lunes, mayo 07, 2007

HOMENAJE A LOS ASESINADOS EN ARGANTZUN (TREBIÑU)


Entre el 3 de Agosto de 1936 y el 15 de Diciembre del mismo año en la Puebla de Arganzón -situada en Trebiñu hoy administrativamente en Burgos- y en el lugar denominado Las Conchas, personajes afines a los militares golpistas contra la legalidad republicana asesinaron a diez personas y arrojaron sus cuerpos al río Zadorra. Despues los cuerpos fueron depositados en tumbas sin nombre en el cementerio de la Puebla. La mayoría de ellos fueron asesinados con tiros en la cabeza aunque en el algún caso se hizo un amago de fusilamiento.

Los diez asesinados se enterraron sin identificar, aunque en más de un caso se conocía su identidad por imperativo de las autoridades de la época. En la actualidad sólo se conocen los nombres de cuatro de los asesinados:

Manuel San Juan Caño
Juan María Codina Bañuls
Pedro Gorrotxategi Aldai
Joaquín Hernández Tabera
De ellos tres residían en Gasteiz en la época de su asesinato, aunque no eran originarios de la provincia.

Al haber desaparecido las tumbas por unas obras realizadas en la década de 1970 ha sido imposible recuperar los cuerpos por lo que la familia de uno de los asesinados, Pedro Gorrotxategi, empresario de Bizkaia asesinado a los 48 años de edad por ser militante del PNV decidió erigir un pequeño monolito, una estela, para homenajear tanto a su abuelo como a todos los asesinados y especialmente desaparecidos del lugar y de esa época. A tal fin se pidieron permiso al Ayuntamiento, que lo dio por unanimidad y se intentó localizar a los familiares del resto de los asesinados, localizando finalmente a los hijos de Juan Codin.

El pasado día 29 de abril la familia Gorrotxategi con la presencia de una de las hijas de J. Codin, procedió a la inauguración de la estela en un acto familiar en el que tras unas palabras por parte de uno de los nietos las hijas de dos de los asesinados -una de ellas desplazada desde Zaragoza invitada por la familia Gorrotxategi- procedieron a descubrir la estela. En el acto se homenajeó a tambien a los asesinados con un aurresku y un oficio religioso, clausurándose el acto con una ofrenda floral por parte de los presentes.
Desde Ahaztuak 1936-1977 nos sumamos a este homenaje y al sentimiento de los familiares y personas alli presentes y de haberlo sabido hubiesemos participado de buen grado en el mismo, porque estos tambien son nuestros muertos y por ser además uno de los alli asesinados -Joaquin Hernández Tabera, natural de Ledesma (Salamanca) afincado en Vitoria y sindicalista de la UGT- el abuelo de uno de nuestros compañeros.
Con el recuerdo de todos ellos y de los ideales por los que murieron perfilamos hoy nustro futuro.