sábado, junio 19, 2010

HOMENAJE A LOS ESCLAVOS DEL FRANQUISMO EN IGAL-BIDANGOZ

El próximo sábado 19 de Junio se realizará nuevamenteen el alto de Igal-Vidángoz, en el Pirineo navarroel homenaje a las y los esclavos del franquismoque desde hace varios años viene siendo organizadopor l@s compañer@s de "Memoriaren Bideak", en el cualcomo en años anteriores que participarán varios de los prisioneros que abrieron esta carretera y familiares de otros.

Un año más -y que sean muchos más- tenemos la ocasionpues de saludar la continuidad y trabajo de l@s compañer@s de "Memoriaren Bideak" y -al igualque ellos nos han invitado- tambien os invitamos a estar presentes junto a tod@s nosotr@s.

Nosotr@s alli estaremos como en otras ocasiones eintentaremos contribuir para que el acto que alli se celebrará sea un acto multitudinario donde a la par que recordemos a todos aquellos que conocemos como "esclavos del franquismo" reivindiquemos a todas las victimas de ese régimen y una memoria histórica democratica y antifascista.

En nuestro caso recordaremos de una manera especial a Txomin Uriarte, vecino de Bakio, gudari del Batallón "Malato" y que fue uno de esos "esclavos del franquismo" obligados a trabajar en condiciones infrahumanasen estas carreteras. El próximo dia 19, en ese alto de Igal y como en anteriores ocasiones, tambien depositaremos unas flores en su memoria.

Es con ese fin con el que desde AHAZTUAK 1936-1977 al igual que en años anteriores intentaremos organizar un autobus (si hay mas gente apuntada puede ser mas de uno) para facilitar a las personas que quieran acudir a Bidankoze-Igal el que puedan hacerlo.

Si estais interesad@s podeis apuntaros mandando un e-mail a ahaztuak1936-1977@euskalerria.org dejando un número de telefono o forma rapida de contacto para avisaros de si hay suficientemente gente o no para que salga un autobus y del precio, horario y lugar de salida del mismo en caso de haberlo. Esperamos que al igual que el pasado año sea posible.

Animaros y os aseguramos un buen dia juntos en buena compañia y en favor de una causa tan justacomo es la de reivindicar VERDAD, JUSTICIA Y REPARACION para las victimas del franquismo.

AHAZTUAK 1936-1977

viernes, junio 18, 2010

EXHUMACIÓN EN RIBERA ALTA (ARABA)

Miembros y voluntarios de la asociación Ahaztuak 1936-1977 junto con técnicos de la sociedad Aranzadi procederemos durante este fin de semana a la exhumación de una fosa común situada en Ribera Alta, en territorio alaves, cerca del Puerto de La Tejera.

La fosa ha sido localizada gracias a los testimonios de personas del entorno que eran niños y adolescentes en la época de los hechos –principios de Septiembre de 1936- y tambien gracias a la información de los propios familiares de una de las personas que según todos los indicios reposan en la fosa y que todo apunta a que sean un vecino de Santa Gadea del Cid y un matrimonio vecino de Villanueva-Soportilla, pueblos burgaleses distantes pocos kilometros del lugar del enterramiento.

Tras ponerse en contacto los familiares hace varios meses con miembros de nuestra asociación para requerirnos ayuda en las tareas de localización y exhumación de esta fosa, el pasado 29 de Mayo comenzamos a realizar varias catas en la zona señalada por los testimonios recogidos. Dichas catas hubieron de prolongarse durante tres fines de semanas consecutivos, hasta que el pasado sábado, día 12 de Junio, y cuando ya estabamos a punto de desistir dimos por fin con los restos de uno de los cuerpos, hecho que confirmó la existencia del enterramiento clandestino en este lugar.

Tras dar parte del hallazgo al Juzgado de Guardia de Vitoria y este inhibirse como viene siendo habitual en el caso de fosas comunes que contienen los cuerpos de personas ejecutadas extrajudicialmente por fuerzas integradas en el movimiento golpista surgido el 18 de Julio de 1936, los familiares junto con Ahaztuak 1936-1977 hemos decidido llevar a cabo la exhumación de esta fosa el próximo fin de semana. Para ello contaremos con la ayuda de varios arqueólogos y antropólogos colaboradores de nuestra asociación y tambien con la experiencia largamente probada de los técnicos de Aranzadi que participarán tanto en las labores de exhumación como en las posteriores de análisis de laboratorio e identificación.

La exhumación, primera en la que toma parte nuestra asociación, la realizaremos bajo el lema “No enterraron cadáveres, enterraron simiente”, frase del gallego Castelao que refleja certeramente que nuestra tarea no sólo la realizaremos desde el punto de vista de dar cauce a la búsqueda familiar llevada en este caso a buen término, sino de reivindicar tambien las ideas de Libertad, Progreso y Justicia Social que eran los de tantos hombres y mujeres, ciudadanos de la II República, y que como estos tres que reposan en la fosa que exhumaremos fueron asesinados por ello. Del mismo modo queremos denunciar la persistencia del modelo español de impunidad actualmente vigente y que se concreta una vez más en la inhibición del estamento judicial que se niega a abrir ningún procedimiento respecto a los asesinatos extrajudiciales.

Queremos agradecer tambien de forma intensa el comportamiento solidario, asi como el respeto y el cariño, que en todo momento nos han demostrado tantas personas de Gesaltza-Salinas de Añana y pueblos aledaños que en todo momento nos han arropado y han estado con nosotros “a pie de fosa” compartiendo momentos duros pero llenos de sentimiento acreedores de una intensa fraternidad humana.

(Ahaztuak 1936-1977 / Familiares)

EXHUMARÁN UNA FOSA COMÚN EN ÁLAVA TRAS HALLAR RESTOS DE UN FALLECIDO EN 1936

La asociación "Ahaztuak" comenzará el próximo sábado los trabajos de exhumación de una fosa común situada en el municipio alavés de Ribera Alta, donde se han hallado los restos de un cuerpo que podría pertenecer a una persona "ejecutada" por las tropas de Franco, concretamente en septiembre de 1936.

"Ahaztuak 1936-1977" es una asociación que trabaja para recuperar la memoria de las "víctimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista".

En un comunicado difundido hoy, la asociación ha explicado que la fosa ha sido localizada gracias a los testimonios de personas del entorno que eran niños y adolescentes en la época de los hechos, y de la información recabada por los familiares de una de las personas que "según todos los indicios" reposan en el lugar.

Según Ahaztuak, "todo apunta" a que los restos pertenecen a un vecino del pueblo burgalés de Santa Gadea del Cid aunque también es posible que en el lugar esté enterrado un matrimonio vecino de Villanueva-Soportilla, otro pueblo de Burgos próximo al lugar.

La asociación ha explicado que los familiares del vecino de Santa Gadea del Cid se pusieron en contacto, hace ya varios meses, con miembros de Ahaztuak para solicitar ayuda en las tareas de localización y exhumación de la fosa.

El pasado 29 de mayo se iniciaron varias catas en la zona señalada por los testimonios recogidos y, tras varias semanas, el 12 de junio se descubrieron los restos de uno de los cuerpos, "hecho que confirmó la existencia del enterramiento clandestino en este lugar", ha señalado la organización.

"Ahaztuak" ha explicado que, tras dar parte del hallazgo al Juzgado de Guardia de Vitoria "y éste inhibirse como viene siendo habitual en el caso de fosas comunes que contienen los cuerpos de personas ejecutadas extrajudicialmente por fuerzas integradas en el movimiento golpista surgido el 18 de julio de 1936", los familiares y la asociación han decidido llevar a cabo la exhumación.

En estos trabajos también participarán varios arqueólogos y antropólogos técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que ha participado durante los últimos años en numerosas excavaciones de fosas para la recuperación de la memoria histórica.

(El Correo.com. 17 / 06 / 2010)

VICTIMAS DEL FRANQUISMO SI, PERO TODAS. Artículo de opinión de Ahaztuak 1936-1977 (*)

* Firman este artículo: Marcelo Alvarez, Concepción Fernández Momoitio (Hija de Antón Fernández), Mikel Paredes Manot (Hermano de Jon Paredes "Txiki"), Miren Josune Murueta Arenaza (Hija de Josu Murueta), Argimiro Pérez (Padre de Roberto Pérez Jáuregui), Garbiñe Salegi Kalzakorta (Sobrina de Blanca Salegi) y Miguel Angel Arnaiz (Hermano de Félix Arnaiz)

"Victimas del tardofranquismo" es la forma de denominar a las personas asesinadas por el régimen franquista en sus últimos años. En la CAV y Navarra son 86 las víctimas mortales entre 1968 y 1977 y entre ellas se cuentan personas como Félix Arnaiz (muerto en Getxo por disparos policiales el 3 de agosto de 1969), Josu Murueta y Antón Fernández (muertos a finales de octubre de 1969 al disparar la policía franquista contra las protestas vecinales por la contaminación atmosférica en Erandio), Roberto Pérez Jáuregui (muerto el 4 de diciembre de 1970 en Eibar por los disparos de la Policía española contra una manifestación de protesta por el Proceso de Burgos), Vicente Antón Ferrero (muerto por disparos de la Guardia Civil en Basauri el 3 de Agosto de 1976), Blanca Salegi e Iñaki Garai (muertos en Gernika el 15 de Mayo de 1975 también por disparos de la Guardia Civil) o Jon Paredes Manot Txiki y Ángel Otaegi (fusilados el 27 de septiembre de 1975). En noviembre del pasado año 2009, los familiares de estas nueve personas presentaron apoyados por nuestra asociación la solicitud para que fuesen reconocidas como victimas del franquismo al amparo del artículo 10 y de la disposición adicional cuarta de la Ley 52/2007, la conocida como Ley de Memoria Histórica. Una Comisión de Evaluación -mecanismo de gestión de dicha Ley- sería la encargada a partir de aquel momento de dar cauce y decidir sobre dichas solicitudes, para lo que se marcaba un plazo de seis meses.

Ahora las personas que presentaron dicha solicitud en referencia a sus familiares asesinados han comenzado a recibir la respuesta de dicha Comisión de Evaluación a su petición, "denegando" ésta la condición de victimas del franquismo a seis de ellas y "aceptándosela" a tres -Roberto Pérez Jauregi, Josu Murueta y Vicente Antón Ferrero- en lo que constituye otra demostración evidente y actual del buen funcionamiento del modelo español de impunidad para con los crímenes del régimen franquista y también de la falta de consideración para con sus victimas. A esto habría que añadir en este caso la plasmación de un vergonzante cinismo, toda vez que este intento de arrebatar a varias de esas victimas su condición y sus derechos se produce en un momento en el que está abierta social y políticamente la reflexión sobre la impunidad del franquismo y sobre la negación de los derechos a la verdad, a la reparación y a la justicia para sus victimas y se produce además desde un ámbito estatal cuya misión es precisamente la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, ley promulgada se supone para hacer justicia a las victimas del franquismo.

De las resoluciones negativas dictadas desde dicha Comisión de Evaluación hay dos que subrayan de forma gráfica lo dicho anteriormente: la que deniega su condición de víctima del franquismo a Antón Fernández (muerto por disparos policiales en Erandio en 1969) y la que le deniega tanto ésta como su condición de luchador antifascista a Jon Paredes Txiki, uno de los cinco últimos fusilados por el régimen franquista el 27 de septiembre de 1975. En el caso del primero, la resolución dictada dice que se le deniega dicha condición de víctima del franquismo "puesto que el Sr. Fernández Elorriaga no estaba participando en la manifestación vecinal que tuvo lugar el día 29 de octubre de 1969 cuando resultó herido, sino que se encontraba observando los sucesos desde el balcón de su casa como mero espectador". En el caso de Jon Paredes Txiki, dicha condición le es negada porque su muerte "no guarda relación con una circunstancia de reivindicación y defensa de las libertades y derechos democráticos, sino con la ejecución de una pena capital impuesta al causante porque en el procedimiento sumarísimo se le condenó por un delito de terrorismo".

Estas argumentaciones son a todas luces de una evidente y dolosa gravedad al igual que la resolución que de ellas se desprende, ya que ambas sustentan y prolongan paralelamente la impunidad para estos crímenes y el desconocimiento de su condición de víctimas en algunos casos, de luchadores antifranquistas en otros, y de sus derechos en todos. El resultado concreto de dichas apreciaciones es que el mismo Antón Fernández que nunca tuvo ningún reconocimiento bajo el franquismo por estar contra el régimen tampoco lo tendrá bajo la democracia por no haber estado suficientemente contra el régimen. Y el mismo Jon Paredes Txiki que enfrentó con las armas a un régimen impuesto y mantenido durante cuarenta años por las mismas y al que aquel régimen consideró "terrorista", condenó a muerte y fusiló al igual que hizo con miles de luchadores antes que él; tampoco lo tendrá porque esta democracia lo sigue considerando "terrorista" y no sólo le niega su condición de luchador antifascista sino también la de víctima del franquismo a pesar de ser uno de los últimos fusilados por ese régimen.

Desde Ahaztuak 1936-1977 creemos que es en estos momentos, en pleno debate sobre el régimen franquista, su carácter fascista y la impunidad que rige desde hace más de setenta años para con sus crímenes, cuando es mas necesario que nunca hacer esta reflexión ante la sociedad vasca y denunciar la pervivencia cotidiana -demostrada en hechos tan concretos como éstos, en determinaciones jurídicas e institucionales tan concretas como éstas- del modelo de impunidad para los crímenes del franquismo.

Del mismo modo, creemos irrenunciable la demanda del reconocimiento e implementación de los derechos de todas ellas sin exclusión de ninguna, lo que incluye tanto aquellas personas muertas participando en manifestaciones como por consecuencia de la represión de las mismas, o las muertas en controles policiales, o militantes de organizaciones políticas o sindicales y militantes de organizaciones que desarrollaban la lucha armada... porque todas esas personas, independientemente de las circunstancias de su muerte o de la forma de lucha que desarrollaban, fueron victimas reales y objetivas de aquel régimen a las que nunca se les ha presentado la posibilidad de ser reconocidas como tales y sus derechos tenidos en cuenta.

Desde estas consideraciones -las únicas que atienden a esos elementos de verdad, reparación y justicia para todas las victimas del franquismo y las únicas que enfrentan realmente el modelo de impunidad vigente hasta ahora- es desde donde pedimos que se pongan en marcha medidas concretas que necesariamente han de pasar por la eliminación de las restricciones impuestas para ser consideradas victimas del franquismo tanto a las propias victimas como a sus familiares, la ampliación de consideraciones personales y familiares a tal efecto y también por la apertura de un nuevo plazo de presentación de documentación donde aquellos familiares de las 86 victimas de ese periodo del tardofranquismo habidas en la CAV y Navarra y también los de las habidas en el resto de la geografía del Estado español puedan hacerlo, siendo para ello notificadas correcta y puntualmente desde el ámbito que corresponda.

Hoy, la exigencia del fin del modelo español de impunidad y la credibilidad de esa exigencia y de quienes la hacen -partidos políticos, instituciones, magistrados, intelectuales, organismos de derechos humanos, medios de comunicación, e incluso asociaciones de memoria histórica...- pasa sin posibilidad de escape porque dicha exigencia sea extensiva para con todas las victimas del franquismo y no solamente para con aquellas que algunos tengan a bien en base a consideraciones de diferentes tipos, pero siempre divergentes de los estrictos parámetros de verdad, justicia y reparación que las victimas del franquismo y sus familiares planteamos para todas ellas y para todos nosotros.

(Deia. 18 / 06 / 2010)

martes, junio 15, 2010

VICTIMAS Y "VICTIMAS". RECONOCIMIENTO SOCIAL. Artículo de opinión de Iñaki Egaña

Concurrían los últimos años del dictador y, a pesar de que el régimen se mostraba más fiero y grave que nunca, al menos con los vascos, su memoria temblaba. Los artífices de la dictadura, no sólo el jefe, sino toda una corte de aduladores y, como decíamos entonces, «chupópteros», se habían pasado años y años calzando las sandalias al recuerdo de los suyos y prohibiendo sistemáticamente el de los demás.

Han pasado muchos años, pero las formas me vienen como flashes repetidos en las noticias de los últimos días: quiebra del menhir y el crónlech que notifica del centro geográfico de Euskal Herria, rotura de la placa que recuerda a un médico torturado y fallecido a continuación, limpieza a conciencia de símbolos españoles en Navarra que llevaban medio siglo comidos por la vegetación... la reacción tiene prisa en definir sus mitos, como si el mundo acabara mañana.

La memoria española de la última época franquista se estremecía y, en consecuencia, jugaba como si el sedimento social fuera cosa impositiva, es decir que con tres o cuatro flechazos iba a lograr un reconocimiento que no existía. Recuerdo que a las publicaciones sobre la verdad del bombardeo de Gernika, le siguió una convocatoria del Día de la Raza (española) en la villa vizcaína, presidida por el entonces príncipe J. C. Borbón. Poco después, Augusto Unceta, hoy víctima del terrorismo, le regaló a Franco la medalla de oro y brillantes de Gernika.

En esos estertores de la dictadura me llamó la atención, sobremanera, ese homenaje a los muertos y víctimas franquistas de los cuatro territorios vascos peninsulares que organizó Manuel Urbizu, alcalde de Zegama, intentando marcar su hábitat y, de paso, el de los demás. Meses antes de la muerte del innombrable, la inteligencia homenajeaba a los que consideró deberían pasar a la posteridad como símbolos del vasco-españolismo: Ramiro Maeztu y Víctor Pradera, ambos muertos por grupos republicanos en 1936.

En esta oleada de homenajes casi póstumos, hasta las cooperativas vascas, tan de la tierra, tan arraigadas con el entorno, distinguían a Licinio de la Fuente, ministro de trabajo de un Gobierno filo-fascista. Un grave error. Porque los homenajes, las reparaciones, eran humo. Debajo de toda esa capa de pompa y boato se encontraba el abismo. La sociedad vasca estaba hasta el gorro de falsos testimonios.

En febrero pasado se han cumplido 30 años, exactamente, de uno de los viajes más insólitos que he conocido en la historia de mi país. Tras las investigaciones de algunos aficionados a historiadores, ante la pasividad de los titulares, y junto a la iniciativa de familiares de victimas navarras de 1936, se organizó una partida de dos autobuses. Los promotores conocían el destino, pero no qué iba a suceder. Y el destino era uno de los lugares más tétricos de nuestros vecinos españoles, el llamado Valle de los Caídos, antes Cuelgamuros.

Resultó que en 1959 habían llegado al gran osario de la sierra madrileña 144 restos humanos, procedentes de Aberín, Arandigoien, Ayegui, Cadreita, Iruñea, Milagro, Murillo, Ribaforada y Tudela. Se trataba de sindicalistas y militantes republicanos que habían sido fusilados en 1936, de forma clandestina, y enterrados en fosas a la vera del camino.

En 1959, el ministerio de Gobernación español, predecesor del de Interior, cometió una de las mayores fechorías de las que se ha tenido conocimiento. Puesto que el mausoleo ideado por Franco no pudo rellenarse con los cadáveres de los combatientes franquistas, el régimen decidió que lo haría con los republicanos que había fusilado y escondido en las cunetas.

En 1980, las familias de los navarros afectados supieron de la tropelía y alquilaron los dos autobuses que les llevaron a Cuelgamuros. Volvieron con los restos de los suyos. En un acto insólito. Jamás alguien ha podido repetir aquella hazaña. Los restos estaban mezclados, pero no importaba. Recuperaban las esperanzas y las ilusiones, aunque también, no hay porque negarlo, las pesadillas.

Vivos y muertos regresaron como héroes. En la catalogación moderna, los expertos anuncian una y otra vez que verdad, justicia y reparación son los objetivos de la deuda de la sociedad con las víctimas. Los navarros que viajaron al Valle de los Caídos fueron víctimas, de la infamia y del Estado. No conocieron la verdad y además fueron engañados. La justicia pasó de lado, la de los fascistas fusiló a sus padres. Y reparación... ni una peseta, ni un euro. Es más, la búsqueda de los suyos les aligeró los bolsillos.

Pero tuvieron Reconocimiento Social. De lo que jamás hablan las ONG u organismos de derechos humanos. Algo intangible, que pertenece a la colectividad, pero que alivia penas y levanta admiraciones. Valió la pena. Reconocimiento a su sufrimiento, a sus idas y venidas, a su desasosiego, a las vejaciones que han sufrido durante años por parte de un Estado prepotente, alineado con los verdugos, insolente con las víctimas e insensible a cualquier atropello que ponga en entredicho la solidez democrática de sus instituciones.

En cambio, las víctimas de la República, como las del terrorismo, encontraron la verdad. Tuvieron su Causa General, inducida o falseada a veces, pero la vieron descrita al detalle. Hubo justicia, con muchos matices, porque a estas alturas sabemos de sobra que los que la impartieron eran parte del problema, actores interesados. Y, sobre todo, reparación. Antes, las víctimas recibían estancos, puestos en la Policía Municipal, prebendas de todo tipo. Desde hace unos años, otras víctimas han sido resarcidas con grandes cantidades económicas.

Pero no han tenido ese Reconocimiento Social que ahora buscan denodadamente desde las alturas, a golpe de porra si hace falta. Y ese Reconocimiento Social lo tienen otros que ellos, desde sus posiciones de Estado, deprecian eternamente, desde siempre y en todas las épocas, invariablemente.

Ahí surge el conflicto

Y determinadas víctimas no tienen Reconocimiento Social porque la falta de credibilidad de su trayectoria o de quienes la apoyan no tiene bases sólidas. Así es imposible que surja espontáneamente un soporte social.

El último ejemplo es palmario. ¿Por qué agentes autonómicos retiran los carteles de recuerdo por Gladis del Estal, muerta hace 31 años por un guardia civil, agente del Estado? El objetivo es, evidentemente, limpiar la mancha del Estado, dejar inmaculada su actuación. Y genera justamente lo contrario. Ese sentimiento, como hace 30 ó 70 años, de que los aparatos del Estado hacen lo que les viene en gana, incluso niegan y esconden sus propios crímenes.

El ejemplo posterior quizás sirva para ilustrar mis impresiones a quienes tengan algunos años más. En el año 1942, un resistente vasco, médico de Gasteiz y de nombre Luis Álava, fue fusilado en Madrid. Había sido acusado de recoger información de los movimientos fascistas en el País Vasco y trasladarlos a los Aliados contra Hitler durante la Segunda Guerra mundial.

Aquel proceso fue el paradigma de dos sistemas enfrentados a muerte: el fascismo contra la democracia. La época de los campos crematorios. Las cunetas, la muerte a paladas. Luciano Conde-Pumpido era entonces magistrado. Tal y como aparece en la documentación recuperada del proceso del resistente, Conde-Pumpido firmó la sentencia a muerte de un compungido Luis Álava. Su nieto, Cándido, dirige la Fiscalía General del Estado. ¿Qué credibilidad tiene un Estado asentado en una historia semejante?

El recorrido de Emilio Álava, el hermano de Luis, fue diferente. Deportista de elite, en 1952 quedó segundo defendiendo los colores españoles en una de las competiciones de tiro en las Olimpiadas de Helsinki. Desde entonces honor y gloria. Un club deportista lleva su nombre en Gasteiz. Vayan a la hemeroteca de ABC y lean los piropos que le lanzan. Luis, en cambio, no tiene siquiera un nombre en el callejero gasteiztarra. Un Conde-Pumpido cortó sus alas.

En este magma ambiental e histórico, el Reconocimiento Social se ha convertido en la única respuesta que nos queda a infamias, tradiciones e injusticias. La verdad nos la robaron. En la justicia no podemos confiar, a nuestro pesar. Y la reparación ya la encontraremos. El reconocimiento al coraje, luchas y proyectos de tantas y tantos compañeros es nuestro valor añadido. Que es, precisamente, la identificación con su trayectoria.

(Nabarralde.com)

lunes, junio 14, 2010

NIÑOS ROBADOS: UN DRAMA NO RESUELTO

Los recuerdos son pocos, pero el dolor, y el tiempo que llevan soportándolo, demasiados. Casi cuarenta años después, muchas mujeres que fueron madres durante el franquismo todavía viven con la incógnita de no saber si sus hijos viven o murieron al nacer, como les dijeron en los hospitales. A lo largo de los años, varias familias han reunido pruebas que apuntan a una mentira que pudo llevarse a cientos de niños en el tiempo que duró el régimen franquista. Niños que, según aseguraron a sus padres, habían fallecido, aunque algunos sospechan que fueron entregados a otras familias. Ahora, el empeño de muchos que quieren encontrar a sus hermanos desaparecidos ha abierto el camino para las madres que, años después, todavía sueñan con encontrar al hijo que les fue arrebatado.

Pilar diego Ballesteros
Una hija perdida

A Pilar Diego Ballesteros, una burladesa que ahora reside en Jaén, le explicaron que su hija había muerto poco después de nacer: "La tuve en mis brazos. Una niña. Preciosa. Con mucha energía... Pero al rato se la llevaron. Me la quitaron. Y, al volver, me dijeron que había muerto", relata Pilar, de 61 años, que recuerda que en la Clínica Arana de Vitoria le pidieron 800 pesetas para el entierro y que le contaron que a su hija iban a sepultarla en una caja de zapatos. En un principio, dice, se quedó "hundida", pero pensó que el fallecimiento era real porque creía que su marido había visto el cuerpo sin vida de la niña. Pero luego supo que no. Y empezó a pensar cosas raras. "La familia con la que vivía -compartían un piso- me había advertido en más de una ocasión que me quitarían al bebé cuando naciera. Yo me lo tomaba a broma pero, con el tiempo, comencé a sospechar. Ellos tenían una cuñada que estaba viuda, era mayor y no podía tener hijos. Y, de la noche a la mañana, me comentaron que estaba embarazada y no podía salir de casa. Algo, además, que me desmintieron otras personas", cuenta. Era su primera hija. Luego tuvo seis más, pero nunca ha dejado de pensar en ella. "Ahora ya no tengo ninguna duda", confiesa. Eso sí, Pilar mantiene cierta esperanza en saber con certeza lo ocurrido: "Si está viva o muerta no lo sé. Y si está viva es lógico que a estas alturas no me meta en su vida. Pero si al menos pudiera saber lo que pasó...".

Ahora, son sus hijos los que han tomado el testigo en una búsqueda que tardó muchos años en comenzar. "Ellos tienen Internet, y son los que se ponen en contacto y luego me cuentan", aclara Pilar. Noemí Soria Diego, una de las hijas que después tuvo Pilar, cuenta las dificultades que se encuentran en la búsqueda de su hermana desaparecida: "Es bastante complicado, ya que la clínica donde nació mi hermana cerró hace años. Yo ahora estoy intentando, sin éxito, saber qué médicos o enfermeras trabajaban allí y si en la clínica se hubieran dado casos similares".

En esta ardua labor la están ayudado las hermanas Díaz Carrasco, que llevan un tiempo removiendo cielo y tierra para que alguien les dé una respuesta. Una de ellas, Cristina, explica cómo lo que en principio sólo eran las sospechas de Pilar, hace poco se convirtieron en algo más cercano a una certeza: "En el cementerio consta un feto de seis meses enterrado en una fosa común. Pero Pilar llegó a tener a su hija en brazos, fue un embarazo a término. Tampoco hay certificado de defunción, algo que resulta muy extraño, porque sí que aparece inscrita en el libro de familia. Además, este documento es el primer requisito para enterrar a alguien", continúa Cristina. Un entierro para el que Pilar tuvo además que pagar 800 pesetas, "cuando si se entierra en fosa común no se paga", aclara Díaz. Y es que son muchos los datos que no se corresponden con la verdad oficial, algo que alimenta las sospechas iniciales que siempre tuvo Pilar. Unas sospechas que comenzaron también en la familia Díaz Carrasco, pero, en este caso, hace sólo cuatro años.

Hermanas Díaz Carrasco
Un hermano borrado

Ellas nunca lo sospecharon. Su hermano murió a los dos días de nacer y no había por qué darle vueltas a nada. ¿Con qué sentido? Jesús había muerto tras un parto con ventosa en el que habían tenido que anestesiar a su madre, sólo su abuela había podido verlo y su cuerpo descansaba en el cementerio de la Línea de la Concepción (Cádiz). Poco importaba que la única foto que tenían mostrara más a un niño de varios meses que a un recién nacido, que no hubiera síntoma alguno de que el parto se hubiera llevado a cabo con ventosa o que nunca hubieran comprobado que los restos de Jesús reposaban, efectivamente, bajo la lápida que así lo indicaba. La verdad era la que era y no iba a cambiar. Dura, pero incuestionable. Al menos así lo creían.

Porque hace cuatro años todo cambió. La única foto que tenían ya no reflejaba aquella verdad, los síntomas de que no había habido ventosa en el parto comenzaron a ser mucho más evidentes y el mensaje de la lápida había dejado de ser real. La historia no era la que les habían contado. Es más, estaba muy lejos de serlo. Porque Jesús nunca había estado allí, bajo aquella tapia. No había constancia de su entierro y, lo que resultó mucho más impactante, no la había de su muerte. Ningún escrito que la certificara. Nada. Por ningún sitio. La única constancia desde aquel momento, lo único que parecía empezar a ajustarse a la verdad, era que su hermano había sido uno más de los niños robados durante el franquismo. Otra víctima. Una sensación que comenzó siendo sospecha pero que ahora, para ellas, ya es una certeza.

"No tenemos ninguna duda. Ninguna. ¿Dónde está el cuerpo? ¿Por qué constaba en una tumba que estaba enterrado en ella cuando no lo estaba?", asegura Cristina Díaz Carrasco (40 años), una de las cinco hermanas que hoy, si viviera con la que ellas dicen que es su familia biológica, tendría Jesús. "Hubo tres casos similares en el mismo hospital. Y muchos más en toda España. No estamos ante un hecho aislado ni ante un escándalo pequeño, sino ante una red organizada que pervivió durante muchos años y que funcionaba como una mafia. Hoy en día ya no hay dudas de aquello" cuenta, en compañía de sus hermanas Amadeli (49 años) y Flor (47 años).

En noviembre de 1967 su madre, Adela Carrasco, dio a luz al cuarto de sus hijos en La Línea de la Concepción. A Jesús. Pero nunca lo vio. No llegó a saber cómo era. "La anestesiaron por completo y, para cuando se despertó, ya se habían llevado al niño. No pudo verlo. Y tampoco nuestro padre, que era camionero y estaba, en aquel momento, fuera", comenta Amadeli. Según relata, la única persona que sí estuvo con el bebé fue Joaquina, su abuela paterna. "Insistió y la llevaron a la morgue", subrayan las tres.

Y lo hacen, en la casa de Cristina en Irun (años después de casarse sus padres, andaluces, se asentaron en la CAV), mientras observan la imagen que recoge aquel momento. Porque, aunque no saben cómo consiguió hacerlo, su abuela logró fotografiarse con el presunto cadáver de su nieto. Un cuerpo que hoy ofrece más dudas que nunca. O, todo lo contrario, que no ofrece ninguna. "Entonces nadie podía imaginar algo así. ¿Quién iba a sospechar algo parecido? Pero ahora... Tenemos claro que aquel niño no era nuestro hermano", señala Cristina. Incluso, reconocen, se preguntan si el bebé muerto que le enseñaron a Joaquina no fue "el mismo" que les enseñaron a las otras tres familias de su localidad víctimas de la misma tragedia. "Porque todos fueron con la misma matrona, en el mismo hospital y en el mismo cementerio. Ellos se hacían cargo de todo. Del entierro, de poner el nombre en la lápida...", advierten sobre los sucesos del municipio gaditano.

Una búsqueda imposible
Sin rastro

La pesadilla de las hermanas Díaz Carrasco comenzó a tomar forma hace cuatro años cuando, tras fallecer Adela, quisieron poner en su tumba el nombre de Jesús y las fechas exactas de su nacimiento y muerte. Como la lápida del pequeño había desaparecido durante la remodelación del camposanto en 1981 (ellas pensaron que los restos se habrían perdido después de no haber podido contactar con la familia), acudieron a los archivos. Y allí empezó la sorpresa. Primero en el cementerio y más tarde en el hospital y en el registro civil, constataron que no había ningún testimonio del nacimiento o muerte de Jesús. Nada.

Fue la primera sospecha. La primera de muchas. "Buscamos en Internet y comprobamos, a través de la página www.quiensabedonde.es, que había mucha gente en la misma situación. Una autopsia que no existe, una tumba que está vacía y muchos indicios que llevan a pensar en el secuestro y compra de niños recién nacidos. Contactamos con algunas de esas personas y empezamos a ver que aquello era un poco más gordo de lo que podía parecer", recuerdan las hermanas, que aseguran que esa "red" que organizaba las desapariciones incluía "tanto a monjas como a médicos, notarios y hospitales" y que, por lo que han podido saber, llegaban a pagarse hasta 200.000 pesetas por la entrega de un niño.

Inscritos como biológicos
Casi imposible de demostrar

Desde aquellas dudas iniciales, las sensaciones han cambiado mucho. Ahora ya no sospechan. Ahora aseveran. Han leído mucho, han oído mucho y han hablado mucho. Y todo ello les ha llevado a tener claro que hubo una red de secuestro de niños durante el franquismo. Y que ésta se llevó por delante a Jesús. "Mucha gente está igual. Lo que ocurre es que, salvo que lo reconozcan los padres adoptivos, es muy difícil que salgan los casos a la luz. La mayoría de esos niños están inscritos como hijos biológicos y así es imposible", lamentan las hermanas.

Y, aunque ven muy difícil conseguir algo, Amadeli, Flor, y Cristina tampoco pierden toda la esperanza: "Es muy difícil que nosotras lleguemos a Jesús, pero si él nos ve a través de los medios de comunicación... Al fin y al cabo, todas las hermanas -cinco- estamos cortadas por el mismo patrón". Para ello, no obstante, apelan a la reivindicación en grupo. Han recibido un no y el silencio por respuesta en muchas de las puertas a las que han llamado y hacen un llamamiento al resto de víctimas para no dejar pasar el tren que lleva a la verdad que se les ha negado durante tantos años. "Cuantos más seamos, mejor", dicen.

Mejor juntos que dispersos
Denuncia a denuncia

Y piden, a quienes quieran contactar con ellas, que lo hagan. Que, a través del correo electrónico cris.diaz2009@hotmail.es, les comenten su caso, una vía de contacto que también ha decidido utilizar Noemí Soria Diego (soria.noe@hotmail.com). Y es que a sus casos se suman otros como el de la clínica O"Donell de Madrid, donde en 1964 desaparecieron hasta 8 niños en una misma semana, supuestamente fallecidos por otitis, algo de lo que las familias ya dudan, después de años de pistas inconclusas. Si es necesario, opinan, habrá que llevar el tema "a la ONU (Organización de Naciones Unidas)", aunque para ello haya que ir "denuncia sobre denuncia". Pero, en conjunto, insisten, la presión será mayor. Al fin y al cabo, no piden más que justicia. Porque la verdad sólo es eso, la justicia de saber cómo fueron los hechos.

(Noticias de Navarra. 13 / 06 / 2010)

domingo, junio 13, 2010

FINALIZA LA EXTRACCIÓN DE RESTOS DE REPUBLICANOS EN EL MONTE EZKABA

Entre los años 1942 y 1945 fueron enterrados en las inmediaciones de la cima de Ezkaba un total de 131 republicanos que habían permanecido prisioneros en el penal habilitado por las fuerzas fascistas en el Fuerte Alfonso XIII. El equipo de investigación de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, dirigido por Francisco Etxeberria, ha podido recuperar casi todos los restos y hoy se darán por concluidos los trabajos.

Las labores de recuperación continuaron durante la jornada de ayer a pesar de la persistente lluvia, que ralentizó la exhumación de los restos óseos.

Trece enterramientos civiles

Durante estos días se han exhumado los 37 cuerpos que habían sido solicitados por sus familiares, cuya ubicación en el cementerio ha sido interpretada tras un «laborioso trabajo» de investigación, según informó Koldo Pla en nombre de la Asociación Txinparta.

La identificación de los prisioneros republicanos ha sido posible gracias a un croquis que había sido realizado por el capellán de la prisión, en el que se diferenciaban los enterramientos católicos de los civiles. Estos últimos fueron en total 13, mientras que los católicos ascendieron a 118.

Los miembros de Txinparta continuarán su labor para intentar localizar los restos de unos 200 prisioneros gubernativos que ni siquiera fueron registrados. «En algunos pueblos saben que los mataron, sin juicio ni condena, pero no saben dónde los enterraron», puntualizó Koldo Pla.

Descubren que dos de las tumbas se encontraban vacías

Durante los trabajos de exhumación realizados ayer se comprobó que dos de las tumbas se encontraban vacías, por lo que se desconoce el paradero de los restos. En una de ellas se notaba que había habido una caja, mientras que en la otra no quedaba marca alguna. El coordinador de estas labores, Koldo Pla, comentó que no tienen explicación a este hecho.

Cabe recordar que hace varios años la Policía Foral recuperó los restos de una persona que había sido enterrada en una senda próxima a la carretera de acceso al Fuerte de Ezkaba. En aquella ocasión aparecieron todos los huesos salvo el cráneo, que había desaparecido. La juez de Iruñea que acudió a ordenar la recogida de los restos comentó a GARA que se trataría de un varón que habría fallecido en torno a la guerra. Los huesos fueron trasladados a Barcelona, pero no hubo explicación oficial sobre el caso.

(Gara. 13 / 06 / 2010)

FINALIZAN LAS LABORES DE EXHUMACIÓN DE 131 PRESOS DEL FUERTE DE SAN CRISTOBAL

Tras 15 días ininterrumpidos de trabajo, finalizan las exhumaciones de cuerpos que se llevan a cabo en el monte Ezkaba, en donde entre los años 1942 y 1945 fueron enterrados 131 republicanos prisioneros en el fuerte de San Cristóbal. En los trabajos se han localizado la totalidad de los 131 cuerpos que fueron inhumados en cajas de madera y todos ellos tienen una botella en donde se colocaron un papel con las identidades. Así, se han exhumado los 37 cuerpos que habían sido solicitados por sus familiares cuya ubicación en el cementerio ha sido interpretada tras un "laborioso trabajo" de investigación contando con un croquis que había sido realizado por el capellán de la prisión.

(Noticias de Navarra. 13 / 06 / 2010)

sábado, junio 12, 2010

AHAZTUAK EXIGE QUE ANTÓN FERNÁNDEZ SEA RECONOCIDO COMO VICTIMA DEL FRANQUISMO

La asociación Ahaztuak 1936-1977 se concentró ayer en Erandio para exigir el reconocimiento como víctima del franquismo de Antón Fernández Elorriaga. El vecino de Erandio falleció a consecuencia de las heridas causadas por disparos policiales en 1969, pero la Comisión de Evaluación creada para gestionar la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica consideró que no cumplía los requisitos.

Según denunció la asociación, en la resolución dictada sobre Fernández se argumenta que no participaba en la manifestación de protesta por la contaminación que se realizó el día que fue alcanzado por los disparos. Señalan que «se encontraba observando los sucesos desde el balcón de su casa como mero es- pectador».

Ahaztuak censuró que este dictamen lo que hace es «sustentar y prolongar» la impunidad del régimen franquista y que supone, además, una «falta de consideración y respeto» hacia sus víctimas.

«Antón Fernández nunca tuvo ningún reconocimiento bajo el franquismo por estar contra el régimen, pero tampoco lo tendrá con la democracia por no estar suficientemente en contra del régimen», señalaron.

En este sentido, desde Ahaztuak explicaron que han puesto en marcha en conjunto con los familiares de Antón Fernández una dinámica legal para recurrir esta resolución denegatoria de la Comisión de Evalución.

También desarrollarán otras medidas de denuncia, interpelación y presión popular que refuercen la exigencia de que Antón Fernández sea considerado «a todos los efectos y con todos los derechos como lo que es, una victima del régimen franquista».

Asimismo, reclamarán «el fin del modelo español de impunidad» con todas las victimas del franquismo.

Ahaztuak informó que la semana que viene la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Erandio tratará la moción presentada sobre este caso y que a finales de junio llegará al pleno.

(Gara. 12 / 06 / 2010)

ERANDIO RECLAMA VERDAD, REPARACIÓN Y JUSTICIA PARA ANTÓN FERNÁNDEZ, ASESINADO EN 1969


Alrededor de cien personas se dieron cita ayer tarde en la Plaza del Metro de Erandio en lo que ha sido la primera movilización de las que la asociación de vitimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista Ahaztuak 1936-1977 tiene previsto realizar para reclamar la consideración de victima del franquismo para el vecino de la localidad vizcaína Antón Fernández, muerto en Octubre de 1969 por disparos de la Policia Armada en la represión de una manifestación contra la contaminación atmosférica que hacia irrespirable el aire en este municipio.
En la concentración han tomado parte numerosos vecinos junto con miembros de Ahaztuak 1936-1977 y familiares de Antón Fernández y de Josu Murueta, el otro muerto por disparos policiales durante aquellos sucesos y al que sin embargo si se le ha reconocido su condición de victima del franquismo y todas las prerrogativas que se recogen el la Ley Adicional que se derivan de este hecho. Tambien han acudido el alcalde de de Erandio junto a varios cargos electos, tanto del partido EAJ-PNV como de ANV y miembros de EA.
La concentración ha terminado con una pequeña intervención de un representante de Ahaztuak 1936-1977 que ha subrayado que "lo que esta ocurriendo en Erandio con la denegación a Antón Fernández de su condición de victima del franquismo y con la subsiguinete denegación de sus derechos a Verdad, Reparación y Justicia para él y para sus familiares es la viva muestra de que el modelo español de impunidad sigue vigente y con una inmejorable salud, habiendo penetrado incluso la propia "Ley de Memoria Histórica" que con determinaciones como esta que de ella emana se convierte en garante e impulsora del mismo". Tambien han dado cuenta de los próximos pasos en su dinámica de denuncia y reivindicación en la que se enmarcarán tanto la Junta de Portavoces que se realizará el próximo día 17 y el Pleno del último jueves de este mes, donde se tratará una moción presentada por Ahaztuak 1936-1977 y los familiares de Antón Fernández en la que se exige la rectificación de las consideraciones y el dictamen de la "Comisión de Evaluación" encargada de gestionar lo relativo a las denominadas victimas del tardofranquismo que ha denegado su condición de victima del franquismo a Antón Fernández, aduciendo como principal argumento que este "no se encontraba en el momento de su muerte por disparos policiales participando en la manifestación de protesta, sino mirando desde su balcón".


(Agencias / Fotos: Iñaki Lurperator)

viernes, junio 11, 2010

CONCENTRACIÓN EN ERANDIO EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DE VERDAD, REPARACIÓN Y JUSTICIA PARA ANTÓN FERNÁNDEZ Y PARA TODAS LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO

El próximo viernes día 11 de Junio a las 20:00 horas tendrá lugar en la llamada Plaza del Metro de Erandio una concentración convocada por Ahaztuak 1936-1977 en exigencia de Verdad, Reparación y Justicia para Antón Fernández Elorriaga –vecino de esta localidad muerto por disparos policiales en Octubre de 1969- y para todas las victimas del régimen franquista. Antón Fernández fue mortalmente herido el 29 de Octubre de 1969, durante las protestas contra la contaminación que en aquellos dias sufría Erandio por los vertidos de varias fábricas altamente contaminantes situadas en su entorno geográfico.

Esta concentración será la primera de toda una serie de movilizaciones, actividades e iniciativas que desde nuestra asociación en conjunto con los familiares de Antón Fernández hemos decidido poner en marcha en Erandio y tambien fuera de esta localidad como denuncia de la decisión tomada desde la "Comisión de Evaluación" creada para la gestión y aplicación de algunos de los supuestos relacionados con la "Ley de Memoria Histórica" y que ha decidido con unos criterios tan surrealistas como vergonzantes negar a Antón Fernández Elorriaga su carácter de victima del franquismo y tambien todos los derechos que como tal le corresponden.

Desde Ahaztuak 1936-1977 no podemos sino denunciar públicamente este hecho que constituye otra demostración clara y evidente de la existencia y funcionamiento del modelo español de impunidad para con los crímenes del régimen franquista y tambien de la falta de consideración y de respeto para con sus victimas. Además en esta ocasión hay que añadir un cinismo vergonzante ya que es en un momento como el actual -cuando esta abierta social y políticamente la reflexión sobre la impunidad del franquismo y sobre la negación de los derechos a la verdad, a la reparación y a la justicia para sus victimas durante más de setenta años, treinta y cinco de ellos en democracia- cuando desde ámbitos estatales de aplicación de una ley como la “Ley de Memoria Histórica” –ley promulgada se dice para hacer justicia a las victimas del franquismo- cuando se intenta arrebatar a varias de ellas –Antón Fernández es una- dicha condición.

En el caso de Antón Fernández la resolución dictada dice que se le deniega dicha condición de victima del franquismo “puesto que el Sr. Fernández Elorriaga no estaba participando en la manifestación vecinal que tuvo lugar el día 29 de Octubre de 1969 cuando resultó herido, sino que se encontraba observando los sucesos desde el balcón de su casa como mero espectador”. Esta argumentacion es a todo punto de una evidente y dolosa gravedad al igual que la resolución que de ella dimana toda vez que sustenta y prolonga la continuidad de la impunidad y del desconocimiento de su condición de victima y de sus derechos: Antón Fernández nunca tuvo ningún reconocimiento bajo el franquismo por estar contra el régimen pero tampoco lo tendrá bajo la democracia por no estar suficientemente contra el régimen. Y todo ello en el mismo momento en que desde partidos políticos, instituciones, magistrados, intelectuales, organismos de derechos humanos, medios de comunicación... se cuestiona al menos formalmente el modelo de impunidad del que gozan aún tanto el régimen fránquista como los crímenes por él cometidos y se pontifica sobre la necesidad de ofrecer verdad, reparación y justicia para todas sus victimas.

Desde nuestra asociación ya hemos puesto en marcha una dinámica legal para recurrir esta resolución denegatoria de la Comisión de Evalución, pero creemos asimismo necesario poner en marcha otras medidas de denuncia, interpelación y presión popular que refuerzen la exigencia de que Antón Fernández sea considerado a todos los efectos y con todos los derechos como lo que es, una victima del régimen franquista, a la vez que exigimos el fin del modelo español de impunidad para con él y para con todas las victimas del franquismo. Es en esta reflexión donde se sitúa la concentración que celebraremos el próximo viernes a las 20:00 horas y donde se situa tanto la Junta de Portavoces que se celebrará la próxima semana para tratar este tema como la moción presentada en el Ayuntamiento de esta localidad y que será tratada en el Pleno de finales de este mes de Junio.

AHAZTUAK 1936-1977

JUNTAS DE VIZCAYA RECHAZAN EXIGIR LA REFORMA DE LA LEY DE AMNISTIA Y LA INVESTIGACIÓN AL TS DE LOS CRIMENES FRANQUISTAS

Las Juntas Generales de Vizcaya rechazaron hoy una iniciativa de EB por la que exigía la reforma de la Ley de Amnistía, se reclamaba al Tribunal Supremo y al CGPJ que se investigue “la violación de derechos humanos” durante el franquismo y se instaba a la creación de una Comisión de la Verdad. Sólo los dos junteros de Ezker Batua votaron a favor de la proposición no de norma, mientras que 18 junteros votaron que no y 24 se abstuvieron.

Durante el pleno celebrado en el legislativo territorial, el PNV denunció “el vaudeville” y el “circo” montado en torno al procesamiento del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, mientras que el PP criticó que se pretenda “derechizar” a su partido, vinculándole “con las posiciones más rancias” y el PSE-EE defendió que el juez pretendía investigar “el exterminio de ‘los rojos’”.

El representante del PNV se refirió a las críticas que socialistas y populares se lanzaron durante el debate y calificó la situación de “esperpento” ante “la capacidad de los socios preferenciales” del PP y PSE-EE de “tirarse los trastos”, y apuntó que el foro para discutir esta cuestión sería el Congreso de los Diputados.

Además, se refirió “al amplio vaudeville, con personajes varios” de la historia, uno de ellos Baltasar Garzón, “conocido por su nula calidad en las instrucciones, inventor de tesis políticas y no judiciales y ejemplo práctico del péndulo patriótico-judicial”. “Todo el día peleando con miuras y una vaquilla le tumba”, dijo.

El juntero jeltzale destacó que en este “circo” también están “sindicatos ultras y nostálgicos del franquismo”, así como jueces como Luciano Varela y Juan Saavedra, “expertos en el juego del diseño piramidal donde ‘hoy te apoyo, mañana me apoyas, para que mañana salgamos ambos’, ese estilo que se está situando en el espacio judicial”.

En cuanto al procesamiento de Garzón por investigar los crímenes del franquismo, aseguró que “nadie le dijo nada cuando en el año 2002 se adelantó al Gobierno a la hora de ilegalizar a Batasuna, algo que a él no le correspondía”. “¿En aquel momento estaba prevaricando?. ¿Estaba actuando con estricta sujeción a la Ley o funcionaba bajo razones extrajudiciales?”, señaló.

A su juicio, este “circo” transmite a la ciudadanía “que los políticos no son serios, que los jueces son una jaula de grillos, que la Justicia no es justa y equilibrada, y que hay gente que se mete en política para meter mano en la caja para amparar a sus amigos”.

“Creemos en la independencia de todos los estamentos del poder judicial, no creemos en el circo judicial, cuyos responsables, entre otros, son el PSOE, el PP y también algunos jueces. Nos parece paradójico que la extrema derecha haya conseguido calzarle jurídicamente al juez estrella, pero ésta es la virtud de esta joven democracia, donde estructuras de extrema derecha utilizan los soportes y la garantía de la democracia para reventarla desde dentro”, apuntó.

Además, se mostró favorable a la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, y dijo que, en su día, se fió del PSOE, mientras que éste “se ha achantado” y ha “dejado en la cuneta” las familias de los asesinados durante el franquismo, que tienen derecho a saber la verdad, a tener justicia”, apuntó, para rechazar “la tesis del PP de echar paladas de tierra sobre los crímenes cometidos”, y considerar “llamativa la lectura que se hace de unas víctimas y de otras”.

Por su parte, la juntera del PP criticó “la brutal campaña de intoxicación .y manipulación” a la que se asiste en torno al juez Garzón y recordó que el magistrado se sentará en el banquillo por supuesta prevaricación.

En este sentido, subrayó que la adopción de decisiones “injustas, a sabiendas, por parte de cualquier miembro de la Judicatura supone un riesgo para el propio Poder Judicial, pero, sobre todo, para el conjunto de los ciudadanos”.
Además, pidió que no se centrara el debate en emitir “juicios sobre Garzón como amante del brillo mediático, personaje seducido por las candilejas del poder político, que da puntada con hilo en su carrera hacia los altares de un premio Nobel o equivalente”.

“Se trata de determinar si ha incurrido en delito de prevaricación”, dijo, para señalar que “si España fuera un país ajeno a la intoxicación política y mediática, el debate sobre esta cuestión tocaría punto y final”, y serían sólo los tribunales quienes lo aclararan.

Para la representante popular, si se pretende “abordar una cuestión tan delicada como la de las víctimas de la guerra civil y el franquismo”, se debe hacer “desde el consenso, alejados de los focos mediáticos.

Tras condenar el régimen franquista, dijo que la iniciativa de EB tiene el “objetivo de resucitar el franquismo y la guerra civil, no con un objetivo reparador, sino con la pretensión de restaurar las dos Españas y reanimar fantasmas adormecidos” para “reescribir nuevamente la historia de este país”.

Según apuntó, se trata de una estrategia “claramente electoralista” que tiene al PSOE como “máximo exponente”, e indicó que el objetivo del Gobierno es “establecer la ceremonia de la confusión, para evitar que se hable de la sangría de parados, del decretazo y de la crisis”.

“También se pretende rescatar el espíritu del franquismo para instalar un estado de opinión generalizada que vincula de manera directa al PP con las posiciones políticas más rancias de este país. Se pretende derechizar al PP”, aseveró.

Además, lamentó “la brutal campaña de presión y desprestigio del Tribunal Supremo para intimidarle”, y llamó la atención sobre la posición de “algunos”, en referencia a los socialistas que, durante los juicios de Atutxa e Ibarretxe, “se rasgaban las vestiduras y reclamaban respeto al poder judicial” cuando hoy “son parte activa en los actos de presión al Poder Judicial”.

LA ACTUACIÓN DE EXTREMA DERECHA

Por su parte, el PSE-EE comenzó su intervención con la defensa del poder judicial y su independencia, y criticó “la actuación que grupos afines a la extrema derecha y, en algunos casos, herederos del franquismo como La Falange, han mantenido respecto al trabajo del juez Garzón en cuanto a investigar los crímenes del franquismo”.

Tras recordar que éste comenzó la investigación “mediante una lectura amplia de la Ley de Amnistía y del conjunto del ordenamiento jurídico, entendiendo que los delitos con personas desaparecidas no prescriben mientras no aparezcan”, señaló que el magistrado consideró que “el exterminio contra ‘los rojos’ y todo el que pensaba diferente fue un delito contra la humanidad”.

La juntera del PSE-EE dijo que el intento de procesamiento del magistrado “por parte de organizaciones de extrema derecha es un acto que no sólo va contra el propio juez, sino que es un ataque a la democracia” y la Constitución. Por ello, apoyó a Baltasar Garzón como juez “que ha intentado la condena del régimen franquista como ilegítimo e ilegal”.

No obstante, rechazó la reforma de la Ley de Amnistía”, que calificó de “histórica” y mostró su oposición a la creación de una Comisión de la Verdad, y a la petición a las Juntas de que emplace al TS y al CGPJ a que investigue los crímenes contra los derechos humanos en la etapa franquista. En su opinión, la iniciativa de EB “pretende una relectura de la transición democrática”.

La representante de la izquierda abertzale calificó de “vergonzosa” la iniciativa de EB por pretender defender a “un inquisidor”. “El juez Garzón es la persona que ha canalizado la estrategia del ‘todo es ETA’, recortando derechos elementales de organización, reunión y expresión, impulsando a golpe de informes policiales, ilegalización de partidos y organizaciones políticas, encarcelando a cientos de ciudadanos vascos independentistas”, apuntó.

(Europa Press. 10 / 06 / 2010)

MOVILIZACIONES EN ERANDIO AL NO RECONOCERSE A UN VECINO COMO VICTIMA DEL FRANQUISMO

La asociación Ahaztuak 1936-1977 ha convocado para las 20.00 horas de hoy una concentración en la explanada del Metro de Altzaga de Erandio, en denuncia por la decisión de negar la condición de víctima del franquismo a Antón Fernández, vecino de la localidad que falleció en 1969, como consecuencia de los disparos de la Policía al disolver una protesta contra el alto grado de contaminación que sufría el municipio en aquella época.

Este acto será el primero de una serie de movilizaciones que cuentan con el apoyo de los familiares del fallecido y que tendrán lugar tanto en Erandio como en otros municipios.

El denominador común de todas ellas será el rechazo al acuerdo adoptado por la comisión de evaluación creada para la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, promulgada para hacer justicia a las victímas de la Guerra Civil y la posterior dictadura.

La comisión deniega la condición de víctima a Anton Fernández, «puesto que el Sr. Fernández Elorriaga no estaba participando en la manifestación vecinal que tuvo lugar el día 29 de octubre de 1969 cuando resultó herido, sino que se encontraba observando los sucesos desde el balcón de su casa como mero espectador».

Esta argumentacion es una «evidente y dolosa gravedad, al igual que la resolución que de ella dimana, toda vez que sustenta y prolonga la continuidad de la impunidad y del desconocimiento de su condición de víctima y de sus derechos a Antón Fernández» señalan desde Ahaztuak 1936-1977.

La decisión denegatoria de la comisión de evaluación ha sido recurrida ante los Tribunales por la Asociación que representa a los familares.

(El Correo .com)

jueves, junio 10, 2010

"LAU HAIZETARA GOGOAN" PEDIRÁ EN LA ONU LA REPARACIÓN DE LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO

Representantes de la coordinadora Lau Haizetara Gogoan dieron a conocer ayer en Bilbo que en los últimos dos años se han reunido con formaciones políticas y sindicales y han constatado que «los actuales representantes políticos, sindicales e institucionales siguen manteniendo las decisiones y actitudes adoptadas durante la mal llamada «transición política», que derivaron en la imposición de la impunidad de los responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos».
Según denunciaron, las instituciones y los partidos políticos que «ostentan importantes responsabilidades de gestión, PNV y PSOE/PSE, siguen dando la espalda a las víctimas del genocidio franquista y se resisten a esclarecer la verdad, hacer justicia y establecer las medidas de reparación correspondientes».

Por ello, reclamaron la necesidad de crear una Comisión de la Verdad en Euskal Herria y anunciaron que acudirán ante las Naciones Unidas para solicitar su amparo y exigir una reparación al Estado español.

Los representantes de Lau Haizetara Gogoan explicaron que comparecerán en la reunión que el grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas en Sarajevo realizará el próximo día 23. Allí, demandarán que se inste al Estado español y a todas las instituciones que dependan de ella a que cumplan los pactos y acuerdos internacionales suscritos en materia de Derechos Humanos. Asimismo, han recurrido al Ararteko para que emita un informe sobre las vulneraciones de derechos que sufren las víctimas del franquismo.

Ahaztuak en Erandio

Ahaztuak 1936-1977 reclamará mañana en Erandio el reconocimiento como víctima del franquismo de Antón Fernández Elorriaga, vecino de esta localidad muerto por las heridas causadas por disparos de la Policía en octubre de 1969. Según denunció la asociación, a Fernández Elorriaga le fue denegada la condición de víctima bajo el argumento de que no estaba participando en la manifestación vecinal contra la que atacó la Policía española.

(Gara. 10 / 06 / 2010)

miércoles, junio 09, 2010

SAIBIGAIN: EL MONTE DE LA SANGRE. Esperada reedición de un libro notable


Abril de 1937. Ante el avance arrollador en los primeros días de ofensiva del ejército nacional de Mola para la conquista de Bizkaia, el mando republicano vasco concibió un plan para frenar a su enemigo y hacerlo retroceder hasta sus posiciones de partida. Para ello debía desalojarlo de un monte, el Saibigain, pieza clave para la realización de tan necesario plan. Bajo la consigna “se vence o se muere”, los batallones republicanos vascos y asturianos conquistaron y perdieron una y otra vez, ante la férrea defensa de las unidades nacionales, el Saibigain, conocido desde entonces, como el monte de la sangre.

Guillermo Tabernilla es investigador y socio fundador de la Asociación Sancho de Beurko, cuya finalidad es el estudio de la pasada Guerra Civil en el ámbito vasco y desde 1998 han contribuido, junto a los demás socios, a poner los pilares sobre los que se asienta un proyecto historiográfico de largo recorrido que empezó a dar sus frutos entre los años 2002 y 2004 con la publicación de los dos primeros trabajos de la serie “Monografías de la Guerra Civil en Euzkadi”. Actualmente son seis los títulos que componen esta colección, habiendo otros en fase de preparación.

La Asociación Sancho de Beurko es una entidad sin ánimo de lucro que tiene un entusiasta elenco de jóvenes investigadores que han obtenido excelentes críticas por sus libros y que, a falta de corsés ideológicos, no comparten otra cosa que su pasión por la historia, sin ánimo victimista ni revanchista, sin servir a otra causa que no sea la de la objetividad en sus investigaciones.

Durante este tiempo han realizado varias exposiciones, han colaborado con archivos públicos y privados, sociedades, asociaciones, editoriales, autores de reconocido prestigio y con muchas otras personas, teniendo sus puertas abiertas para todo el mundo, tal y como se recoge en sus estatutos.

Nos encontramos, sin duda, ante una asociación eminentemente cultural de carácter histórico que se ha ganado la admiración de propios y extraños con un proyecto original e independiente, sin injerencias externas. Algo muy difícil de conseguir en estos tiempos.

Julen Lezamiz es investigador y socio fundador de la Asociación Sancho de Beurko, cuya finalidad es el estudio de la pasada Guerra Civil en el ámbito vasco y desde 1998 han contribuido, junto a los demás socios, a poner los pilares sobre los que se asienta un proyecto historiográfico de largo recorrido que empezó a dar sus frutos entre los años 2002 y 2004 con la publicación de los dos primeros trabajos de la serie “Monografías de la Guerra Civil en Euzkadi”. Actualmente son seis los títulos que componen esta colección, habiendo otros en fase de preparación.

La Asociación Sancho de Beurko es una entidad sin ánimo de lucro que tiene un entusiasta elenco de jóvenes investigadores que han obtenido excelentes críticas por sus libros y que, a falta de corsés ideológicos, no comparten otra cosa que su pasión por la historia, sin ánimo victimista ni revanchista, sin servir a otra causa que no sea la de la objetividad en sus investigaciones.Durante este tiempo han realizado varias exposiciones, han colaborado con archivos públicos y privados, sociedades, asociaciones, editoriales, autores de reconocido prestigio y con muchas otras personas, teniendo sus puertas abiertas para todo el mundo, tal y como se recoge en sus estatutos.

Nos encontramos, sin duda, ante una asociación eminentemente cultural de carácter histórico que se ha ganado la admiración de propios y extraños con un proyecto original e independiente, sin injerencias externas. Algo muy difícil de conseguir en estos tiempos.

288 pgs. / 17 X 24 cms.

(Libreria de "El Sueño Igualitario")

REGRESIÓN AL PASADO DEL INTXORTA

Ikurriña, roja, roja y negra, republicana y de ANV. Todas las banderas eran una en la resistencia de los vascos ante el franquismo. En los montes Intxorta ondearon como escudo protector de la democracia y del primer Gobierno vasco. En estos días, Elgeta abre al mundo un proyecto único en Euskadi, que ensalza la tenacidad de todos aquellos colores antifranquistas. Inaugura una exposición permanente -a modo de museo- de dos plantas en Espaloia Kafe Antzokia y un recorrido temático de la Memoria, que paseado en días nublados y de lodo, sus trincheras reconstruidas obligan al visitante a tragar saliva. Es como volver al pasado para resolver su presente. Una regresión.

Alecciona un proverbio que las mentes, como los paracaídas, sólo funcionan bien cuando son abiertas. Justo lo contrario, la cerrazón del franquismo sólo sembró terrores que se vivieron en los montes de Elgeta entre septiembre de 1936 y abril de 1937. Para que no caiga en el olvido, el Parque de la Memoria rememora tanto los escenarios de la lucha y resistencia como -con una proyección de vídeo- el orgullo y el dolor de quienes la defendieron y la sufrieron.

Sentado en el acogedor auditorio de la exposición, encoge escuchar testimonios de la contienda. Es el caso de la recientemente fallecida Anttoni Telleria, testigo de la batalla y del 24 de abril, día en que los nacionales entraron en Elgeta tras siete meses de intentos. Anttoni, con trece años entonces, opuso resistencia ante los franquistas que pretendían violarla y al salir a defenderles sus padres, Pedro Telleria y Francisca Labarain, fueron ejecutados en su presencia. Eran las tres de la madrugada. "A mi padre le mataron de un tiro en la cabeza. Fui a taparle la herida y le pegaron otro tiro, traspasando también mi mano. A mi madre, le mataron a culetazos", narra en unas imágenes de vídeo de 2003.

El nombre de los padres de Anttoni como los de Jorge Iturricastillo, José Vicente Garai, Jesús Uranga o Isaac Puente son los que hay recuperados en la iniciativa denominada Todos los nombres, todos los rostros que busca poner cara a las 8.000 personas desaparecidas, fusiladas y muertas en combate durante la Guerra Civil y los primeros años del franquismo en Euskadi.

Gracias a la resistencia de todas las banderas antifascistas en los montes Intxortas -Intxorta, Intxorta Txiki y Gazteluhaitz- José Antonio Agirre pudo constituir el primer Gobierno de Euzkadi, aunque casi como Gabinete de Guerra. Por esta razón, el Estatuto de Autonomía de 1936 recibió el sobrenombre de Estatuto de Elgeta. Todos los pormenores se detallan en el Parque de la Memoria, un compendio de proyectos que merece la pena ser visitado por personas de todas las edades. Así, el Ayuntamiento y la asociación que trabaja de forma férrea por recuperar la memoria histórica de Elgeta, el colectivo, Intxorta 1937 ponen todos sus conocimientos, herramientas e investigaciones en manos de la ciudadanía. "Hay peticiones para visitas guiadas que se están haciendo. En unos días vienen escolares, también de Elgoibar... Llegan viajes organizados", explican el alcalde de Elgeta, Oxel Erostarbe, y la concejala Edurne Alberdi. Juan Ramón Garai es el vicepresidente de Intxorta 1937 e invita a conocer el parque: "Conocer la verdad supone el primer paso para hacer justicia, que no se ha hecho hasta ahora".

La exposición permanente ofrece información pormenorizada con una maqueta en la entrada que matiza la localización de los bandos. En el republicano se puede contemplar la presencia del Ejército vasco con los batallones Saseta (PNV), Octubre (JSU), Dragones (JSU), ANV-1, ANV-3, Jean Jaures (UGT), Martiartu (PNV), Kirikiño (PNV), Karl Liebknecht (PCE), UHP (JSU) y el de morteros Irrintzi (PNV).

El bando rebelde, ubicado en la zona de Bergara, contaba con la IV Brigada de Navarra de Camilo Alonso Vega, integrada por los tercios de requetés San Fermín, Lacar, Montejurra, Navarra, Nuestra Señora de Begoña, Zumalacarregui y Oriamendi; los regimientos América y Arapiles y tropas marroquíes del V Tabor de Tetuán. También italianos de la Brigada Mixta Flechas Negras y la escuadrilla de bombarderos y cazas alemanes Legión Cóndor.

La exposición, de apertura con los mismo horarios que Espaloia Kafe Antzokia, también muestra una foto gigante de las exhumaciones realizadas por petición de familiares por la sociedad Aranzadi. En las labores efectuadas por los científicos en tres localizaciones se hallaron restos humanos de, al menos, siete cuerpos de milicianos y objetos como un lápiz, una hebilla de gudari, un mechero o una chapa numerada de miliciano. La muestra también exhibe munición de guerra, ropa, banderas reales de la batalla como una republicana, una ikurriña o una carlista. El recorrido, de casi seis kilómetros, informa a los que lo caminan en doce paneles. Según un testigo, en el 37 no había los árboles de hoy y "nos veíamos todos".

(Noticias de Gipuzkoa. 5 / 06 / 2010)

martes, junio 08, 2010

SOBRE EL MAPA DE FOSAS Y LA EXHUMACIÓN DE FUSILADOS DE 1958-1959. Artículo de opinión de Fernando Mikelarena, profesor universitario

El pasado 11 de mayo, el pleno del Congreso aprobó una moción para impulsar el desarrollo de la Ley de la Memoria Histórica y, especialmente, para garantizar la responsabilidad de todas las instituciones del Estado en las labores de búsqueda y exhumación de fosas de las víctimas del franquismo. La resolución, pactada entre IU-ICV y el PSOE, contó con la única oposición del PP y UPN, la abstención de Coalición Canaria y el respaldo del resto de grupos. No hay que olvidar que, tal y como recuerdan las asociaciones de familiares de desaparecidos, Navarra se encuentra en "un limbo" legal ante la exhumación de cuerpos de personas fusiladas durante la Guerra Civil, debido a que el Gobierno de Navarra se ha negado, al igual que las autonomías dirigidas por el PP, a suscribir el convenio propuesto por el Ministerio de Justicia para realizar el mapa de fosas y establecer un protocolo sobre cómo acometer las exhumaciones. A ello se une que se estima que los restos de unas mil personas podrían permanecer en fosas comunes salpicadas por la geografía foral.

En relación con este asunto, la lectura de un reciente artículo de Queralt Solé i Barjau (Inhumados en el Valle de los Caídos. Los primeros traslados desde la provincia de Madrid, Hispania Nova. Revista de Historia Contemporánea, 2009, 9), disponible libremente en Internet en la dirección http://hispanianova.rediris.es es de gran interés porque de él se desprende que las autoridades navarras de 1958-1959, pese a no enviar el mapa de fosas comunes que se les ordenó hacer entonces, habrían contado con alguno, siquiera parcial, por cuanto enviaron al Valle de los Caídos los restos de más de un centenar de republicanos fusilados durante la Guerra Civil.

El mapa de fosas comunes y las circulares de 1958

El Monumento a los Caídos de Cuelgamuros (Guadarrama) se construyó entre 1940 y 1959, inaugurándose el 1 de abril de ese último año. Los pormenores del traslado de los restos óseos que se depositaron en los columbarios construidos en la cripta han podido ser reconstruidos por medio de la consulta de los fondos conservados en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares.

En una reunión del Consejo de Obras del monumento a los Caídos del 30 de diciembre de 1957, celebrada en el despacho del Ministro de Gobernación, Camilo Alonso Vega, y a la que asistió, entre otros, el Ministro de la Presidencia, Luis Carrero Blanco, se acordó "que por la Guardia Civil, se proceda a levantar unas relaciones de los muertos y asesinados en las distintas localidades, para que en el momento oportuno se conozca el número y un informe referente a los deseos de los familiares acerca del traslado de dichos restos".

Una circular de 23 de mayo de 1958 enviada por el ministro de Gobernación a todos los gobernadores civiles impartía instrucciones sobre cómo localizar enterramientos, pidiendo detalles sobre si estaban dentro o fuera de los cementerios, si eran enterramientos individuales o colectivos o si eran civiles o militares. Además, el ministro indicaba a los gobernadores que para obtener los datos solicitaran la colaboración de los alcaldes, párrocos, Guardia Civil y cualquier otra autoridad local que pudiera facilitar la labor mencionada, exigiendo, además, la remisión en el plazo de un mes de las relaciones de las personas enterradas en cementerios católicos, iglesias o panteones privados en quienes concurrieran las circunstancias antes expresadas, y cuyos más próximos parientes expresaran el deseo o prestaran su aquiescencia para que los restos de sus familiares fueran trasladados al monumento. Al principio de dicha circular se explicaba el motivo de la misma: el hecho de que uno de los principales fines perseguidos con la construcción del Monumento de los Caídos era "el de dar en él sepultura a cuantos cayeron en la Cruzada sin distinción del campo en que combatieran, según impone el espíritu cristiano que inspiró su creación, siempre que unos y otros fueran de nacionalidad española y religión católica". También ordenaba que se publicara una circular en el Boletín Oficial de la Provincia correspondiente, así como en los periódicos de mayor tirada y en los tablones de anuncios de los ayuntamientos. En el acta de la reunión del Consejo de Obras del Monumento a los Caídos de junio de 1958 se acordaba ampliar el plazo a los gobernadores civiles para la presentación de las relaciones de muertos en la guerra.
En Navarra se publicaron dos circulares en relación con esa cuestión en el Boletín Oficial de la Provincia de Navarra del miércoles 4 de junio de 1958. La primera conllevaba la obligación por parte de los ayuntamientos de realización de un mapa de las fosas comunes que hubiera en cada municipio en el plazo de 15 días. La segunda se refería a que los familiares de las personas de cuyos restos se notificara la existencia manifestaran en el plazo de quince días su deseo o consentimiento para que los restos de sus familiares fueran trasladados a la cripta de Cuelgamuros. Hay que señalar que en los demás números del Boletín Oficial de la Provincia de Navarra no hay más noticias acerca de la cuestión.

Con todo, la solicitud de información no tuvo demasiado éxito. En una segunda circular enviada por el ministro de Gobernación Camilo Alonso Vega a los gobernadores civiles el 31 de octubre de 1958 se detallaba exactamente la información que se quería obtener, cómo se quería y para cuándo, especificándose las medidas de las urnas individuales o colectivas y fijándose las fechas máximas para la realización de exhumaciones y envío de restos en cada provincia. Se decía que el 20 de noviembre sería la fecha tope para recepción de información. Los gobernadores tendrían que concretar las cifras de enterrados en cementerios o en fosas comunes, identificados o no, individualizables o no, diferenciando diversas categorías. Se abría la posibilidad para que se especificara si se trataba de "mártires" o de "rojos". En la Circular también se pedía que se elaborara un mapa de la provincia en el que se marcaran las poblaciones con enterramientos y el número de éstos, anotando los de cada tipología. También se ordenaba que los restos en cajas debían estar preparados para el 1 de febrero de 1959.

Sin envío de mapa desde Navarra

Las autoridades navarras no comunicaron ningún mapa de fosas, sino que se limitaron a informar solamente de los restos de cuatro personas, todos ellos del apartado que incumbía a personas enterradas en cementerios e identificadas. Navarra fue, junto con Soria (3) y Orense (1), la provincia que informó de los restos de menos personas. Otras provincias con cifras bajas fueron Logroño (10, de diferentes apartados), Salamanca (6), Zamora (8). Por contra, así como algunas provincias se limitaron a dar cifras de restos de personas del bando franquista, otras proporcionaron también datos de enterrados del bando republicano.

El traslado de restos a Cuelgamuros

Parece ser que las autoridades franquistas decidieron en 1958 trasladar a Cuelgamuros también restos de muertos republicanos, contrariando la idea original de que el monumento custodiase únicamente restos de muertos en el bando nacional. Aunque no es algo documentado, hay versiones que consideran que el cambio de opinión se pudo deber a una condición impuesta por la jerarquía de la Iglesia para aceptar hacerse cargo del monumento y del Monasterio.

En una circular de febrero de 1959 se regulaba cómo debían de ser las urnas y cómo debían hacerse las exhumaciones y cómo debían enviarse a Cuelgamuros. Los primeros restos llegaron allí a lo largo de marzo y abril de 1959.

El número total de inhumados en el monumento sería de 33.847. De ellos, 21.178 están identificados en el Libro de los muertos de la Guerra Civil Española, en su práctica totalidad del bando franquista, en muchos casos enterrados en fosas comunes cercanas a campos de batalla, siendo imposible su individualización para su traslado a su localidad de origen. De esos 21.178 inhumados identificados, las provincias con más nombres registrados serían Madrid (4.338), Zaragoza (3.839) y Teruel (2.448). Navarra sólo cuenta con 7 nombres, una de las provincias con menos. Guipúzcoa cuenta con 232, Vizcaya con 35 y Álava con 497. Asimismo, Logroño registra 10 y Soria con 40.

Además, se calcula en 12.669 el número de personas sin identificar cuyos restos habrían sido trasladados. Estos últimos se encuentran en los laterales de la cripta, detrás de los muros, y la mayoría corresponderían a restos de republicanos.

Envío de restos de republicanos desde Navarra y rescate en 1980

Entre los restos de 10.001 personas enviados allí desde la mayoría de las provincias españolas en los primeros meses se computaron los restos de 144 personas remitidas el 23 de marzo de 1959 desde Navarra, 7 de ellas en cajas individuales (que serían de combatientes franquistas identificados) y 137 en 9 cajas colectivas, estos últimos de republicanos fusilados. Es evidente que las familias de los combatientes navarros del bando nacional rechazaron el traslado. También hay que decir que algunos familiares de fusilados supieron entonces de la posibilidad de su exhumación y traslado.

Comparativamente, Navarra fue la provincia del bando franquista que en aquella primera tanda de envíos remitió más restos de personas, con diferencia, en cajas colectivas, extraídas de fosas comunes de fusilados. Por lo tanto, aunque no se habría comunicado a Madrid el mapa de fosas encargado a los ayuntamientos, sí que se habría hecho uso de alguna cartografía para acometer dicho traslado.

En febrero de 1980 se trajeron a Navarra los restos de 133 de esos fusilados republicanos navarros inhumados en Cuelgamuros. Tal y como se ve en el documento que reproducimos, eran 6 de Allo, 19 de Azagra, 27 de Corella, 1 de Larraga, 5 de Lodosa, 6 de Los Arcos, 2 de Mendavia, 52 de Pamplona y 15 de San Adrián, originalmente enterrados en fosas de Aberin, Arandigoyen, Ayegui, Cadreita, Pamplona, Milagro, Murillo, Ribaforada y Tudela. El rescate de los cuerpos fue posible tras numerosas gestiones iniciadas en mayo de 1979 por una comisión de cinco personas de familiares conocedores del tema. Javier Tusell, catedrático de Historia Contemporánea fallecido en 2005 y que entonces, con el gobierno de UCD, era director general de Patrimonio Artístico, Archivos y Museos del Ministerio de Cultura, habría representado el papel oficial de recibir a los familiares cuando fueron a recoger los restos al Valle de los Caídos, después de haber conseguido la autorización, habiendo sido para ello determinante la amenaza de la publicación en prensa de las largas que aquéllos recibían para conseguir su objetivo. De cualquier forma, parece ser que, tal y como han podido constatar, familiares de inhumados que han tratado de recuperar sus restos de allí en base a ese precedente (que sería hasta hace poco el único), no existe actualmente constancia en Patrimonio Nacional de dicha autorización obtenida por los representantes de los familiares navarros.

Todas las informaciones anteriores, pero sobre todo el hecho ignominioso de que hace cincuenta años se ocultara la localización de fosas comunes en las que posteriormente se exhumaron restos de represaliados para enviarlos a Guadarrama, deberían ser tenidas en cuenta de cara a un tratamiento mínimamente honesto de la cuestión hoy en día.

(Noticias de Navarra. 6 / 06 / 2010)