martes, abril 29, 2008

LA AUDIENCIA NACIONAL RECHAZA EXTRADITAR A ISABELITA PERON A ARGENTINA

En dos autos, el tribunal que preside Fernando García Nicolás, argumenta que no se han aportado pruebas de que Perón tuviera una participación concreta en alguna de las acciones delictivas que se atribuye a la Triple A, que operó durante su presidencia. El tribunal considera que el único hecho que “con alguna concreción” se adjunta en la documentación que aporta la Justicia argentina para solicitar su extradición es una reunión que se celebró el 8 de agosto de 1974 en la residencia oficial, que ella presidió y en la que se proyectaron unas diapositivas con la imagen de quienes serían asesinados por supuestas actividades subversivas. Pero para la Audiencia Nacional, esta reunión “no es suficiente para establecer una relación causal” a efectos penales entre los que vieron las diapositivas y quienes decidieron estos asesinatos.

La justicia Argentina solicitó en 2007 la extradición de la antigua presidenta (entre 1974 y 1976) en dos reclamaciones. La primera, por la detención ilegal y posterior desaparición de dos estudiantes en 1976, Héctor Aldo Fagetti y Jorge Valentín Berón. La segunda, más amplia, se fundamenta en su responsabilidad al presidir una reunión en la que se decidieron acciones de la Triple A, que ocasionaron al menos 12 muertos. Isabelita Perón se opuso a ser entregada y juzgada en Argentina.

Isabelita Perón accedió al poder el 29 de junio de 1974, dos días antes de la muerte de su esposo, el entonces presidente, Juan Perón. En 1976, un golpe militar la apartó de la Presidencia. La ex presidenta permanece en libertad provisional desde el 12 de enero de 2007 cuando fue detenida en su casa de Madrid, donde reside desde 1981, en virtud de la primera solicitud de extradición que cursó Argentina por su relación con la detención ilegal y torturas de los dos jóvenes mencionados.

(El Pais. 28 / 04 / 08)

ESPAINIAK EZ DU PERON ARGENTINARA ESTRADITATUKO


Espainiako Auzitegi Nazionalaren arabera, Argentinako presidente izandako Maria Estela Martinez de Peroni -Isabelita Peron- egozten zaizkion delituak ez dira gizateriaren aurkakoak, eta beraz, ez estraditatzea erabaki du. Hamar lagunen desagertzean eta bi gazteri eragindako torturetan zerikusia izatea egozten diote.

(Berria. 08 / 04 / 29)

lunes, abril 28, 2008

EL COMANDANTE CASTET FUE HOMENAJEADO EN SANTAMAÑEZAR

La cumbre del monte Santamañezar situado entre Zaldibar y Berriz fue ayer testigo de un acto de homenaje al comandante Castet y a los gudaris y milicianos que juntamente con él perdieron al vida en ese lugar combatiendo frente a las tropas fascistas en 25 de Abril de 1937.

El acto -organizado por los grupos locales que trabajan en torno a la memoria histórica en el duranguesado “Castet Elkartea” deZaldibar, “Berriz 1936 Gogoratzen” de Berriz, “Durango 1936” de Durango y “Andikona” de Otxandio, conjuntamente con la asociación de represaliados y victimas del régimen franquista Ahaztuak 1936-1977- comenzó a las 11 de la mañana en la cumbre de Santamañezar. Los alrededor de cien asistentes al mismo habian salido una hora antes de la plaza del ayuntamiento de Zaldibar.

Una vez en la cumbre y tras un merecido amaiketako los sones de la txalaparta fueron convocando a los presentes a agruparse en torno a la pequeña explanada donde se hallan situados la cruz y el buzón que coronan esta altura que ofrece ante nuestro ojos una explendida vista de todo el duranguesado.

Tras ello un miembro de una de las asociaciones convocantes ha tomado la palabra para explicar el sentido del acto, situandolo en el marco “de la reivindicación de una memoria histórica democratica y antifascista, de justicia para todos estos hombres que como el comandante Castet y los gudaris y milicianos que aquí cayeron junto con tantos otros en otros lugares nos legaron para mantenerlo y hacerlo fructificar un semillero de valores como la necesidad de una verdadera democracia, de una verdadera justicia social y el derecho a decidir para personas y pueblos”.

A continuación otro de los organizadores desgranó a traves de la lectura de un texto del periodista George L. Steer y del testimonio del que fuera miliciano del batallón “Rebelión de la Sal” Pedro Garro el desarrollo de aquella batalla acaecida en el lugar hace ahora setenta y un años. Junto con ese batallón en ella tomaron parte los batallones “Avellaneda”, “Rebelión de la Sal”, “Arana Goiri” y “Zabalbide”. En este contexto y en un momento cargado de emoción le fue entragada a la nieta de Pedro Garro, que no pudo estar presente, una placa honorifica firmada por los grupos organizadores.

No fue este el único momento emocionante del acto ya que el punto final del mismo fue puesto por otro hombre que combatió entonces en este lugar, el durangarra Francisco Barreña, miliciano del batallón socialista “Fulgencio Mateos”, al que le correspondió izar la ikurriña en el mastil preparado alefecto mientras los asistentes entonaban el “Eusko Gudariak” frente a un emocionado Barreña con su txapela entre las manos.

(Servicio de prensa de AHAZTUAK 1936-1977)


ZALDIBAR RECORDARA HOY LA BATALLA DE SANTAMAÑEZAR DEL 24 DE ABRIL DE 1937


Cinco asociaciones que reivindican e investigan la memoria histórica realizarán hoy un homenaje en Santamañezar, Zaldibar. Zaldibarko Castet, Berriz 1936 Gogoratzen Elkartea, Durango 1936 Kultur Elkartea y Otxandioko Andikona. Además, también tomara parte Ahaztuak 1936-1977.

La salida partirá a las 10.00 horas desde el Ayuntamiento de Zaldibar y subirá hasta Santamañezar donde se recordará al Batallón "Abellaneda" y su capitán, Castet. Fue en la noche del 24 de abril de 1937 cuando las tropas franquistas llegaron a Zaldibar tras poder con la resistencia de los montes Intxorta. En este alto la lucha fue fuerte y sangrienta. Muchos gudaris y milicianos perdieron la vida. Quizá los más famosos fueron el capitán Castet y el teniente Zubeltzu. Hoy, junto a otros actos, homenajearán además a Pedro Garro.

(Deia. 27 / 04 / 08)

DESPUES DE 71 AÑOS EL JEFE DE LOS GUDARIS FUE RECIBIDO EN SU PUEBLO


Tras 71 años, los restos del comandante en jefe de Euzko Gudarostea reposan en su pueblo natal, Hondarribia, donde ayer tarde fueron sepultados en un humilde acto. La entrada del cementerio estaba repleta de ciudadanas y ciudadanos que querían rendirle homenaje; muchas personas mayores emocionadas con claveles rojos en la mano, y niñas y niños curiosos que preguntaban: «Lurrean sartzen ari dira? Kaxa batekin? Zeinek?». Por citar algunas caras conocidas, estuvieron presentes Santi Kiroga, Julen Madariaga, Txillardegi, Josu Iraeta, Miren Azkarate y Markel Olano.

Tras escuchar una voz en off que iba recitando con una música de fondo las palabras de reconocimiento de diferentes personas de la época, cantaron juntos canciones como «Txikia» y el «Eusko gudariak», dando lugar a estremecedores momentos. «Gora Euskal Herria askatuta! Gora gudariak!», gritaron.

Un sobrino de Cándido Saseta tomó la palabra para expresar el sufrimiento de su familia, que fue dispersada por la guerra. Contó cómo, en la época que pasó en Ceuta, su tío puso un cartel en el despacho que decía que allí se hablaría en euskara como en casa; cómo, durante las vacaciones, venía a Hondarribia y jugaba a pelota, pescaba y bailaba con su novia en Guadalupe. Explicó que José Antonio Agirre lo eligió para cuidar el Euzko Gudarostea y destacó que homenajearle es homenajear a todos los gudaris. «A nosotros nos corresponde ahora demostrar a los rebeldes nuestra determinación a ser libres. Si salimos derrotados, la próxima generación levantará en alto la ikurriña y continuará la batalla por la libertad que nosotros iniciamos», dijo Saseta. Nacido en 1904, al igual que José Antonio Agirre y Telesforo Monzón, fue un hombre clave en la resistencia que organizó el Gobierno del lehendakari durante la contienda militar de 1936.

Era militar de profesión y después del golpe de estado fascista, desertó del cuartel de Gasteiz para engrosar las filas republicanas. Participó, además, en el intento de crear un movimiento militar soberanista vasco al margen del Ejército.
Fue destinado como mando de las fuerzas abertzales y también fue representante militar del Comité de Guerra de Euzko Gudarostea.

Tal como explica el historiador Eduardo Renobales, cuando se le ordenó desde el Gobierno Vasco que tenía que encabezar la expedición para ayudar a levantar el cerco que los fascistas mantenían sobre Oviedo, tuvo un negro presentimiento, pero obedeció. «De esta forma partieron el 7 de febrero de 1937 hacia un incierto futuro que se torció casi desde el inicio -relata-. Una adversa climatología propició que el río Nalón bajara salvaje y caudaloso, imposibilitando la tarea de los ingenieros de construir un pontón seguro para cruzarlo. Habría que hacerlo en precarias condiciones y, ante la oposición del enemigo, Saseta ordenó al Eusko Indarra que cruzara en primer lugar para consolidar una inestable cabeza de puente en la otra orilla (...) Vencida la inicial dificultad, el batallón ekintzale, secundado por el jelkide Amaiur, logró penetrar en el pueblo de Areces, pero la tardanza de un batallón cántabro que debía acudir para asegurar la posición, hizo que los franquistas pudieran contraatacar (...) Saseta, avisado del apuro, acudió a primera línea con la intención de estudiar la forma de sacar a sus hombres de la ratonera (...) Un francotirador tuvo la oportunidad de encontrarle en su línea de tiro y aprovechó la ocasión. Saseta cayó en una posición avanzada y su cadáver no puedo ser recuperado».

... hasta el pasado marzo. Tras años de trabajo e investigación, la sociedad de ciencias Aranzadi consiguió encontrar y exhumar los restos mortales.

Gernika

Al mediodía, tuvo lugar en Gernika otro homenaje al comandante en jefe del Ejército Vasco organizado por Ahaztuak 1936 y Sasetaren Aldeko Taldea. Fue un acto multitudinario en el que participaron gudaris supervivientes y familiares de gudaris ya fallecidos. Estuvo presente una representación de la familia de Estepan Urkiaga Lauaxeta y de otras figuras históricas del nacionalismo vasco como Cándido Arregi, uno de los fundadores de Jagi-Jagi. Allí estaban también Marian Beitialarrangoitia, Jone Goirizelaia, Kepa Bereziartua, José Luis Elkoro, Juan Mari Atutxa y Joseba Azkarraga, entre otros.
Era un día especial para los gernikarras: se cumplían 71 años desde que tres aviones en formación triangular que volaban muy bajo bombardearan la localidad vizcaina. La ofensiva comenzó a las 16.00 y duró tres horas, dejando arrasado un pueblo lleno de vida y color que celebraba su día de mercado.

El Ayuntamiento aceptó la proposición de la familia del jefe de Euzko Gudarostea, Ahaztuak 1936-77 y Sasetaren Aldeko Taldea, para que el hondarribiarra fuera galardonado a título póstumo con el premio «Gernika por la Paz y la Reconciliación». Además de este líder de gudaris, fue premiada la keniana Dekha Ibrahim Abdi, impulsora durante los años 90 de un exitoso modelo de diálogo entre grupos de distintas etnias.

Después, en la Casa de Juntas, se formó una «guardia» de ezpata-dantzaris y los familiares de Saseta llegaron con la caja que contenía los restos del comandante en jefe. Caminaron lentamente hacia el árbol por un pasillo de gente que los recibió con aplausos, puños en alto, de pie. Se mezclaron cantos como el «Eusko gudariak», la «Internacional» y «A las barricadas».

La caja fue depositada en una mesa cubierta con una ikurriña. Al lado, había una silla vacía con una bandera republicana y otra ikurriña, en representación de las personas que no estaban. Fue sobrecogedora la interpretacion del «Eusko gudariak» de la violinista Aintzina Lekue, mientras se leían los nombres de los más de 80 gudaris que murieron junto a Saseta en la batalla de Areces. Se cree que están enterrados en el campo «Pradón de los vascos».

Al final, los presentes fueron pasando por delante de la caja con los restos de Saseta para darle el último adiós. Más de un viejo gudari se emocionó hasta el llanto.

(Gara. 27 / 04 / 08)

KANDIDO SASETA ETXERA ITZULI DA


Hirurogeita hamaika urte geroago lur azpitik lur azpirako bidaia egin dute Kandido Sasetaren gorpuzkinek. Arecestik (Asturias, Espainia) Hondarribira (Gipuzkoa), jaioterrira, Gernikan (Bizkaia) geldialdia egin ostean. Baina Asturiasko mendi bide baten ondoan galduta eta ia ahaztuta egotetik, Hondarribiko hilerrira eraman dituzte gorpuzkinak. Senideen, agintarien eta herritarren omenaldia jaso ostean.

Kandido Saseta Eusko Gudarosteko komandante burua 1937ko otsailaren 23an hil zuten, gudaroste frankistek, Arecesen. Harekin batera, hainbat gudari euskaldun ere hil zituzten Asturiasen. Sasetaren gorpuzkinak aurkitu zituzten inguruan, Euskaldunen zelaia esaten zaion lekuan, 80-100 gudariren gorpuzkinak daudela uste dute. Guztiak frankisten menpe zegoen Oviedo (Asturias, Espainia) berreskuratzera joan ziren.

Kandido Sasetak itzulerako bidaia osatu zuen atzo, Gernikan aurrena eta Hondarribian ondoren. Goizean Bakearen eta Berradiskidetzearen aldeko IV. Gernika saria jaso zuten bere senideek, bere izenean. Gernikako bonbardaketaren 71. urteurrenean. Dekha Ibrahim Abdi bakezale kenyarrak ere jaso zuen atzo Gernika saria.

Saria jasotzeaz gain, omenaldia egin zioten Gernikako Juntetxean, Ahaztuak 1936-1977 eta "Sasetaren Aldeko Elkartea"k antolatuta. Mexikotik Euskal Herrira etorritako senideek eraman zituzten Kandido Sasetaren gorpuzkinak Gernikako arbolaren gerizpera: Jon De Luisa Saseta ilobak eta Arantxa Saseta ilobaren semeak, Iker Zarraga Sasetak. Gernikan bertan izendatu zuten Kandido Saseta Eusko Gudarosteko komandante, 1936ko urrian.

Omenaldian izan ziren, besteak beste, Joseba Azkarraga Eusko Jaurlaritzako Justizia sailburua, Juan Mari Atutxa Sabino Arana Fundazioko lehendakaria, Kepa Bereziartua EAE-ANVko lehendakaria eta Marian Beitialarrangoitia Hernaniko alkatea (Gipuzkoa). Baita oraindik bizirik dauden gudariak eta hildako gudarien senideak ere. Izan ere, atzoko omenaldia, Sasetari ez ezik, 1936ko gerran hildako guztiei eta bizirik atera zietenei eskaini zieten. «Herri baten aske izateko eta aske bizitzeko gogoei». Sasetak sinbolizatzen duen herriari: «Demokraziagatik, askatasunagatik, justiziagatik eta herrien burujabetzagatik hil ziren». Harekin batera hil ziren guztien izenak entzun ziren atzo goizean Gernikan, Eusko Gudariak-en biolin doinuek lagunduta.

Bukaeran hainbat lagun pasa ziren Kandido Sasetaren gorpuzkinen aurretik. Batzuk ukabila goian. Besteak isilik. Gudariak malkotan.

Arratsaldean Kandido Sasetaren senideen eskuetan iritsi ziren gorpuzkinak Hondarribiko udaletxera. Kale Nagusiaren bi aldeetan, jendetza. Udaletxeko areto nagusia, beteta.Aretoaren erdian, Beti Aurrera batailoiaren ikurrina historikoa.

ABERTZALE CEUTAN

Miren Azkarate Eusko Jaurlaritzako Kultura sailburuak eta Aitor Kerejeta Hondarribiko alkateak Sasetaren izaera nabarmendu zuten. Besteak beste, leku guztietan agertzen zuela bere abertzaletasuna, eta guztiek errespetatzen zutela. Horren adibide, Ceutako kuartelean zegoela bere gelako atean idatzita zeukana: «Hemen sartzen dena Euskadin da. Euskalduna bazara, hitz egin euskaraz. Abertzalea bazara, deiadar ezazu nirekin: Gora Euskadi askatuta».

Markel Olano Gipuzkoako diputatu nagusiak esan zuen «garai hartako gudariek eta ETAk» ez daukatela «inolako harremanik». «Gezurra!», oihukatu zion pertsona batek aretoan. Ez zen izan atzoko omenaldian entzun zen protesta bakarra: herritar batek alkateari galdetu zion ez noiz jarri behar zion kaleren bati Sasetaren izena.

Jon De Luisa Sasetak hitz egin zuen senideen izenean, bai udaletxean, bai Hondarribiko hilerrian: «Guretzat omenaldi honek sekulako garrantzia dauka». Gogora ekarri zituen Mexikon bere amak «osaba Kandido» aipatzen zutenean isurtzen zituen malkoak. «Zertarako hainbeste sufrimendu?', galdetzen zuen».

«Kandido, gudaria zara gudarien artean», esan zien ilobak osabaren gorpuzkinei, Hondarribiko hilerrian. Ondoren, Eusko gudariak abesteko eskatu zien bertaratuei, eta han bildutakoek abestu egin zuten. Baita Joxe Iruretagoienak ere, kandido Sasetaren gidaria izandakoak. Berak eraman zuen Saseta Asturiasera. Gaur egun 95 urte ditu.

Ekitaldiak amaituta, Kandido Sasetaren gorpuzkinak krabelin gorriz estalita geratu ziren Hondarribiko hilerrian.

(Berria. 08 / 04 / 27)

HONOR Y RECONOCIMIENTO


Los restos mortales de Cándido Saseta presidieron ayer, a la sombra del árbol de Gernika, el acto de homenaje que le fue tributado con motivo de la conmemoración del 71 aniversario del bombardeo de la villa foral. Junto a él se encontraba la ikurriña que enarbolaba su batallón y que sobrevivió a la guerra para homenajear en tan sagrado lugar a un gudari que tanto luchó por defenderla. Al acto acudieron familiares de Saseta y varios gudaris que se emocionaron al escuchar las innumerables alabanzas que se escribieron tras la muerte del militar hondarribitarra. "No son invenciones modernas, son manifestaciones que se hicieron en su día", apuntaba José Ramón Enparan, miembro de "Kandido Sasetaren Aldeko Taldea", impulsora de la iniciativa. "Era todo un personaje y el hecho de que estuviera tan olvidado era una injusticia tremenda", clama. Esta agrupación ha logrado hace poco más de un mes recuperar los restos mortales de Saseta, enterrados en Asturias, donde murió. "El 26 de agosto de 2006 fuimos a Areces a hacerle un homenaje, al lugar conocido como pradón de los vascos. Allí tuvimos la suerte de que Ramón Valdés, de 87 años, nos dijera que él sabía donde estaban enterrados los gudaris, ya que ayudó a su padre en esa ingrata tarea", recuerda Enparan. La tumba de Saseta estaba separada del resto de sus hombres. "Estaba en una pequeña zanja, cubierto de piedras", detalla su sobrina Arantza. "Hubo quien le robó la ropa, el tabardo, las botas… pero hemos recuperado las gafas, la estilográfica y dos mecheros que llevaba", se resigna.

Una hora antes del acto celebrado junto a la Casa de Juntas, la memoria del comandante en jefe del Euzko Gudarostea recibió además el reconocimiento del Ayuntamiento de Gernika-Lumo con el premio "Gernika por la Paz y la Reconciliación", en agradecimiento a su labor en favor de los derechos fundamentales. Además de a Saseta, el premio también fue otorgado a la keniata Dekha Ibrahim Abdi que impulsó durante la década de los 90 un exitoso modelo de diálogo entre grupos de diferentes etnias en la región keniana de Wajir, azotada por un conflicto bélico durante varias décadas. responso y ofrenda. Por la tarde, se llevó a cabo la tradicional ofrenda floral en el cementerio de Zallo, en cuyo responso participó el recién nombrado Obispo Auxiliar de Bilbao, Mario Iceta. El gernikarra rezó por las víctimas y recordó cómo también la casa y la tienda de sus padres fue destruida en el ataque aéreo. Asimismo, asistieron, además de la totalidad de las autoridades locales, la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao; el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga; la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Madariaga; o la diputada de Cultura, Josune Ariztondo, entre otras muchas personalidades. La climatología permitió también la asistencia de muchos ciudadanos anónimos, algunos supervivientes de la masacre de aquel infausto 26 de abril de 1937, que también quisieron recordar y homenajear a sus fallecidos.
(Deia. 27 / 04 / 08)

HONOR A LOS FALLECIDOS

Los restos mortales de Cándido Saseta presidieron ayer, a la sombra del árbol de Gernika, el acto de homenaje que le fue tributado con motivo de la conmemoración del 71º aniversario del bombardeo de la villa foral. Junto a él se encontraba la ikurriña que enarbolaba su batallón y que sobrevivió a la guerra para homenajear en tan sagrado lugar a un gudari que luchó por defenderla.

Al acto acudieron familiares de Saseta y varios gudaris que se emocionaron al escuchar las innumerables alabanzas que se escribieron tras la muerte del militar hondarribiarra. "No son invenciones modernas, son manifestaciones que se hicieron en su día" apuntaba José Ramón Enparan, miembro de Kandido Sasetaren Aldeko Taldea, impulsora de la iniciativa. "Era todo un personaje y el hecho de que estuviera tan olvidado era una injusticia tremenda", clama.

Esta agrupación ha logrado hace poco más de un mes recuperar los restos mortales de Saseta, enterrados en Asturias, donde fue asesinado. "El 26 de agosto de 2006 fuimos a Areces a hacerle un homenaje, al lugar conocido como Pradón de los vascos. Allí tuvimos la suerte de que Ramón Valdés, de 87 años, nos dijera que él sabía donde estaban enterrados los gudaris, ya que ayudó a su padre en esa ingrata tarea", recuerda Enparan.

La tumba de Saseta estaba separada del resto de sus hombres. "Estaba en una pequeña zanja, cubierto de piedras", detalla su sobrina Arantza. "Hubo quien le robó la ropa, el tabardo, las botas… pero hemos recuperado las gafas, la estilográfica y dos mecheros que llevaba", se resigna.
reconocimientos

El acto y los premios

Una hora antes del acto celebrado junto a la Casa de Juntas, la memoria del comandante en jefe del Euzko Gudarostea recibió, además, el reconocimiento del Ayuntamiento de Gernika-Lumo con el premio "Gernika por la Paz y la Reconciliación", en agradecimiento a su labor en favor de los derechos fundamentales.

Además de Saseta, el premio también fue otorgado a la keniata Dekha Ibrahim Abdi que impulsó durante la década de los 90 un exitoso modelo de diálogo entre grupos de diferentes etnias en la región keniana de Wajir, azotada por un conflicto bélico durante varias décadas.

Por la tarde se llevó a cabo la tradicional ofrenda floral en el cementerio de Zallo, en cuyo responso participó el recién nombrado obispo auxiliar de Bilbao, Mario Iceta. El gernikarra rezó por las víctimas del bombardeo y recordó cómo también la casa y la tienda de sus padres fue destruida en el ataque aéreo.

También asistieron, además de la totalidad de las autoridades locales, la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao; el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga; la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Madariaga; o la diputada de Cultura, Josune Ariztondo, entre otras muchas personalidades. La climatología permitió, asimismo, la asistencia de muchos ciudadanos anónimos, algunos supervivientes de la masacre de aquel infausto 26 de abril de 1937, que también quisieron recordar y homenajear a sus fallecidos.

(Noticias de Gipuzkoa. 27 / 04 / 08)

GERNIKA RECUERDA EL HOLOCAUSTO DEL BOMBARDEO CON UN HOMENAJE A SASETA

El 26 de abril de 1937 la aviación alemana bombardeó Gernika hasta reducir la villa a escombros. Ayer, 71 años después, Gernika volvió a recordar la masacre de aquel lunes negro con la celebración de diversos actos multitudinarios. Entre los más emotivos se encontró el homenaje al gudari Cándido Saseta, que estuvo al frente de las milicias vascas y murió combatiendo. Sus restos fueron hallados hace un mes en la localidad asturiana de Areces después de diez años de intensa búsqueda por parte de familiares, allegados y representantes de la Sociedad Aranzadi.

El evento reunió a decenas de asistentes en la Casa de Juntas. Un alarde de danzas y la lectura de los nombres de los soldados fallecidos con Saseta se incluyeron dentro del homenaje. Al acto también acudió la sobrina de Saseta, quien destacó la importancia de este tipo de convocatorias para que generaciones venideras «valoren el sacrificio que realizó mi tío por los vascos. Hemos luchado mucho para que se reconozca su labor y, por fin, se ha logrado en una conmemoración tan emblemática como la del bombardeo de Gernika», aseguró, emocionada, Arantxa Saseta.

«Injusticia terrible»

Los promotores de la iniciativa- "Kandido Sasetaren Aldeko Taldea"- reconocieron la «injusticia terrible que se ha hecho con una persona de este calibre al quedar olvidado junto a una cuneta. Con discreción hemos podido recuperar sus restos para que hoy en día se le ofrezca un reconocimiento», explicó José Ramón Emparan, portavoz del colectivo.

Tras la despedida, los restos de Cándido Saseta viajaron ayer al cementerio de Hondarribia, donde descansarán para siempre. Kandido Sasetaren aldeko taldea en colaboración con las instituciones y Aranzadi trabajarán para poder identificar y exhumar a los cadáveres de los demás gudaris enterrados en Asturias. «También ellos murieron por los vascos y se merecen un reconocimiento», añadió.

(El Correo Digital. 27 / 04 / 08)

EL GUDARI SASETA VUELVE A CASA


71 primaveras han tenido que pasar antes de que el gudari hondarribiarra, Kandido Saseta, pudiera regresar a la tierra que le vio nacer. Abatido el 23 de febrero de 1937 por las tropas nacionales en las campas de la localidad asturiana de Areces junto a otros ochenta soldados, ocho largos años de ardua búsqueda e investigación dieron el pasado marzo con los restos mortales de este comandante de las milicias vascas, hallados en una fosa común.

Sasetaren Aldeko Taldea, Ahaztuak 1936-77, la fundación Telesforo Monzón y los ayuntamientos de Hondarribia y Gernika, así como los propios familiares de Saseta, quisieron que ayer, coincidiendo con el 71 aniversario del bombardeo de Gernika, se realizara un sentido homenaje al comandante en jefe de Eusko Gudarostea, primero en Gernika -donde se le concedió a título póstumo el premio por la Paz y la Reconciliación- y por la tarde en su localidad natal, Hondarribia, donde finalmente recibió sepultura en el cementerio municipal.

El sol se agarraba con fuerza a los tejados de Hondarribia cuando cientos de personas se encontraron en la calle Mayor. Los sobrinos del miliciano vasco, Jon y Unai De Luisa Saseta y Arantza Saseta, así como sus amigos, simpatizantes y representantes institucionales, como el alcalde de Hondarribia, Aitor Kerejeta, el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, y la portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, entre otros, acudieron para ofrecer un último adiós, esta vez en mayúsculas, al gudari. Varios turistas se sobresaltaron cuando un respetuoso silencio tomó repentinamente la calle ante la presencia de la kutxa con los restos mortales de Saseta, que fue conducida por sus familiares al Ayuntamiento, donde se le ofrendó con un aurresku, y en cuya abarrotada sala capitular tuvo lugar el acto oficial en honor a su figura.

Kerejeta, Azkarate, Olano y el propio sobrino del gudari, Jon De Luisa, resaltaron la importancia de la figura del comandante vasco para la memoria de Euskal Herria, la excepcionalidad de su carácter y de su lucha por la paz, la democracia y la libertad.

Gudaris y no gudaris

Kandido Saseta fue encargado de organizar las milicias vascas de las que más tarde pasaría a ser jefe. Falleció en febrero de 1937 en la Guerra Civil en Asturias, comandando la expedición de la Segunda Brigada de la columna expedicionaria formada por los batallones vascos Amaiur, Euzko-Indarra, Ariztimuño, Prieto y Perezagua, que había acudido a combatir al frente asturiano.

El diputado general destacó la importancia de mantener «la historia y la memoria», ya que «Franco durante su dictadura nos la quiso robar», pero recalcó, no obstante, que Saseta y los gudaris del 36 «luchaban por la democracia y a las órdenes de las fuerzas democráticas. No hay ningún lazo ni ninguna relación entre ETA y estos gudaris», sentenció en este sentido, «ya que ETA se enfrenta a la voluntad de su pueblo y a las fuerzas democráticas». Estas palabras provocaron la protesta de algunos de los presentes. Por otra parte, el sobrino de Saseta agradeció el apoyo recibido, y quiso transmitir a los hondarribiarras «lo importante que es para su familia el que por fin podamos enterrar a nuestro tío en su ciudad natal». Recordó, además, que el sueño de Saseta era «la formación de la República Vasca».

El sol aún atizaba con fuerza cuando hacia las seis de la tarde una multitud acudía al cementerio municipal para dar sepultura a Saseta. Tras el responso ofrecido en la capilla por el párroco de Hondarribia, Martín Iturbe, personas de todas las edades, cargadas de claveles rojos, y entre los cantos del coro Olagarro y las danzas de Kemen Dantza Taldea, recordaron a Saseta. La familia, abiertamente agradecida por las muestras de cariño recibidas, recordó algunas de las anécdotas que las hermanas del homenajeado narraban, «cuando podían, pues las lágrimas las asaltaban». Rememoraron, por ejemplo, el cartel que Saseta colocó en la puerta de su oficina en el cuartel oficial español en África, y que rezaba, en euskera: «Será aceptado todo vasco que entre aquí, y se hablará en euskera como en casa».

(Diario Vasco. 27 / 04 / 08)

sábado, abril 26, 2008

1937 - 04 - 26: GERNIKA GOGORATUZ...


Milla ta bederatzireunetan
ogei ta amazazpia,
euskotarrentzat urte bellz illun,
triste ta negargarria,
auts biurturik utzi zutena
Gernika zoragarria,
eusko reliki maitatuenak
gordetzen zitun erria!

Apirilleko illarekin zan
ogei ta seigarrenean
aiñ juxtu ere peri eguna
astelen arratsaldean;
kale baserri millaka anai
gizatasun ederrean,
plaza inguruan arkitzen ziran
lengo oitura zarrean

Kanpantorreko ezkillak asi
ziran dinbili danbala,
goiko piztien motor burrunda
entzuna zan bereala;
emakume ta ume gaxoak
kurrixka zeriotela
eriotzari iges nairikan
nora jo etzekitela!

Bertsoz nork esan bonba txar aien
indar gaiztozko danbarra!
Osorik etzuten utzi beintzat
bizileku bat bakarra;
ta dana txetu zuten garaian
alde guzitik sugarra,
erru-gabeko gixaxoentzat
orra or azken ederra!

Bizi ziranak igesten zuten
sutegi zakar artatik
ta egazkiñak tiro ta tiro
eten gabe goietatik;
kristau gorputzak alde batetik
beso buruak bestetik,
odol gorrizko itxaso artan
etzan ikusten besterik.

Millatik gora izandu ziran
arnasa utzitakoak,
ez jakin zenbat txit zauriturik
eri gelditutakoak;
ta danetatik geien-geienak
andrezko ta umetxoak,
gerra txar ontan erru galantik
izango zuten gaxoak!

Puska dituzte mendi ta erri
apain eta maitekorrak
puska dituzte basetxe txuri
gure kabi on xamurrak,
ta zirtzildurik kaletan utzi
bai euskaldunen ezurrak
Alemanitik gu txikitzera
etorritako maltzurrak!

Basati gaizto odoltzaleak
atzerritikan ekartzen
tokirik zoragarrienari
txikituta su ematen;
auts egindako gure Gernika
antsika dago esaten
Franco ta bere laguntzalleak
zein biotz ona daukaten.

Ikusi zuten ainbat kristau on
odolustu zituztela
ikusi zuten berdin-gabeko
pekatua zeukatela;
ikusi zuten mundua kontra
jeikiko zitzaietela
eta orduan zabaldu zuten
gorriak egin zutela.

Ezta ez alperrikako izan
or ikusi dan odola
pentsa oraindik emaitz ederrak
ematekotan dagola;
eusko gogoa armez ta indarrez
ezin il leike iñola
Gernika erre ziguten baña
zutik daukagu arbola.

KANDIDO SASETA: DEL COMPROMISO A LA LEYENDA. Escrito del historiador Eduardo Renobales

Resulta difícil escribir una líneas sobre alguien como Kandido Saseta sin caer en la ramplona adulación. Y es que, releyendo todo lo que se ha escrito sobre él, su figura y sus acciones, no se encuentran sino alabanzas y lisonjas sin fin. Ni un mal comentario, ni siquiera una descalificación. Y no sólo de entre aquellos que le hicieron suyo, como los nacionalistas; libertarios, comunistas, republicanos y progresistas de toda índole le tenían en igual estima, siendo para el conjunto de los combatientes antifascistas un símbolo y una seguridad. Un símbolo en la claridad de sus ideas y compromiso y una seguridad de que bajo sus órdenes no existirían vacilaciones ni desigualdades: se peleaba contra la opresión y por la libertad, sin matices ni oportunismos; sin sombra de duda.

Precisamente lo que magnifica esta visión global de su persona es que se trata de una opinión generalizada. Se pueden leer comentarios similares en el libertario «CNT del Norte», el sabiniano «Euzkadi», el comunista «Euzkadi Roja», el ekintzale «Acción Vasca» o el «Patria Libre» de los independentistas del Jagi-jagi y el mendigoxale. Esa unanimidad, dispar ideológicamente, es constatación de la grandeza del hombre y el valor del líder. La demostración más palpable de que fue algo más que un jefe de guerra.

Porque, en aquella coyuntura, todo militar profesional era mirado con recelo, reo de sospecha, sin saber nunca positivamente si peleaba en el bando republicano por devoción o por casualidad. La «lealtad geográfica» era un estigma muy real entre los leales a la legalidad vigente y generaba innumerables incertidumbres. Excepto Saseta. Quizá la figura más simbólica de que un profesional de la milicia estaba comprometido con el pueblo resistente, con aquellos que enarbolaban la bandera de los derechos populares frente a la opresión fascista. Allí, en primera línea para comandarlos, se encontraba Saseta.

La larga lista de epítetos que lo definen parece no acabar: valiente hasta la temeridad, capaz, perfecto estratega, honesto, solidario sin excepciones, siempre en cabeza dando ejemplo... cualidades que provocaban una fidelidad cercana a la reverencia por parte los hombres que, a su lado, eran capaces de asumir las órdenes más pueriles llegadas desde el lejano poder político y aceptar los más heroicos y extremos riesgos.

Kandido Saseta era el líder indiscutible de los gudaris arrastrados a la contienda de 1936. Un nuevo Zumalakarregi que, como el anterior, sucumbió demasiado pronto ante una bala enemiga para poder haber desarrollado toda su capacidad en busca de una incierta victoria final. Cayó como había sobrevivido los últimos meses, flanqueado por sus hombres, junto a los que buscaba la forma de salvar de la ratonera en la que los había metido su propia precariedad de medios y la superioridad manifestada por los milicos alzados.

Pocos minutos antes de morir le comentó a su ayudante «en menudo fregado nos hemos metido por ayudar a los asturianos». Quedó su vida sesgada para siempre en el «Pradón de los vascos» rodeado de casi un centenar de gudaris, la mayoría de ellos de su batallón de choque predilecto, la segunda compañía del Eusko Indarra de Acción Nacionalista Vasca (ANV), cuerpos que aún permanecen en tierra extraña y alguien debería implicarse para que se repatriaran.

Cuenta la historia, y el mismo lehendakari lo repetía en 1956, en el marco del Congreso Mundial Vasco que se celebraba en París, que Saseta se presentó ante él ofreciéndose para ir a Asturias y que le dijo: «A sus órdenes, para donde usted me envíe. Y allí fue, y allí cayó».

La anécdota no es del todo exacta, y el propio Manuel de Irujo lo reconoció años más tarde. El traslado de batallones vascos para apoyar a los republicanos asturianos fue algo forzado. Los «voluntarios» se nombraron a dedo entre aquellos más comprometidos con la causa vasca. Ni Saseta ni ninguno de los batallones expedicionarios (el Eusko Indarra de ANV fue muy crítico tanto con la empresa como con su ejecución, según se refleja en cartas y comentarios de sus oficiales y soldados) estaban seguros de aquello sirviera para mejorar la situación en el frente vasco, ni siquiera la causa republicana.

Pero hasta allí se trasladaron por disciplina, producto de una absoluta lealtad a los ideales de construcción nacional que el lehendakari había diseñado en parte, pero un paso más lejos incluso que la promovida por la propia labor real y efectiva de la primera autoridad del Gobierno autónomo. Pues resulta que, en la actual controversia de lo que en 1936 se pudo o debió hacer, desde la resistencia estatutista hasta su transformación en un proceso de liberación nacional como querían los mendigoxales y parte de la militancia ekintzale junto a algunos jelkides, Saseta manifestó en repetidas ocasiones, y de ello han quedado reseñas escritas, su apuesta soberanista: «Desde el primer día el Gobierno vasco me llamó para una cosa independentista, no autonómica».

Pero si algo tenía claro Saseta como militar era el respeto y la obediencia en la escala de mando. Y a ello se atuvo siempre, a pesar de estar mucho más avanzado ideológicamente que el lehendakari; el comandante no tuvo ninguna tentación de emular a Franco, Mola y sus secuaces. Entre otras muchas virtudes, sus valores democráticos se lo impedían, pero su pensamiento libertador quedó claro y firme en su legado: «A nosotros nos corresponde ahora demostrar a los rebeldes nuestra determinación a ser libres. Si salimos derrotados, la próxima generación levantará en alto la ikurriña y continuará la batalla por la libertad que nosotros iniciamos. (...) Desde que me hice cargo de organizar el Eusko Gudarostea he insistido siempre a nuestros líderes que sin perder más tiempo fundemos la República Vasca».

Como ya escribí hace tiempo, Kandido Saseta soñó con una Euskal Herria libre. Con ese sueño murió y con él, imperecedero, nos acompañará desde un lugar de honor en su Hondarribia natal, hasta que entre todos seamos capaces de darle forma y, con ello, rendirle el mejor homenaje.

(Gara. 26 / 04 / 08)

Eusko Alkartasuna propone la creación de un Instituto Navarro de Memoria Histórica

Eusko Alkartasuna propuso ayer la creación de un Instituto Navarro de Memoria Histórica, que se encargue de crear un fondo documental y de sensibilizar a los ciudadanos para lograr una "reconciliación plena" en la sociedad y que hechos como la Guerra Civil y el franquismo "no se vuelvan a repetir". El presidente de EA en Navarra, Maiorga Ramírez, explicó que el objetivo de este instituto y del fondo documental es que las generaciones futuras "sepan con claridad" lo que ocurrió en Navarra durante la guerra y la dictadura.

Ramírez, quien estuvo acompañado, entre otros, por Michel Jaupart, administrador general de la Asociación IV-INIG de Bélgica, y Oscar Kallay, comisario del Comité de Derechos Humanos en Europa Central, afirmó que la guerra tuvo en Navarra "una de sus versiones más crueles". Sin embargo, destacó que, desde "ciertos sectores" se intenta crear una "nebulosa" en torno a los sucesos que tuvieron lugar en la guerra y la posguerra y "relativizar las responsabilidades individuales".

Por su parte, Michel Jaupart diferenció entre dos tipos de memoria: la individual o familiar, y la colectiva, que corresponde a las vivencias de un país en una situación histórica determinada. En ese sentido, comentó que la Asociación IV-INIG de Bélgica centra su actividad en esta memoria colectiva, con el objetivo fundamental de que los sucesos que tuvieron lugar en su país durante la segunda Guerra Mundial "no caigan en el olvido". Oscar Kallay recordó que su país perdió dos tercios de su territorio tras la segunda Guerra Mundial, pero sus reivindicaciones, son consideradas como un "asunto interno" en la Unión Europea.

También acudieron al acto el eurodiputado de EA Mikel Irujo; el concejal pamplonés y secretario de Política Sectorial de EA en Navarra, Iñaki Cabasés; la miembro de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra Mirentxu Agirre; y la historiadora Arantza Amezaga.

(Noticias de Navarra. 26 / 04 / 08)

EA PROPONE LA CREACION DE UN "INSTITUTO DE LA MEMORIA HISTORICA" EN NAFARROA

EA ha propuesto la creación de un Instituto Navarro de Memoria Histórica para crear un fondo documental y sensibilizar a los ciudadanos para lograr la «reconciliación plena» en la sociedad y que hechos como la Guerra del 36 y el franquismo «no se vuelvan a repetir».

El presidente de EA en Nafarroa, Maiorga Ramírez, explicó ayer que el objetivo de este instituto y del fondo documental es que las generaciones futuras «sepan con claridad» lo que ocurrió en este herrialde durante la guerra y la dictadura. Ramírez afirmó que la guerra tuvo en Nafarroa «una de sus versiones más crueles».

Destacó, sin embargo, que desde «ciertos sectores» se intenta crear una «nebulosa» en torno a los sucesos que tuvieron lugar en la Guerra de 1936 y la posguerra y «relativizar las responsabilidades individuales». Al respecto, el dirigente de Eusko Alkartasuna apostó en su comparecencia por la reconciliación social, pero «nunca por el olvido».
(Gara. 26 / 04 / 08)

jueves, abril 24, 2008

ASKATASUNAREN ALDE HILDAKOEI GORAZARREA ZALDIBARKO SANTAMAÑEZARREN


1937ko apirilaren 24an tropa faxistak Zaldibarren mugara heldu ziren, Intxortako lubakiak eta gudarien eta milizianoen erresistentzia hautsi eta gero. Hurrengo egunean, 25ean, Zaldibarko Santamañezarrera heldu ziren goizaldean, eta bertan berriro hautsi zuten gudarien eta milizianoen erresistentzia, horiek gogor ahalegindu arren zeukaten arma gutxi eta zaharkituekin.

Santamañezarren borroka latza eta odoltsua gertatu zen 1937ko apirilaren 25ean, eta berrogeitaka gudarik eta milizianok galdu zuten euren bizia. Beharbada, ospetsuenak Abellaneda batailoiko Castet kapitaina eta Zubeltzu tenientea izan ziren.

Ondoko egunetan, gudarien eta milizianoen erresistentzia gaindituz, tropa faxistak Durangaldeko herrietan sartu ziren, ikara eta heriotza zabalduz.

Aurten, 71 urte betetzen direnean, Durangaldeko eta Euskal Herriko Oroimen Historikoaren inguruan dihardugun hainbat elkarte batu egin gara faxisten aurka egiten ahalegindu ziren gudariei eta milizianoei gorazarrea egiteko. Horregatik, apirilaren 27an, Zaldibarko Santamañezarren elkartuko gara, lubakiak egon ziren lekuan, goizeko haamaiketan. Bertan omenaldi xumea egingo diegu: lore eskaintza, txalaparta, trikitixa, hitzalditxoa eta egun horretan ibilitako gudari bati oroigarria emango zaio.

Eskutitz honen bitartez omenaldira etortzeko gonbita egiten dizuegu. Goizeko hamaiketan Santamañezarren, edo hamarretan Zaldibarko udaletxean Santamañezarrerantz abiatzeko. Zatozte gurekin geure herriaren askatasunaren alde egin zutenak omentzeko eta goratzeko!

***Gaizka Zabarte, Andoni Barreña eta Maite Arrizabalaga. Castet (Zaldibar), Andikona (Otxandio), Berriz 1936 Gogoratzen, Durango 1936 eta Ahaztuak 1936-1977 elkarteen izenean.

(Berria. 08 / 04 / 24)

INICIATIVA PARA RETIRAR DE LAS CALLES DE TUTERA "LA SIMBOLOGIA FRANQUISTA"

El colectivo ribero "No pasarán-Faxismoari Stop" ha solicitado al Ayuntamiento de Tutera el cambio de nombre de las calles de este municipio «que aún mantienen simbología fascista, algunos de ellos símbolos en la vía pública, y concretamente el nombre del actual campo municipal de fútbol José Antonio Elola», que fuera ministro de Deportes del dictador Franco.

Considera esta iniciativa que el cumplimiento de la Ley de Símbolos y la Ley sobre la Memoria Histórica «exigen la desaparición de cualquier simbología fascista de nuestras calles, plazas y edificios públicos» y exigen al Ayuntamiento «su cumplimiento inmediato o tendremos que acudir a los tribunales si no se adoptan las medidas oportunas». Cabe señalar en este contexto que el Ayuntamiento de Iruñea ha tenido que ceder finalmente ante una decisión judicial por la misma cuestión y se espera que rebautice 20 calles del barrio de la Txantrea. En el escrito registrado se estiman en unas 40 las calles de Tutera cuyos nombres deberían ser cambiados, y se añade que persisten símbolos franquistas en varias fachadas tudelanas.

Por otra parte, el sábado el "Autobús de la Memoria" quedará estacionado en la Plaza de los Fueros de la capital ribera, entre las 11.00 y las 14.00. En el mismo se podrá ver la exposición sobre la memoria histórica «en relación a los hechos sucedidos entre los años 36 y 39 y posteriores, con fusilamientos y desapariciones en Navarra. Alrededor de 3.500 navarros y navarras fueron asesinados».

(Gara. 24 / 04 / 08)

miércoles, abril 23, 2008

DURANGALDEA: HOMENAJE A LOS GUDARIS Y MILICIANOS CAIDOS EN SANTAMAÑESAR. Tendrá lugar el próximo domingo 27 de Abril

Desde hace 16 años los colores republicanos tiñen el monte de Santamañesar para rendir un sentido homenaje a la sangre de los gudaris y milicianos derramada aquel 25 de Abril de 1937 cuando el capitán Castet y el batallón de Adeñera fueron derrotados por el bando fascista, un día después del vencimiento del frente de Intxorta y en vísperas del terrible bombardeo de Gernika. Para esta ocasión, "Castet Kultur Elkartea" de Zaldibar ha querido dar un mayor empuje al acto y, junto a "Durango 1936 Kultur Elkartea", "Berriz 1936 Gogorantzen Kultur Elkartea", "Andikona Elkartea" de Otxandio y Ahaztuak 1937-1977, ha promovido un homenaje para el domingo en recuerdo de los que resistieron entre Octubre de 1936 y Abril de 1937 desde Intxorta hasta Kalamua.

El homenaje quiere ser un acto de memoria histórica que reconocerá la figura berriztarra de Pedro Garro, de 97 años, uno de los ya pocos supervivientes que combatieron en la ladera de Oiz. Debido a los achaques de su edad, un familiar subirá a Santamañesar para recibir una placa conmemorativa. En el acto también se honrará a Primo Bastida, un zaldibartarra del barrio de Aranguren que tras alistarse a los 18 años en los batallones de Eibar cayó en Irún en octubre de 1936, y a los más de 40 milicianos y gudaris que cayeron en Santamañesar.

El acto, en el que no faltará la ofrenda floral y el sonido de la txalaparta y de la trikitixa, comenzará a las o­nce de la mañana en la cima del monte zaldibartarra. Desde la organización recordaron que a las diez de la mañana está prevista una salida colectiva desde la plaza del Ayuntamiento de Zaldibar.

Gaizka Zabarte, de "Castet", destacó que el trabajo realizado por estos cuatro colectivos es el inicio de futuras colaboraciones para «profundizar en la labor de rescatar la memoria histórica de Durangaldea», una tarea pendiente y ardua que «está muy enterrada».

Los colectivos de Berriz y Durango, surgidos hace apenas un año, están tratando de «hacer una identificación de todos aquellos que murieron o desaparecieron durante la guerra a favor de la República», señaló Andoni Barreña, de "Durango 1936 Kultur Elkartea". Maite Arrizabalaga, del colectivo de Berriz, insistió en la premura de recopilar testimonios puesto que «la generación protagonista del 36 y 37 se está acabando».

(El Correo Digital. 23 / 04 / 08)

ZAITUT OROITZEN. Maria Gonzalez, Durangoko presondegian egondako emakume baten idatzitako gutuna


AHAZTUAK 1936-1977 elkartean Durangon egondako kartzelan ezagutura gogoratuko lukeen plaka jarri zuten egunean, amama giltzapetu zuten espetxean Rosario Dinamitera ere preso izan zutela jakin nuen.

Amamaren hiru urteko itxialdia Zaitut oroitzen dokumentalean jasotzeko asmoa nuen. Ogi zati bat eta basobete ur egun osoa irauteko kidea izan zuen amamak Rosario Durango eta Deustuko kartzeletan.

Aitaren koadroa margotzen amaitu zuen egunean ezagutu nuen Rosario. "Durangarra izateak pozten nauz", esan zidan. Nire jaioterria faxisten zigor-lekua zuen. Bere sorterri Villarejo de Salvanés-era (Madril), aldiz, bueltatzea ukatu zioten. Herrikideek faxisten aurrean salatu zuen. "Frontean 30.000 kide nituen eta batek ere ez ninduen salatu, 1935ean utzi nuen herriko falangistei ordea borrokan ibili izana ezin zuten jasan; ekamukeek lan egiteak ernegu handiea ematen zien".

Bizi-koherentziaz gain, leialtasunak Rosarioren ibilbidea definitzen du. Beti-beti Ventaseko espetxean Matilde Landak bere heriotz-zigorra aldatu izan ziola gogoratzen zuen, "nik asko zor diot". Horren trukean, Mallorcako kartzelan hildako lagunaren heriotzaren bertsio ofiziala gaitzesten zuen. Tristura bera sentitzen zuen Antoniagatik, "Ventaseko 14. larrosa". Fusilamendu agiriak Antonio izena zekarrenez, ez zuten garaipen urtearen abuztuaren 5ean bere kideekin erail.

Rosarioren borroka koherentea eta leiala izan zen. Eskua galdu eta gero ere, "Errepublikaren alde borrokatzera" bueltatu zen, postari moduan, frontean berriro. Errepublikari ez zion dirurik eskatu, doan borrokatu zen eta doan lan egin zuen. Frankismoaren aurkako erresistentzia ere esku bakarrarekin aritu zen. Historiari bere ausardia erakusteko beldurrik ez zuen sentitu. Euren buruak gobernu demokratikotzat hartu dituztenek, ordea, ez zioten bizirik zegoenean eskerrik ere eman.

(Deia. 08 / 04 / 20)

LA "GENERACION DEL SACRIFICIO" VISTA A TRAVES DE RICARDO ZABALZA

La gran labor que se está realizando en Nafarroa y en todo Euskal Herria para recuperar la memoria histórica ya cuenta con un nuevo referente: la biografía de Ricardo Zabalza Elorga, escrita por Emilio Majuelo tras un largo trabajo de documentación y editada por "Txalaparta". En nombre de esta editorial, Marijose Ruiz explicó durante la presentación del libro que este baztandarra de Erratzu fue un destacado dirigente sindical y político durante la época de la II República y la Guerra de 1936. De hecho, estuvo al frente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra, que era el mayor sindicato campesino de la época. En 1936 salió elegido diputado por el Frente Popular en Badajoz y durante la guerra ocupó el cargo de gobernador civil en Valencia. Con anterioridad había vivido casi 16 años en Argentina, donde ejerció de maestro y periodista. Fue fusilado en Madrid en abril de 1940, después de un sumarísimo juicio de los militares sublevados.
Esta biografía de Ricardo Zabalza tiene de particular que recoge su faceta más personal, humana y familiar, reflejada por Emilio Majuelo a través de decenas de entrevistas realizadas tanto a familiares como a personas que convivieron con él. Ello le ha permitido recoger testimonios muy valiosos sobre la vida de este sindicalista, de quien Marijose Ruiz dijo que «lo enterraron dos veces». «No sólo lo fusilaron, sino que luego -constató- ha desaparecido de muchísimos libros de historia, escritos incluso por dirigentes socialistas».

«Fue uno de los grandes»

Por su parte, Emilio Majuelo comenzó diciendo que Ricardo Zabalza fue «uno de los grandes» de la época en que vivió, ya que «fue una persona clave, no sólo desde el punto de vista político sino sobre todo desde el punto de vista sindical».

Tras constatar que había «un hueco tremendo» en torno a la figura de Zabalza, el historiador tudelano recordó que él ya se interesó hace unos 25 años por este sindicalista baztanés, de quien dijo que desde 1934 «también fue clave en la UGT» a nivel estatal, junto a Largo Caballero.

Tras recordar que en muchísimos lugares la UGT era una organización campesina y que Ricardo Zabalza estaba al frente de ella, el autor de esta biografía señaló que era una figura «prácticamente desconocida para la clase política del momento, pero en muy poco tiempo llegó a encumbrarse a los altos puestos de dirección en la Federación de Trabajadores de la Tierra». «Zabalza llegó a estos puestos de responsabilidad porque era un militante trabajado, una persona que había adquirido una enorme experiencia durante su estancia en Argentina. Se marchó con 15 años, estuvo allí tres lustros y en los años treinta ya era un punto de referencia para muchísimos jóvenes que en aquel momento entraron a formar parte de la militancia política y sindical», informó Emilio Majuelo.

No obstante, aclaró que no se trata de una biografía estrictamente política ni sindical, aunque esta faceta también aparece en el libro, sino que se ha centrado más en conocer «la historia social desde abajo». «A los historiadores esto nos cuesta muchísimo, porque no es fácil -reconoció el autor-, ya que requiere prestar atención a ese sinfín de militantes, de activistas, de personas que están en los cuadros medios de las organizaciones, que igual son simplemente afiliados, pero que se movilizan en momentos de manifestaciones y de realizar una actividad social importante. Digo esto porque esta generación de militantes, en cualquier época histórica en que hay una movilización social de importancia, no aparece nunca, no ya en los libros de historia al uso, sino tan siquiera en las monografías más importantes».

A este respecto, Majuelo recordó que, cuando comenzó a trabajar en torno a esta biografía, se encontró con cantidad de experiencias de personas «aparentemente irrelevantes para los grandes procesos históricos, pero que desde mi punto de vista deberían tener un espacio». «Por eso he titulado el libro «La generación del sacrificio» -explicó el autor-. No es un título novedoso, sino una frase del propio Ricardo Zabalza cuando estaba en capilla y se despide de su mujer diciéndole que `éste es el precio que nosotros debemos de pagar para que nuestras ideas se abran paso el día de mañana'. Este es el precio de esta generación de jóvenes que nutren la clase histórica obrera y campesina en el Estado español».

Uno de los problemas con que se encontró el autor fue el «cómo coser esta biografía de un personaje relevante y un sinfín de rasgos biográficos y de experiencias de personas no tan importantes en la acción política, con una temática de fondo importante que le diese al libro un contenido y no quedase simplemente salpicado de anécdotas o de detalle». En el libro aparecen pinceladas de Argentina, Iruñea, Madrid, Valencia... pero sobre todo de Jaca y Burgi. Y es que a Majuelo le ha interesado muchísimo ver cómo en estos pequeños núcleos de población «se proyectaba toda la problemática general que supuso la República como transformación social, cómo se vive toda esta cuestión en estos núcleos del mundo rural».

El historiador navarro finalizó su presentación aclarando que el libro no concluye con el fusilamiento de Ricardo Zabalza, sino que su historia continúa a través del hilo conductor de su mujer y de su cuñada, «que siguieron manteniendo el recuerdo de este sindicalista hasta la Transición».

Una segunda entrega de esta biografía se centrará en el periplo de Zabalza en Argentina, donde adquirió la experiencia sindical y política que luego aplicó en el Estado español.

Polifacético

Fue maestro, sindicalista, articulista, poeta, editor, difusor de ideas emancipadoras, diputado por el Frente Popular, gobernador civil y dirigente de la Federación de Trabajadores de la Tierra.

Fusilado

Fue el político navarro de izquierdas más importante de los años treinta. Hecho prisionero por las fuerzas franquistas, fue fusilado en febrero de 1940 después de un juicio sumarísimo militar.

«Es también un libro sobre la represión», afirma Emilio Majuelo

«Es también un libro sobre la represión, no sólo de Ricardo Zabalza, que fue fusilado con 42 años, sino también de un hermano suyo que fue igualmente fusilado, de otros hermanos que tuvieron que marcharse al exilio y de toda la gente que le rodeó en Burgi, en Jaca y en otras localidades». Así lo expresó Emilio Majuelo durante la presentación de esta obra de 430 páginas, en la que se muestra el costo que tuvo para toda una generación la defensa de unos ideales republicanos en torno a una reforma social profunda que quedaron truncados por el golpe de Estado franquista.

En el epílogo del libro, el propio Majuelo hace una reflexión mirándose a sí mismo como historiador, y es «el papel y la función social que debe cumplir la Historia a la hora de asumir un pasado tan terrible como fue el de la represión, que ha dejado una estela de sufrimiento y dolor».

(Gara. 22 / 04 / 08)

HOMENAJE A LA GENERACION DEL SACRIFICIO


Emilio Majuelo presentó ayer su libro, publicado por "Txalaparta", ante los medios. Este viernes a las 19.30 habrá otro acto en el Palacio Tafalla con la presencia del hijo de Zabalza.

Ricardo Zabalza es "uno de los grandes", en palabras del autor de su biografía Emilio Majuelo. "Un hombre de una pieza", añade este historiador de la UPNA. Su libro "La generación del sacrificio" (Txalaparta), presentado ayer, también se convertirá en una obra de referencia en la ya nutrida -pero nunca suficiente- república de las letras sobre lo que es el mundo de la Guerra Civil, de sus antecedentes y de sus consecuencias. Y lo será no sólo por el habitual rigor historiográfico de este profesor sino porque la figura de Ricardo Zabalza (sindicalista de la Federación de Trabajadores de la Tierra formado en Argentina y fusilado en 1940 tras desempeñar relevantes cargos en el socialismo de aquella época) supone un importante cruce de caminos entre diferentes realidades aún por analizar y que son el principal valor de esta obra. Zabalza (hijo del médico de Erratzu) es el exponente de toda una generación de cuadros medios cuyos nombres no han transcendido con letras mayúsculas a la Historia (borrados, primero por el franquismo y luego, por sus propias organizaciones), pero que fueron fundamentales en el enorme movimiento social y político que sirvió de base a la II República.

En segundo lugar, el campo de actuación de Ricardo Zabalza (aunque acabó de diputado, en la comisión ejecutiva de UGT e incluso de gobernador civil de Valencia) tiene que ver también con esa plasmación a pie de calle -de pueblo-, de los grandes valores de la República. Toda la teoría de la reforma agraria se concretaba en Burgui (bastión republicano en el Pirineo donde vivió además de Pamplona y Jaca) en algo tan nimio en apariencia como la recuperación para el comunal de un soto. El trabajo de Emilio Majuelo trae así una recreación de la República a escala local -e incluso familiar- con todos los matices, humanos, vivencias, contradicciones e incluso enfrentamientos fratricidas derivados de llevar a la práctica en su entorno cercano unas ideas por las que tanto Zabalza como sus compañeros vivieron y murieron.

Bueno, los mataron. El autor tudelano explicó "que es también un libro sobre la represión de la época" y está dedicada a "una figura clave en el sindicalismo español y del largocaballerismo" que forma parte de una generación que se sacrificó para que prosperaran sus convicciones e ideas. Así, en una carta remitida a su mujer poco antes de morir en el paredón le dijo a su mujer (las mujeres jugaron un papel esencial en su trayectoria) que éste el "precio que debemos de pagar porque nuestras ideas el día de mañana se lleven adelante". Majuelo señaló que era su intención abordar esta historia desde este punto de vista con el objeto terapéutico de ayudar a sobrellevar a sus familiares y sucesores este sufrimiento producido por aquella represión y la estela que le siguió: "No se puede suprimir ese dolor pero una obra rigurosa puede ayudar a entenderlo mejor", indicó al tiempo que destacaba la unanimidad que hay entre todos los entrevistados (desde comunistas a falangistas) sobre la altura moral de Zabalza, que encarnó también otro tránsito muy común en esa época como es la de sustituir las creencias religiosas por los valores de la justicia social.

Ricardo Zabalza, nacido en Erratzu encontró su conciencia sindical en Argentina ("Buenos Aires era en esa época como el París de Latinoamérica", dijo Majuelo) a donde emigró desde Aoiz con 15 años. Esta formación le valió para ponerse al frente de la principal organización sindical del campo a su vuelta a la Península que coincidió con la revuelta de Jaca, preludio de la II República por la que vivió y murió.

(Noticias de Navarra. 23 / 04 / 08)

KANDIDO SASETA: 1937 / 2008. Jose Luis Alvarez enparantza «Txillardegi»

Aste honetantxe, apirilaren 26an, ospatuko da Hondarribian (Sasetaren jaioterrian) berriki aurkitutako gorpuzkinen ehorzketa.

Francoren tropek, 1936ko urriaren 7an, Nafarroa, Gipuzkoa eta Araba okupatu ondoren, Bizkaia ere mehatxatzen zutelarik, Jose Antonio Agirre lehendakariak egin zuen zina Gernikako zuhaizpean. Inbasoreen kanoikadak entzuten omen ziren jadanik Batzar-etxean. Ezin larriagoa zen egoera, memento historikoa.

Eta egoera horietan balio aparta dute ekitaldi sinbolikoek.

Lau gudari konpainia bildu zituzten. Lehendakari berriak horiek ikuskatzea erabaki zuen. Ekitaldiko kide nor hartuko? Zalantzarik ez: Kandido Saseta, Eusko Gudarosteko komandante berria.

Bere buruaz ahaztuta, arrisku handienak hartuz egin zuen borroka, eta hiru aldiz zauritua izan zen.

Diziplina hutsez (Sasetak gudariak Euskal Herritik atera nahi ez zituelako), mendebalderantz abiatu zen.

Eta Gernikako gertakarietatik bost hilabete ozta paseak zirelarik, 1937ko otsailaren 23an, Arecesen hil zen, Asturiasen.

71 urte luze joan dira geroztik. Baina mirariz ia-ia, eta lekuko batzuen testigantza miresgarriari esker, Sasetaren gorpuzkinak aurkitu dira.

Heldu den larunbatean, hilak 26, hartara, Sasetaren gorazarrea egingo da Gernikan goizean eta Hondarribian arratsaldean. Udaletxean aurrenik eta kanposantuko ehorketaz gero.

Agur eta ohore , Komandante!
(Berria. 08 / 04 / 23)