viernes, marzo 09, 2012

BASAURI RECUERDA A LOS NO OLVIDADOS

Flores y palabras de reconciliación y justicia sustituyeron ayer a las balas en la fatal esquina que vio morir hace 36 años al basauritarra Vicente Antón Ferrero. Este vecino, así como el resto de los que desaparecieron durante el alzamiento militar, la dictadura y la transición fueron recordados ayer en silencio por un centenar de vecinos que quiso participar en el primer acto de homenaje que organiza el Ayuntamiento de Basauri. Entre ellas, familiares de los fallecidos en el trágico 5 de marzo en Gasteiz, suceso por el que protestaba el joven de 18 años cuando los disparos de la Guardia Civil acabaron con su vida.

"Sin odio, sin sed de venganza, con serenidad, recordemos y reconozcamos lo que ocurrió, hagamos visible el dolor de tanta gente, retiremos los símbolos de la infamia de nuestras calles para que por fin podamos pasar página", expresó el alcalde, Andoni Busquet. Junto al primer edil, el homenaje, que será celebrado de forma anual, contó con la presencia del resto de grupos de la Corporación basauritarra a excepción de los representantes del Partido Popular.

Esa misma calle, que lleva el nombre de Antón Ferrero, ha sido la elegida por el colectivo Lau Haizetara Gogoan para seguir dando pasos hacia la recuperación de la memoria y el recuerdo de las víctimas. El siguiente paso, según recordaron ayer antes de dar las gracias al Consistorio, es el de elaborar una lista con todos los fallecidos del municipio durante el franquismo.

Centenaria trabajadora Antes, por la mañana, le había tocado a la residencia foral de Bizkotxalde ser testigo de otro homenaje. El que la Diputación y el Ayuntamiento brindaron a Vicenta Ruiz Ramos en su 100 cumpleaños. Nacida el 8 de marzo de 1912 en Urellana Vieja, Vicenta es una mujer muy luchadora. En Badajoz trabajó en el campo, en los olivares, y se quedó viuda estando embarazada de su segundo hijo, en plena Guerra Civil pues su marido era republicano y murió en el conflicto. En los años 60 se trasladó a Euskadi instalándose primero en Santurtzi.

Desde entonces, ha seguido trabajando duro para sacar adelante a su familia. Además de los dos hijos, uno ya fallecido, tiene seis nietos y otros tantos biznietos.

(Deia. 9 / 03 / 2012)


miércoles, marzo 07, 2012

LA RIOJA, UN LUGAR MÁS DONDE NUNCA PASÓ NADA… DOS MIL ASESINADOS. Artículo de Jesús Vicente Aguirre (*)

La sublevación contra el Gobierno de la República se produce en la ciudad de Logroño el 19 de julio de 1936. A las 9 de la mañana, el gobernador militar de la entonces provincia de Logroño, Víctor Carrasco Amelibia, proclama el Estado de Guerra. Las fuerzas militares, infantería, artillería, aviación (del aeródromo de Agoncillo-Recajo), se hacen con el control de la ciudad auxiliadas por voluntarios falangistas y los primeros requetés llegados de los pueblos cercanos de Navarra. Algunos disparos en el casco antiguo, en la fábrica de tabacos y el intento de huelga general no pueden hacer frente a los sublevados, reforzados en la mañana del lunes 20 con la llegada definitiva de las tropas navarras que manda García Escámez.

Se destituye al general Carrasco como gobernador militar, se detiene al gobernador civil Adelardo Novo y se nombra en su lugar al capitán de artillería Emilio Bellod. Son detenidos igualmente el alcalde de Logroño, Basilio Gurrea y, entre otros, el teniente coronel de la Guardia Civil Manuel Fernández Valdés.

El día 21 la columna de García Escámez se divide. Una parte, con su coronel al frente, se dirigen a “pacificar” Alfaro, localidad de la Rioja Baja que había resistido dos días a requetés y guardias civiles. Algunos cañonazos sobre la plaza de toros acaban con la resistencia alfareña. Al día siguiente con la “toma” de Cervera, toda la provincia de La Rioja queda en manos de los sublevados. Aquí no habrá frente ni trincheras, sin embargo dos mil riojanos serán asesinados (especialmente durante lo que resta de 1936) por su militancia republicana, socialista, anarquista o comunista, o, simplemente, por su empeño en conseguir una vida mejor y más justa bajo la égida de la Constitución y de las reformas de la República.

2.000 personas asesinadas sin frente, sin trinchera, sin juicio, sin remisión… con nocturnidad y alevosía. 2000 “tumbaos”, expresión que me llegaba desde uno de los familiares de aquellos que, efectivamente, habían quedado “tumbaos” en tapias y cuentas.

Algunos datos

La Provincia de Logroño, con una extensión de 5.033 kilómetros cuadrados, tiene en 1930, 203.789 habitantes. Distribuidos, ya en 1936, en 182 municipios y 9 partidos judiciales.

El número total de muertos a consecuencia de la represión que recogemos en Aquí nunca pasó nada. La Rioja 1936 y la Adenda correspondiente, con nombres y apellidos y con la historia, fotografía y documentos de muchos ellos, es de 1997 (1920 viven en la provincia de Logroño, suponen un 0,95% de su población, y 77 han nacido en La Rioja pero residen en otros lugares. Considerando las 1997 víctimas, el porcentaje sería del 0,98%). 41 son mujeres y 1956 hombres. Como se ha dicho anteriormente, la mayor parte de ellos van a morir asesinados, sin juicio previo, durante el año 1936. (Los meses más trágicos y sangrientos son los de Agosto: 590, y Septiembre, 477 asesinados).

Riojanos fusilados tras Consejos de Guerra, celebrados en Logroño o en otros lugares (entre 1936 y 1945) 50
Riojanos detenidos muertos en la cárcel (1937 a 1944) 16
Riojanos detenidos muertos en el hospital (1937 a 1939) 10
Riojanos muertos en campos de concentración: Miranda de Ebro (España): 2; Alemania y Austria: 9.
Riojanos asesinados víctimas de “sacas” 1910

Las poblaciones donde se produjeron más asesinatos de sus vecinos (porcentualmente) son:

* Villamediana de Iregua, 4%
* Tormantos, 3,43%
* Ábalos, 3,34%
* Treviana, 3,11%
* Herramélluri, 2,94%

Es importante señalar que hubo asesinatos en 99 localidades riojanas. Y que no murió nadie de forma violenta en los 83 pueblos restantes. Es evidente que los responsables de que eso ocurriera, de un signo u otro, fueron siempre los mismos: las autoridades locales. Los alcaldes y jerifaltes del Movimiento, la Guardia Civil y especialmente, los párrocos, tanto para permitir o prohibir que se matara a cualquier vecino. Añadiendo, en estos casos, que los ejecutores últimos de los asesinatos fueron falangistas, requetés y gentes de cada pueblo, pero que los auténticos responsables fueron, en todos y cada uno de los casos, los militares sublevados. (Ya lo había dicho Mola claramente: “la acción hay de ser en extremo violenta”. Instrucción Reservada nº 1, 25.5.1936).

Algunas notas

Casi 2.000 personas son los protagonistas de nuestra lista. Desde luego, no están todos los que son. Y puede que no sea todos los que están. Hemos buscado y rebuscado en documentos y recuerdos. Así vamos corrigiendo y completando la relación.

* La mayor parte de las víctimas fueron asesinadas sin juicio previo entre el 18 de julio y el 15 de diciembre de 1936. Como hemos visto antes, hay algunos que murieron fusilados, condenados por Consejos de Guerra sumarísimos, en Logroño o en cualquier otro punto de España. Otros murieron en campos de concentración alemanes, especialmente en Mauthausen. Y hubo detenidos que fallecieron en las cárceles y hospitales entre 1936 y 1945.

* No aparecen en el listado los riojanos que murieron en el frente de combate en las filas republicanas (a donde llegaron, en su mayoría, tras desertar del ejército “nacional”). Sí sumamos los que murieron fusilados.

* Nuestros 2.000 protagonistas aparecen listados en los pueblos donde vivían, indicando, en su caso, dónde nacieron también. Vemos también la edad y la fecha y lugar de la muerte.

* En realidad, y una vez corregida la lista en marzo de 2012, el número de muertos a consecuencia de la represión en La Rioja llega a 1.999. A la espera de efectuar nuevas correcciones este mismo año no hemos querido tocar los datos anteriores.

(*) Jesús Vicente Aguirre González es autor de "Aquí nunca paso nada. La Rioja 1936" y miembro de la Asociación "La Barranca", para la preservación de la Memoria Histórica en La Rioja

MIGUEL CAPEROS ARAGÓN. Escrito de Félix Caperos, nieto de Miguel Caperos, asesinado en "La Barranca" de Lardero


Hijo de Bautista y Onofra. Casado con Teresa Lumbreras Aguirre, 5 hijos: Miguel, Luis, José, Emiliano y Félix. Labrador, pescador y cazador. Concejal socialista en Casalarreina desde abril de 1931. Tras el Movimiento lo detienen y trasladan al Fuerte San Cristóbal en Pamplona. Lo traen de regreso a Logroño el 16 de noviembre, para asesinarlo el 24 de noviembre de 1936 en La Barranca. Tenía 36 años.

La foto corre
sponde al álbum familiar y fue cedida a Jesús Vicente Aguirre para publicarla en su libro: "Aquí nunca pasó nada" . El niño pequeño es mi tío Miguel Caperos, fallecido hace unos años.

Con sólo contemplar unos instantes la fotografía, se me ponen vidriosos los ojos recordando a mi tío Miguel y al abuelo que nunca pude conocer. Mi padre, Emiliano, se encargó de que jamás nos olvidáramos de lo sucedido; de que prendieran los id
eales de su padre en mí, en su nieto. Lo consiguió.

Mañana mi hijo deberá elegir su vida y sus ideas. Será su vida. Pero mi obligación es darle a conocer porque al abuelo de su padre le asesinaron un frío día de noviembre de 1936. Estoy seguro de que Javier sabrá elegir bien su camino.

Entre tanto, cada primero de mayo y cada primero de noviembre, irá con su padre, como hice yo con el mio, al cementerio civil de "La Barranca" ,en Lardero, a dejarle unas flores a su bisabuelo, Miguel Caperos Aragón .

martes, marzo 06, 2012

EL GUDARI DE LA JUSTICIA SOCIAL

El histórico jeltzale y veterano militante de ELA Ramón Agesta Irastorza falleció el domingo en Irun, a un paso de cumplir los 100 años de edad. Tenía 98 años y una vida llena de avatares y aventuras más propias de una novela que de la biografía de un irundarra nacido en 1914.

Agesta, tal y como recodaron ayer sus allegados, centró su vida fundamentalmente en tres causas: desde ELA, peleó por la justicia social y la defensa de los derechos de los trabajadores; como miembro del PNV, luchó por el reconocimiento de Euskal Herria dentro de una Europa federal; y a título personal, se dedicó a cuidar y a amar a su esposa Claire Mary Smith, compañera inseparable de vida junto a la que falleció ayer en la Residencia Inmaculada de Mendibil de Irun.

La suya no fue una vida fácil, ya que fue testigo y víctima directa de los acontecimientos más importantes del siglo XX. Vivió dos guerras mundiales, dos dictaduras, una guerra civil y fue apresado en un campo de concentración.

Agesta nació el mismo año en el que estalló la Primera Guerra Mundial en el seno de una familia aber-tzale de Irun. Hijo de un agente de aduanas, Ramón era el menos de cinco hijos, tres varones y dos mujeres. Y, precisamente, su calidad de hijo menor lo condicionó de por vida, en tanto en cuanto se convirtió en el compañero inseparable de Gabriel, el hermano que le predecía.

Entre los años 1932 y 1934 fueron miembros de la Junta Local de ELA y juntos, también, trabajaron en la célula de información del Gobierno del lehendakari Aguirre. "Era un servicio rudimentario, pero muy valioso porque, cuando estalló la Guerra Civil, ayudaron a sacar de Euskadi a muchas familias para que se refugiaran en Iparralde", destaca el senador del PNV Iñaki Anasagasti.

resistencia en hendaia Tras el golpe de estado, los hermanos Agesta también cruzaron la muga, desde donde continuaron luchando en el grupo de Resistencia de Hendaia. Permanecieron allí hasta 1940, año en el que fueron apresados y recluidos en el campo de concentración de Gurs por la policía francesa del régimen filonazi de Vichy.

Mikel Agesta, sobrino de Ramón e hijo de Gabriel, recordaba ayer cómo, tras ser expulsados del campo de concentración, los dos hermanos partieron en barco hacia Inglaterra. Fue allí donde el destino quiso unir de por vida a Ramón y a Claire, una francesa de padres ingleses que fue rebautizada con el nombre de Argiñe.

La pareja se casó el año 1947 y se trasladó a París, donde Ramón empezó a trabajar nuevamente para el Gobierno vasco. Pero su actividad política no terminó ahí, ya que cuatro años más tarde, Agesta fue uno de los fundadores del Consejo Vasco del Movimiento Europeo Eurobask, participó en el impulso de colectivos como Galeusca y representó a ELA en numerosos foros internacionales. De hecho, el año 1957 fue el representante de este sindicato en un congreso internacional que se celebró en Washington.

Ramón Agesta invirtió la mayor parte de su vida laboral como funcionario de la Embajada de Venezuela en París. Pero, como recuerda Anasagasti, su tiempo libre lo dedicaba a escribir artículos de opinión y a "cuidar de los demás vascos que habían emigrado".

Tal y como indica, algunos, bromeando, le llamaban "el sepulturero de los vascos" porque iba a todos los funerales de los vascos que morían en el exilio. Eran tan bueno que, aunque no los conociera, se acercaba a las familias a darles el pésame", añade el senador.

Al propio Anasagasti se dirigió repetidas veces por escrito para advertirle de que tuviera cuidado con las represalias que podrían causarle sus opiniones. "Era el típico vasco bueno, trabajador, entregado a la causa y a la convivencia de Euskadi", rememora el jeltzale.

El secretario de ELA Oarso-Bidasoaldea, Xabier Pérez, solo tiene palabras de agradecimiento para Agesta: "Su vida fue ciertamente novelesca, pero jamás se jactó de ello. Al contrario, su característica principal era la humildad y el trabajado militante discreto".

base social El sindicalista recordó el homenaje que se le brindó el pasado año a Agesta, con motivo del centenario de ELA. Fue en ese emotivo acto donde Agesta volvió a incidir en la importancia de la defensa de los derechos de los trabajadores. "Recordad siempre que la base de todo progreso está en lo social", recalcó a sus 97 años de edad, un ejemplo, en palabras del secretario de ELA, "para reforzar los argumentos que nos empujan a seguir peleando para que la lucha de militantes como Ramón no haya sido en vano".

Desde el ámbito familiar, el sobrino Mikel Agesta se queda con la sensación de que su tío era un "hombre muy bueno, un ser afable, culto e interesante". Y que, tras toda una vida entregada a la liberación nacional de Euskal Herria, llegó a conocer el cese de la violencia de ETA y el nuevo panorama que se abría para el país.

Familiares, amigos y compañeros de Agesta le darán su último adiós, hoy, a las 19.00 horas, en la parroquia Santa María del Juncal.

(Deia. 6 / 03 / 2012)

lunes, marzo 05, 2012

"MEMORIA ES NOMBRE DE MUJER". Nueva emisión del espacio radiofónico "La Memoria"

El espacio radiofónico "La Memoria" de Info7 Irratia emitirá hoy lunes un nuevo programa en el que entre otras cosas se hará un repaso al nuevo aniversario de la masacre de Vitoria/ Gasteiz del 3 de Marzo de 1976 y tambien ante un nuevo 8 de Marzo, Dia Internacional de la Mujer Trabajadora, una mirada a la memoria histórica democrática desde la perspectiva de género de la mano de una amena entrevista con María González Gorasarri, periodista e investigadora, co-autora del libro "No lloreis por nosotras: lo que teneis que hacer es no olvidarnos".

Todo ello acompañado como es habitual de un jugoso menú musical que sin duda llenará los estómagos más exigentes.

No falteis a la cita de 18:00 a 19:00 h.

LA MEMORIA

LA ERTZANTZA ENSOMBRECE EL ÚLTIMO ACTO DE UNA EMOTIVA JORNADA EN GASTEIZ

Un año más las flores y las velas volvieron a cubrir el monolito erigido en recuerdo de las víctimas del 3 de Marzo de 1976. De nuevo, miles de personas acudieron a la zona norte de Gasteiz para brindar un sincero homenaje a los familiares de Pedro María Martínez de Ocio, Romualdo Barroso, Francisco Aznar, José Castillo y Bienvenido Pereda, acribillados por los disparos de la Policía Armada española durante el transcurso de una huelga general.

Pero lo que se presentaba como una jornada marcada en cierta medida por la presencia de Idoia Mendia en la plaza del 3 de Marzo como representante del Gobierno de Lakua en un acto que tuvo lugar por la mañana, concluyó con cargas policiales frente a la sede del PP, donde un grupo de jóvenes había iniciado una sentada pacífica reclamando justicia para las cinco víctimas de 1976.

Los jóvenes, que iniciaron la sentada pasadas las 20.00 tras una manifestación convocada por la mayoría sindical, se situaron entre la Subdelegación del Gobierno español y la sede del PP con unos ataúdes negros en recuerdo a los cinco fallecidos.

El acto no paso desapercibido para la Ertzaintza, que cerró con sus furgones la calle Olaguíbel. Tras dialogar unos minutos, cuando los jóvenes comenzaban a levantarse, los agentes desplegados optaron por realizar una primera carga porra mano en la misma calle. El primer balance: quince heridos y tres detenidos.

A la primera carga policial le siguió otra en la calle Postas, junto a la plaza de Los Fueros, y una más por la cuesta de San Francisco, desde donde resonaban los gritos de rabia contra la actuación de la Policía autonómica. Mientras, en Olaguíbel un grupo de personas denunciaba a viva voz la actuación de la Ertzaintza: «No tenéis vergüenza», o «Son solo unos chavales».

Además, cerca de las 22.00, la Ertzaintza realizó una nueva detención, esta vez en el Hospital Santiago, de donde se llevó a uno de los heridos.

Un acto para la foto

Lo cierto es que la jornada comenzó y finalizó con la Ertzaintza como protagonista. Desde primera hora de la mañana los furgones de la Policía autonómica recorrían las calles adyacentes al monolito en recuerdo a las víctimas del 3 de Marzo. La fuerte presencia policial hacía presagiar quiénes serían los protagonistas del primer homenaje del día. Ya había una ofrenda precedida por el ramo rojo, amarillo y morado de Ezker Batua y por un flor anónima, colocada por un vecino del barrio.

Pasadas las 10.30 y con más de treinta años de retraso, hicieron su aparición en la plaza del 3 de Marzo la portavoz del Gobierno de Lakua, Idoia Mendia, los secretarios generales de CCOO y UGT en la CAV, Unai Sordo y Damaso Casado, y una escasa representación del PSE, encabezada por el parlamentario Jesús Loza.

Un minuto de silencio, un ramo a cargo del Ejecutivo de Patxi López y unas fotos ante el monolito dieron paso a unas declaraciones que no dejaron indiferentes a los aludidos. Ante las cámaras, Mendia trató de hacer bandera de la tragedia afirmando que su presencia tenía por objeto reconocer lo ocurrido y recuperar la memoria de las víctimas. Intenciones que no quedaron reflejadas en la agenda del Ejecutivo autonómico ni en 2010 ni en 2011.

No obstante, lo que asombró a propios y extraños fue la defensa que realizó de los sindicatos que le arroparon. «He querido que me acompañaran los dirigentes de CCOO y UGT porque era gente de esos sindicatos la que estaba en esa iglesia y sufrieron la muerte», afirmó. Esta frase no pasó inadvertida para quienes asistieron a la concentración de las 18.00, que no podían dar crédito al hecho de que Mendia intentara crear un nuevo relato de aquellos hechos.

Por otro lado, a las 12.00, cientos de personas se congregaron en el salón de actos del centro cívico Aldabe para asistir a un acto político a cargo de la izquierda abertzale, que aprovechó el contexto para honrar a las familias de los fallecidos y reivindicar su memoria. Txelui Moreno fue el encargado de tomar la palabra. Recordó a las víctimas y se preguntó dónde estaban los dirigentes del PP. Una formación que exige a la izquierda abertzale pasos en el reconocimiento del sufrimiento causado por ETA, mientras niega los actos violentos cometidos por el Estado español. «¿Tiene miedo de la verdad el PP?», cuestionó.

Tal como señaló, «han pasado 36 años, ellos queriendo ocultar y nosotros denunciando». «Fueron años muy duros, en los que se consiguieron derechos importantes, derechos que nadie regaló. Todo lo conseguido fue a base de sangre, sudor y lágrimas; y grandes dosis de compromiso, determinación y organización», añadió.

Una vez finalizado el acto, todos los presentes recorrieron los 300 metros que separan Aldabe de Zaramaga para proceder al homenaje tributado por los partidos y las agrupaciones abertzales. A las 13.30 se podían distinguir entre los presentes los rostros de Rafa Larreina (EA), Dani Maeztu (Aralar) y Haxier Arraiz (izquierda abertzale), entre otros.

En esta ocasión cambió el guión tradicional durante los últimos años. En lugar de intervenir una persona por cada formación, los diferentes partidos convocantes optaron por consensuar un texto en el que se evidencia que, al igual que en 1976, en 2012 el pueblo vasco necesita una «segunda y verdadera transición democrática, basada en el reconocimiento de Euskal Herria como nación, así como su derecho a decidir libre y democráticamente su futuro».

Comisión de la Verdad

La tarde estuvo reservada para los sindicatos. A las 18.00, cientos de personas se concentraron en Zaramaga para asistir al último homenaje de la jornada, el único en el resonaron las palabras de los familiares de las víctimas, quienes, por boca de Eva Barroso, volvieron a reivindicar la creación de una Comisión de la Verdad que esclarezca lo ocurrido el 3 de marzo de 1976 y depure las responsabilidades.

Durante su intervención, Barroso tuvo una mención especial para Juan Gabriel Rodrigo y Vicente Antón Ferrero, fallecidos como consecuencia de la represión policial que se reprodujo en las jornadas posteriores al 3 de marzo en Tarragona y Basauri, respectivamente.

Tras su intervención llegó el turno de los sindicatos. Gotzon Kortazar (LAB) resaltó las similitudes existentes entre las situación actual y la vivida por los obreros de Gasteiz en 1978; y lamentó que Manuel Fraga, responsable político de los sucesos acontecidos en Zaramaga, haya fallecido sin ser juzgado por ello. Además, realizó un llamamiento a participar en la huelga general del 29 de marzo.

Finalizado el acto, comenzó una manifestación multitudinaria por el centro de Gasteiz. Miles de personas exigiendo justicia. El final de esa marcha es el principio de este relato.


domingo, marzo 04, 2012

HA MUERTO FRITZ TEPPICH, “ALFREDO T. SALUTREGI”

El pasado sábado 25 de Febrero y a la edad de 93 años moría en Berlín Fritz Teppich, un ciudadano alemán que sin embargo durante tres años de su vida se llamó Alfredo T. Salutregi. Ese periodo de su existencia fue cuando este hombre formó parte de las filas del Ejercito vasco en la lucha contra el alzamiento franquista, un periodo tan intenso e importante en su recorrido vital que hizo que Teppich declarará en alguna ocasión que a partir de entonces una parte de él “siempre fué Alfredo T. Salútregi”.

Teppich habia nacido en 1918 en una familia judia de carácter progresista y desde joven habia participado en organizaciones de izquierda como el “Movimiento Juvenil de Trabajadores” y “Acción Antifascista”. Meses antes de cumplir los 18 años conoce las noticias del golpe de estado contra el gobierno popular de la II Republica y no duda en cruzar toda Francia para alistarse en las filas antifascistas.

De Hendaia llega a Bilbo a principios de septiembre de 1936 y desde ese momento se suma a las fuerzas que ya se defienden ferozmente ante los ataques de las tropas del general Mola, primero como miembro del batallón "Azaña“, mas tarde del batallón "Tomas Meabe“ de la Juventud Socialista Unificada (JSU) y finalmente con la Brigada Mixta 163, participando en los combates de Donostia y Bilbo.

Tras ser ascendido a teniente y tras la caida del territorio vasco en manos fascistas "Alfredo T. Salutregi" y algunos compañeros mas logran llegar a Cataluña, a través de territorio francés, incorporándose despues a la legendaria División 11 de Enrique Lister del emergente Ejercito Popular Republicano, formando parte de la cúpula de la Unidad XXII, que es parte de las fuerzas de Lister.

Tras la derrota final del Gobierno la Republica en marzo del 1939 Teppich logra huir y llegar a Bélgica, pero después de la invasión nazi a Bélgica y Francia en Mayo de 1940 es internado como "extranjero enemigo“ en el campo de Gurs,el conocido como “campo de los vascos”, siendo trasladado despues al campo de Le Vernet, de donde se fuga y tras multiples peripecias cruza a traves de la España franquista hasta el Portugal de Salazar donde es detenido y encarcelado hasta el final de la guerra.

Es entonces, en otoño de 1946, cuando Fritz Teppich vuelve a su Berlín natal y recupera una vida normalizada, aunque siempre inmersa en la militancia politica, no dejando desde entonces y hasta su muerte hace unos días de ser un comunista convencido, un hombre activo y comprometido contra la injusticia en cualquiera de sus multiples caras y un luchador antifascista.

Desde Ahaztuak 1936-1977 queremos expresar nuestras más sentidas condolencias a la familia de Fritz Teppich, amigo de nuestra asociación y al que habiamos propuesto para ser -junto con otros dos internacionalistas antifascistas que al igual que él habian venido a combatir contra el fascismo en suelo vasco, el italiano Nino Nanetti y el asturiano Felipe Matarranz- los receptores del “Premio Gernika a la Paz y la Solidaridad” de este año como reconocimiento a su entrega a la causa de la Libertad.

Fritz Teppich, Alfredo T. Salutregi,… agur eta ohore!!

AHAZTUAK 1936-1977

(Esta reseña se ha enviado a todos los diarios de la CAV y Navarra. Publicada en "Deia" el 4 / 03 / 2012)

LAS VICTIMAS OLVIDADAS

El 12 de junio de 1976, Alberto Soliño, pasaitarra de 33 años y músico, actuó por la noche en la sala de fiestas Jai Alai, de Eibar. Al salir del recinto, ya de madrugada, observó que uno de sus compañeros discutía con otra persona porque el vehículo de esta última le impedía introducir los instrumentos musicales en el suyo. De repente, vio que esa persona colocaba en el vientre de su compañero una pistola. Alberto Soliño se dirigió a quien amenazaba a su compañero, intentando calmarle. “¿Qué pasa? Hablando se entienden las personas”, le dijo.

En ese momento, salía el público del recinto que, al ver la escena, empezó a gritar. Soliño se volvió y el desconocido le golpeó con la pistola en la cabeza. Cayó al suelo y el agresor le disparó un tiro. El mismo homicida llevó a Soliño en su vehículo al centro sanitario de Eibar, adonde llegó cadáver. El autor del crimen era un guardia civil de paisano: Luis Carpintero.

Alberto Soliño es una de las aproximadamente 60 víctimas mortales que se registraron entre 1968 y el 31 de diciembre de 1978 a manos de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado en el País Vasco. Son víctimas mortales de manifestaciones, controles policiales y actuaciones individuales arbitrarias de policías y guardias civiles. El Gobierno vasco ha publicado un borrador de decreto que pretende aprobar en las próximas semanas para reconocer e indemnizar a esas personas. Son las víctimas olvidadas.

Soliño estaba casado con Isabel González, de 24 años. El matrimonio tenía tres hijos pequeños, el mayor de seis años. A Isabel González, que vivía en Pasaia (Gipuzkoa), le pidió su madre, a primera hora, que fuera a su casa: “Alberto ha tenido un accidente”. No supo que Alberto estaba muerto hasta que a las 14.30 su hermana y su cuñado regresaron de Eibar.

Isabel González se trasladó a Eibar y vio a su marido muerto. “Estaba, como encogido, en una caja”. Cuando comentó que quería otro ataúd, algunos guardias le respondieron: “Cuando matan a un guardia civil lo meten en una caja de 8.000 pesetas”. Isabel González consiguió enterrar a su marido en otro ataúd y lo hizo en el cementerio de Alza, en San Sebastián. Un oficial del Ejército le dijo: “Usted no diga que fue un asesinato”. “En la esquela por el fallecimiento de Alberto nos obligaron a poner que fue un accidente”, recuerda.

Isabel González, que no tenía otros ingresos que los de su marido, se fue a vivir, a sus 24 años y con sus tres hijos, al domicilio de sus padres que, a su vez, tenían otros tres hijos. Allí se presentó a los pocos días un grupo de guardias civiles de paisano, con un oficial al frente. Cuando la vieron, comentaron: “Es una niña”. Y se excusaron, diciéndole que “les había salido una oveja negra en el cuerpo”.

Fue todo el reconocimiento institucional que tuvo. “Si hubo investigación, a mí no me llamaron”. Al cabo de unos años, se celebró un juicio. Isabel González no tuvo conocimiento de él. Sabe que Luis Carpintero fue condenado a pagarle una indemnización de un millón de pesetas porque se lo notificaron con posterioridad.

Isabel González recuerda: “Tenía que ir al cuartel de Loyola a cobrar la indemnización. Pero la cantidad no era fija. El primer mes me pagaron 10.000 pesetas; el siguiente, 8.000”. El sufrimiento era tal que al final su madre la sustituyó.

El guardia Carpintero ni siquiera fue suspendido de empleo. Isabel González recuerda cómo, pasados los años, un día se enteró, casualmente, que Carpintero “cumplía condena” en el cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo. Junto con su hermano, logró pasar los controles haciéndose pasar por amiga de Carpintero. Les recibió un oficial y les comunicó que Carpintero estaba de permiso porque “habían operado a su hijo”. Isabel González estalló y comunicó que era la viuda de la víctima del guardia. “El oficial no sabía por dónde salir. Pidió perdón...”.

"Nos obligaron a que constara que fue un accidente” , explica Isabel González

El asesinato de su marido le destrozó la vida. “Quedé rota. Estuve dos años sin salir de casa. Vine a vivir con mis padres porque yo no tenía trabajo. Me había casado muy joven. Tuve que sacar a mis tres hijos del Colegio Inglés y cambiar totalmente mi vida, porque no tenía ingresos”. Pasado el tiempo y por vía judicial, logró una pensión de viudedad de 567 euros mensuales, apelando a una de las empresas que había contratado a su marido como músico.

A diferencia de las víctimas del terrorismo de ETA o de los GAL y el Batallón Vasco Español, las aproximadamente 60 víctimas mortales de miembros de las Fuerzas de Seguridad como Alberto Soliño han quedado en “tierra de nadie”, sin ningún tipo de reconocimiento. Encajan en un nuevo modelo, el de víctimas de “sufrimientos injustos en un contexto de motivación política”. El Gobierno vasco ha publicado un borrador de decreto que pretende aprobar en las próximas semanas para subsanar esta deficiencia.

“Se trata de legitimar el Estado de derecho y de contribuir a construir la convivencia cuando se acaba el ciclo de la violencia terrorista. Frente a quienes dicen que con esta decisión se envía el mensaje de que en Euskadi ha habido dos violencias —la de ETA y la del Estado—, decimos que no. Aquí sólo ha habido una violencia —la de ETA— y luego casos aislados de abusos policiales, pues muchas de estas víctimas estaban al margen de cualquier conflicto. Esta decisión legitimará el Estado de derecho”, señala Idoia Mendia, consejera de Justicia del Gobierno vasco.

La mayoría de estas víctimas mortales lo fueron en altercados, como Soliño; por confusión —como Segundo Urteaga, sacristán de Urabáin (Álava), tiroteado en el campanario de la Iglesia por un inspector de policía—; controles de carretera —como el matrimonio alavés formado por Victoriano Aguiriano y María Ángeles Barandiarán, que dejó a tres niños huérfanos— o por manifestaciones de protesta.

Un caso muy emblemático fue el de los cinco obreros muertos por disparos de la policía el 3 de marzo de 1976 en Vitoria cuando salían de una asamblea y cuyo 36 aniversario se cumplió el sábado. También lo es el caso de Roberto Pérez Jáuregui. Pérez Jáuregui murió el 8 de diciembre de 1970, en los últimos años de la dictadura de Franco, como consecuencia de los disparos de un policía en una manifestación celebrada en Eibar (Gipuzkoa) el 4 de diciembre de ese año en protesta por el juicio de Burgos contra 16 militantes de ETA, a seis de los cuales pedía pena de muerte un tribunal militar sin garantías democráticas.

Fue un asesinato de gran impacto popular por el contexto en el que se produjo (las manifestaciones contra el proceso de Burgos de 1970, de repercusión internacional porque pusieron en jaque a la dictadura de Franco).

"No hubo investigación ni juicio por la muerte de Roberto”, asegura Pérez Jáuregui

Pérez Jáuregui, de 21 años, trabajaba de electricista en Aya (Eibar) y, como otros tantos jóvenes de la época, estaba comprometido políticamente contra la dictadura. En su caso, militaba en el PCI (posteriormente, el Partido de los Trabajadores de España). Era uno de los numerosos manifestantes que participaban en la marcha de protesta que se convocó a las 20.30 del 4 de diciembre de 1970 en Eibar. Esta ciudad se había unido a la huelga general extendida en todo Euskadi. Era un municipio especialmente sensible porque tres de los encausados en el proceso de Burgos procedían de ella: Mario Onaindia, Juan Echave y Enrique Gesalaga.

El hermano de Roberto Pérez Jáuregui, Jorge, que también participó en la manifestación, recuerda cómo a la altura de la calle Karmen se empezaron a oír disparos de la Guardia Civil. La manifestación se dispersó. Algunos marcharon hacia el monte. Pero un grupo numeroso de manifestantes permaneció en la calle, pese a las ráfagas. Entre ellos estaba Roberto.

En un momento determinado, Roberto dijo: “Me han dado”. Al principio se pensó que sería un disparo de la Guardia Civil. Lo llevaron a la Residencia Sanitaria de San Sebastián. Murió a los cinco días, el 8 de diciembre. Los médicos comprobaron que había muerto de un disparo a quemarropa, a menos de dos metros, por un policía de paisano.

Roberto Pérez Jáuregui fue enterrado en el cementerio civil de Eibar. La Guardia Civil, con el estado de excepción declarado en Gipuzkoa, impidió la entrada en un Eibar totalmente tomado. “No se abrió ninguna investigación. No hubo juicio alguno”, recuerda su hermano Jorge. El asesino, miembro de la Brigada Político-Social franquista, se cree que fue trasladado a Valladolid y ascendido posteriormente. “Tanta injusticia destrozó la vida a mis padres”, señala Jorge.

Casi cuarenta años después de aquel asesinato, en 2007, Roberto Pérez Jáuregui fue reconocido como víctima por la ley de Memoria Histórica. “Durante todos estos años no hemos tenido un reconocimiento institucional, pero sí social del pueblo de Eibar”, señala Jorge.

El caso de Pérez Jáuregui, en contraste con el de Soliño, fue muy conocido por el contexto en que se produjo. Y por ser tan conocido y no haber obtenido ninguna respuesta de las instituciones democráticas, que empezaron a reconstruirse a los siete años de su asesinato, contribuyó a su falta de legitimación en Euskadi. “No eran creíbles unas instituciones que se denominaban democráticas y que no reconocían que Roberto era una víctima del terrorismo de Estado”, señala Jorge. Por ello, la consejera de Justicia del Gobierno vasco, Idoia Mendia, recalca que “este decreto va a contribuir a legitimar el Estado de derecho”. Eso sí, 40 años después.

(El Pais. 4 / 3 / 2012)

sábado, marzo 03, 2012

3 DE MARZO ES DIGNIDAD. Artículo de opinión de "Martxoak 3 Elkartea"

Blanca Antepara «in memoriam»

Pocas fechas dicen tanto como la del 3 de marzo. Su mera mención, sin entrar en más detalles, zanja de raíz cualquier debate sobre el doble rasero institucional en lo relativo a víctimas, memoria, justicia o impunidad de las consecuencias de la violencia en Euskal Herria. El relato oficial, la reforma franquista que convirtió la dictadura en una monarquía democrática, estalla en mil pedazos cuando se asoma al espejo de la impunidad que deriva del terrorismo de Estado.

Seguimos con lógica atención el debate en torno a las víctimas en el cual algunos repiten constantemente, dirigiéndose a un determinado sector político, que sus movimientos no son suficientes. Tal vez deberíamos entender que si no basta con que la izquierda abertzale reconozca el dolor y el sufrimiento generado por la actividad armada de ETA, a los representantes del Estado español no les supondrá ningún esfuerzo hacer esa misma declaración en los mismos términos respecto al reguero de sangre que provocaron sus balas en Gasteiz.

Esto es, 36 años después, seguimos esperando que admitan su responsabilidad, que expresen un reconocimiento público del dolor causado por la policía dirigida en 1976 por Juan Carlos de Borbón (Jefe del Estado), Arias Navarro (presidente del Gobierno) y Fraga Iribarne (ministro de la Gobernación). El Gobierno británico ya lo ha hecho no hace tanto tiempo en Derry por su papel en la masacre del Domingo Sangriento de 1972 y nadie duda que lejos de suponer un problema, ese gesto ha ayudado a la convivencia en el Norte de Irlanda.

Entonces, ¿qué es lo que ocurre?, ¿acaso el Gobierno español o la jefatura del Estado no desean avanzar hacia un escenario de convivencia en Euskal Herria? Creemos que la respuesta no solo es negativa sino que el problema es mayor todavía. A nuestro juicio, han concluido que todo su sistema se mantiene a duras penas gracias a la mentira que supone su versión de los hechos: solo hay un tipo de víctimas y como mucho «algún exceso o abuso puntual» por parte del Estado. Si reconocieran el dolor causado en la masacre de Gasteiz, se daría pie a tener que hablar de otros cientos de casos similares y, por consiguiente, la violencia de Estado quedaría a la vista en toda su magnitud. La fotografía completa desnudaría la impunidad de la que disfrutan todos los criminales, sacaría a la luz que ha existido una continuidad temporal en las vulneraciones de derechos y por lo tanto visibilizaría la total injusticia en la que han cimentado su sistema político y económico.

Por eso insisten en su estrategia de mentira e impunidad, como si la gente no supiera lo que ha ocurrido en este país en las últimas décadas. Y en esta línea, no es casualidad que en la última vuelta de tuerca de ese ejercicio falsario de reescribir el relato a la medida de sus necesidades, en Euskal Telebista hayan lanzado una auténtica reedición del NO-DO. En lugar de «Represión e Impunidad», que hubiera sido la manera correcta de definir el periodo histórico que pretenden abordar, el producto aterriza con el título de «Transición y Democracia». En este enésimo intento de maquillar la impunidad, insisten en todas esas obsesiones del que ya se sabe perdedor, porque la batalla de la memoria la han perdido en Euskal Herria.

Hemos contemplado estupefactos como en esa serie se afirma literalmente que Txabi Etxebarrieta era un «asesino a sangre fría» porque mató a un inocente José Pardines «en un control rutinario». Les traiciona el subconsciente con lo de rutinario, sacado del manual de Melitón que todavía presidirá sus bibliotecas, porque la única rutina son sus mentiras de corto recorrido. Ahora pretenden criminalizar a Txabi Etxebarrieta; frente a su memoria revolucionaria, sacralizan a un guardia civil franquista a sueldo de una dictadura que vulneró sistemáticamente los derechos humanos desde el primer hasta el último día, durante por lo menos 40 años. Una vez comenzados a resbalar por la pendiente en 1968, el relato de su pretendida «Transición y Democracia» continúa en caída libre hasta llegar a la matanza de Gasteiz de 1976. Si un militante que lucha contra el franquismo es un «asesino a sangre fría», no piensen que gasear primero y ametrallar después, una asamblea multitudinaria de trabajadores, merece las mismas o mayores consideraciones. El relato en el neo-NO-DO se cuenta de la siguiente manera: «En marzo de 1976 una intervención de la policía ocasionó la muerte de cinco de los congregados».

Resumiendo, para los defensores de la impunidad, la sinopsis de este convulso periodo es la siguiente: «ETA asesina» y «el Estado ocasiona». Bajo esa premisa, en una especie de competición de patinaje histórico se afirma literalmente que «el terrorismo etarra se convirtió en el principal lastre de la transición española». Las causas y las consecuencias se diluyen. Eso sí, todo esto lo avalan con datos, sesgados claro, y es que el citado medio de comunicación nos cuenta que ETA (m), ETA (p-m) y los Comandos Autónomos Anticapitalistas acabaron con la vida de más de trescientas personas entre 1975 y 1982. Ese es el plan de comunicación del relato oficial, solo se contabilizan las muertes provocadas por acciones de estas organizaciones armadas clandestinas. Es un auténtico ejercicio de hipocresía, ocultar la realidad de esa manera. En ese periodo en el que por razones obvias en Martxoak 3 Elkartea nos sentimos tan aludidos, además de comprobar a quien incluyen en esas listas de «víctimas del terrorismo», sobre todo tendríamos que aportar otras cifras para completar la fotografía de lo que ha ocurrido en este país. En concreto, con los datos de Euskal Memoria que cualquiera puede consultar y cotejar, entre los citados 1975 y 1982 se produjeron por lo menos otras 199 muertes, medio millar de heridos, más de 5.000 detenidos y cientos de torturados con nombre y apellidos. Todas ellas víctimas de la violencia de Estado en todas sus expresiones y derivadas policiales o de guerra sucia en comisarías, cárceles, controles de carretera e incluso manifestaciones en la calle y a plena luz del día.

Ellos lo ocultan, nosotros lo denunciamos; por eso necesitamos una Comisión de la Verdad que responda claramente conforme a la legislación internacional en materia de DDHH y analice las vulneraciones que se han producido en Euskal Herria. Si la mayoría social y política de este país comparte el diagnostico de que es necesario ese mecanismo, se acabará materializando. Así podremos generar las condiciones para acceder a la Verdad, la Justicia y la Reparación, y afianzar unas garantías de que hechos pasados no vuelvan a repetirse.

Mientras tanto, hasta que no construyamos herramientas desvinculadas de las estructuras que han posibilitado la impunidad durante todo este tiempo, tenemos que seguir trabajando y concienciando. Nuestra respuesta es compromiso, como el que nos ha demostrado siempre Blanca Antepara a lo largo de toda su vida en este largo camino en el que siempre nos ha acompañado. Ahora, aunque no esté físicamente con nosotros, su coraje, espíritu de lucha y solidaridad siguen presentes, porque Blanki es 3 de Marzo, y 3 de Marzo es dignidad. Agur eta Ohore.

(Gara. 3 / 03 / 2012)

LOS PARTIDOS HOMENAJEAN POR SEPARADO A LAS VICTIMAS DEL 3 DE MARZO

El monumento que en Vitoria recuerda a las víctimas del 3 de Marzo será escenario hoy de un rosario de homenajes, ante la imposibilidad de conformar uno único por parte de los distintos partidos vascos. EB, Amaiur, sindicatos y el propio Gobierno han decidido organizar, a distintas horas, sus propios reconocimientos. En el caso del Ejecutivo, por primera vez, aunque entre reproches por parte de los propios damnificados.

La portavoz del Gobierno, Idoia Mendia, encabezará la representación en el acto institucional, al que asistirán también representantes de los sindicatos CC OO y UGT. El homenaje comenzará a las diez y media de la mañana y consistirá en una sencilla ofrenda floral ante la escultura del barrio de Zaramaga que recuerda a los cinco trabajadores que perdieron la vida a balazos el 3 de marzo de 1976, cuando una brutal carga policial se saldó también con un centenar de heridos.

Pasadas más de tres décadas y media desde aquel suceso, el Gobierno rendirá homenaje por primera vez a sus damnificados. El reconocimiento se produce un par de semanas después de que el propio Ejecutivo diera a conocer el borrador del decreto sobre las víctimas de abusos de fuerzas policiales acaecidos entre 1968 y 1978, para las que se contemplan ayudas y medidas de reparación.

“Ningún condenado”

La propia asociación de víctimas del 3 de Marzo mostró ayer su sorpresa al tener conocimiento del homenaje público, ya que aseguró no haber recibido ningún aviso previo al respecto. En este sentido, reclamó al Gobierno que se sume a la exigencia de reconocimiento del daño causado por parte del Estado. Más contundente se mostró incluso Ahaztuak, el colectivo de damnificados del franquismo, que acusó al Ejecutivo de “cinismo” por organizar el homenaje pese a la “impunidad” que ofrece a los autores del suceso.

El acto del Gobierno sucederá al que una hora antes ha convocado, en el mismo lugar, EB. Por su parte, Aralar, EA, Alternatiba y la izquierda abertzale retrasarán hasta la una y media de la tarde su propio reconocimiento a las víctimas. A través de un comunicado, las cuatro formaciones integradas en Amaiur exigieron el “esclarecimiento de la verdad sobre lo ocurrido, ya que no existe ningún condenado por las cinco personas que murieron”.

(El Pais. 3 / 03 / 2012)

viernes, marzo 02, 2012

GOBIERNO DE LAKUA: IMPUNIDAD POR DECRETO, CINISMO POR VOCACIÓN. Comunicado de Ahaztuak 1936-1977

En el momento en que hace un par de semanas se hizo publico desde el Gobierno Vasco la elaboración del borrador del denominado “decreto sobre víctimas de abusos policiales y parapoliciales en un contexto de motivación política entre los años 1968 y 1978” ya hicimos una primera valoración en la que entre otras consideraciones expresabamos nuestra critica a un “nuevo decreto” que a nuestra forma de ver solo viene a mostrar lo dificil y hasta patético que es para unas instituciones que se denominan democraticas intentar a estas alturas “hacer como que se salen” que no salir del cenagal que supone una impunidad apoyada durante desde esas mismas instituciones para crimenes cometidos por un régimen fascista como fue el de la dictadura franquista.

En concreto denunciabamos que más allá de las declaraciones y el marketing politico este decreto no era mas que un ejercicio de dosificación de impunidad a conveniencia si lo vemos desde esa demanda integral de verdad, de justicia y de reparación para todas las victimas del franquismo y tambien para todas las personas que lucharon contra dicho régimen. Subrayabamos esto con el hecho de que desde este decreto se contemplara como único parámetro de reparación real la percepción de una determinada cantidad económica, no planteando ningúna medida contra la impunidad de las personas -cargos políticos, policiales, judiciales, militares- que tuvieran alguna reponsabilidad en los hechos que convirtieron a las victimas en tales, dejando absolutamente de lado y de forma consciente los parámetros de justicia universal y de los de persecución de los crimenes cometidos por cualquier régimen fascista, el franquista incluido, que deberían ser la base de cualquier normativa que desde cualquier institución -tambien el Gobierno de Lakua- pretenda ofrecer verdad, reparación y justicia a las victimas del franquismo.

Dos semanas las declaraciones de la portavoz del ejecutivo de Lakua vienen a corroborar lo que denunciabamos cuando haciamos esta apreciación pública. Según Idoia Mendía queda totalmente excluida la investigación judicial de dichos abusos como queda excluido el conocimiento de la identidad de quienes los ordenaron y perpetraron y como queda excluida la posibilidad de un proceso judicial a todos ellos: el Ejecutivo de Lakua ha decidido de forma unilateral que la única “reparación” a la que tienen derecho las victimas de abusos policiales y parapoliciales de los últimos años del régimen franquista sea a una “reparación” exclusivamente conómica, es decir, a algo que posibilite seguir manteniendo la impunidad mantenido hasta hoy para los crimenes y los criminales.

Ante esto no podemos sino volver a incidir por enésima vez en lo insultante y lesivo que para las victimas del fraquismo son estas declaraciones y más aún la defensa sin ambages del modelo de impunidad para los crimenes del régimen franquista que aparecen tras ellas, todo ello además expresado en una soberbia muestra de cinismo en el dia anterior en que el mismo Ejecutivo que asume esta vergonzante lectura y su consiguiente práctica va a depositar “por primera vez” una ofrenda floral en memoria de los obreros asesinados el 3 de Marzo de 1976 en Vitoria en uno de los episodios criminales mas brutales y sangrantes de ese periodo y para el que el Gobierno de Lakua seguirá ofreciendo impunidad.

Dicho esto no podemos sino terminar volviendo a trasladar a las personas elaboradoras de dicho documento y a los ámbitos políticos e institucionales a los que pertenecen nuestra exigencia de que eliminen de entre las que definen como aspiraciones del decreto que han elaborado el de devolver la dignidad” a las victimas a las que se refiere, toda vez que ninguna de ellas la hemos perdido núnca: si acaso son las instituciones y los politicos que hasta hoy nos siguen manteniendo a nosotr@s en el olvido y a nuestros victimarios en la impunidad los que deberían intentar recuperar esa dignidad, algo que como evidencia este decreto y las declaraciones de Idoia mendia cada vez tiene más dificil.

AHAZTUAK 1936-1977

MENDIA DEFIENDE USAR LA LEY DE VICTIMAS POLICIALES CONTRA EL RELATO ABERTZALE

«Lo que buscamos es derribar totalmente la teoría de las dos violencias que siempre la izquierda abertzale ha querido construir en Euskadi. Aquí no han existido dos violencias, aquí solo ha existido una: la de ETA. Y luego, actuaciones aisladas de funcionarios públicos que se excedían en sus funciones. Las personas víctimas de esos excesos merecen ser reconocidas». Idoia Mendia, portavoz y consejera de Justicia del Gobierno de Lakua, abogó por utilizar el decreto de víctimas de abusos policiales, que ayer presentó en Madrid, para confrontar con el relato abertzale. Tal y como avanzó este periódico, el Ejecutivo que dirige Patxi López está abordando ahora el borrador del primer período, el que comprende entre 1968 y 1978. Este texto podría entrar en vigor en primavera.

«Es importante que desde las instituciones se reconozca a esas personas porque a la izquierda abertzale le gusta hacer suyas esas víctimas cuando no lo son, no tenían motivación política», señaló Mendia durante un desayuno informativo celebrado en la delegación del Gobierno de Lakua en Madrid. «No buscamos culpables ni juzgar a nadie», quiso dejar claro la portavoz del Ejecutivo de Gasteiz. No obstante, tuvo que reconocer que los juicios de los casos que ahora se tomarán en consideración, «se hicieron de aquella manera» en las ocasiones que llegaron a los tribunales.

«El afán no es establecer quién fue el autor de la muerte y no vamos a buscar a los culpables, sino a reparar el hecho», señaló. Paradójicamente, a pesar de tratar de restar la motivación política de las víctimas de la violencia policial, Mendia defendió el carácter «político» del trabajo destinado a legitimar tanto a las instituciones como a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, de quienes dijo que, en esa época, vivían en «alerta permanente». A esto añadió que «si estamos donde estamos es gracias a la labor de la Policía y la Guardia Civil».

«Cuándo nos hemos pasado»

«Se trata de reconocer cuándo nos hemos pasado», argumentó Mendia, que especificó que, por el momento, no han elaborado un censo de las personas que podrían acogerse a este decreto. Según explicó, actualmente se desarrollan labores de investigación. Además, la portavoz del Gobierno de Lakua señaló que se ha remitido el borrador, entre otras instituciones y organizaciones sociales, a las diputaciones de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba, a Eudel, Asociación 3 de Marzo, Lau Haizetara, Unesco Etxea, Lokarri, Torturaren Aurkako Taldea, Behatokia o el Consejo de Participación de Víctimas del Terrorismo. También se han recogido las alegaciones de las formaciones políticas representadas en el Parlamento de Gasteiz. Próximamente se transmitirá si se admiten o no estos añadidos con su correspondiente justificación.

Pregunta de Amaiur

Por otra parte, también en el ámbito represivo, Amaiur ha registrado una pregunta por escrito en el Congreso español por la que insta a informar sobre el número exacto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desplegado en Euskal Herria, especificando cuántos de ellos son policías españoles y cuántos guardias civiles.

(Gara. 2 / 03 / 2012)

GARZÓN Y LOS INTELECTUALES DE IZQUIERDA. Artículo de opinión de Katu Arkonada, imputado por Garzón y torturado.

Baltasar Garzón, extitular del Juzgado de Instrucción Central número 5 de la Audiencia Nacional, continuación del TOP (Tribunal de Orden Publico) franquista, y responsable de instruir los casos de terrorismo en el Estado Español, ha sido condenado por el Tribunal Supremo a 11 años de inhabilitación en la carrera judicial por un delito de prevaricación, debido a la orden de realizar escuchas ilegales a los abogados de los imputados en prisión preventiva por el caso Gürtel, trama de corrupción ligada al Partido Popular. En el segundo de los juicios en el que estuvo procesado, el referido a las diligencias en torno a las víctimas del franquismo, el ya exjuez Garzón ha sido absuelto por el Tribunal Supremo mediante una sentencia adoptada por mayoría de seis a uno. Tampoco podemos olvidar que Garzón tiene un tercer procedimiento abierto en el mismo Tribunal Supremo por cohecho y prevaricación, debido a los patrocinios que pidió (y obtuvo) a grandes multinacionales y bancos españoles, para financiar sus conferencias y un seminario sobre terrorismo en la Universidad de Nueva York.

Como respuesta a la sentencia, hemos leído con sorpresa pero también con cierta preocupación el pronunciamiento de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad titulado «Contra la impunidad franquista». Sorpresa porque, mientras que en el citado documento se reconoce que Garzón cerró diarios y coartó las libertades del pueblo vasco, se protesta por su condena de 11 años de inhabilitación. Preocupación porque, como militantes de izquierda e internacionalistas que somos, pensamos que no vale cualquier argumento, mucho menos la defensa de un personaje como Baltasar Garzón, para denunciar el fascismo imperante en el Estado español y el intento de sepultar de nuevo a las víctimas del franquismo. Mucho menos si esta defensa la realizan compañeros, y en muchos casos amigos, de la izquierda latinoamericana y europea con los que hemos compartido innumerables eventos, foros, reuniones y publicaciones.

En Euskal Herria, un pueblo milenario que lucha en defensa de su identidad y que no quiere otra cosa más que poder decidir libremente su futuro, conocemos mejor que bien a Garzón. Algunos hemos sido detenidos en aplicación de sumarios por terrorismo instruidos por este juez y hemos pasado por su despacho después de días de tortura por parte de la Policía Nacional en aplicación de la llamada ley antiterrorista, tortura amparada y legitimada por el propio magistrado, que nos ha visto sentarnos frente a él en pésimas condiciones físicas y mentales. Esto no es más que una gota en un océano. A las cientos de personas que Garzón ha enviado a prisión sin más pruebas que declaraciones autoinculpatorias obtenidas bajo tortura, se le suman el cierre del diario «Egin» y la ilegalización de numerosas organizaciones que trabajaban en diversos ámbitos, desde el movimiento juvenil, a la defensa de la lengua vasca o de los derechos de las prisioneras y los prisioneros políticos.

Pero no solo eso. En el País Vasco tenemos la legitimidad necesaria para reivindicar la memoria de las víctimas del franquismo, pues son más de 6.000 personas vascas las ejecutadas en los meses y años posteriores al alzamiento militar antidemocrático y fascista del 18 de julio de 1936. Según datos del historiador Iñaki Egaña, son 37.930 los niños y niñas vascas que tuvieron que exiliarse durante la dictadura franquista, muriendo muchos de ellos en lugares tan alejados como Siberia, mientras más de 100 mujeres vascas eran ejecutadas y numerosas de ellas violadas. No en vano, el pueblo vasco alumbró el nacimiento de la organización político militar Euskadi Ta Askatasuna (ETA), que permitió que el franquismo no se perpetuara, ejecutando al sucesor de Franco, el comandante Carrero Blanco. Conocemos muy de cerca el sufrimiento causado por el franquismo, dictadura que no permitía siquiera hablar nuestra lengua, el euskara, el idioma más antiguo de Europa, o mostrar la ikurriña, nuestra bandera.

Sin embargo, convertir a Garzón en un símbolo es un error. Es cierto que la impunidad con la que se mueve todo lo que tiene que ver con los crímenes franquistas nos demuestra que si el sistema tiene que apartar a un lado a uno de sus jueces estrella (juez convertido en estrella por su protagonismo en los aparatos represivos del Estado como ariete contra la disidencia vasca) para que no desentierre los crímenes franquistas, lo hace sin dudar. Pero, curiosamente, los juicios contra Garzón siguen de nuevo girando en torno a la figura megalómana del superjuez, que no olvidemos que en las elecciones de 1993 fue numero 2 del PSOE, el partido cuyos dirigentes crearon los paramilitares Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), y no en una reivindicación de la memoria de las víctimas del franquismo, cuyos familiares tienen todo nuestro respeto y comprensión.

Pensamos que tanto la izquierda española, como los intelectuales comprometidos en América Latina y Europa, no necesitan apoyarse en un violador de los derechos humanos para enfrentar a una derecha española que tiene en estos momentos los aparatos ideológicos del Estado a su servicio contra cualquier posición crítica desde la izquierda. No podemos caer en la trampa de un sector de izquierda que se erige ahora en defensora de los derechos humanos pero nunca levantó la voz cuando en Euskal Herria se violaban diariamente los derechos tanto individuales como colectivos, cuando se intervenían las comunicaciones entre presos políticos y sus abogados vascos, mismo delito por el que ahora han condenado a Garzón, o cuando todavía hoy en día decenas de miles de personas tienen restringidos sus derechos civiles y políticos y ni siquiera cuentan con un partido político que les represente porque Garzón ilegalizó las formaciones a las que votaban.

La falta de propuestas y alternativas programáticas no puede suplirse convirtiendo en adalid de la democracia a un juez torturador. La mal llamada Transición española obligó a sepultar bajo un impenetrable manto de silencio los crímenes franquistas, obligando a la izquierda a capitular y reformarse si querían entrar en el club de la democracia. Sin embargo, haciendo nuestra la reivindicación de «ni olvido ni perdón», Garzón algún día tendrá que pagar por su complicidad en alimentar la maquinaria de la clase dominante, que es tan poderosa que en cuanto el superjuez se ha salido del camino marcado, no han dudado en sacrificarlo por el bien de su democracia.

Esperamos en ese sentido que los compañeros que esta vez han defendido a Garzón comprendan que no hay defensa posible de este personaje desde una ética de izquierda, y que si buscamos el esclarecimiento y la justicia para las víctimas del franquismo, es mucho mas útil el trabajo en torno a planteamientos claros, contundentes e irrenunciables de verdad, justicia y reparación, entendiendo como nos lo explican los compañeros de Ahaztuak 1936-1977 que estas tres máximas no solo atañen a los responsables del régimen franquista y de sus crímenes desde 1936 hasta 1977, sino también a los que desde diferentes estamentos han sido responsables hasta el momento actual del modelo español de impunidad cuyas contradicciones refleja hoy día el enjuiciamiento del juez Baltasar Garzón.

PD.: En recuerdo y homenaje a los cientos de torturados y represaliados políticos encausados por el juez Garzón.

(*) También firman este artículo Alberto Pradilla (Euskal Herria), Ricardo Bajo (Bolivia), Alejandra Santillana (Ecuador), Juan Contreras (Venezuela), Marco Santopadre (Italia) y Aníbal Garzón (Catalunya).

"ABERRI EGUNA Y REPÚBLICA. MEMORIA DE ABRIL". Nueva emisión del programa "La Memoria" en Info7 Irratia.




Una nueva edición de este espacio radiofónico nos acercará a dos fechas de especial referencialidad para la Memoria Histórica Democrática y Antifascista de Euskal Herria: el Aberri Eguna, Día de la Patria Vasca, y el 14 de Abril, fecha en que se cumplirá un nuevo aniversario de la proclamación de la II República. De la mano de Jose Luis Lorenzo Espinosa, historiador y profesor de la Universidad de Deustu acercaremos a nuestro oyentes una reflexión sobre estas dos fechas y su significado histórico y actual.

Y tambien, como en cada programa, un repaso a otros eventos relacionados con la Memoria y un ramillete de flores musicales que esta primavera tambien ha hecho florecer.

Os esperamos en nuestra cita habitual de 18:00 a 19:00 h.

LA MEMORIA

jueves, marzo 01, 2012

"LA MALETA MEXICANA": UNA HISTORIA APASIONANTE, UNA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA CONTRA EL FASCISMOA

Desde hoy y hasta el mes de junio, el Museo de Bellas Artes de Bilbo acoge la exposición fotográfica de «La Maleta mexicana», donde se muestran 70 fotografías de Robert Capa, Gerda Tardo y David Seymour sobre la guerra del 36, y que incluye fotos inéditas de la retaguardia vasca, con gudaris, arrantzales, curas y baserritarras como protagonistas. La historia de esa maleta es apasionante, su itinerario un misterio y su hallazgo bien puede calificarse como un milagro. Durante años fue una leyenda que inspiró numerosas películas, documentales y relatos de gran impacto global.

Ahora podrá ser vista en Euskal Herria la obra de los entonces jóvenes fotógrafos, judíos y antifascistas, que con sus cámaras se dedicaron a informar sobre la guerra y a ganar apoyos para la causa republicana. Se jugaron la vida en ese empeño y, en el caso de Gerda Taro, la perdió en el frente de la batalla de Brunete. Su legado permite conocer más a fondo nuestra historia, el golpe militar fascista y la barbarie que luego se extendió por Europa. Es la historia de una maleta o la historia de tres personas en una maleta. Una metáfora de la forma en la que el arte puede preservar la memoria a pesar de la represión política.

(Gara. 28 / 02 / 2012)

MEXIKOTIK BUELTAN


Munduan zehar bidaiatzen ibili eta gero, Bilboko Arte Eder museora heldu zen atzo Maleta mexikarra erakusketa ibiltaria. Robert Capa, Gerda Taro eta David Seymour Chim fotokazetarien gerra argazkiak Bilboko museoan ikusi ahalko dira ekainaren 12ra arte. Espainiako gerran hartutako irudiak dira bildutako gehienak. Argazkiak beren testuinguruan kokatu nahi izan dituzte, eta Europako eta Ipar Amerikako garai hartako hainbat aldizkari ilustratuz eta zenbait bideo eta dokumentuz lagundu dituzte. Aurretik erakutsi ez diren beste hamabost argazki izango ditu Bilboko erakusketak, guztiak Chimek Euskal Herriko hainbat herritan hartutakoak. 2012 Fundazioak eta New Yorkeko International Center of Photography zentroak antolatutako erakusketak hasiera eman dio 2012 Euskadi. Bake eta askatasunaren aldeko kulturen urtea egitarauaren programari.

Espainiako gerrako atzeragoardietan eta guda oinetan hartutako irudiek osatzen dute erakusketa. Izan ere, Chimek atzeragoardiako eguneko bizitza erretratatu zuen, Taro eta Capa gerra oinetan aritu ziren gehiago. Orduko manifestazio, desfile eta ospitaleetako irudiekin batera, arrantzale eta baserritarren irudiak ikus daitezke. Horietako batzuk orduko nazioarteko aldizkarietan argitaratu zituzten, baina gehienak aurretik ikusi gabeak dira. Ikusi gabekoak ziren, besteak beste, Dolores Ibarruri Pasionaria eta Jose Antonio Agirre politikarien erretratuak eta Federico Garcia Lorca, Rafael Alberti, Maria Teresa Leon, Ernest Hemingway eta Andre Malraux idazleen irudiak.

Gerra testuingurua aztergai

Guztira, 5.500 argazki inguruk osatzen dute berreskuratutako bilduma, eta erakusketarako hautaketa bategim dute. 70 inguru bildu dituzte, eta horietako 50 garai hartako kopiak dira. Horiekin batera, zenbait serieren kontaktu orri modernoak handitu dituzte, eta bideo bi eta hainbat material dokumental jarri dute ikusgai. Beste batzuen artean, Regards eta Life aldizkarietako gerra garaiko aleak, Caparen prentsa karneta eta bestelako dokumentuak ikus daitezke. Fred Steinek Tarori egindako hainbat erretratu ere badira erakusketan. Stein argazkilarien laguna zen, eta garai hartan ospe handia zuen beren erretratuengatik. Cynthia Young erakusketaren komisarioak azaldu duenez, hautaketa zabala egin dute, irudiek islatzen duten gerra testuinguruak ulertzeko moduan azaltzeko eta ikusleek argazkilarien lan prozesua hobeto ulertzeko. Hori dela eta, ez dituzte irudi onenak hartu bakarrik, baizik eta aukeraketa zabalago bat egin dute.

Materiala galdutzat zeukaten, harik eta kutxak 1995ean Mexikon agertu ziren arte. Gerra garaian Espainian ibilitako Mexikoko diplomazialari baten senide batek topatu zituen. 2007an New Yorkeko International Center of Photographyra heldu ziren Capak, Chimek eta Tarok guda oinetan eta atzeragoardian bildumatutako argazkien negatiboekin. Kartoizko hiru kutxatan 165 argazki film eta 2.500 argazki inguru topatu zituen. Izugarrizko balio dokumentala dute argazkiek; izan ere, errepublikanoen orduko egoera erakusten baitute.

«Hiru argazkilariak, gerraren lekuko izateaz gain, beraien irudiekin alde errepublikanoari laguntzera etorri ziren», Youngek azaldu duenez. Beren garaiko argazkilari handien artekoak izan ziren hirurak. Parisen bizi eta Espainiako gerran lan egin zuten. Beren argazkiekin errepublikaren aldeko lekukotasuna eman zuten nazioarteko aldizkarien bidez. Hil arte, gerra inguruetan eman zuten bizitza hirurek. Espainiako gerran hil zen Taro, errepublikanoen tanke batek harrapatuta; Capa, Indotxinan, eta Chim, Suezen (Egipto).

Frantzia okupatutik Mexikorako bidean galdu ziren irudiak

Alemaniarrek 1939an Paris okupatu zutenean galdu ziren Maleta mexikarra erakusketako argazkiak. Robert Capak alde egin behar izan zuen handik, eta Tchiki Weiss argazkilariari eman zizkion Gerda Tarok, David Seymour Chim-ek eta Capak berak Espainiako gerran hartutako irudien negatiboak, kartoizko hiru kutxatan sartuta. Weissek Paristik Bordelerainoko bidea bizikletaz egin zuen, negatibo kutxak motxilan, Mexikora bidaltzeko asmoz. Arriskutsua zen Espainiako errepublikaren aldeko argazkiekin bidaiatzea, okupatutako lurraldeetan atxilotu baitzezaketen. Beldurra zela eta, Weissek ez zuen gogoratzen kutxa nori eman zion gordetzeko. Argazkiak desagerturik egon ziren, 1995a arte; Mexikon agertu ziren.

(Berria. 2012 / 02 / 28)