viernes, septiembre 16, 2011

ARGENTINA: UNA SOBREVIVIENTE RECUERDA LA "NOCHE DE LOS LÁPICES"

Hoy viernes se cumplen 35 años de uno de los episodios más cruentos del último gobierno militar (1976-1983) en Argentina.

Se trata de la llamada Noche de los Lápices. Ocurrió el 16 de septiembre de 1976 cuando efectivos de seguridad del Estado empezaron un operativo (de varios días) para efectuar detenciones masivas de estudiantes de secundaria en la ciudad de La Plata. En este hecho estuvieron involucrados jóvenes con edades de 15, 16 y 17 años, muchos de los cuales reclamaban un boleto estudiantil, es decir, una reducción en el precio de los billetes de transporte para los alumnos.

Prácticamente todos fueron torturados y apenas sobrevivieron cuatro.

El episodio es un ejemplo de cómo la represión estatal en la época el gobierno militar también afectó a un importante número de menores de edad.

De acuerdo al informe “Nunca Más” que elaboró la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), en 1984, unos 250 adolescentes forman parte de los 30.000 desaparecidos que hubo en la época. Algunos incluso con apenas 13 años de edad.

Emilce Moler, hoy madre de tres hijos, matemática y docente fue una de las pocas que sobrevivió a la Noche de los Lápices, y para este aniversario accedió a recordar lo sucedido para BBC Mundo.

Saña

‘En la madrugada del 17 de septiembre entró a mi casa una patota armada de encapuchados. Preguntaban por una estudiante de Bellas Artes. Cuando aparezco yo, que era muy pequeña en estatura, de 17 años y en pijamas, quedaron sorprendidos’, recuerda Moler.

‘También estaba mi hermana, que era más grande pero que estudiaba filosofía y decidieron llevarnos a las dos. Pero por un tema de que no había espacio para las dos en el auto dejan a mi hermana y deciden sólo llevarme a mi’, relató.

El motivo de su detención era el pertenecer a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), un grupo militante de izquierda que tenía relaciones con la agrupación guerrillera Montoneros y que venía desde antes de la instauración del gobierno militar efectuando manifestaciones callejeras en procura de reivindicaciones sociales.

Tras muchos años Moler pudo reconstruir lo sucedido.

A ella, y a la mayoría de los adolescentes detenidos, los trasladan inicialmente al centro clandestino de detención de Arana, en La Plata, provincia de Buenos Aires.

‘Ahí estuvimos casi una semana, en las peores condiciones que se puede imaginar que un ser humano le hace a otro’, dice Moler.

‘Nos torturaban con todo el sadismo. Recuerdo que había un hombre enorme que me pegaba fuertemente todo el tiempo y realmente tenía frente a él a una chica desnuda, de unos 47 kilos y un metro cincuenta de altura. Yo era su enemigo, independientemente de mi edad. Ni siquiera hacía preguntas consistentes. Éramos vistos como peligrosos por nuestras ideas’.

La historia de Moler y los demás jóvenes fue contada en el cine en la película ‘La Noche de los Lápices’, de Héctor Olivera, estrenada en 1986 y basada en el libro de María Seoane, ampliamente vista en América Latina.

El largometraje muestra lo sucedido al grupo de estudiantes platenses en la historias de jóvenes como María Claudia Falcone (16 años), María Clara Ciocchini (18 años), Francisco López Muntaner (16 años) y Horacio Úngaro (17 años). Todos desaparecidos.

En el informe de la Conadep hay testimonios de lo que la película evitó mostrar.

‘En Arana me aplicaron la picana eléctrica en la boca, encías y genitales. Inclusive con una pinza me arrancaron una uña del pie. (…) Era muy común pasar varios días sin comer. Me tuvieron atado durante un largo tiempo con una soga al cuello’, contó a la Conadep Pablo Díaz, uno de los cuatro sobrevivientes de la Noche de los Lápices, y quien tiene un rol prominente en la película.

En Arana, Moler se reencuentra con sus amigos de la UES -María Claudia Falcone y Horacio Úngaro, además de María Clara y Francisco-, pero a los días todos son trasladados.

‘Nos montan (a los detenidos, estudiantes o no, que estaban detenidos) en un camión a todos y en un determinado momento el vehículo se detiene y hacen bajar a un grupo de compañeros, que fueron quienes quedaron desaparecidos’, aseveró Moler.

Pero Emilce Moler afirma que no la atormenta saber por qué ella sí vivió y los demás no. ‘Yo no hice nada diferente para haber aparecido y ellos nada suficientemente grave como para que los hayan desaparecido’.

Además de ella y Pablo Díaz, también sobrevivieron Gustavo Calotti y Patricia Miranda. Esta última fue detenida pese a que después se comprobó que nunca tuvo ninguna relación con la militancia política, y que pese a ello sufrió las mismas consecuencias.

Juicios

Moler estuvo en otro centro de detención y luego la ‘blanquean’ al ingresarla formalmente como detenida en una prisión. Tras dos años presa fue excarcelada bajo un régimen llamado ‘libertad vigilada’ y tuvo que mudarse de La Plata a otro lugar.

‘Los primeros años fueron de exilio interno. Yo lloraba pensando que nunca me iban a creer lo que pasé. La reconstrucción no es fácil. Uno de esto no sale solo. Los lazos afectivos son importantes, por suerte tuve un excelente compañero que ya era mi novio en esa época, que me esperó y hoy es mi esposo’, aseveró.

Pablo Díaz destapó lo que él y sus compañeros vivieron cuando testificó ante la Conadep y en el primer juicio a los miembros de la junta militar en los años ochenta. Moler también se ha ofrecido a presentar testimonio en diferentes casos contra quienes ejecutaron la represión.

Uno de ellos, el ex comisario policial Miguel Etchecolatz, condenado a cadena perpetua por torturar a más de 90 personas y haber estado implicado en varios homicidios.

Etchecolatz y otras 25 personas son acusadas ahora en un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad que empezó esta semana y que corresponde a lo sucedido en un centro de detención de la provincia de Buenos Aires durante el gobierno militar.

‘La Noche de los Lápices quedó como un ícono muy fuerte en la impronta de los jóvenes; es una fecha para conmemorar a los cientos de chicos que fueron desaparecidos, torturados o que sufrieron cárcel o exilio; violaciones de los derechos por ilusiones propias de su edad’, afirmó Moler.

(BBC Mundo. 16 / 09 / 2011)

jueves, septiembre 15, 2011

TRACASA CREARÁ Y PUBLICARÁ EL MAPA DE FOSAS DE NAVARRA

Roberto Jiménez desveló ayer que se ha encomendado a Trabajos Catastrales SA (Tracasa) la creación y publicación del mapa de fosas de Navarra, una "herramienta viva y permanente actualizada", y que, además, se trasladará a la Administración del Estado para que ésta pueda facilitar a los ciudadanos el mapa integrado de fosas previsto por la Ley de Memoria Histórica.

pamplona. Igualmente, y "con objeto de facilitar a los descendientes directos de las víctimas que así lo soliciten, así como a las entidades entre cuyos fines se encuentren las actividades de indagación, localización e identificación de las personas desaparecidas violentamente durante la Guerra Civil o la represión política posterior y cuyo paradero se ignore, "se aprobará el Protocolo de Exhumaciones de la Comunidad Foral de Navarra, como instrumento de actuación científica y multidisciplinar que asegura la colaboración institucional y una adecuada intervención en las exhumaciones".

El consejero recalcó que "desde el más absoluto respeto y consideración a los familiares y a las víctimas, con objeto de fomentar un valor tan importante como nuestra memoria democrática, continuaremos esforzándonos en la adopción de medidas que posibiliten la realización de estas actuaciones".

(Noticias de Navrra. 15 / 09 / 2011)

"BREVE HISTORIA DEL ANARQUISMO VASCO.DESDE SUS ORIGENES AL SIGLO XXI". Libro de Juantxo Estebaranz publicado por la Editorial "Txertoa""


BREVE HISTORIA DEL ANARQUISMO VASCO es una descripción sintética y desenvuelta de la trayectoria de la corriente emancipatoria libertaria desde que los seguidores de la I Internacional sembraron "la Idea" en las últimas décadas del siglo XIX hasta prácticamente nuestros días. Está ordenada de forma cronológica, lo que permite al autor, Juantxo Estebaranz, profundo conocedor de la materia, mostrar cómo ha evolucionado el anarquismo con el paso del tiempo, respondiendo a sus propias tensiones internas, lógicamente, pero siempre en estrecha relación con los condicionantes económicos y políticos de las distintas épocas que le han tocado afrontar. Periodos de intenso brillo para el anarquismo vasco, como el que discurre durante la II República y la Guerra, se ven reflejados en el libro con luz propia, pero no por ello quedan relegadas las largas décadas de lucha que les precedieron y que fueron precisamente las que permitieron alcanzarlos, ni tampoco la derrota, la larga noche del franquismo, la adecuación a la nueva democracia y el surgimiento de nuevas formas de enfocar las luchas libertarias. El autor no se limita a dar cuenta de los acontecimientos, sino que, a través de una serie de textos interpuestos, desentraña las claves de algunos espinosos debates, como la relación entre el nacionalismo vasco y el anarquismo o el papel de las mujeres en el proceso emancipatorio, al tiempo que presta oídos a los himnos de la revuelta libertaria o posa su mirada en conocidos iconos, como la A circulada. Completa su propuesta con breves biografías de algunos personajes del anarquismo vasco, desde el visionario Xaho al iconoclasta Marc Légasse, pasando por organizadores infatigables, como Galo Díez o Ángel Aransáez, hombres de acción, como Gregorio Suberviola o Félix Likiniano, mujeres "de armas tomar", como Casilda Hernáez, o "santos laicos", como Isaac Puente.

Juantxo Estebaranz participó desde muy joven en movimientos asamblearios anticapitalistas, comenzando en los Comités Antinucleares, y fue parte activa de diversos colectivos libertarios. Más tarde se agregó a asambleas pro-okupación, a grupos antimilitaristas y a experiencias editoriales y contrainformativas.

Formó parte del grupo autónomo bilbaíno Zirikatu y de la redacción de la revista Resiste y fue miembro fundador del colectivo Likiniano Elkartea, que animó hasta su autodisolución.

Como compilador, ha publicado Comandos Autónomos. Un anticapitalismo iconoclasta (1996) y El Hilo Negro de los noventa, encuentros con la autonomía (2000). Ha participado también en Komando Autonomoak, sasiaren arantzakada... una historia anticapitalista (Zirikatu, 1998) y en otros tantos volúmenes colectivos. En 2005, publicó Tropicales y radicales. Experiencias alternativas y luchas autónomas en Euskal Herriak (1985-1990) y, en 2008, Los pulsos de la intransigencia. Lemoiz, Leizaran, Itoiz.

Actualmente sigue inmerso en experiencias contrainformativas y propuestas editoriales. En lo académico, es doctor en Historia Contemporánea.

miércoles, septiembre 14, 2011

FRANKISMOAREN ITZALA DONOSTIAN

XX. mendean Donostiak bizi izan zuen «tragediarik handiena». Iñaki Egaña historialariak hala definitu du frankismo garaia, Frankismoa Donostian, Las víctimas del genocidio franquista en Donostia liburuan. Atzo aurkeztu zuen liburua, eta bertan nabarmendu zuen 400 bat donostiar fusilatu zituztela. 46.000 herritarrek, berriz, hiritik ihes egin behar izan zuten: «Urteetan haien senideek isilean egin dute negar. Gertakari horien ikerketa ez da sekula amaituko».

(Berria. 2011 / 09 / 14)

IÑAKI EGAÑA RECOGE EN SU ÚLTIMO LIBRO EL HORROR QUE SEMBRÓ EL FRANQUISMO EN DONOSTIA

El escritor Iñaki Egaña presentó ayer su libro «Frankismoa Donostian. Las víctimas del genocidio franquista en Donostia» en el que se recogen los datos y los nombres de las víctimas del franquismo en la capital guipuzcoana, y con el que el autor pretende «dar a conocer, de la manera más fácil posible, la mayor tragedia que ha vivido esta ciudad en el siglo XX».

El libro es una síntesis del trabajo realizado durante los últimos 15 años y se recogen datos relevantes, como que la ciudad, que tenía 80.000 habitantes, vio reducida su población a 34.000, ya que el resto huyó hacia Bizkaia o al exilio, o que 385 donostiarras fueros fusilados por las tropas de Franco y 776 niños fueron evacuados.

(Gara. 14 / 09 / 2011)

UN LIBRO SOBRE LA DICTADURA NARRA "LA MAYOR TRAGEDIA DEL S.XX" EN DONOSTIA

El libro 'Frankismoa Donostian', del historiador Iñaki Egaña, revive "la mayor tragedia" sufrida por Donostia en el siglo XX, al cumplirse hoy el 75 aniversario de la toma de la capital por las tropas sublevadas contra la República Española, que se zanjó con el fusilamiento de unos 400 donostiarras.

La obra, elaborada por la Asociación de Víctimas del Genocidio con el apoyo del Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa, ha sido presentada este mediodía en el Ayuntamiento de Donostia por el propio Egaña, acompañado por la directora foral de Memoria Histórica, Marina Bidasoro, el edil Axier Jaka, y varias víctimas del franquismo.

El estudio realizado por Egaña con información recopilada en diferentes archivos e instituciones y testimonios de supervivientes revela datos dramáticos como el hecho de que cerca de 46.000 de los 80.000 habitantes que tenía Donostia en 1936 decidieran abandonar la ciudad hacia el exilio o retroceder hacia Bizkaia empujados por el avance de las tropas de Franco.

Cerca de un uno por ciento de los vecinos que se quedaron en la capital guipuzcoana fueron fusilados por los franquistas, una cifra "estremecedora", en palabras de Egaña.

El exilio trajo como consecuencia que posteriormente 21 vecinos de la capital guipuzcoana murieran gaseados en los campos de exterminio nazis como Mathausen y Dachau, mientras que otros perecieron durante la Segunda Guerra Mundial luchando con los aliados.

Además, una veintena de donostiarras murieron por los bombardeos que sufrió la población civil desde el mar, al igual que un 10% de los donostiarras que se movilizaron en las milicias antifascistas y en el Ejército vasco y fallecieron en combate, mientras que casi 800 niños tuvieron que ser evacuados a Francia, Gran Bretaña, Bélgica y Rusia, muchos de los cuales no regresaron nunca.

La represión posterior a la caída de la ciudad trajo como consecuencia estancias de larga duración en la cárcel para 1.140 vecinos, así como la confiscación de los bienes de 48 donostiarras considerados "pudientes".

"LLORAR EN SILENCIO"

Durante su comparecencia, Iñaki Egaña ha explicado que tras las frías cifras que se ponen de manifiesto en esta obra hay vidas que fueron cortadas y familias que tuvieron que "llorar en silencio" a sus muertos durante décadas y ha recordado que la investigación de estos hechos "no concluirá nunca" porque siempre hay "nuevos pasos" que dar y nuevos datos que ven la luz.

Los 55 días de intensos combates que se produjeron en Gipuzkoa durante esta contienda también están reflejados en otra obra presentada hoy, titulada 'El comienzo de la Guerra Civil en Euskadi', de los escritores Pedro Barruso y Juan Carlos Jiménez de Aberásturi, editada por la Kutxa.

Esta obra reúne numerosas fotografías de la guerra en Gipuzkoa, especilamente de Irun y Donostia, y ofrece una nueva visión de estas semanas de contienda, a través de los informes que el embajador francés en la capital donostiarra, Jean Herbette, remitió a las autoridades de su país hasta el año 1937, en el que fue destituido por presión de un sector de la prensa gala que no veía con buenos ojos su simpatía hacia los insurrectos.

Algunos de sus informes ponen de relieve a carencia de armamento y municiones que sufrían las fuerzas leales a la República, así como la falta de mandos cualificados y la descoordinación de sus combatientes, entre otros datos.

(Noticias de Gipuzkoa. 14 / 09 / 2011)

martes, septiembre 13, 2011

EGIAREN BATZORDEA ORAIN. "Genozidioaren Biktimen Elkarteka"ren iritzi artikulua

«Gerra Zibilaz» anai-arreben arteko borroka balitz hitz egin da, benetan zilegizko gobernu baten aurka matxinada militarra izan zenean. Eta planifikazio maltzur eta aurreikusia eman zen gizarteko sektore zehatz batzuk desagerrarazteko; hain zuzen, askatasuna eta demokrazia defendatu zituztenak eta frankismoaren diktaduraren aurka borrokatu zirenak.


Duela 75 urte matxinada militar ilegalak eta faxistak kolpea eman zuen, eta 36ko gerra erailtzaile frankistan amaitu zen, milaka pertsonen bizitza birrinduta.

Euskal Herrian armaz 8.000 eraildakoen egoerak eta zigor ardurak argitzeke daude. Matxinadaren lehen egunetan, bakarrik Nafarroan, 3.000 lagun erail zituzten.

Bestalde, gauzatu zituzten bonbardaketen ondorioz zauritu zein erail zituzten euskal hiritarrentzat, zigor-batailoietan atxiloturik egon ziren 80.000 lagunentzat, 150.000 atzerriratuentzat, ebakuatuak izan ziren 35.000 haurrentzat, eta abarrentzat, egia, justizia eta kalte-ordainak ez dira zehaztu.

Hurrengo irailaren 13an Donostian faxisten sarreraren 75. urtemuga beteko da. Gipuzkoako hiriburuan fusilatu zituzten 400 lagunak kontabilizatu badira, talde desberdinen ikerketei esker izan da, horien artean Genozidioaren Biktimen Elkartea dagoelarik. (Datu guztiak zehazturik Iñaki Egañak eta geure Elkartearen laguntzaz argitaratu duen Frankismoa Donostian. El Genocidio Franquista en Donostia liburuan aurki ditzakezue).

Hamarnaka urte badira frankismoaren biktimen elkarte ugari Euskal Herrian zein Estatuko hainbeste lekutan Egia, Justizia, kalte-ordaina eta errepikatuko ez den bermeak eskatzen ari garenak. Ildo honetan zera salatu nahi dugu: Espainiar Estatuak erailketa faxisten ikerketarekiko erakutsi digun interes ezaren aurrean, erailketak argi ditzan Egiaren Batzorde bat sortzea ezinbestekoa dela exijitzen dugu.

Argitasun ildo beretik, oso garrantzizkotzat jotzen dugu nazioarteko aurrekariak kontuan izatea, Cámara Federal Argentina delakoaren antzerakoa. Lehen aldiz, espainiar diktadura frankistak gauzatu zituen delitu eta erailketengatik epaituak izan daitezke atzerrian.

Argentinako Cámara Federala planteatzen ari da ikerketa hori zabal dadila 1936ko uztailaren 17tik 1977ko ekainaren 15era. (1977. urtearen ondoren ere, Francotik jaso duen estatu horrek, delituak eta krimenak gauzatu ditu; AAA, Viva Kristo Rey, Batallón Vasco-Español, GAL, guda zikina, etengabeko torturak, eta abar). Bestalde, salatzaileek luzatzen diete epaileei Espainiar Estatuari aholku bat bidal diezaioten zehatz dezaten Frankismoak gauzatu zituen krimen ikerketak zein egoeratan aurkitzen diren galdetuz, ministroen izenak exijituz, Falangeko buruzagien izenak eta oro har diktaduran parte hartu zuten norbanakoak, eta deklara dezaten deituak izan daitezen mota guztietako biktima eta lekukok.

Hiltzaile gehienak hilda daudela diote, eta hori ez da batere zuzena! Pentsa zenbat ministro, epaile eta Indar Armatuen numeroak izan zitezkeen egotziak 1977. urte arte ikertuko balira! Galdera zuzena hauxe da: benetan, ausartuko al da inoiz espainiar epaileren bat halako ikerketa bat aurrera eramaten?

Argentinako Cámara Federal delakoarekin jarraituz, azken honek hiltzaile frankisten arduradun baten estradizioa eskatuko balu, zer egingo luke Espainiar Estatuak? Ukatu egingo luke? Eta hala balitz, prozesu honen menpe egongo zirenak ezingo ziren Estatuko mugetatik irten, atxilotzeko arriskua izango zutelako. Espainia bihurtuko litzateke beraien babes-leku bakarra. Horrek nazioartean oso irudi ezkorra sortuko luke «Espainiako demokraziarekiko». Egia, Justizia, Kalte-ordain eta errepikatu ez dadin bermeak oihartzun handi eta zabala hartuko luke.

Amnesty Internationalek eta NBEko Giza Eskubideen Batzordeak Espainiar Estatuari gogorarazi zion «nazioarteko legalitatearekiko harturiko bere konpromisoak bete gabe jarraitzen duela», baita borondatez aurkako desagerpenaren delitua Zigor Kodean moldaketa sartu ez zuela ere.

1976. urteko «AutoAmnistia» ez zela traba bat izango kontuan hartu behar dugu, Lege horrek ezin ditzake halako delituak babestu. Ez dira erailketa politikoak, gizatasunaren lesa baizik! Espainiar Estatuan ez dago traba legalik, bata politikoa eta bestea judiziala baizik, azalgaitzak eta onartezinak!

Geure senideekin zer gertatu zen jakin nahi dugu, baita beraien hezurdurak non dauden ere. Beraien erailketen arduradunak nortzuk izan ziren ere jakin nahi dugu. Justizia nahi dugu eta bereziki Genozidio honen arduradun militar eta politikoak epaituak izan daitezen nahi dugu, tribunal batez epaituak, eta nazioartekoa bada, askoz hobeto, Injustizia historiko hau zuzen dezan.

Honengatik guztiarengatik, erakunde publiko guztiei dei egiten diegu: Egia, Justizia, Kalte-ordain eta errepikatuko ez den bermeak lor ditzaten behar diren urratsak egin ditzatela, 75 urteren ondoren zabalik dauden zauriak ixtea erraztu dezaten. Terrorismo Frankisten milaka eta milaka biktimek Justizia merezi dute, bestela, geuk —eta senideok— ez dugu lortu arte atsedenik hartuko!

Oroimen eta aldarrikapenarekin jarraituz, hurrengo irailaren 17an, 12:30ean, elkartuko gara Donostiako Bulebarreko Kiosko inguruan (Frankismoaren Biktimen Bulebarra), Egia, Justizia, Kalte-ordaina eta errepikatuko ez den bermeak exijitzeko.

(Berria. 2011 / 09 / 14)

lunes, septiembre 12, 2011

RECUERDO A LOS ENTERRADOS EN LA FOSA DE "LA TEJERA"

Alrededor de cien personas acudieron el sábado al homenaje en recuerdo a los tres ciudadanos enterrados, hace ahora 75 años, en una fosa común situada hasta hace un año en una curva del puerto alavés de La Tejera. El acto concluyó con la entrega por parte de la asociación de víctimas del franquismo Ahaztuak de su logo a los familiares de las tres personas enterradas, así como a un representante de los vecinos de Ribera Alta que colaboraron en la exhumación de la fosa.

(El Pais. 12 / 09 / 2011)

domingo, septiembre 11, 2011

LA FOSA DE "LA TEJERA" ACOGIÓ UN ACTO DE MEMORIA Y UNA DENUNCIA DE LA IMPUNIDAD DE LOS CRIMENES DEL RÉGIMEN FRANQUISTA


Alrededor de cien personas se dieron cita ayer en el puerto alaves de "La Tejera", cuando este inicia su descenso hacia Gesaltza-Salinas de Añana, en la curva que hasta hace un año albergaba la fosa común en la que habian sido enterrados los cuerpos de Primitivo Fernández de Labastida, de Mónica Barrón del Val y de Florentino García Valencia, conyuge de esta última.

La razón del encuentro era celebrar un acto de homenaje a estas tres personas y a sus familiares al cumplirse el 75 aniversario de las fechas en que fueron secuestradas en sus casas, asesinadas y enterradas en este lugar por uno de los escuadrones de la muerte pertenecientes a las filas de los golpistas alzados en armas el 18 de Julio de 1936 contra el gobierno de la II República. Tambien en estas fechas se cumple el aniversario de que voluntarios de la asociación de victimas del franquismo Ahaztuak 1936-1977 junto a vecinos de esta zona y familiares de Primitivo Fernández de Labastida localizaran la fosa y los cuerpos y procedieran a su exhumación junto con técnicos de Aranzadi.

Tras ese proceso de busqueda y confirmación de las identidades de estas tres personas el 3 de Septiembre del pasado año –dia en que se cumplia el aniversario de su secuestro y desaparición- Ahaztuak 1936-1977 celebró un acto de memeoria en el marco el cual colocó sobre el lugar que ocupaba la fosa una piedra de gran tamaño y una placa con el nombre de los tres asesinados, señalando este lugar como lugar de memoria.

Ayer este lugar volvió a acoger a familiares de los tres asesinados, a vecinos de Gesaltza y de los pueblos aledaños y tambien a miembros de Ahaztuak 1936-1977 y personas llegadas de diferentes lugares de Araba, de Bizkaia, de Navarra, de Miranda de Ebro… en un emotivo acto celabrado al filo del mediodia y que los organizadores definieron como “nuestra cita anual con la memoria de estas tres personas, con la memoria de los valores de Libertad y Justicia Social en los que creian y que nosotros hacemos nuestros, pero tambien una cita para ser hoy desde aqui un dedo acusador contra el modelo de impunidad español que hace que miles como ellos continuen desaparecidos en las cunetas de toda la peninsula”.

El acto comenzó con unas palabras de bienvenida por parte de un miembro de Ahaztuak 1936-1977 tras lo que se procedió al descubrimiento por parte de una de las hijas de Primitivo Fernández de Labastida de una estructura-atril de hierro que sirve de soporte a una placa en la que a traves de textos y fotos se da cuenta de quienes eran las tres personas que se hallaban en esta fosa, del contexto social y politico en que se produjo su secuestro y asesinato y tambien del proceso de hallazgo, exhumación e identificación de sus restos. Nieves, una de las nietas de Primitivo, sería la encargada de leer para todos los presentes el texto recogido en la placa, algo que haria que los recuerdos y la emoción se hicieran lagrimas en muchos de los presentes. Al termino de la lectura los sones del txistu y los pasos de un aurresku ocuparian el espacio de la fosa, tras lo que Iluminación, otra de las hijas de Primitivo dejaria junto a la placa una rosa roja y dos blancas, la primera en memoria de su padre, las segundas en memoria de Mónica y Florentino.

A continuación un miembro de Ahaztuak 1936-1977 se dirigió a los presentes para subrayar que “las tres personas que se encontraban en esta fosa ya no esperan ser halladas ni ser identificadas, pero si siguen esperando ellas y sus familiares Verdad, Justicia y Reparación, porque el Estado español y sus diferentes estamentos siguen negando poner en marcha las medidas que se desprenden de los acuerdos que como Estado tiene firmados a nivel internacional para la persecución de los crímenes de lesa humanidad y de genocidio, crímenes que según dichos acuerdos no prescriben nunca, por lo que en todos los casos, en el de esta fosa tambien, con primitivo, Florentino y Mónica tambien, debería ponerse en marcha todo un proceso judicial que lleve tambien a la identificación de los responsables de este crimen y a la depuración de responsabilidades”. El representante de esta asociación tambien denunció “la actitud de los diferentes estamentos –judicial, politico, policial…- que conforman un estado que se reclama de Derecho pero que sólo ha hecho gala de una total inhibición desde el momento en que hallamos la fosa y los cuerpos, inhibición que subraya con un informe en torno a la misma de carácter exclusivamente técnico y donde se desconocen otro tipo de datos –los nombres de los asesinos y sus colaboradores entre ellos- que son una parte esencial de esa Verdad que de palabra se dice buscar y que a su vez son imprescindibles para hacer Justicia y llegar a una verdadera Reparación…”.

El acto finalizó con la entrega por parte de Ahaztuak 1936-1977 de un cuadro con el logo de la asociación a los familiares de Primitivo, de Florentino y de Mónica, asi como a un representante de los vecinos de Ribera Alta que colaboraron en la busqueda y exhumación de la fosa y han venido colaborando en los actos celebrados en este lugar tanto el pasado año como este.

Una comida popular que congregó a unas ochenta personas puso fin a esta verdadera jornada de la memoria que tuvo lugar ayer en las tierras alavesas de Ribera Alta y alrededor de la primera fosa común que ha sido exhumada en este territorio.

(Agencias / Servicio de prensa de Ahaztuak 1936-1977. Fotos: Xabi Gezuraga / Fernando Bilbao)

AHAZTUAK RECORDÓ A LOS TRES FUSILADOS EN EL PUERTO DE LA TEJERA EN 1936


Bajo el lema «No enterraron cadáveres, enterraron simiente», Ahaztuak 1936-1977 homenajeó ayer en el puerto de La Tejera, cerca de Gesaltza, a tres personas que fueron fusiladas y enterradas en una fosa común el 3 de setiembre de 1936 en este paraje alavés.

Se trata de Primitivo Fernández de Labastida, Florentino García y Mónica Barrón, tres labradores castellanos que fueron fusilados por requetés de Tuesta y Bóveda, «cuyos nombres aún se recuerdan».

Los tres fueron enterrados en el mismo lugar en el que fueron fusilados, en una fosa común preparada los días anteriores.Justificar a ambos lados

En junio de 2010, y tras varios fines de semana de búsqueda, voluntarios de Ahaztuak 1936-1977, junto a familiares de Fernández de Labastida y vecinos de Gesaltza y pueblos de Erriberagoitia, consiguieron dar con el lugar exacto de la fosa. Con la ayuda de Aranzadi exhumaron los cuerpos y posteriormente certificaron su identidad. Ayer, colocaron una placa para recordar lo sucedido.

(Gara. 11 / 09 / 2011)

75 AÑOS DE LA BARBARIE FRANQUISTA

Durante el tercer fin de semana de julio de 1936 tuvo lugar un golpe de Estado que, fracasado, daría pie a la guerra civil española. Un año después el territorio vasco quedaba en su totalidad en poder de los sublevados, de los franquistas, y para marzo de 1939 la integridad del español. En 1975 moriría el dictador, abriéndose una transición política que obviaría el pasado más cercano. Han transcurrido 75 años del inicio de la barbarie franquista y, todavía, las cuentas de la represión no se han contabilizado al detalle. Conocemos las líneas maestras, pero los obstáculos judiciales y políticos han impedido cerrar la investigación. Algún día se llegará al fondo. Mientras tanto vamos a intentar recapitular en este macabro aniversario.

Al menos 6.018 vascos fueron ejecutados por el franquismo en los meses y años posteriores al inicio del golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Entre ellos están contabilizados los que murieron en el campo de concentración de Deustu y en la prisión de San Cristóbal (en el monte Ezkaba) y en los bombardeos a la población civil. Los ejecutados en Nafarroa fueron el 1% de su población total, entre el 7 y el 8% de los que habían votado opciones abertzales o republicanas en febrero de 1936.

De Sartaguda fusilaron al 6,76% de su población. Entre el 2 y el 6% de fusilados se encontraban Lodosa, Mendabia, Milagro y Peralta. De Durango, incluyendo a los falle- cidos en el bombardeo del 30 de marzo de 1937, desaparecieron el 1,78% de sus habitantes. La capital vasca con mayor número de ejecutados fue Donostia, cerca de 400. Aunque en porcentaje lo fue Iruñea, con 300. La capital navarra tenía entonces 42.000 habitantes, y la guipuzcoana, el doble.

Los primeros ejecutados, el mismo 18 de julio de 1936, fueron el baracaldés Manuel Rodríguez, en Zambrana, y en Iruñea Fidel Zandueta y José Rodríguez-Medel, este último comandante de la Guardia Civil en Navarra, leal a la República. Los restos de cerca de 150 de los fusilados navarros, así como varias decenas de gudaris que murieron en la batalla de Legutio, fueron llevados al franquista Valle de los Caídos sin conocimiento de sus familiares. El primer militar vasco fusilado lo fue en Melilla. Se trató del capitán Virgilio Leret Ruiz, aviador e inventor de diversos ingenios voladores.

Jamás se ha tomado en cuenta la magnitud de la represión y el ataque frontal a las libertades vascas y al sistema republicano. La falta de voluntad de los herederos políticos directos del 36, que abandonaron a los suyos, ha hecho que la investigación haya quedado, como tantas otras, en manos particulares e iniciativas populares. A quienes intenten frivolizar habría que explicarles, por ejemplo, que 37.930 niños vascos (hoy sabemos el nombre y apellidos de todos ellos) fueron dispersados en el exilio y terminaron sus días, algunos de ellos, en lugares tan lejanos como Siberia.

La represión tuvo un componente antidemocrático y totalitario que, en primera instancia, se cebó en los representantes de la voluntad popular: 29 alcaldes, de ellos 22 en Nafarroa, fueron ejecutados, así como un número más elevado de concejales. Fue paradigma el caso de Cárcar, donde fueron ejecutados su alcalde Lucio Gutiérrez y todos los concejales excepto dos.

Entre los alcaldes asesinados se encontraban Alejandro Mallona (Mundaka), Fortunato Agirre (Lizarra), Gabino Alustiza (Aia), Domingo Burgaleta (Tudela), Teodoro González de Zarate (Gasteiz), Saturio Burutarán (Loiola, Donostia), Valentín Plaza (Castejón), José Markiegi (Deba), Felipe Urtiaga (Berriz), Antonio Moreno (Corella)... En Araba y Nafarroa fueron fusilados 27 maestros. También decenas de funcionarios municipales como Tomás Abaitua Ugalde, jefe de la Guardia Municipal de Bilbao.

Entre los cargos políticos, el consejero de Sanidad del Gobierno Vasco, Alberto Espinosa Orive, fue el primero en ser ejecutado. Desde febrero de 1936 era diputado a Cortes en Madrid. A Teodoro Olarte, diputado general de Araba, le torturaron, le rompieron varias costillas y le ejecutaron en Bayas. Tras la rendición de Santoña, la Falange ejecutó a quienes consideraba los dos máximos dirigentes de cada partido y sindicato leales. Entre los muertos estaban Jesús Zabala (ELA) y Ramón Rabaneda (PCE), padre del que luego sería modisto Paco Rabanne.

A partir de Santoña, prácticamente todos los sectores sociales fueron juzgados colectivamente: médicos, funcionarios, empleados municipales, ayuntamientos al completo, etcétera. Los funcionarios de prisiones o milicianos que participaron en tareas de vigilancia en las cárceles fueron ejecutados, en todos los casos, a garrote vil. Los primeros agarrotados, Pedro Garmendia, de ANV, natural de San Salvador del Valle, y el socialista Julián Hermosa, de Basauri.

Todas las formaciones políticas sufrieron la pérdida de dirigentes. En el PNV Ramón Azkue, que había sido jefe del Eusko Gudarostea, y Aitzol Ariztimuño, el sacerdote más influyente del partido, fueron pasados por las armas. El médico jeltzale Luis Álava Soutu fue ejecutado por espiar para los aliados durante la Guerra Mundial. Julián Zugazagoitia Mendieta y Jesús Larrañaga, líderes vascos del PSOE y del PCE, también, tras ser detenidos y extraditados desde Francia y Portugal, respectivamente. Tomás Ariz, líder del PCE en Navarra, había sido fusilado igualmente. José Luis Arenillas, jefe de Sanidad del Gobierno Vasco y militante del POUM, fue asesinado en diciembre de 1937.

Isaac Puente Amestoy, médico en Maeztu y uno de los teóricos más importantes del anarquismo durante el siglo XX, fue ejecutado en Pancorbo. El poeta Esteban Urkiaga, Lauaxeta, murió en el paredón del cementerio Santa Isabel de Gasteiz atado a José Placer Martínez de Lezea, responsable de las milicias de ANV. El escritor José María Azkarraga Mozo, de Amurrio, detenido en Larrinaga, entró en un canje de prisioneros entre los dos bandos. Se negó al mismo, por considerarse privilegiado sobre sus compañeros. Fue fusilado en Derio.

El clero y la especificidad navarra

La represión contra el clero vasco fue, asimismo, notoria. Al menos 18 sacerdotes vascos fueron fusilados, 7 de ellos en Hernani. En 1911, todos los sacerdotes declaradamente nacionalistas vascos fueron destinados a diócesis ubicadas en América. En 1923 y con motivo de la restauración de la Virgen de Estíbaliz, un redactor del diario jeltzale ``Euzkadi'' fue excomulgado por criticar un discurso abiertamente españolista y militar del cardenal Juan Belloch. En esos años, otros sacerdotes fueron desterrados y perseguidos por predicar en euskara. Las ejecuciones confirmaron la tendencia represiva de los años anteriores.

Como ha sido citado en el caso del diputado general Teodoro Olarte, muchos de los detenidos fueron torturados antes de ser enviados al paredón. José María Berraondo, de 18 años, fue detenido como venganza a que su padre, concejal del PNV de Oiartzun, había logrado huir y cruzar la muga. Torturado hasta la muerte, su cuerpo fue arrojado por el puente de Endarlatsa. José María Igartua Polo, vecino de Beasain, también sufrió malos tratos. Fue torturado hasta morir. En abril de 1939 Juan Antonio Bilbao Gaztañaga Txakoli fue muerto por un funcionario en la prisión bilbaina de los Escolapios por acercarse a una ventana. Ramón Rugama, abogado criminalista de Orduña, fue muerto a palos en la prisión de Larrinaga.

Militares vascos fueron también fusilados. Ernesto de la Fuente Torres, jefe del Estado Mayor del Ejército vasco, fue ejecutado en diciembre de 1937. José Gallego Aragués, también del Estado Mayor vasco, fue fusilado en mayo de 1938. Daniel Irezabal Goitia, jefe de División, fue fusilado en diciembre de 1937. Gumersindo Azkarate Gómez, coronel de Infantería e inspector del Ejército Vasco, también acabó así, el mismo día que Irezabal y que José Bolaños López, comandante de Infantería.

En Nafarroa, los muertos aparecieron por campos, caminos y cementerios. En marzo de 2009, la Sociedad de Ciencias Aranzadi recuperó los cuerpos de 20 vecinos de Buñuel en Magallón (Zaragoza). Otros 250 navarros fueron fusilados en Zaragoza, entre ellos 218 que pertenecieron al Tercio Sanjurjo. En Iruñea, los fusilamientos eran públicos, en la Vuelta del Castillo. La Tejería de Monreal, la cantera de Bera, Etxauri, Valcaldera, Ezkaba y Urbasa fueron lugares habituales de ejecución de prisioneros. Hoy, todavía se desconoce dónde fueron ejecutados el 10% de los navarros a los que se fusiló.

La especificidad navarra (la mitad de los fusilados vascos corresponde al Viejo Reino) tiene varios componentes excepcionales. Si la deserción en el Ejército de Franco era considerada un delito que se pagaba con prisión mayor, cuando el desertor era navarro, al menos en el frente vasco, el castigo era la pena de muerte, como a los iruindarras Juan Los Santos y Luciano Larraza.

Hechos de este calibre y diversas investigaciones han llegado a poner en tela de juicio el carácter ideológico de los muertos navarros en el Ejército de Franco. Las últimas investigaciones realizadas apuntan al hecho de que de los 4.488 navarros que murieron en la guerra civil en el Ejército de Franco, una cantidad cercana a la mitad de ellos no pertenecía sociológicamente al franquismo. Se habían alistado, como tantos otros, para evitar ser perseguidos.

En las cercanías de Oion, en Araba, fueron ejecutados más de 400 republicanos, la mayoría riojanos. En Bayas, Armiñón, Zambrana y las Conchas (entre Langraiz y La Puebla) también hubo numerosas ejecuciones. En Bizkaia, el cementerio de Derio fue el lugar elegido por los verdugos, mientras que en Gipuzkoa optaron por los cementerios de Hernani y Oiartzun y el campo de tiro de Bidebieta, en Donostia.

Sólo un juicio

Ninguno de los responsables de las matanzas fue jamás condenado. Se abrieron algunas diligencias en casos de tortura con resultado de muerte, pero siempre hubo ale- gaciones al «deber cumplido» y se cerraron. Los escuadrones de la muerte, 16 en Nafarroa, camparon a sus anchas. Pedro Díez Terés se jactaba de haber matado a más de un centenar de navarros. José Luis de Vilallonga, grande de España y biógrafo del rey Juan Carlos I, participó en los piquetes de ejecución en Hernani, según testimonio propio.

Violaciones, mutilaciones, torturas, ensañamientos con las familias republicanas, abusos infantiles... todo fue olvidado. Solo hubo una excepción, la de Juan José Domínguez, un falangista que puso una bomba en Begoña en 1942. El atentado, en medio de un acto religioso carlista, ocasionó 70 heridos, entre ellos el ministro del Ejército español, Enrique Varela. Domínguez fue juzgado, condenado y ejecutado. Fue la única excepción en 40 años. El resto sigue impune.

Mujeres: ultrajadas, violadas y ejecutadas

Al general Queipo de Llano, uno de los dirigentes del golpe de Estado de 1936, se le atribuye la siguiente frase: «Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso, también a las mujeres de los rojos, que ahora, por fin, han conocido a hombres de verdad y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará».

La mayor cárcel de mujeres del Estado estuvo en Saturraran. En los últimos años, diversos trabajos monográficos han recuperado la mayoría de los detalles de aquel infierno. La de Amorebieta fue, asimismo, una de las cárceles que albergó a numerosas mujeres republicanas y abertzales, junto a las provinciales de cada territorio vasco.

Cerca de un centenar de mujeres vascas fueron ejecutadas: 15 en Bizkaia, 28 en Nafarroa, 40 en Gipuzkoa y 9 en Araba. Todavía hay algunos casos sin contabilizar, sobre todo en Bizkaia, en los que, sin información más detallada, diversas mujeres que habían sido violadas se suicidaron luego. Las situaciones que se produjeron tras la muerte de estas mujeres, en muchos casos con cargas familiares, fueron un apartado más a añadir a la larga lista represiva. Adelaida Fernández, una de las fusiladas, natural de Bilbo, era viuda y madre de seis hijos. Ana Naranjo, de Sestao, dejó tres hijos huérfanos. Berta Peña Parra, de Sestao, cinco hijos de corta edad.

En Nafarroa, las violaciones de Maravillas Lamberto, Carmen Lafraya y las hermanas Asunción y Adela Campaña causaron una gran conmoción por el hecho de que luego fueron asesinadas, y dejaron un recuerdo imborrable en la memoria popular. Los vecinos de sus localidades, de una u otra ideología, las recordaron entre la congoja y el temor. Alguna otra, como una anarquista de Allo llamada Blasa Roncal, se enfrentó con dignidad a sus asesinos, que la querían violar previamente a su ejecución. Se defendió hasta la muerte.

Aunque no es el más conocido, el caso de Asunción y Adela Campaña Ortiz es el de una gran tragedia. Ambas fueron violadas y asesinadas en Izco. Eran vecinas de Sangüesa. Los tres hijos de Asunción, Eugenio, Máximo y Primitivo Palacín, fueron fusilados en Sos y Zaragoza.

No ha terminado, a pesar de que han pasado 75 años, los trabajos de recuperación. Hace poco hemos conocido la violación y muerte de una niña, María Luisa Yerro, que aún no había cumplido los 14 años. Fue en 1946 en Lerín. De familia republicana, un juez llamado Agustín Erviti investigó su caso para cerrarlo. Los implicados estaban demasiado cercanos al régimen franquista.

En Cabanillas, una muchacha de 19 años llamada Simona Calleja, fue asesinada junto a su madre, Felisa Aguado, de 64 años. A Simona le cortaron el pelo y la encerraron en la cárcel del pueblo. Parece que ese era el único castigo previsto. Pero una noche fue violada repetidamente. Los vecinos oyeron los gritos desgarradores de la pobre Simona. Los violadores, temerosos de una denuncia, decidieron terminar con su vida.

Algunos casos fueron excepcionales y merecedores de mayor espacio. Fue dramático el de Mercedes Colás Irisarri, de Lodosa, a quien fusilaron a su padre por ser dirigente anarquista. A ella le cortaron el pelo y junto a su familia fue sometida a diversas humillaciones. Fue perseguida y un día decidió marchar al exilio, cruzando el océano. Cincuenta años después sería una de las madres de la Plaza de Mayo en Buenos Aires. Su hija Alicia había desaparecido en la dictadura argentina. Hoy la Biblioteca de Lodosa homenajea a Mercedes como uno de los tres hijos ilustres de la localidad, junto al general liberal Chapalangarra y al poeta nicaragüense Ángel Martínez Baigorri. El reconocimiento a Mertxe Colás es, todavía, excepción.

(Gara. 11 / 09 / 2011)

LA BATALLA DE DONOSTIA

“Cuando entramos en San Sebastián, oímos tiros, y era que ya estaban tomando el casino; entramos y vamos en esa dirección. Pero para cuando llegamos a la Parte Vieja era de noche. Todo estaba desierto; el casino ya estaba tomado. Faltaba el Hotel María Cristina”. Este fue el comienzo del peligroso episodio que vivió en primera persona el comunista Mateo Balbuena tan pronto como alcanzó la capital guipuzcoana el 22 de julio de 1936. Mateo era un voluntario más que se había unido en Bilbao a una columna que partió en auxilio de los republicanos de la capital donostiarra.

“Precisamente en el casino hicimos noche. Dormimos allí, al lado de cadáveres de ellos y cadáveres de soldados. Estaban sueltos, caídos en las posiciones que ocupaban; ahí habían quedado”, señala Balbuena. No en vano, por aquellos días la capital guipuzcoana estaba sumida en una lucha encarnizada por su dominio: era la batalla de Donostia. Militares llegados de los cuarteles de Loiola, así como policías y voluntarios falangistas, pretendían tomar la ciudad atrincherándose en emblemáticos edificios como el casino –actual ayuntamiento– o el hotel María Cristina. Enfrente tenían a los defensores republicanos, civiles y guardias de Asalto, que resistían con más ímpetu que armamento.

A los leales a la democracia aún les faltaba apoderarse de dos puntos estratégicos en manos franquistas: los cuarteles de Loiola y el hotel María Cristina. Por ello, el 23 de julio luchaban con denuedo desde el teatro Victoria Eugenia contra los atrincherados en el hotel. “En una de las salidas al descubierto con otros, me tumbé para poder mirar mejor y tirar. Estábamos batidos por una ametralladora, pero sobre todo por fusiles. El combate era, digamos, a ciegas, porque, pese a estar a unos veinte metros, se veía muy difícilmente”, describe el nonagenario Balbuena. Los enfrentamientos eran incesantes, de todo tipo: “Y hubo un intento por parte nuestra: una camioneta en forma de blindado había aparecido por allí y enseguida se llenó de gente: a embestir el hotel… Se acercó a las ventanas, pero allí quedó destrozado, y los otros muertos al lado… ¡Y yo que estuve por entrar! ¡Pero no pude por los empujones! Por el entusiasmo de los voluntarios”.

El viejo luchador recuerda con nitidez cómo finalmente los sublevados se rindieron: “Y entonces es cuando ya entramos allí; instintivamente, o no sé si alguien da la orden, y ya con ímpetu a invadir el hotel. La entrada fue caótica. Al entrar me encuentro con un señor ya de edad, que va tapado, y otro que le arropa; que el otro no sé si iba vestido de militar… Me encaro: ¡Usted!. Y el otro me dice: Es uno de ustedes, que va herido. Y al decir esto, pues le dejé… Que a mí me extrañó aquello… Y luego resulta que era un jefe militar. Claro, ¡camuflado!”.

Fueron decenas las vidas que quedaron en el asfalto, pero gracias a ellas la capital guipuzcoana había quedado despejada de núcleos insurrectos.


la batalla final

Los cuarteles se rinden

No obstante, todavía quedaban en poder de los sediciosos los cuarteles de Loiola, bastión que a todas luces parecía inexpugnable. En la mañana del 24 de julio, Balbuena partió hacia los aledaños de los cuarteles, a Polloe concretamente: “Recibimos una ayuda de un pelotón de soldados al frente de unos cañones del siete y medio, que, por cierto, fueron silenciados inmediatamente por los de ellos: averiaron el cañón; no sé si hubo dos o tres soldados muertos”.

A diferencia de Balbuena, el vizcaíno Gaspar Álvarez, había entrado en la Bella Easo por aquellos días en un camión de abastecimiento: “Llegábamos a la Brecha, a la Pescadería, y nos llevábamos todo lo que cogían. Volvíamos a Ondarroa y otra vez a San Sebastián. Primeramente, nos daban un paquete con comida. ¡Estaba muy organizado! Pero no era una cosa estable; íbamos a comer algo al hotel Central”.

Efectivamente, las milicias habían requisado el hotel y organizado comedores populares que servían hasta 6.000 comidas diarias. “Vimos allí a Jesús Larrañaga, diputado comunista. Estaba organizando aquello, con un fusil colgado: ¡Venga! –pegó unos txalos–. ¡Venga! ¡Los que tengan armas largas que se presenten enseguida!. Larrañaga agarró a los que estaban con fusil y: ¡Venga! ¡Al frente!. Creo que para Loiola. Claro, estaba la cosa peliaguda, ¡todavía sin dominar!”. Finalmente, tras días de asedio, el 28 por la mañana, los alzados enarbolaron la bandera blanca. Donostia había pagado muy cara su lealtad a las libertades. El cónsul francés en la capital daba la cifra de “entre 150 y 200 víctimas” debido a los combates.

Donostia republicana

Libre por poco tiempo

La capital guipuzcoana se había defendido con uñas y dientes, aunque por poco tiempo. El 5 de septiembre los franquistas ocuparon Irun. Cortada la frontera, los republicanos perdieron la puerta de oro a Europa. La apisonadora bélica golpista, pese a las obstinadas defensas leales, arrasó Gipuzkoa en pocos días. Y Donostia no fue la excepción. Viendo que el día 12 los golpistas se hallaban próximos, la Junta de Defensa de San Sebastián, en una reunión celebrada al mediodía en la Diputación, discutió acerca de la necesidad de defender la ciudad o abandonarla. Socialistas y republicanos se inclinaron por la evacuación. Anarquistas y nacionalistas, en cambio, se oponían a su abandono. Los libertarios pretendían defenderla “como fuese”, mientras que los nacionalistas deseaban evitar su destrucción.

Al final, se tomó la decisión de partir hacia Bilbao y, a las cinco de la tarde, se dio comienzo a la evacuación de la población. El éxodo fue, según el historiador Iñaki Egaña, masivo: en Amara Viejo, cerca del 85% de los vecinos huyó; en Egia, el 75%; en Ulia y Sagüés, el 60%; en la Parte Vieja, el 55%; y en Gros, el 52%.

13 de septiembre

Cae Donostia

Fatídica jornada para los republicanos, ya que los rebeldes tomaron Errenteria y Pasaia. Se encontraban a las puertas de la capital: la orden franquista era tomar las alturas circundantes, pero una de las compañías, sin órdenes específicas, se adelantó y entró en la Bella Easo. Así se describe la toma en una obra de Carmelo Revilla sobre el general golpista Mola: “Las doce menos diez. Las doce menos cinco. Las doce. Van entrando por la calle de Miracruz los Requetés de Artajona, a cuyo mando viene el Capitán Ureta. (…) Son las doce y cinco. (…) Los requetés acaban de entrar, están cruzando el puente de Santa Catalina. En ese instante tiene lugar la última fuga. Los dirigentes nacionalistas que habían quedado aún en el Palacio de la Diputación bajan presurosos las escaleras y toman los cuatro o cinco coches que desde la primera hora de la mañana se hallan esperando. Jadean los motores, acelerados con la prisa del instante. Por la calle de Andía, disparados a una velocidad fantástica, corren hacia El Antiguo antes de que cierren la carretera de Bilbao”.


Tras alcanzar la Diputación colocan la bandera bicolor. Dicha toma, como apunta el historiador Julio Aróstegui, “da lugar a ciertas fantasías”, en referencia al mito de los 40 de Artajona. Según las investigaciones de Ángel Lasala, “no eran más que 25 y en la Compañía de Ureta había requetés de otras provincias”. También de Mendigorria y Larraga.

La captura de la capital supuso un gran revulsivo para los sublevados, que reprimieron con dureza a la población: casi 400 donostiarras serían ejecutados en los siguientes años. La ciudad pagó cara, muy cara, la defensa de las libertades.

(Noticias de Gipuzkoa. 11 / 09 / 2011)

"GERNIKA" GERNIKARA. PICASSO KOADROA EKARTZEKO ESKATU DUTE, "HERRI HONI BAITAGOKIO"

Ospakizun eguna zuten atzo Madrilen, 30 urte bete zirelako «Guernica» New Yorkeko Moma museotik Madrilera eraman zutenetik. Telebistan orduko irudiak eman zituzten, Iberiako «Lope de Vega» hegazkina Pablo Picassoren obra preziatuarekin lurreratzen, kristal babeslea kentzen eta lana zaintzen zuten guardia zibilak aldentzen, diktadura bukaeraren eta «demokraziaren» hasieraren erakusgarri.

Euskal Herrian, ordea, eta bereziki Gernikan, 30 urteotan ez du etenik izan koadroa ekartzeko eskaerak, eta atzoko urteurrena baliatu zuten Jose Mari Gorroño alkateak eta herriko eta eskualdeko instituzioetako bertze hainbat ordezkarik berriro aldarrikapen hori egiteko eta helburua lortu arte ez direla geldituko agertzeko. Luis Iriondo ere, 14 urte zituela bonbardaketa bizi izan zuen herritarra, han izan zen «Guernica» ekartzeko arrazoiak azaltzen.

Picassoren lanaren erreprodukzioaren azpian, Allende Salazar kalean elkartu ziren agiri bat irakurtzeko. «Berriro batu gara gaur hemen aldarrikapen hau egiteko: koadroa ekartzea exijitzen dugu, herri honen sufrimenduaren adierazpena delako. Arazo teknikoak argudiatzen dituzte beti ezetz erantzuteko, baina jakin badakigu teknikoki posible dela eta erabakia politikoa dela», zioten bertan.

Errekonozimenduaren premia

Jose Mari Gorroño Gernikako alkateak adierazi zuenez, orain dela 74 urteko bonbardaketak eragindako hilketek eta sufrimenduak errekonozimendua behar dute, eta Gobernu espainiarrak egiteko duen lan bat da hori. «Guernica» ekartzea urrats bat litzateke bide horretan, eta horregatik egin beharreko izapideei hasiera emateko eskatu zien bai Madrili eta baita Bizkaiko Aldundiari eta Lakuako Gobernuari ere.

Bonbardaketaren 74. urteurrenean webgune bat jarri zuten martxan «Guernica Gernikara» goiburuarekin, jada 15.425 atxikimendu bildu dituzte eta lan horretan jarraitzeko asmoa dute. «Aurrera eta aurrera egingo dugu helburua lortu arte eta Madrilek borondate politikoa erakutsi arte», ziurtatu zuen Gorroñok.

1937ko apirilaren 26 hartan alarma deia aditu zuenean, Luis Iriondok ez zion garrantzi handirik eman, «egunero pasatzen baitziren abioiak herritik». Babesleku batera joan zen, plaza ondoan. Astelehen guztietan bezala, merkatua egiten ari ziren plazan eta hara ailegatzean bonba hotsak entzuten hasi zela oroitzen da. «Jende guztia zuloetan babesten hasi zen eta ni ere sartu ninduten. Hiru ordu eta erdi egon ginen bonba zarata entzuten, kanpoan zer gertatzen ari zen ezin ikusirik. Atera ginenean, herri guztia erreta zegoen», kontatu zigun.

Aitortu zigunez, Malagako margolariak sufrimendu hori erakusteko egindako obra lehenbiziko aldiz ikusi zuenean ez zion ezer erran. «Zaldi bat ageri da eta hemen astoak bai baina zaldirik ez zen. Gero, zezena, eta Gernikan zezenik ere ez zen. Niretzat, garrantzitsuena sua zen, herri osoa erre baitzen, eta koadroan sua agertzen da, baina apurtxo bat soilik. Baina andre batzuk ere agertzen dira, bat hildako ume bategaz, eta hori bai, pasa zen Gernikan. Andre batek haurra zeraman besoetan eta bonba batek hil zion; hala salbatu zen bera. Andre horiek gure amak dira», baieztatu zuen Iriondok.

Ateak ireki ere egin daitezke

Bonbardaketatik bizirik atera zen herritar honentzat «Guernica» gerraren aurkako salaketa bat da. «Mundu osoan ibili ondotik, Madrilera iritsi zen eta bertan koadroa mugitzeko ateak itxi zituzten. Itxitako ateak ireki ere egin daitezke, ordea. Horregatik gabiltza eskatzen. Gertatutakoa terrorismoa izan zen, euskal soldaduak errenditzeko zertarako gai ziren erakusteko».

Iriondok nabarmendu zuenez, apurtutako herria eta hilak gernikarrenak dira; «dirua, berriz, eurentzat. Eta guk obra ekartzea gura dugu garrantzi handia duelako hemen bakearentzat, bere garrantzia hemen dagoelako». Ez dute alferrik galdetzen bertara datozen bisitariek: «Non dago Picassoren `Guernica'?».

(Gara. 2011 / 09 / 11)

GERRA ZIBILEAN HILDAKO ETA ERREPRESALIATUEI OMENALDIA LEZON

sábado, septiembre 10, 2011

PONENCIA DE VICTIMAS DEL GOBIERNO VASCO. Articulo de opinión de "Lau Haizetara Gogoan"

Tras la muerte de Franco se escenificó, ante la comunidad internacional, un proceso de cambio y apertura democrática en la política del Estado español. Para ello inventaron una leve reforma del régimen dictatorial; pero las viejas estructuras del Estado pasaron incólumes y totalmente activas a la nueva fase histórica. El Estado siguió generando violencia y represión, provocando centenares de muertes directas por acciones violentas y decenas de miles de represaliados.

La legislación desarrollada entre 1991 y 2011, mediante la que se ha querido abordar las consecuencias de este contexto de violencia, ha tenido por objeto regular el reconocimiento de derechos, fundamentalmente, a aquellos afectados por las acciones de ETA. Esto se ha materializado en cuantiosas indemnizaciones económicas y homenajes institucionales para unos y olvido y desprecio para otros, destruyéndose así el principio de igualdad ante la ley, fundamento ineludible de las sociedades democráticas. La ponencia creada el 31 de marzo de 1999 en el Parlamento de Gasteiz fue una pieza más de este conjunto normativo discriminatorio, toda vez que las reivindicaciones del 80% de los comparecientes (victimas del genocidio franquista y el terrorismo de Estado), fueron sistemáticamente desatendidas.

El 11 de julio de 2011 se ha constituido una nueva ponencia para tratar sobre las víctimas de violaciones de Derechos Humanos cometidas por las fuerzas y cuerpos armados del Estado y bandas terroristas afines. En su base se encuentra un informe previo que contiene graves manipulaciones históricas, jurídicas y políticas. Su claro objetivo es justificar la aplicación de eximentes y atenuantes sobre sus responsables, dependiendo del momento histórico en que se come- tieron los crímenes y de quienes fueron sus causantes.

Durante los meses de julio y agosto, Lau Haizetara Gogoan se ha reunido con todos los partidos que componen la ponencia parlamentaria (salvo el PSE que no ha mostrado disposición favorable a ello). Hemos realizado ante ellos un análisis crítico de los procedimientos y resultados de la ponencia de 1999 y también les hemos presentado un plan de trabajo para poner las bases necesarias para abordar, de manera integral, la superación de las situaciones de grave vulneración de los Derechos Humanos. Bases que se incardinan en la legalidad internacional y en el desarrollo de los tres ejes fundamentales de la justicia transicional: verdad, justicia y reparación, incluidas las garantías de no repetición.

En cuanto a la verdad, en esta ponencia no se establece ningún mecanismo efectivo para investigar las causas y las consecuencias de las vulneraciones de derechos. Se vuelve a discriminar a unas víctimas frente a otras, incluso en la fijación de los periodos a analizar ya que, para elaborar el censo de víctimas de ETA, se ha instituido iniciarlo en 1960, sin que se establezca fecha de finalización. La fecha inicial se fija en base a la mentira, repetida mil veces, de que la primera víctima de ETA fue la niña Begoña Urroz (muerta en una acción del grupo armado DRIL). En cambio, para las víctimas provocadas por el Estado, la fecha de inicio es 1968 (coincidiendo con la fecha real en que se produjo la primera víctima mortal de ETA), cuando debería establecerse en 1936 y, al igual que en el caso anterior, la fecha final debería quedar abierta.

En las actuales condiciones es imposible investigar la verdad acerca de los más de 13.000 casos de muerte y desaparición forzada del periodo 1936-1959; ni sobre los centenares de muertos y más de 1.200 heridos provocados por el Estado entre 1960 y 2010, o sobre los más de 6.000 casos de tortura de este mismo período. Todo esto sin contar con los casos de robo de niños, exilio, deportación, confinamiento, persecución de género y violencia sexual, represión social y económica, etc.

En el plano de la justicia, no se procede a establecer una metodología de análisis y categorización de vulneraciones de derechos, ni se establece un protocolo de recogida de testimonios, su trascripción y validación por la ponencia.

En cuanto a la reparación, las medidas anunciadas se limitan a una serie de «ayudas» económicas, vinculadas a la voluntad asistencial del propio gobierno. No se habla de indemnizaciones, concepto ligado al derecho de las víctimas a ser resarcidas por el Estado por el daño causado. El agravio comparativo frente a otras víctimas adquiere su dimensión más vergonzosa si nos fijamos en la dotación económica que se anuncia: 180.000 euros en total. Si tenemos en cuenta que la ley de «víctimas del terrorismo» aprobada por el Congreso español, en el presente año, fija en 250.000 euros la indemnización para cada caso de fallecimiento, se ve claramente la intencionalidad discriminatoria del Gobierno Vasco.

Para poner tan solo un ejemplo, que sirva como contrapunto a esta situación, cabe señalar el caso del Gobierno de Paraguay, que ha establecido, este mismo año, una dotación de cinco millones de dólares para indemnizar a 244 de las víctimas de la dictadura del general Stroessner.

Pasado mañana, 14 de septiembre, se celebrará la primera sesión de la ponencia de víctimas. La primera compa- recencia será del propio Gobierno Vasco; un Gobierno que está dirigiendo sus actuaciones en sentido contrario al definido por la legalidad internacional, con el objetivo de consolidar el apoyo parlamentario de la derecha de siempre a su estrategia discriminatoria.

Hablan de paz y convivencia pero aprueban leyes que avalan y amparan el terrorismo de Estado.

En 1976 se comenzó a escenificar ante el mundo un cambió de régimen, pero las estructuras del viejo Estado perduraron y siguen manteniéndose en la impunidad. Estas son algunas de sus consecuencias.

(La Haine. 10 / 09 / 2011)

martes, septiembre 06, 2011

"NO ENTERRARON CADÁVERES, ENTERRARON SIMIENTE". ACTO DE MEMORIA EN LA "FOSA DE "LA TEJERA" EL PRÓXIMO SÁBADO DÍA 10 DE SEPTIEMBRE

El puerto de "La Tejera" es una pequeña altura alavesa que nos espera en la carretera que desde Gasteiz nos acerca a Gesaltza, unos pocos kilometros antes de llegar a esta localidad.

En una curva de este puerto, no muy diferente a otras de otros caminos o carreteras de Euskal Herria, o de otros lugares geográficos de la Peninsula, el 3 de Septiembre de 1936 tres personas -dos hombres y una mujer- fueron asesinadas y enterradas en una fosa comun preparada dias antes para tal efecto por sus asesinos.

Esas tres personas eran Primitivo Fernandez de Labastida Urruchi y el matrimonio formado por Florentino García Valencia y Mónica Barrón del Val. Los tres labradores. El primero de 35 años vecino de Santa Gadea del Cid y los segundos de 47 y 45 años y vecinos de Villanueva de Soportilla, pueblos ambos de la provincia de Burgos y no excesivamente distantes de este lugar. Mientras el matrimonio no dejaba descendencia, Primitivo dejaba una hija de diez años y a su mujer embarazada que daria a luz a otra hija diez y seis dias despues de su muerte. De Florentino y Mónica no conservamos ni una foto que nos muestre los rostros que albergaron sus sueñospoco pero si sabemos que el recuerdo que albergan aquellos que les conocieron habla de ambos como "buenas personas, gente honrada que solo sabían hacer el bien sin mirar a quien". De Primitivo, "Primi", como sus familiares y amigos le llamaban, sabemos que era hombre interesado por el conocimiento y la cultura, que ayudaba en sus labores al Secretario de Ayto. de su pueblo, que tocaba la guitarra, que cantaba mucho y bien y que era tambien un hombre enamorado de la lectura y de la naturaleza.

Los tres fueron parte de los miles de hombres y mujeres victimas de la oleada represiva desatada en toda la geografia peninsular a partir del 18 de Julio de 1936, fecha en que se produce el golpe militar contra el gobierno de la II República, el cual habia sido democraticamente elegido en las urnas por la ciudadania del estado español el 14 de Abril de 1931. Los meses inmediatamente posteriores a ese alzamiento militar fueron testigos de una inmisericorde represión contra las personas afines al gobierno republicano: de ello dan testimonio las entre 350 y 400 personas que engrosan la lista negra de los asesinados en Alava en ese periodo de tiempo, cifra en la que se incluyen tanto las vidas truncadas de vecinos de este territorio como las de otros de territorios limitrofes, como es el caso de las tres personas asesinadas y enterradas aquí, a quienes rendimos homenaje y cuya memoria recuperamos y reivindicamos.

Una noche -la del 3 de Septiembre de 1936- la oscuridad acompañó hasta las puertas de las casas de Primitivo, de Florentino y Mónica los pasos de varios miembros de los "escuadrones de la muerte" que formados en las filas golpistas abrian paso a la Nueva España de los alzados en armas. En este caso serían requetés del pueblo de Tuesta y de otros pueblos aledaños, hombres cuyos nombres, aunque no los mencionemos, aún se recuerdan. Dos coches, prestados para el trabajo por sus tambien conocidos dueños, traerían hasta aqui a los tres para ser despues asesinados.

El secuestro, la desaparición y la muerte de estas tres personas se da en un contexto político y social muy concreto. Algunos meses antes –en Febrero de 1936- el Frente Popular, coalición que aglutinaba a fuerzas políticas progresistas y de izquierda, habia sido el vencedor de las elecciones que se habian celebrado en el estado español. Ese triunfo reverdeció unas ansiadas expectativas de cambio, de un reparto más equitativo de la riqueza, del derecho para todas las personas a la educación, a la salud, del voto femenino, del derecho al divorcio, de la separación Iglesia-Estado.... que movilizó a amplios sectores sociales, a los trabajadores y los campesinos, junto a los partidos y sindicatos de izquierda en los que estos se organizaban y representaban, en pos de unas reivindicaciones sociales y laborales tantas veces demandadas y nunca antes atendidas. El temor a los posibles cambios que ello acarrearía en el secular esquema de dominación sobre el que se asentaban sus privilegios haria que los beneficiarios de ese modelo –caciques , terratenientes, Iglesia…- junto con amplios sectores del estamento militar, una cavernaria derecha y partidos fascistas como Falange Española y de las JONS y los carlistas-requetés, optaran por fraguar lo que meses más tarde sería la sublevación militar contra la República.

El alzamiento militar no triunfó de forma rápida, como los golpistas pretendían, y la resistencia popular hizo que se diese una confrontación militar entre aquellos y las fuerzas leales al legitimo gobierno de la República que duró casi tres años. En Burgos, lugar de donde procedian Primitivo, Florentino y Mónica, y tambien en Araba, lugar geográfico donde fueron asesinados y enterrados, el golpe triunfó desde el primer momento y no hubo por lo tanto frente de guerra. Por ello es aún más claro que los tres fueron vilmente asesinados, victimas de esa planificada estrategia represiva que se dirigió contra cualquiera que hubiera desempeñado algún cargo público con la República, contra cualquiera que hubiera desarrollado actividad política o sindical alguna, o simplemente contra cualquiera que mostrara simpatia por los aires de libertad, de cultura libre, de justicia social, que la Constitución republicana recogia en sus enunciados.

A finales del mes de Junio del pasado año 2010 y tras varios fines de semana de busqueda, voluntarios de Ahaztuak 1936-1977 junto con familiares de Primitivo Fernández de Labastida y vecinos de Salinas de Añana/Gesaltza y de varios pueblos de Ribera Alta conseguimos dar con la ubicación concreta de la fosa y con los restos de los hasta ese dia tres desaparecidos. Una semana despues miembros y colaboradores de nuestra asociación junto con técnicos de Aranzadi procedimos a la exhumación de la fosa para posteriormente realizar el proceso de identificación de los restos que nos confirmó las identidades de Primitivo, Florentino y Mónica. La exhumación fue realizada presidida por una pancarta que rezaba "No enterraron cadáveres, enterraron simiente", frase del politico y escritor gallego Castelao que recogimos en referencia simbólica a las personas que como ellos creyeron en unos valores de Libertad, de Igualdad y de Fraternidad, y buscaron un modelo social y político donde esos valores pudieran desarrollarse y fructificar, algo que pagaron con sus vidas, pero que hoy -setenta y cinco años despues de aquellos hechos- volvemos a recuperar junto a sus restos y su memoria para honrarlos y para llevarlos a la práctica, siguiendo el camino que a ellos les fue cortado, para que esa simiente que ellos fueron fructifique más temprano que tarde en una esplendorosa cosecha.

Ese día, hace un año, Primitivo, Florentino y Mónica dejaron de ser desaparecidos, sus cuerpos fueron recuperados y hoy reposan ya en los pueblos de donde fueron arrancados por la fuerza aquella triste y negra noche de Septiembre de 1936.

Sin embargo miles como ellos, en Euskal Herria y en toda la Península, aún continúan -para verguenza y deshonra de un Estado y unas instituciones que lo permiten- desaparecidos.

El próximo sábado, 75 años despues del golpe de estado del 18 de Julio de 1936, 75 años tambien despues de su secuestro, desaparición y asesinato, y un año despues de haber sido sus restos hallados y recuperados en esta fosa común de "La Tejera", desde Ahaztuak 1936-1977 realizaremos en este lugar a las 12:30 h. un Acto de Memoria y en el marco del mismo colocaremos una placa que recordará los hechos que aqui ocurrieron, porqué ocurrieron y tambien a aquellos que los protagonizaron, señalando este lugar de forma explicatica y pedagógica pero cintundente como un lugar de memoria y reclamando y reivindicando su carácter de prueba de un hecho de genocidio y de un crimen de lesa humanidad, crimenes que no prescriben y que exigimos sean investigados de forma no parcial, no sólo técnica, sino tambien judicial.

En el homenaje, junto a los familiares de los tres asesinados y las personas que formamos Ahaztuak 1936-1977 estarán tambien presentes familiares de otras personas desaparecidas y de otras victimas del régimen franquista que hermanados en la memoria de los nuestros y en la reivindicación del fin de la impunidad para los crimenes del franquismo llegarán de otros puntos de Euskal Herria y tambien del Estado español.

Invitamos a la ciudadania alavesa en particular y a la de toda Euskal Herria en general a tomar parte en este acto.

AHAZTUAK 1936-1977