actual el enfrentamiento adquiera un perfil nítido de lucha de liberación nacional. De cualquier forma, en la historia de nuestra nación hay que recordar que lo nacional y social han estado siempre estrechamente imbricados.

(*) También firman el artículo Asun Alonso, compañera de Kepa Crespo Galende; María Jesús Salegi, madre de Josu Zabala "Basajaun", y Errose Erezuma, hermana de Jon Erezuma

(Gara. 2 / 07 / 08)

LA DIPUTACION ANTICIPARA 138.000 EUROS A LAS FAMILIAS DE LOS FALLECIDOS EL 3 DE MARZO

Han pasado ya más de tres décadas desde que el barrio gasteiztarra de Zaramaga viviera uno de los episodios más negros de la historia de esta ciudad. En la memoria de todos queda aquel 3 de marzo de 1976 en el que murieron cinco obreros y resultaron heridas más de un centenar de personas tras una actuación policial contra un grupo de huelguistas que se encontraban reunidos en una iglesia.

Pese al tiempo transcurrido, las víctimas siguen esperando a que se les compense de alguna manera las consecuencias que trajo aquella violenta intervención. Y es que pese a que la sociedad y las instituciones representativas más cercanas han mostrado en reiteradas ocasiones su reconocimiento y solidaridad, las familias de los fallecidos y los heridos continúan sin recibir indemnizaciones.

La Diputación Foral de Álava, sin embargo, ha decidido actuar consciente de que 30 años de demora son más que suficientes. Por ello, y pese a que es el Estado el responsable de otorgar a las víctimas las compensaciones económicas correspondientes, va a adelantar estas cantidades, tal y como ya anunció el sábado el diputado general Xabier Agirre durante el acto de entrega de la Medalla de Álava a este colectivo.

El consejo de gobierno aprobó ayer el proyecto de norma foral que permitirá dichos anticipos, que alcanzarán la cantidad de 138.000 euros por cada trabajador fallecido. El teniente de diputado general, Claudio Rodríguez, explicó que la institución foral habilitará un crédito extraordinario suficiente para la financiación de las prestaciones.

Y es que aunque la Ley de Memoria Histórica ampara a las víctimas que fallecieron en la capital alavesa aquel día, su aplicación ha quedado demorada y todavía no se han desarrollado reglamentariamente ni las condiciones ni el procedimiento para la concesión de la indemnización. Además, según informa la Diputación, el Ejecutivo de Zapatero tampoco ha delimitado el alcance, condición y procedimiento para la concesión de compensaciones en favor de quienes sufrieron lesiones incapacitantes.

Incapacidades
El proyecto al que dio luz verde ayer el gobierno foral, concede un anticipo de hasta 390.067 euros a las personas que tengan una "gran invalidez" como consecuencia de los altercados del 3 de marzo. Es la cantidad más significativa de todas las aprobadas. Por su parte, la indemnización por "incapacidad permanente absoluta" asciende a 96.161 euros, por "incapacidad permanente total" a 48.080 euros y por "incapacidad permanente parcial", a 36.000 euros. También se reconocen compensaciones anticipadas a quienes padecieron secuelas irreversibles sin que les haya llevado a una incapacidad permanente. La cuantía, sin embargo, no se ha especificado. No obstante, Rodríguez precisó que en el caso de que el Estado no reconociera ayudas por las mismas contingencias o lo hiciera por cantidades diferentes a las establecidas en la norma foral, la Diputación asumiría las cuantías diferenciales con cargo a los presupuestos del territorio.
Las personas beneficiarias podrán solicitar en el plazo de tres meses desde la entrada en vigor del decreto estas indemnizaciones. El tiempo máximo para resolver y notificar la resolución de las solicitudes será de un año.

(Noticias de Alava. 2 / 07 / 08)

ANDONI TXASKO: "LAS VICTIMAS POR FIN TENEMOS RECONOCIMIENTO INSTITUCIONAL"

La aprobación del proyecto de indemnizaciones para las víctimas del 3 de marzo por parte del Consejo de Diputados fue celebrado ayer de forma comedida por Andoni Txasko, portavoz del colectivo de damnificados por los terribles sucesos de Zaramaga. A juicio de la cabeza visible de la Asociación de Víctimas, el visto bueno del equipo de gobierno jeltzale no ha hecho más que cumplir un mandato de las Juntas alavesas de 2003, que ya contempló el escenario actual de no compensación por parte de la Ley de Solidaridad del Gobierno Central. Txasko entiende, además, que la compensación económica es un "sucedáneo" de lo que realmente buscan desde el colectivo, el reconocimiento, la reparación y la memoria histórica para las víctimas. Al menos, sí que ha sido un motivo de alegría "que el colectivo por fin haya tenido un reconocimiento a nivel institucional", dado que hasta el momento los homenajes sólo habían llegado a nivel popular.

Con todo, "el camino por recorrer sigue siendo muy largo", pese a la comisión especial desarrollada y recientemente concluida en el Parlamento de Gasteiz y que ha permitido dar "nuevos pasos hacia la verdad". El memorándum salido de dicho trabajo parlamentario, no obstante, ha sido "escaso" a juicio de Txasko, porque debería haber depurado responsabilidades no sólo por los cargos que ostentaban los responsables políticos de la masacre, "sino por la dirección de premeditación e intencionalidad que se había marcado desde altas instancias".

Txasko, por tanto, advierte de que el trabajo de la asociación va a continuar de aquí en adelante porque "la verdad debe seguir resplandeciendo". Según critica, "los sucesos siguen impunes, la memoria histórica de las víctimas debe estar presente y además debe reconocerse no sólo en el ámbito local sino también en el internacional". Txasko también criticó la decisión del Gobierno Vasco de no incluir a los damnificados del 3 de marzo en la Ley de víctimas del terrorismo auspiciado desde Lakua pese a que existe un reconocimiento parlamentario de estas víctimas como tal.

(Noticias de Alava. 2 / 06 / 08)

CONDENAN A CADENA PERPETUA AL JEFE DE LA D.I.N.A., LA POLICIA SECRETA DE PINOCHET


La Justicia chilena condenó ayer a los máximos jerarcas de la desaparecida Policía secreta de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) por el asesinato en 1974 en Buenos Aires del ex-comandante en jefe del ejército Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert.

El otrora temido jefe de la llamada Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el ex-general Manuel Contreras fue condenado a doble cadena perpetua por liderar ambos homicidios, además de a 20 años de prisión por el delito de asociación ilícita. Además fueron condenados con penas múltiples de 15 a 20 años sus lugartenientes, los también ex generales Pedro Espinoza y Raúl Iturriaga. La resolución, que debe ser ratificada por la Corte de Apelaciones, fue adoptada por el juez Alejandro Solís, quien penalizó a otros seis involucrados en el crimen. La sentencia condena a cinco oficiales y un suboficial retirados a penas dobles (por cada una de las víctimas) que van de los 541 días de cárcel por secuestro y homicidio a los veinte años. Asimismo, condena a 10 años y un día a Mariana Calleja, esposa del estadounidense Michael Townley, ex-agente de la DINA, y a 5 años y un día al también ex- agente civil Jorge Iturriaga Neumann. Los ex-mandos militares condenados son el brigadier Pedro Espinoza, el general Raúl Iturriaga Neumann y los oficiales José Zara, Juan Morales Salgado y Christoph Willeke, así como el suboficial Reginaldo Valdés.

El asesinato de Prats y su esposa fue la primera operación internacional de la DINA, que también cometió atentados en Roma y Washington contra opositores al régimen militar. La operación comenzó el viernes 28 de septiembre de 1974, cuando el estadounidense Michael Townley, agente de la DINA, entró al garaje del general Prats y colocó una bomba bajo la caja de velocidades del Fiat 125 que usaba el militar exiliado. Finalmente, el 30 de ese mes, al regresar Prats y su esposa a su casa en calle Malabia 3305, Townley detonó el explosivo por control remoto. Según el informe policial de la época, "los restos del automóvil se hallaban esparcidos en un radio de 50 metros". Townley participó luego en el atentado explosivo en Washington contra el ex-embajador Orlando Letelier, fue capturado y ahora está bajo el sistema de protección a testigos. Durante la dictadura, más de 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas por los servicios de inteligencia. Otras 50.000 fueron torturadas, incluidos niños. Actualmente, más de 600 ex represores están condenados o inculpados por cientos de casos. Sólo Contreras suma más de cien condenas.

"Debía haber sido condenado Pinochet"

Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el general Prats González -jefe del Ejército chileno durante el gobierno de Salvador Allende- se exilió junto con su esposa en Buenos Aires, donde fueron asesinados por agentes de la DINA. "El país ahora ya sabe la verdad de lo que ocurrió; aquí se ha hecho justicia por nuestros padres", manifestó Angélica Prats, una de las tres hijas del matrimonio asesinado, tras conocer la sentencia y la condena a doble cadena perpetua al ex-jefe de la Policía secreta de Pinochet, el ex-general Contreras. Sin embargo, los hijos del matrimonio Prats aún lamentan que la condena no haya podido llegar al propio dictador chileno. "Pinochet debía haber sido condenado por el crimen de nuestros padres y lamentamos que no lo haya sido", agregó Angélica, quien destacó la labor realizada por la justicia de Argentina, "porque fue allí donde se inició esta larga investigación" que ha permitido llegar, a falta de ratificación por la Corte de Apelaciones chilena, de la mayor condena contra los altos cargos del régimen de Pinochet.

(Deia. 01 / 06 / 08)

martes, julio 01, 2008

18 DE JULIO. Artículo de opinión de Pablo Antoñana. Escritor

Este mes de julio me arrastra a un tiempo que se ha ido, y ya la convulsión de sus días no dice nada, o poco a las gentes de hoy. Mes de «odio, calor y vino» (Justo Gárate), sus protagonistas, a los que conocí, escuché, absorto como cuando oye un relato fantástico, imposible de creer. Todavía no entiendo nada, no quiero entender cuanto ocurrió y mucho menos porque nos fascinaba el bullicioso trajín. Foto fija en el almacén de la memoria recuperada con nitidez, insistente, heridora. La rescato por si alcanza algún interés y se aprovechen datos por quien entre en esta materia.

El 18 de julio se inició la sublevación militar contra la Segunda República, inaugurando el «Glorioso Movimiento Nacional», «la Cruzada» «el alzamiento». Nada fue improvisado, puesto que los mozos de mi tierra recibían meses antes instrucción militar, de estrategia y en algún descampado o de noche, encuadrados en formación cuartelera. Ya en la revista «a.e.t», número 1, marzo 1934, se incitaba a la «acción directa», y en el numero 6 se dice: «Desenfundemos la bandera negra de Santa Cruz».

Desde fines de julio y todo el mes de agosto, aparecieron cuadrillas de gatilleros. Iban de pueblo en pueblo, de noche y en coches o camionetas requisadas, «limpiándolos» de ugetistas, nacionalistas vascos, anarquistas. Ya el general Mola en su bando de guerra dictaminó: «Hay que sembrar el terror, dejar la sensación de dominio, eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos lo que no piensen como nosotros». Estas cuadrillas las componían tres, cuatro o cinco, o más ejecutores sin escrúpulo, que se llamaban «escuadras de la muerte». Ajenos al pueblo visitado cumplían lo que se les encomendaba, ¿quién?, nadie; las pequeñas juntas provisionales, sin base jurídica, ni siquiera obedecían a ningún «capo», o iban por libre apuntándose ello como mérito: «Hemos dejado aquellos pueblos mas limpios que la patena, le dimos el pase a un alcalde que no iba a misa hace ocho años».

Se servían de listas de quién había que «liquidar», y les guiaba el sereno o alguacil, que a veces, piadoso, magnánimo de alguna manera decidía; «a este sí, que era de la UGT» o «a este no, que va a misa y cumple con Pascua», «a este tampoco pues es buena persona». Siempre de noche, con urgencia y sigilo, siempre sin control. Al médico de izquierda republicana le cogen y éste pregunta por qué lo sacan de madrugada de la cama, «quiero que me llevéis ante el juez de Estella», pero pocos minutos más tarde, echa los frenos la camioneta, y le dan el pasaporte, en una curva de la carretera dejándolo expuesto a la intemperie.

Hay que decir que hubo gente que evitó mucho desmán, entre ellos curas que rechazaban la rebelión, lejos de los que invitaban a la rebelión y denunciaban. Un sargento de la Guardia Civil, cuyo nombre todavía no hemos olvidado, mandó pregonar el siguiente bando: «Se pone en conocimiento del vecindario que a partir de las diez de la noche no se abra la puerta a nadie, ni siquiera a la guardia civil», percatándose de la situación pavorosa. Fueron excepciones, que explican mejor que un largo escrito el caos de aquellos días. Estos casos constatan la dignidad y valentía de quienes alzaron sus voces contra tanto oprobio y vergüenza.

Los cadáveres de los fusilados quedaban abandonados en el mismo sitio en que se cometió el asesinato. El repartidor de pan, señor Cadarso, tuvo que volverse desde la cuesta de Mataburros con su carro y caballerías, ante la pila de muertos que hacían de parapeto, y el veterinario Mendiluce, otro día, subía a caballo camino de Bargota, y el animal se «asombró», al ver la escabechina y Mendiluce también se volvió. El autobús de la Estellesa encontró la curva de la carretera de Mañeru interceptada por los cadáveres. El chofer y los viajeros reconocieron a alguno de los muertos: «Éste es el cartero de Sansol, éste me parece es el maestrillo de Ancin».

Pudieron haber estado allí, Goya para repetir y poner al día sus «Desastres», Gutiérrez Solana que verificaría con su pintura tremendista lo tremendo, y el fotógrafo Cappa, para dejarnos congelado lo horrendo en su fotografía, y así describirnos a lo vivo, el horror. Los autores de la atrocidad sobrevivieron, y podría poner aquí sus nombres y apellidos, no se les juzgó, ni recriminó, ocuparon cargos, pasaron malos días cuando murió el general, pero aquello ya se olvidó. No se hizo un juicio histórico del pasado como lo hizo Alemania, pero no Rusia ni este país, seguro de que ya es tarde para hacerlo, pero que quede constancia... Y parejo a esta represión a fuego y sangre, se procedía a otro episodio vergonzoso: la depuración. Se hizo implacable.

Paso a copiar parte de expediente a los trabajadores de una «Electra». Nombre. Cargo: encargado del alumbrado. Partidos a que ha pertenecido desde 1º de agosto de 1934 a 18 de julio de 1936. Ninguno. Si en ese tiempo ha tomado parte en propagandas orales o escritas. No. Pruebas aportadas para demostrar su adhesión y servicios prestados al Movimiento Nacional: desde el primer momento me fue concedido el brazalete por la Guardia Civil para prestar servicio de vigilancia estando siempre a sus órdenes y dispuestos a lo que les mandaran. Así hasta veinte empleados que aportan dinero, género en especie, pagan dos pesetas mensuales para el plato único, todos se dicen de derechas y el remate: «Toda declaración manifiestamente falsa o de omisión será considerada como agravante en la situación que corresponda al declarante».

Peor fue la depuración de maestros, catedráticos, profesores. En el último trimestre de 1936 habían sido depurados, expulsados del cuerpo, 38 catedráticos, 438 profesores, y en diciembre de 1937, habían sido expulsados 50.000 maestros, un 80% del escalafón. Eran «corregidos, suspendidos, destituidos», por «sus actividades antipatrióticas o contrarias al movimiento nacional». Pemán diría del «Magisterio podrido», «los maestros envenenadores del alma popular».

Las comisiones depuradoras «debían solicitar obligatoriamente informe del párroco, del alcalde, del jefe del puesto de la guardia civil, y de un padre de familia bien reputado». Como remate, copio un oficio que se le envía a un vecino de Las Arenas y dice: «Recibí la suma de quinientas pesetas que en calidad de multa le ha sido impuesta por mi autoridad por consentir que a un hijo suyo en la vía publica se le llame Yonchu», «nombre de marcada significación separatista».

Coletilla. Este relato lo he escrito con dolor, tristeza y sufrimiento, es expulsión de humores, una catarsis. Si hablo sólo de un campo, el de los vencedores, es porque lo conocí de cerca, pues del otro, el de los vencidos, también de furor tremendo, ya los vencedores le dedicaron libros, folletos, y demás, en abundancia, antes y después de muerto el general.

(Gara. 01 / 07 / 08)

BAKIO: GUDARI ZAHARREI OHORE

Azken urteotan bezala, Bakioko (Bizkaia) gudariei eta frankismoko biktimei omenaldia egin zieten igandean, Ahaztuak 1936-1977 elkarteak eta bertako bizilagunek antolatutako ekitaldian. Txalaparta eta bertso doinuen artean, Bernat Vidal eskultorearen monolitoa jarri zuten Bakioko udaletxe alboko plazan. Aurten, Florentino Llona gudari bakiotarrari egin zioten aipamen berezia, baita joan den urtean zendutako Txomin Uriarte gudariari ere.

(Berria. 08 / 07 / 01)