martes, marzo 08, 2011

JUAN CARLOS DE BORBÓN DECIDE LOS NUEVOS TÍTULOS NOBILIARIOS SIN RENDIR CUENTAS A NADIE GRACIAS A UN DECRETO APROBADO POR FRANCO EN 1948

Con las concesiones de títulos nobiliarios a Vicente del Bosque, Mario Vargas Llosa, el empresario Juan Miguel Villar Mir y el catedrático Aurelio Menéndez Menéndez, el selecto círculo de la nobleza en España ha alcanzado los 2.800 integrantes. Más allá de las habituales felicitaciones y las bromas sobre la "ilustrísima" condición, estos nombramientos también han puesto sobre la mesa el debate de la permanencia de una tradición basada en desigualdades sociales por derechos de sangre.

Tras el avance en la limitación de los privilegios de la aristocracia durante la II República, cuando la Constitución de 1931 estableció que "el Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios", Francisco Franco se encargó de retomar la tradición del Antiguo Régimen. El 18 de julio de 1948 el dictador firmó en el Boletín Oficial del Estado el decreto con el que inauguró su corte particular y que sigue siendo la legislación que rige en este ámbito.

La izquierda minoritaria en el Congreso propone retirar a la nobleza el reconocimiento oficial

El grupo parlamentario de Esquerra Republicana (ERC), Izquierda Unida (IU) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) registró el pasado 4 de febrero el mismo día de los últimos nombramientos una proposición no de ley en el Congreso para pedir el no reconocimiento oficial de la condición nobiliaria. "Es algo estúpido, caduco", señala el diputado de ERC Joan Tardà. "No se puede tener una voluntad de modernidad en un momento en el que se aprueban iniciativas como la Ley de Igualdad de Trato y, al mismo tiempo, mantener actitudes prehistóricas en ámbitos como este", continúa. En el sentido más personal, Tardà se expresa sin reservas: "Duele que nos acusen a los republicanos de anticuados, de vivir en otra época cuando, en realidad, los casposos son ellos".

Para la izquierda minoritaria en el Congreso esta no es una batalla nueva. En septiembre de 2009 ERC presentó una proposición no de ley para anular los 39 títulos otorgados por Franco, en su mayoría a los colaboradores más afines al régimen. La propuesta no se llegó a votar en la Cámara. En 2005, a propósito de la proposición de Ley anunciada por PSOE, PP y Coalición Canaria para igualar a mujeres y hombres en las herencias de títulos nobiliarios, IU y ERC aprovecharon para reclamar que estos títulos no tuvieran reconocimiento oficial.

El PSOE votó en contra y sólo apuntó que la reforma debía hacerse "dentro del marco de reforma constitucional". El PP tampoco apoyó la enmienda y acusó a ERC de intentar "alterar las reglas del juego" y de "tener como horizonte la desestabilización del sistema constitucional".

Con un punto de resignación, Tardà acepta que, ahora, también será muy difícil que la proposición salga adelante. "Sabemos que es un debate en el que el PSOE no entra. Al menos aspiramos a sacarles los colores cuando se vean obligados a votar en contra".

Lo cierto es que el planteamiento de ERC tendría que hacerse a través de una revisión de la Constitución, pues es el artículo 62.f de la Carta Magna el que refrenda la potestad del rey para "conceder honores y distinciones con arreglo a las Leyes".

'Por la gracia' del rey

Pero, ¿en qué se basa el monarca para invitar a plebeyos a su corte? "No hay una normativa al respecto. El rey, con la información superior de la que dispone, concede estos títulos", explican fuentes de la Diputación de la Grandeza de España, una entidad de carácter especial que funciona como órgano asesor del Ministerio de Justicia en temas de carácter nobiliario.

Desde que comenzó a reinar, Juan Carlos I ha nombrado a 52 nobles por sus "destacadas trayectorias de servicio a España" en ámbitos tan diversos como la empresa, el arte, la cultura, la investigación o el deporte. Sin embargo, sus primeros títulos fueron para la viuda de Franco, Carmen Polo, y para su hija, Carmen Franco. Ambos en 1975. Juan Carlos I tampoco se olvidó de distinguir con su gracia a Carlos Arias Navarro, presidente del Gobierno durante la dictadura.

El rey también ofreció sendos ducados a los expresidentes del Gobierno Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo. "Es habitual que el rey premie a los ex presidentes", explican en la Diputación de la Grandeza. Y, entonces, ¿qué ocurre con Felipe González y José María Aznar? "Dicen que Felipe [González] lo rechazó y Aznar todavía sigue metido en política, así que suponemos que tendrá que esperar", arguyen.

En los últimos años, Juan Carlos I también ha hecho miembros de su corte al pintor Antoni Tàpies, a la científica Margarita Salas o al político Marcelino Oreja.

En sus 36 años de reinado ya ha superado con creces los 39 títulos (tres de ellos a miembros de la Casa Real) que Franco otorgó para recompensar a militares que le ayudaron a derrocar la república, a destacados falangistas y a empresarios fieles al régimen, además de a unos pocos científicos y a un cardenal italiano. Todos siguen vigentes a pesar de que la izquierda minoritaria en el Congreso y varios colectivos de recuperación de la memoria histórica han solicitado su anulación.

Élite entre las élites

Para Ferran Gallego, doctor en Historia Contemporánea por la Universitat Autònoma de Barcelona, la condición de aristócrata, aunque no entrañe un beneficio económico, sí ayuda a potenciar la imagen de élite de las élites. "Es un elemento de ostentación. Está claro que nunca le van a dar este título a una persona pobre".

En relación a la coyuntura actual, el historiador encuentra otro argumento: "Nos atizan con el discurso de la modernidad para recortar derechos, pero, sin embargo, en este asunto, a los políticos no les importa tener anacronismos". Gallego apunta, además, la "actitud referencial" tradicionalmente vinculada a la aristocracia. "El pueblo acaba refiriéndose a esa persona por su título. ¿Cuánta gente conoce el verdadero nombre de la duquesa de Alba?".

Antonio Romero, coordinador de la Red de Municipios por la III República, va más allá. "Todo lo que lleva a establecer diferencias entre la ciudadanía y la corte es antidemocrático. El único que puede otorgar títulos oficiales es el pueblo español".

Desde la Diputación de la Grandeza aseguran que, en la actualidad, tener un título nobiliario no entraña ningún beneficio económico para quien lo posee. "Es una cuestión puramente honorífica", destacan. Sin embargo, en la antigüedad los nobles estaban autorizados para no ir a la guerra, salvo con categoría de jefes, o se les eximía de pagar impuestos. Hasta el año 1982, los que disponían de la distinción superior de Grande de España gozaban, entre otras prebendas, de pasaporte diplomático. Desde 1980 la concesión de un título nobiliario no está sujeta a tributación, aunque sí el traspaso a los herederos. Así, según las tasas de 2011, los descendientes que quieran hacerse con la honorable distinción, deberán abonar 739 euros al erario público. Esta cantidad asciende a los 2.594 cuando el título lleva aparejada una Grandeza de España.

(Público. 6 / 03 / 2011)

lunes, marzo 07, 2011

AHAZTUAK REIVINDICA VOLVER A COLOCAR LA PLACA DE TXIKI Y OTAEGI PORQUE "NO FUERON TERRORISTAS"

Ahaztuak 1936-1977, colectivo que reivindica la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, ha realizado este domingo una concentración en Amorebieta para exigir que se vuelva a colocar la placa que daba el nombre de Txiki y Otaegi a una plaza de la localidad vizcaína, puesto que estos militantes de ETA "no fueron terroristas", sino "luchadores" contra el régimen de Franco.

Según ha explicado el portavoz de Ahaztuak, Marcelo Álvarez, el objetivo de este acto, convocado bajo el lema 'Herriarenak direlako/Herri-Oroimena direlako. Txiki eta Otaegi kalea defenda dezagun' (Porque son del pueblo/Porque son homenajes del pueblo/Defendamos la calle Txiki y Otaegi), era demostrar públicamente la crítica y disconformidad con la resolución tomada por Juzgado número 2 de Bilbao, en la que se ordenaba la retirada de la citada placa.

A su juicio, ambos fueron "luchadores contra el franquismo y víctimas de ese régimen", puesto que fueron dos de los cinco últimos fusilados por orden de Franco.

Álvarez ha destacado que no se entiende que se quiera negar "ese elemento de verdad y de justicia" que también "el pueblo siente así", porque ambos "fueron militantes que aportaron su lucha, estemos de acuerdo o no, haya sectores que lo estén o no, en la dirección, la organización y la forma que eligieron".

En este sentido, ha añadido que su lucha se enmarca en la reivindicación de "una sociedad más democrática" frente a un régimen franquista "militar y que se mantuvo por la ley de la fuerza durante 40 años".

"No entendemos normal que, en un año como en el 2011, se entienda que es atentatoria contra las víctimas del terrorismo --la presencia de esta placa-- y ningún juez se preocupa de dar una orden para eliminar toda esa simbología del regimen franquista que aún pervive en nuestras calles e incluso dentro de las propias instituciones, o de asistir cuando hay una exhumación de una fosa a levantar un auto judicial", ha criticado.

El portavoz de Ahaztuak ha denunciado que esta situación se debe a que "seguimos asistiendo a la escenificación de un modelo de impunidad donde queda muy claro que hay víctimas de primera, de segunda y otras que no son de ninguna categoría". "Defender la pervivencia de la placa en memoria de Txiki y Otaegi es defender la memoria de las víctimas del franquismo y sus derechos", ha concluido.

(Varios medios. 7 / 03 / 2011)

AHAZTUAK REIVINDICA A TXIKI Y OTAEGI PORQUE "NO FUERON TERRORISTAS"

Ahaztuak 1936-1977, colectivo que reivindica la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, ha realizado este domingo una concentración en Amorebieta para exigir que se vuelva a colocar la placa que daba el nombre de Txiki y Otaegi a una plaza de la localidad vizcaína, puesto que estos militantes de ETA "no fueron terroristas", sino "luchadores" contra el régimen de Franco.

Según ha explicado el portavoz de Ahaztuak, Marcelo Álvarez, el objetivo de este acto, convocado bajo el lema 'Herriarenak direlako/Herri-Oroimena direlako. Txiki eta Otaegi kalea defenda dezagun' (Porque son del pueblo/Porque son homenajes del pueblo/Defendamos la calle Txiki y Otaegi), era demostrar públicamente la crítica y disconformidad con la resolución tomada por Juzgado número 2 de Bilbao, en la que se ordenaba la retirada de la citada placa.

A su juicio, ambos fueron "luchadores contra el franquismo y víctimas de ese régimen", puesto que fueron dos de los cinco últimos fusilados por orden de Franco.

En este sentido, ha añadido que su lucha se enmarca en la reivindicación de "una sociedad más democrática" frente a un régimen franquista "militar y que se mantuvo por la ley de la fuerza durante 40 años".

El portavoz de Ahaztuak ha denunciado que esta situación se debe a que "seguimos asistiendo a la escenificación de un modelo de impunidad donde queda muy claro que hay víctimas de primera, de segunda y otras que no son de ninguna categoría.

(EiTB. 7 / 03 / 2011)

REIVINDICAN LA MEMORIA DE TXIKI Y OTAEGI EN UN ACTO EN ZORNOTZA

Ahaztuak 1936-1977, colectivo que reivindica la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, realizó ayer una concentración en Zornotza para exigir que se vuelva a colocar la placa que daba el nombre de Txiki y Otaegi a una plaza de la localidad, puesto que "estos militantes de ETA no fueron terroristas, sino luchadores contra el régimen de Franco".

Según explicó el portavoz de Ahaztuak, Marcelo Alvarez, el objetivo de este acto, convocado bajo el lema Herriarenak direlako/Herri-Oroimena direlako. Txiki eta Otaegi kalea defenda dezagun" (Porque son del pueblo/Porque son homenajes del pueblo/Defendamos la calle Txiki y Otaegi), era demostrar públicamente la crítica y disconformidad con la resolución tomada por Juzgado número 2 de Bilbao, en la que se ordenaba la retirada de la citada placa. A su juicio, ambos fueron "luchadores contra el franquismo y víctimas de ese régimen", puesto que fueron dos de los cinco últimos fusilados por orden de Franco.

Alvarez destacó que no se entiende que se quiera negar "ese elemento de verdad y de justicia" que también "el pueblo siente así", porque ambos "fueron militantes que aportaron su lucha, estemos de acuerdo o no, haya sectores que lo estén o no, en la dirección, la organización y la forma que eligieron".

En este sentido, añadió que su lucha se enmarca en la reivindicación de "una sociedad más democrática" frente a un régimen franquista "militar y que se mantuvo por la ley de la fuerza durante 40 años". "No entendemos normal que, en un año como en el 2011, se entienda que es atentatoria contra las víctimas del terrorismo la presencia de esta placa y ningún juez se preocupe de dar una orden para eliminar toda esa simbología del regimen franquista que aún pervive en nuestras calles e incluso dentro de las propias instituciones, o de asistir cuando hay una exhumación de una fosa a levantar un auto judicial", apostilló.

(Deia. 7 / 03 / 2011)

AHAZTUAK REIVINDICA EN ZORNOTZA LA MEMORIA DE JON PAREDES Y ANJEL OTAEGI

Ahaztuak realizó ayer una concentración en Zornotza para exigir que se vuelva a colocar la placa que daba el nombre de Txiki y Otaegi a una plaza de la localidad, puesto que estos militantes de ETA «no fueron terroristas», sino «luchadores»
contra el régimen de Franco.

Marcelo Álvarez, su portavoz, explicó que el objetivo del acto era demostrar públicamente la crítica y disconformidad con la resolución tomada por el Juzgado número 2 de Bilbo, en la que se ordenaba la retirada de la citada placa. A su juicio, ambos fueron «luchadores contra el franquismo y víctimas de ese régimen», puesto que fueron dos de los cinco últimos fusilados por orden de Franco.

El sábado, en Basauri, se efectuó un homenaje a Vicente Antón Ferrero, un vecino que cayó abatido por los disparos de la Guardia Civil el 8 de marzo de 1976, cuando se manifestaba en solidaridad con la masacre habido el día 3 en Gasteiz.

(Gara. 7 / 03 / 2011)

domingo, marzo 06, 2011

CONCENTRACION EN AMOREBIETA EN DEFENSA DE LA CALLE “TXIKI Y OTAEGI”


Dos docenas de personas entre las que se encontraban miembros de la asociación de victimas del régimen franquista Ahaztuak 1936-1977 y vecinos de Amorebieta / Zornotza se han concentrado este medidodia tras una pancarta en la que podía leerse “Herriarenak direlako / Herri-Oroimena direlako. Txiki eta Otaegi kalea defenda dezagun!!” (en castellano “Porque son del Pueblo / Porque son Memoria del Pueblo. Defendamos la Calle Txiki y Otaegi”).

El motivo de la concentración era protestar por la resolución dictada por el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Bilbao en la que obliga al Ayuntamiento de este municipio a retirar el nombre Txiki y Otaegi, de una calle del mismo. Como es sabido Jon Paredes Manot "Txiki" y Ángel Otaegi fueron fusilados el 27 de septiembre de 1975, apenas dos meses antes de la muerte del dictador Franco, junto a tres militantes del FRAP (Frente Revolucionario Antifranquista y Patriota) y en 1979 el pleno del Ayuntamiento de Amorebieta acordó dedicarles una calle.

Según Ahaztuak 1936-1977 esta resolución dictada ahora ataca de forma clara al derecho a la Verdad, a la Reparación y a la Justicia de estas personas “toda vez que les niega su carácter de luchadores antifascistas y de victimas del franquismo” por lo que a traves de esta concentración ha querido expresar “su más profundo rechazo a dicha resolución judicial y a las argumentaciones sobre las que se amapara la misma cuando dice que al dedicarles esa calle se vulnera el derecho fundamental al honor y la dignidad de las personas, "especialmente el de las víctimas del terrorismo y sus familiares". En opinión de esta asociación de victimas del régimen franquista es de todos conocido y asi esta socialmente aceptado “que esa calle esta dedicada a Txiki y Otaegi por su carácter de luchadores contra el régimen franquista, contra un régimen fascista, y por su carácter tambien de victimas de ese mismo régimen, al ser dos de los cinco ultimos fusilados por él”.

Ante las preguntas de algunos periodistas que han acudido a informar sobre esta concentración, desde la asociación convocante se ha señalado que lo que deberia de indignar de toda aquella persona que tenga verdadera conciencia democrática es “asistir al espectáculo de ver desde el estamento judicial se ordena quitar placas en memoria de luchadores antifranquistas y de victimas de ese régimen fascista, mientras ningun miembro de ese estamento da orden de quitar toda la simbologia glorificadora del regimen franquista que aún perive en calles, edificios e incluso en el interior de algunas instituciones, o da orden de investigar judicialmente ante cada exhumación de una fosa común que se de, hecho que como todos sabemos es un crimen de Lesa Humanidad que no prescribe…”. Eso, subrayan desde Ahaztuak 1936-1977 “es lo que deberia relamente escandalizarnos y preocuparnos: el ver como el modelo español de para con los crímenes del franquismo es tal y la connivencia de tantos políticos, jueces, fiscales, periodistas… tan profunda para con él, que una vez más hemos de ver como se escenifica la cruel realidad de que para ese modelo, consustancial a los niveles reales de esta democracia, sigue habiendo victimas de primera, de segunda y algunas a las que ni siquiera se les quiere ofrecer categoría alguna”.

"TXIKI Y OTAEGI NO ERAN TERRORISTAS". Concentración en Zornotza para pedir que se conserve la calle dedicada a estos dos luchadores antifranquistas

DEFENDER LA CALLE “TXIKI Y OTAEGI” ES DEFENDER LA MEMORIA DEMOCRÁTICA Y LOS DERECHOS DE LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO

Acabar con el modelo de impunidad para con los crímenes del franquismo vigente en el estado español desde hace más de setenta años implica ineludiblemente junto a otras cuestiones defender la Memoria de todas y cada una de las victimas de ese régimen fascista y tambien de todas y cada una de las personas que lucharon contra él, asi como defender el derecho de todas esas personas a la Verdad, a la Reparación y a la Justicia.

Desgraciadamente en este año 2011 –a 75 años del golpe de estado de 1936 que instauró el régimen fascista del general Franco y con él una dictadura militar que duró cuarenta años- ese modelo de impunidad lejos de desaparecer permanece y aún más, continúa asentándose a más de treintaicinco años de la muerte del dictador a traves de diferentes leyes, normas y resoluciones institucionales, administrativas, pero tambien judiciales.

La más reciente de estas es la dictada por el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Bilbao que ha estimado el recurso presentado por la asociación Dignidad y Justicia y que obliga al Ayuntamiento de Amorebieta (Bizkaia) a retirar el nombre Txik iy Otaegi, de una calle del municipio. Como es sabido Jon Paredes Manot "Txiki" y Ángel Otaegi fueron fusilados el 27 de septiembre de 1975, apenas dos meses antes de la muerte del dictador Franco, junto a tres militantes del FRAP (Frente Revolucionario Antifranquista y Patriota) y en 1979 el pleno de Amorebieta acordó dedicarles una calle. Esta resolución dictada ahora ataca de forma clara al derecho a la Verdad, a la Reparación y a la Justicia de estas personas, toda vez que les niega su carácter de luchadores antifascistas y de victimas del franquismo.

Desde Ahaztuak 1936-1977 queremos expresar nuestro más profundo rechazo a dicha resolución judicial que declara “nulo de pleno derecho” el acuerdo tomado en aquel año 1979 por el Ayuntamiento de Amorebieta aduciendo que al dedicarles esa calle se vulnera el derecho fundamental al honor y la dignidad de las personas, "especialmente el de las víctimas del terrorismo y sus familiares", ya que es "público y notorio" el reconocimiento que dichas personas tienen como "miembros destacados de ETA" y añade que el Ayuntamiento de Amorebieta adoptó dicha dedicatoria "como distinción y homenaje a estas personas como miembros de la banda terrorista", algo que es absolutamente falaso porque lo que si es publico y notorio y socialmente aceptado es que esa calle esta dedicada a Txiki y Otaegi por su carácter de victimas del régimen franquista y de luchadores por la Libertad.

Asimismo queremos subrayar que esta nueva agresión a la Memoria Histórica Democrática y Antifascista de Euskal Herria y de todos los Pueblos del estado español, esta nueva agresión a la memoria de dos luchadores antifascistas y de dos victimas del régimen franquista como son Txiki y Otaegi se da mientras ningún miembro del estamento judicial dicta ninguna resolución para –por ejemplo- eliminar la simbología franquista aún persistente en tantos lugares… El modelo de impunidad para con los crímenes del franquismo es tal y la connivencia de tantos políticos, jueces, fiscales, periodistas… tan profunda, que asistimos una vez más –y esto si es doloroso y escarnecedor para las victimas del franquismo- al espectáculo de ver como se ordena quitar placas en memoria de luchadores antifranquistas y de victimas de ese régimen fascista mientras siguen en su sitio los elementos que desde hace setenta y cinco años le glorifican….

Por ello, para mostrar nuestro desacuerdo con esta resolución judicial tan lesiva para el derecho a la Verdad, a la Reparación y a la Justicia de las victimas del franquismo y tan desconocedora de cualquier reconocimiento hacia las personas que lucharon contra ese régimen desde Ahaztuak 1936-1977 hemos convocado una concentración en Zornotza / Amorebieta para el próximo domingo día 6 de Marzo a las 13:00 en Gudari Kalea bajo el lema “Herriarenak direlako / Herri-Oroimena direlako. Txiki eta Otaegi kalea defenda dezagun!!” “Porque son del Pueblo / Porque son Memoria del Pueblo. Defendamos la Calle Txiki y Otaegi”

AHAZTUAK 1936-1977

QUIERO MINAR LA TIERRA HASTA ENCONTRARTE. Artículo de Juan Ramón Garai y Josuren Murgizu (Intxorta 1937 Kultur Elkartea)

Los municipios de Debagoiena, salvo Elgeta, cayeron en manos de los fascistas entre los días 21 y 26 de setiembre. Para entonces, la mitad de la población se había visto obligada a huir hacia Bizkaia. El General Mola, llevando a cabo su plan, había decidido utilizar una ola de represión. Se trataba de provocar la máxima sensación de terror entre la ciudadanía de Debagoiena por parte de los que se sublevaron para derrocar con armas la II República. Los franquistas que entraron en Arrasate, Bergara- Osintxu, Eskoriatza-Marin, Leintz-Gatzaga, Aretxabaleta, Antzuola y Oñati, pusieron en marcha esta terrible represión desde el primer día.

Tan sólo entre los meses de setiembre y noviembre del 36, cientos de personas civiles fueron detenidas, de ellas 65 fueron fusiladas, entre las que se encontraban. 6 mujeres y 4 curas. La mayoría eran trabajadores y baserritarras. Además, otras 60 personas, civiles y milicianos-gudaris, fueron fusiladas las primeras tras ocupar Elgeta, y las segundas tras ser apresados en el frente.

La represión franquista, aceptada y defendida por las autoridades y mandos, estuvo avalada por militares, requetés, curas, falangistas, alcaldes... Acusaciones falsas o sin ninguna prueba, se sucedieron durante y después de la guerra.

El 21 de septiembre es tomada Antzuola. Al día siguiente, entran en Bergara y Soraluze dos grupos de la columna del teniente coronel Los Arcos; el grupo del capitán Tejero, compuesto por seis compañías del Regimiento América, irá a Bergara; y el grupo del comandante Perez Salas tomará Soraluze, con cuatro compañías del Tercio Montejurra y dos compañías del octavo Batallón de Montaña

Fusilamientos sin juicio y personas detenidas sin motivo. El primer fusilado y desaparecido: sobre el mediodía del día 22 de septiembre un taxi procedente de Arrasate, con un joven conductor portando una bandera roja, entró en la población sorpresivamente, sin darse cuenta de que el pueblo estaba ya en manos de las fuerzas rebeldes. Cruzando todo el pueblo hasta el barrio de Zapaterikua, fue detenido en el control que estaba montado para entonces. Testigos presenciales vieron después, cómo a la altura de Ozaeta era trasladado y escoltado por cuatro requetés, hasta el lugar donde fue «fusilado» por los mismos, en el viejo frontón de Altos Hornos de la Unión Cerrajera. Por la noche, el «fusilado» que sobrevivió a las heridas provocadas por los disparos, se arrastró como pudo hasta un caserío. Al día siguiente, enterados los franquistas de lo ocurrido, nuevas fuerzas vinieron por él y lo trasladaron en su propio coche ya confiscado hasta Descarga, donde al parecer fue fusilado y enterrado.

El segundo fusilado y desaparecido: Gregorio Larrañaga Aranzabal, natural de Angiozar, fue detenido y trasladado hasta la cárcel de Bergara, donde estuvo preso hasta su traslado a un lugar desconocido. Gregorio mencionó en una de las visitas que no viniesen más puesto que le trasladaban a la cárcel de Pamplona. Los individuos encargados de su conducción pertenecían a las fuerzas voluntarias del entonces coronel Don José Los Arcos Fernández. A partir de aquí se pierde su paradero.

Los cinco restantes: El 20 de octubre de 1936, los requetés navarros del Tercio Montejurra, detienen a siete personas civiles en Osintxu tras la delación de algunas personas, vecinos de su propio barrio. El primero de ellos, Ambrosio Agirre, fabricaba sidra. El delito que pesaba sobre él era que los milicianos habían estado en su caserío. A continuación, fueron detenidos tres ferroviarios, Jose Garaikoetxea, Ricardo Zangitu y Rufino Akizu. Los hermanos, Tomás e Ildefonso Iñarra, correrían la misma suerte, siendo apresados en la fábrica en la que trabajaban. El panadero, Felipe Garmendia, completa la lista. Mientras éste último, sería liberado por un cacique del pueblo, los otros seis fueron conducidos a un lugar denominado Paris Gain para ser fusilados. Tomás, Idelfonso, Rufino, Ricardo y José caerían bajo las balas pero Ambrosio consiguió escapar.

Tras la guerra, sus familiares nos dicen, los osintxutarras fueron sacados de esta misma fosa en Descarga. Siguen desaparecidas las otras dos personas.

75 años después, en la misma fosa de Descarga y con la colaboración de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, hemos empezado a buscar los últimos restos de los fusilados por aquellos fascistas que se alzaron con las armas, la mentira, el terror y los asesinatos contra la Segunda República.

Una causa pendiente. Comisión de la Verdad de Euskal Herria: El coronel José Los Arcos Fernández, El comandante Julio Pérez Salas y el capitán Tejero, todos ellos mandos franquistas en aquel momento en Bergara y Osintxu, han gozado de una total impunidad hasta el momento. Nadie les ha exigido, nunca, ninguna responsabilidad, ni por el asesinato de estas 7 personas ni por ninguno de sus crímenes.

Es hora de poner en marcha la Comisión de la Verdad de Euskal Herria para dar paso a una verdadera investigación que saque a la luz todo lo ocurrido.

(Gara. 6 / 03 / 2011)

viernes, marzo 04, 2011

MILES DE PERSONAS EXIGEN JUSTICIA APOYADAS POR LA SOLIDARIDAD IRLANDESA

«Nos puede parecer una utopía ver a un Rodríguez Zapatero o un Mariano Rajoy pidiendo perdón, pero es una meta que nos hemos marcado y no vamos a cejar hasta conseguirla». Eva Barroso, hermana de uno de los cinco obreros muertos el 3 de marzo de 1976, subrayó así la reclamación de verdad y justicia para las víctimas de los sucesos de Gasteiz, haciendo referencia a lo conseguido por los familiares de las víctimas del Bloody Sunday irlandés, que ayer participaron en la capital alavesa en los actos del 35 aniversario. Miles de personas se dieron cita en la manifestación que recordó a los cinco obreros muertos por la Policía en una asamblea de trabajadores, así como para «exigir el fin de la impunidad de los responsables de quellas masacre y conseguir acceder a la verdad, que se imparta justicia y reconocimiento de trabajadores asesinados».

«Policía asesina» y «Herriak ez du barkatuko» fueron los lemas más escuchados durante la manifestación convocada por la mayoría sindical vasca.

La marcha estuvo acompañada por el sonido de albokas y trikitixas y finalizó en la plaza de la Virgen Blanca con la emisión de un vídeo con imágenes de los sucesos de hace 35 años. Algunas patrullas de la Ertzaintza se colocaron en la Plaza de Bilbao, el mismo lugar donde atacaron la manifestación en 2006.

También participó la delegación irlandesa de familiares de las víctimas del Bloody Sunday, muertos por los disparos del Ejército británico durante una marcha por los derechos civiles en la ciudad de Derry en 1972.

«Nos hemos juntado para compartir experiencias y aunar esfuerzos en la lucha para lograr verdad, justicia y reparación», explicó Barroso en el acto de homenaje previo a la manifestación. «Ellos han conseguido que el Gobierno británico admita la inocencia de las víctimas, la culpabilidad del Ejército británico y que el primer ministro, David Cameron, pida perdón por los crímenes cometidos», dijo, y reafirmó el objetivo de lograrlo también en el caso de Gasteiz.

La determinación de la lucha

Frente al monolito que recuerda a los cinco trabajadores muertos por disparos de la Policía -Pedro Martínez Ocio, Romualdo Barroso, Francisco Aznar, José Castillo y Bienvenido Pereda- se recordó también a los que abatió en las movilizaciones de protesta por los hechos de Gasteiz -Juan Gabriel Rodrigo en Tarragona, Bingen Antón Ferrero en Basauri, y Mario Marotta en Roma- así como a las víctimas de Derry.

El hijo de uno de los muertos en Derry, Anthony Doherty, explicó que «durante muchos años las familias se han concentrado también en Derry en un lugar parecido a Zaramaga, porque el Gobierno británico y el Ejército británico asesinó a nuestros familiares y los calificó como terroristas. Sólo intentaban luchar por derechos civiles. Cuando luchábamos por la memoria de nuestros seres queridos también nos describieron como terroristas». Añadió que hoy esto ha cambiado «por la determinación de las familias ante el Estado británico y el 15 de junio del año pasado el primer ministro, David Cameron, pidió perdón por lo ocurrido en Derry describiendo lo que pasó como algo `injustificable' y ahora reconoce lo que siempre supimos».

Concluyó asegurando que «el Estado español tiene que hacer lo mismo con la gente de Gasteiz por los que fueron asesinados en 1976. Espero que consigan la justicia y verdad que merecen y que nosotros hemos conseguido después de muchos años de lucha. Estoy convencido de que también lo lograrán».

Ataques a la clase trabajadora

Además de la reclamación de justicia, el recuerdo del 3 de marzo también sirvió para recordar las lucha de la clase trabajadora frente al recorte de derechos. ELA, LAB, ESK y STEE-EILAS subrayaron que en un momento histórico de crisis creada por la banca y la patronal, el último año ha sido especialmente duro, con los gobiernos convertidos «en sumisos títeres al servicio del poder económico». Los sindicatos denunciaron las restricciones del gasto social, los recortes salariales, las reformas laboral y de las pensiones, como las agresiones más graves, y advirtieron de que se preparan otras nuevas, como la reforma de la negociación colectiva. Valoraron el sindicalismo que ha respondido en Euskal Herria a estas agresiones, frente al de acompañamiento y desmovilizador. También reclamaron al Gobierno español que permita el desarrollo de todos los proyectos políticos y ponga fin a su política penitenciaria.

reconocimiento

La hermana de Romualdo Barroso afirmó que «nos puede parecer una utopía ver a un Rodríguez Zapatero o un Mariano Rajoy pidiendo perdón, pero es una meta que nos hemos marcado y no vamos a cejar hasta conseguirla».

más ataques

ELA, LAB, ESK y STEE-EILAS recordaron que en el último año la clase trabajadora ha sufrido graves agresiones, que han sido respondidas por el sindicalismo de confrontación mayoritario en Euskal Herria, y advirtieron sobre las nuevas amenazas.

saludo afectuoso

Blanca Antepara, cuyo hijo Josu Ormaetxea fue herido el 3 de Marzo, y otro hijo, Iñaki, falleció a manos de la Guardia Civil en Morlans, fue saludada afectuosamente por Anthony Doherty y Anthony Gillespie, víctimas del Bloody Sunday, en el acto del mediodía.

Los firmantes de Euskal Herria Ezkerretik llaman a la unidad y el trabajo en común

«Independentistas, soberanistas, sectores de izquierda, es la hora del trabajo en común, es la hora de la unidad». Con estas palabras cerró el juntero de la izquierda abertzale Aitor Bezares el acto convocado a mediodía por las fuerzas firmantes del acuerdo Euskal Herria Ezkerretik. Junto a él se encontraban en el estrado Amparo Lasheras, militante de la izquierda abertzale, la ex diputada de Cultura, Lorena López de Lacalle y el concejal Antxon Belakortu, ambos de EA, y los miembros de Alternatiba Jorge Sevillano y Luis María Salgado.

Cientos de personas asistieron al acto político, y entre ellas estaban dirigentes de las tres formaciones convocantes, como Rufi Etxeberria y Jone Goirizelaia, de la izquierda abertzale, Peio Urizar, de EA, y Oskar Matute, de Alternatiba.

También asistieron víctimas del 3 de Marzo y la delegación de víctimas del Bloody Sunday que se encuentra estos días en Euskal Herria. De hecho, uno de los momentos más emotivos del acto fue cuando Anthony Doherty leyó en voz alta el nombre de los catorce muertos en Derry y los cinco de Gasteiz, en medio de aplausos y gritos como «Herriak ez du barkatuko».

Al tomar la palabra, Bezares abogó por un escenario de «no violencia y de respeto a los derechos civiles y políticos» para desarrollar un proceso democrático en este país, y explicó que para la izquierda abertzale, Alternatiba y EA es una prioritario lograr «una paz justa y definitiva». Asimismo, advirtió de que la legalización de la izquierda aberztale «es ineludible» y consideró que no se debe dilatar en el tiempo «por intereses partidistas y políticos».

En este sentido, y tras reiterar el compromiso de estas tres fuerzas políticas con el Acuerdo de Gernika, consideró que el Gobierno español «debe dar pasos para facilitar una escenario de conversaciones, negociación y de acuerdo multipartito». «Euskal Herria necesita una segunda transición democrática donde se reconozca el derecho a decidir libre y democráticamente su futuro» afirmó, valorando que «es necesario superar el actual marco estatutario donde los proyectos soberanistas e independentistas no tiene cabida».

(Gara. 4 / 03 / 2011)

AQUEL 3 DE MARZO ES HOY Y ES PARA SIEMPRE

Los obreros Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda resultaron muertos un día como ayer, 3 de marzo, en 1976. Participaban en una asamblea que se celebraba en un recinto cerrado y abarrotado, en la iglesia de San Francisco del barrio gasteiztarra de Zaramaga. Fueron primeramente gaseados, los que salían del recinto medio asfixiados fueron apaleados por los flancos y ametrallados de frente por la Policía armada española. Los máximos responsables de aquella masacre, Manuel Fraga Iribarne, entonces ministro de Gobernación y hoy presidente-fundador del PP, y Rodolfo Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales y actualmente presidente de Sogecable, un grupo líder de la televisión de pago, nunca fueron juzgados, ni reconocieron el daño causado ni siquiera se disculparon. 35 años después, aquel crimen exige justicia efectiva, el reconocimiento de la verdad y, en la medida de lo posible, la reparación. El futuro no debe asentarse sobre la impunidad. El país se juega mucho en ello.

El Gobierno británico tardó 38 años en reconocer que el ametrallamiento de su Ejército que mató a 14 irlandeses en Derry, el conocido como Bloody Sunday, fue un acto injustificado e injustificable. Finalmente, aceptó sus responsabilidades y pidió perdón. 35 años después, el Gobierno español sigue teniendo esa asignatura pendiente. Tiene una oportunidad de proyectar un nuevo enfoque, diferente y de futuro, de abrir nuevos horizontes de solución y reconciliación, de hacer una política con sensibilidad y portadora de esperanza. Debería aprovecharla. Pero ello exige deconstruir la política que utiliza a las víctimas para bloquear la superación del conflicto, para mantener los intereses y sustentos creados en torno a él, para alimentar una cultura y esquemas de venganza que impiden construir un futuro sostenible, justo y basado en la verdad.

Los sucesos de aquel 3 de marzo alimentaron la oposición abertzale y democrática al régimen, y fortalecieron su unidad de acción. Los sindicatos eran ilegales y los derechos básicos negados por la brutal represión. Unir fuerzas, exigir una normalización democrática del país y defender al pueblo trabajador vasco es un principio fundamental y una necesidad ineludible. Aquel 3 marzo de 1976, ayer, hoy y siempre.

(Gara. 4 / 02 / 2011)

LAS FAMILIAS DE FUSILADOS DENUNCIAN QUE UPN OLVIDA A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO

La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra y la Asociación Pueblo de las Viudas de Sartaguda denunciaron ayer la "falta de compromiso del Gobierno de UPN" con las personas que, después de 75 años y de 35 años de democracia continúan, sin poder localizar a los familiares que fueron fusilados en la guerra civil. "No hay derecho a que todavía haya personas en las cunetas", lamentaron.

pamplona. En rueda de prensa, la presidenta de la asociación de fusilados, Olga Alcega, el alcalde de Sartaguda y miembro de la asociación Pueblo de las Viudas, José Ramón Martínez, y el parlamentario Ioseba Eceolaza, acompañados por un grupo de familiares de fusilados y desaparecidos, criticaron esta falta de compromiso con las víctimas del franquismo.

Olga Alcega pidió al Ejecutivo de Sanz que atienda el requerimiento aprobado por unanimidad por el Parlamento foral el pasado 25 de junio en el que se pide el mapa de fosas y un protocolo de exhumaciones, tal y como propone en un convenio no respondido el Ministerio de Justicia.

José Ramón Martínez, por su parte, criticó que en una reunión con todos los grupos del Parlamento los partidos se comprometieron a financiar los gastos de mantenimiento del Parque de la Memoria (12.000 euros al año), algo que no sólo no se ha hecho sino que ahora ha rechazado el consejero Javier Caballero. José Ramón Martínez acusó al parlamentario de UPN Pedro Eza de haberles engañado ya que fue él quien desaconsejó redactar una moción porque dijo que no era necesario. "UPN nos la ha vuelto a jugar" "ha vuelto a burlarse de nosotros, de toda esta gente que representa estas asociaciones", dijo. "No es posible -añadió- que 75 años después sean los mismos los que deben quedarse en el olvido y los que no son reconocidos como asesinados", agregó.

un millar de desaparecidos Alcega insistió en que "no es aceptable que el Gobierno foral no se comprometa a trabajar para exhumar los restos de estas personas, en torno al millar, aunque sea como una labor humanitaria" y Eceolaza aseguró que Navarra "se está quedando atrás en la recuperación de la memoria histórica" porque "son muchas las comunidades autónomas que ya disponen de un protocolo de exhumaciones y del mapa de fosas". Añadió que en Navarra no hay regulación alguna, "estamos en un limbo jurídico y legal, lo que supone una anomalía humana y jurídica más que evidente". Eceolaza insistió en la necesidad de disponer del mapa y del protocolo de exhumaciones.

Por otra parte, ante la decisión de la Fiscalía de archivar la causa de la Memoria Histórica en Navarra, anunciaron que están pendientes de hablar con sus abogados para ver qué recurso cabe presentar antes del próximo 8 de marzo, fecha en la que concluye el plazo previsto. Al respecto, Eceolaza añadió que en la mayoría de las CCAA, los fiscales han pedido la devolución de la causa a la Audiencia Nacional, "por lo que el fiscal de Navarra sería de los únicos que ha pedido el archivo".

(Noticias de Navarra. 4 / 03 / 2011)

CONTRA EL SILENCIO Y EL MIEDO

Un sobrio homenaje institucional organizado por las Juntas Generales de Gipuzkoa sirvió ayer como reconocimiento a las víctimas del Franquismo y la Guerra Civil en el territorio.

El acto, durante el que se presentó el libro Gipuzkoa. De ayuntamientos republicanos a franquistas. 1936-1937, contó con la participación de representantes de la Diputación foral, las Juntas Generales, el Gobierno Vasco, la Subdelegación del Gobierno y una veintena de alcaldes de municipios guipuzcoanos.

Durante el evento, que tuvo lugar en el hemiciclo del Parlamento foral, tomó la palabra Francisco Etxeberria, presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y encargado de dirigir decenas de exhumaciones de víctimas de aquella etapa en numerosos rincones de todo el Estado. El reputado antropólogo y médico forense de la UPV reivindicó la actualidad de la "memoria histórica", que no es "una cuestión lejana ni del pasado", sino que "está vigente en las sociedades modernas que construyen su presente y piensan en el futuro, afianzando valores democráticos de convivencia".

"Sin ánimo de revancha" El investigador recordó que el trabajo desarrollado en este campo por Aranzadi, junto a la Universidad del País Vasco, "desde la responsabilidad, de manera objetiva e imparcial y sin ánimo de revancha", ha permitido elaborar un detallado censo de víctimas de la Comunidad Autónoma Vasca, así como un mapa de las fosas comunes.

Etxeberria precisó asimismo que, según sus datos, durante la Guerra Civil murieron en el frente vasco unos 6.300 republicanos y 5.700 franquistas, mientras que 764 fallecieron fusilados por los primeros y 2.352 por los golpistas. El investigador explicó que una tercera parte de todas estas víctimas eran guipuzcoanas.

Instantes antes, tomó la palabra la presidenta de las Juntas Generales (JJGG) de Gipuzkoa, Rafaela Romero, quien citó los nombres de los alcaldes y representantes municipales e institucionales asesinados en Gipuzkoa.

Romero lamentó la "persecución de personas inocentes", así como la "insidia, desprecio, miedo, mentira y silencio" que se produjeron "cuando el golpe militar del general Franco acabó de forma ilegítima e ilegal" con el régimen republicano. La presidenta del Parlamento foral opinó que las actuales instituciones vascas son "legítimas sucesoras" de las que desaparecieron con el franquismo, con las que comparten "valores, principios y objetivos".

Tras aclarar que, con este acto, las JJGG "vuelven a situarse frente al olvido y junto a los derechos de todas las víctimas", Romero advirtió de que la institución que preside no cierra los ojos "a una violencia sí y a la otra no", porque condena y rechaza "todas", sin olvidar a las víctimas "de antes y de ahora".

Tras los discursos, se proyectó un vídeo realizado por las propias Juntas Generales en homenaje a las víctimas del franquismo, con imágenes de la contienda y de algunas de las exhumaciones realizadas hasta la fecha. Seguidamente intervinieron tres bailarines de una compañía de danza que clausuraron el acto.

(Noticias de Gipuzkoa. 4 / 02 / 2011)

jueves, marzo 03, 2011

ESTO A ESTE -Y A MÁS COMO ESTE- ES LO QUE HACE FALTA

(Noticias de Alava. 3 / 03 / 2011)

DERRY Y GASTEIZ SE MIRAN Y VEN EL MISMO REFLEJO EN EL ESPEJO ROTO DE ZARAMAGA

Tony Doherty y Tony Gillespie se acercan por la calle Fermín Lasuen junto a Andoni Txasko y otros miembros de Martxoak 3 Elkartea. El primero es hijo de Patrick Doherty, una de las catorce víctimas mortales del «Bloody Sunday»: fue tiroteado por la espalda mientras buscaba refugio. Tenía 31 años de edad. Diez años más tenía Bernard McGuigan, que recibió un disparo en la cabeza cuando, pañuelo blanco en mano, salió en ayuda de Doherty, en una de las secuencias más dramáticas y conocidas de la masacre de Derry.

Poco después se unen al grupo el padre y una hermana de Romualdo Barroso y un hermano de Pedro Martínez Ocio, dos de las cinco víctimas del 3 de marzo. Doherty y Gillespie -promotores de «Bloody Sunday Justice Campaign»- atienden atentamente las explicaciones de un miembro de Martxoak 3 Elkartea que contextualiza el momento político en que se produjeron los hechos del 3 de marzo. En ese momento se encuentra narrando lo ocurrido en 1975, explicando los estados de excepción y las movilizaciones convocadas tras la muerte, a manos de la Guardia Civil, de Jesús Markiegi, Motri, y el matrimonio compuesto por Blanca Salegi e Iñaki Garai el 15 de mayo de ese año. Entonces se produjo la primera gran expresión de protesta en Zaramaga.

La iglesia de San Francisco

El repaso a 1976 comienza a las puertas de la iglesia de San Francisco. Mientras abren la puerta, los irlandeses conocen que ése fue el principal escenario de la brutal actuación policial que cambió de raíz la vida de algunos de los presentes.

Ya dentro, les explican el fuerte movimiento obrero que se articuló en aquellas fechas, cómo se organizaron en asambleas y rompieron con el sindicato vertical, que sus demandas eran por supuesto laborales pero también de libertades civiles, políticas, de asociación... Hasta que el 9 de enero comenzó la huelga en Forjas Alavesas, donde los trabajadores constituyeron asambleas y su ejemplo cundió en muchas empresas.

Detallan cómo respondieron los empresarios, despidiendo a trabajadores y haciendo cierres patronales, sin conseguir romper la dinámica de movilizaciones obreras, que incluyeron una huelga general el 16 y 17 de febrero, que tuvo un éxito total.

Y así llegó el 3 de marzo, una fecha que Andoni Txasko recuerda perfectamente. Lo ha contado mil veces y lo hará otras mil si hace falta. Junto a sus compañeros, el portavoz de Martxoak 3 Elkartea explica a sus dos invitados que 35 años antes esa misma iglesia estaba abarrotada por cinco mil personas reunidas en asamblea, cuando la Policía armada, rompiendo las ventanas, gaseó el interior del templo y disparó a quienes, asfixiados, iban saliendo como podían. El saldo es conocido: cinco muertos y un centenar de heridos.

El monolito de Forjas

De la iglesia salen en dirección a la calle Reyes de Navarra, donde en la acera una placa institucional recuerda a tres policías muertos en un atentado de ETA en 1978. Explican a Doherty y Gillespie que en esa misma zona, en un espacio de apenas unas decenas de metros, doce personas murieron de forma violenta entre 1976 y 1982. Los cinco del 3 de marzo; los tres policías; un matrimonio de Bergara ametrallado en un control de la Guardia Civil; y el dueño del bar Las Vegas y un cliente, muertos a manos de un policía. Además del antes citado Motri, que era vecino y fue acribillado por el instituto militar en los estertores del franquismo. Pero las instituciones sólo recuerdan a los agentes. «Es el impulso popular el que recuerda a las víctimas de la represión del Estado», afirma uno de los presentes.

Volviendo sobre sus pasos, llegan a donde se encuentra el monolito en recuerdo de las víctimas del 3 de marzo. Fue erigido en 1986, precisamente en Forjas Alavesas, donde empezaron las asambleas y movilizaciones, y donde trabajaba Pedro Martínez Ocio, que cayó abatido en ese mismo lugar.

Su hermano mira fijamente la placa atornillada al bloque de cemento rápido que se utilizó para fijar el monumento. Los que se habían instalado los años anteriores, a partir de 1977, habían sido arrancados o destrozados, pero con ése no pudieron, porque cuando la Policía llegó para llevárselo, el cemento ya estaba seco. Y desde entonces no se ha movido.

Allí, frente al puño forjado en memoria de las víctimas, vascos e irlandeses se dan cuenta de que Derry y Gasteiz no están tan lejos una de otra, y que igual que el frío y la lluvia de ayer, la llama que las habita también es la misma.

(Gara. 3 / 3 / 2011)

TONY DOHERTY, HIJO DE UN FALLECIDO EN EL "BLOODY SUNDAY": "NO HEMOS DEJADO QUE LOS BRITÁNICOS ESCRIBAN LA HISTORIA DEL BLOODY SUNDAY"

Es hijo de Patrick Doherty, una de las catorce personas que perdieron la vida en el «Bloody Sunday» a manos de tiradores de élite del Ejército británico. Cree que hay que trabajar para difundir internacionalmente hechos como los del 3 de marzo y para sacar la verdad a la luz.

¿Conocía los hechos del 3 de marzo?

Hasta que fui invitado no los conocía. Creo que es un tema que se debería difundir lo máximo posible, para que sea conocido. Hay bastantes cosas en común entre lo ocurrido aquí y lo sucedido en Derry, y diferencias también. Así como el “Bloody Sunday” tiene un reconocimiento internacional, lo que ocurrió aquí no lo tiene. Yo no conocía la historia y eso indica que no es conocido internacionalmente, y que por tanto hay que hacer mucho trabajo en ese sentido.

¿Cree que para lograr ese reconocimiento es necesaria, o al menos podría ayudar, la actuación de las instituciones?

Sí. Es importante primero que se conozca bien en Euskal Herria. Nosotros conseguimos que se conociera en Irlanda, y luego también llevamos nuestro mensaje a los Estados Unidos... Es un trabajo duro pero tiene que hacerse. Tienes que crear una situación en que la gente vea que estos asesinatos no deberían haber pasado y crear una conciencia de que esto tiene que ser resuelto.

Han luchado durante años por la verdad y la justicia, y han logrado que el Gobierno británico asuma su responsabilidad. ¿Están satisfechos con lo conseguido?

En principio, sí. El nombre de las personas que fueron asesinadas o resultaron heridas en el “Bloody Sunday” ha quedado limpio de toda culpa, excepto una de ellas, que era miembro del IRA, y en Derry ha dejado mal sabor de boca el que se haya limpiado el nombre de todas las víctimas y a ésta le hayan dejado ese “pero” de ser militante del IRA. Creemos que se hizo para mantener contentos a miembros del Ejército británico y del establishment británico. El decir que «por lo menos uno de ellos no era inocente» es como una excusa para los británicos, decir que «bueno, esto pasó, pero al menos uno...». El estudio sí deja claro que eran inocentes, pero es bastante light a la hora de fijar los culpables. Se señala a los soldados, pero pone una línea y no sube más arriba, no llega hasta los responsables que dieron las órdenes. Más que el informe en sí, la forma en que el Gobierno británico lo presentó, fue más allá de lo que esperábamos y fue bienvenido. Que el Gobierno británico pidiera perdón era algo que nunca había pasado en doscientos años de conflicto. Es el primer ministro que ha pedido perdón a los irlandeses. En ese sentido sí es algo histórico.

Mañana [por hoy] es día de movilizaciones en Gasteiz. ¿Es necesario seguir saliendo a la calle a lo largo de los años por este motivo?

Sí, sin duda. Las manifestaciones en Derry han ido haciéndose cada año y han ayudado a mantener la memoria de los muertos. Pero no sólo las manifestaciones. La historia de lo que pasó lo han escrito las mismas familias a base de manifestaciones, de juntarse, de poner en común su experiencia. Nos han ayudado escritores, periodistas, políticos... nosotros mismos hemos escrito la historia del “Bloody Sunday”, no se la hemos dejado escribir a los británicos. Es muy importante mantener la memoria viva, y hacer manifestaciones, pero es tanto o más importante trabajar para sacar la verdad a la luz.

(Gara. 3 / 03 / 2011)

ANDONI TXASKO, PORTAVOZ DE LA "ASOCIACIÓN DE VICTIMAS DEL 3 DE MARZO":"LA MASACRE DE GASTEIZ FUE UN ACTO TERRORISTA"

Hoy, como cada 3 de marzo, los afectados por la operación policial, que en 1976 desalojó por la fuerza la asamblea de trabajadores que se estaba celebrando en la iglesia de San Francisco de Asís del barrio gasteiztarra de Zaramaga, volverán a salir a la calle para reclamar que se les equipare con el resto de damnificados por la violencia. "Aquí lo que se necesita es el mismo trato a las víctimas, sin ningún tipo de discriminación", subraya Andoni Txasko, tras advertir de que los responsables de los cinco asesinatos "están en el Partido Popular".

¿Qué se le pasa por la cabeza ante este nuevo 3-M?

De que han pasado treinta y cinco años y seguimos pidiendo lo del primer día: buscar la verdad, el reconocimiento y la reparación que se merecen los obreros asesinados.

¿Treinta y cinco años después cree que sus reivindicaciones han servido para algo?

No, porque todavía los autores materiales e inductores de la masacre siguen impunes. Además, desde las instituciones no se ha hecho nada en el ámbito de la verdad. El Gobierno español tiene que oficializar informes rigurosos que tienen que servir para sentar en el banquillo a los culpables.

Usted perdió buena parte de su visión durante los altercados...

Las secuelas físicas te marcan para toda la vida y más cuando tenías contemplado tu porvenir. Yo había terminado ya una carrera, tenía un puesto de trabajo fijo y por una agresión que tú no la has buscado tienes que dejar todo y empezar de cero.

¿Le duelen más las secuelas físicas o las morales?

Siempre he dicho que duele más la impunidad y la forma en la que ha actuado el Estado español. Las lesiones físicas te marcan para toda la vida, pero lo otro te condiciona también en el devenir diario, a la vez que te da más ganas para luchar hasta conseguir lo que verdaderamente se merece la clase trabajadora en Gasteiz, y en mi caso conseguir que se nos reconozca como víctimas del terrorismo, que es lo que somos.

Es su histórica reivindicación.

Las violencias se tienen que medir por igual en todos los sentidos. No se puede llamar violencia terrorista la de una organización y violencia de origen político a la que practica el Estado. La masacre de Gasteiz fue un acto terrorista.

¿La persistencia de ETA ha perjudicado al reconocimiento de víctimas como ustedes?

No tiene nada que ver. En nuestro caso ni estaba ETA de por medio, ni tenemos que ver nada con ella.

Lo que le quiero preguntar es si la violencia de la banda ha servido de excusa al Gobierno español para no reconocer a las víctimas del 3-M.

No creo que haya sido la violencia de ETA la condicionante. En este caso ha sido que los responsables de aquella masacre fueron los derivados del franquismo. Hoy en día están en el Partido Popular, que está entorpeciendo todo tipo de reconocimiento y de enjuiciamiento.

¿Qué le parece la actitud del PP?

Está exigiendo condenas y cuarentenas para Sortu teniendo lo que tiene dentro de su partido. Su presidente de honor es Manuel Fraga, el máximo responsable de la masacre, que incluso se jactó de que no había sido una actuación excesiva, que solo había habido cinco muertes... Ese es el condicionante, ya que si el PP reconoce que lo de Gasteiz fue una acción terrorista admite que Fraga es un terrorista.

¿Si las víctimas de los GAL o del BVE se sienten 'víctimas de segunda', ustedes dónde están?

En ninguna, porque no existimos. Incluso a las víctimas de los GAL o del Batallón Vasco Español se les reconoce como víctimas de una banda organizada. Pero la violencia del Estado nunca se reconoce como violencia terrorista.

En la Ley de Memoria Histórica sí se les ha reconocido.

Nos han metido a algunos por la puerta de atrás. Pero si nos reconocen como víctimas de violencia política y nos mandan el diploma, por qué no esclarecen los actos.

¿Cómo califica el papel del Gobierno vasco durante estos años?

Más de lo mismo. En 2006 se nos reconoce mediante una declaración en el Parlamento la condición de víctimas del terrorismo, luego llega la Ley de Solidaridad, nos queremos acoger y nos dicen que no vamos a ser incluidas porque nos dicen que la violencia que hemos sufrido no es terrorismo.

¿Han hablado con el Gobierno vasco sobre la ponencia de las víctimas de motivación política?

Desde la Oficina de Atención a las Víctimas siempre nos han dicho lo mismo, que es una decisión política y que no nos pueden integrar en una ley que nos reconozca como víctimas de violencia terrorista.

¿Qué le parece la idea del Consejo de Víctimas de construir un centro de la memoria?

¿El centro de la memoria de quién?

¿Le repito?

No, le entiendo. Nosotros también queremos hacer un centro de la memoria, pero que recoja toda la memoria, la real. Para construir un futuro hay que saber lo que pasó. Y no quieren, dicen que no hay que abrir viejas heridas. Pero una herida bien cerrada no se abre, lo que pasa es que estas heridas infectadas necesitan muchas dosis de antibiótico, a base de la verdad.

¿Qué le parece que Lakua quiera ayudar a volver a los que dejaron Euskadi por las amenazas de ETA?

Si hay personas amenazadas y hay que adaptarlas, pues bienvenido sea. Pero hay otras personas que también han sufrido todo tipo de violencias y consecuencias y el Gobierno vasco no ha hecho nada.

¿Qué papel tienen que jugar las víctimas ante el nuevo escenario?

No podemos condicionar ningún proceso. Nuestro deber es exigir justicia, reparación y la verdad de los hechos. Ojalá que mañana se supere todo con el beneplácito de todos los afectados. Aquí lo que se necesita es el mismo trato a las víctimas, sin ningún tipo de discriminación. Y esto, a la larga, sí que llevaría a una posible reconciliación.

¿Es tiempo de sentar a todas las víctimas en la misma mesa?

En este momento es difícil. El enconamiento viene porque unos nos sentimos agraviados, pero eliminada esa discriminación favorecería unos encuentros dentro de unos parámetros de convivencia.

¿Una vez finiquitada ETA se acabarán las pegas de algunos para reconocerles?

Ahora tampoco hay excusas. El Estado tiene que velar por la justicia, no puede estar condicionado en función de si una organización actúa o no.

Ustedes son firmantes del Acuerdo de Gernika dentro de la asociación Lau Haizetara Gogoan ¿Por qué lo han suscrito?

Es un ejemplo claro de que la gente está por la paz, pero el Estado tiene que poner algo de su parte.

¿Es tiempo de ser optimistas?

Yo soy optimista en la resolución del conflicto, aunque no lo soy tanto en que el Estado reconozca las vulneraciones que ha cometido.

(Deia. 3 / 03 / 2011)

GASTEIZTIK DERRYKO ISPILUARI SO

Derry (Irlanda), 1972ko urtarrilaren 30a. Gasteiz, 1976ko martxoaren 3a. Egun biek tarte berezi dute Irlandako eta Euskal Herriko oroimen kolektiboan, eta biek ala biek egia, justizia eta erreparazioaren bila urteetako borroka daramatzate. Halaxe azpimarratu zuten atzo, Gasteizen, martxoaren 3ko biktimen elkarteko kideek eta Bloody Sunday-ko ordezkariek. Martxoaren 3ko gertakarien 35. urtemugaren harira antolatutako hitzaldian, Derryko eta Gasteizko sarraskien biktimen borroka nekaezinaren antzekotasun eta desberdintasunak agerian utzi zituzten batzuek eta besteek.

Ignacio Aldekoa kultur etxeko aretoa lepo bete zuten Bloody Sunday-Martxoak 3. Egia eta Justizia lelopean antolatutako hitzaldia entzutera joandakoek. Irlanda eta Euskal Herriko eskubide zibil eta politikoen inguruan aritu ziren Antonhy Doherty eta Tony Gillespie Bloody Sunday-ko gertakarien biktimen ordezkariak, Andoni Txasko martxoaren 3ko biktimen elkarteko eleduna, Gotzon Garmendia Lau Haizetara Gogoan elkarteko kidea eta Jone Goirizelaia abokatua.

Derryko eta Gasteizko gertakarien arteko antzekotasunak nabarmenduta hasi zuen hitzaldia Txaskok. Bi herrietan Poliziaren errepresioa «aldez aurretik antolatuta» egon zela eta gertakari horien inguruan ondoren egindako bertsioa «gezurretan» oinarrituta egon dela salatu zuen. Urte hauetan guztietan bai Derryn bai Gasteizen egia, justizia eta ordainaren alde egindako borroka etengabea izan dela azpimarratu zuen, halaber. Ordea, Euskal Herriko kasuan ez bezala, Bloody Sunday-ko biktimei barkamena eskatu berri die David Cameron Erresuma Batuko lehen ministroak, sarraskiari buruzko txostena aurkeztu eta gero. Txaskoren ustez, Erresuma Batuko gobernuarengandik ikasi beharko luke Espainiakoak. Bitartean borrokari eutsiko diotela azaldu zuen: «Estatuaren zigorgabetasunaren kontra borrokatzen jarraituko dugu, baita terrorismoaren biktimatzat hartzen gaituzten arte».

Derryko biktimekin gertatu bezala, Gasteizko biktimekin ere «justizia» egingo den esperantza duela esan zuen Gillespiek. Bloody Sunday-ko biktimen senideen ordezkariak Derryko gertakarien azalpen xehea egin zien hitzaldira bildutakoei. Urteetan, sarraski haren bertsioa «desitxuratua» eman dela eta errugabeak erruduntzat jo dituztela azaldu zuen.

Bloody Sunday-ko biktimek egia eta justiziaren alde egindako borroka latzaren ostean, Londreseko gobernuak gertakari haien inguruan ikerketa sakona egingo zuela agindu zuen 1998an. «Inoiz ez bezalako erabakia izan zen hura», azpimarratu zuen. Erresuma Batuko soldaduek manifestariei tiro egin izana «bidegabea» izan zela onartu du Cameronek, eta hori «ona» dela uste du Gillespiek, nahiz eta txostenean hilketen erantzukizunak ez diren zuritu. Justizia egin dela eta Derryko biktimentzat eta herritar guztientzat azkenik «eguzki izpiak» agertu direla azpimarratu zuen.

Egiaren Batzordea

Gotzon Garmendiak, Lau Haizetara Gogoan elkartekoak, Espainiako Estatuaren «zigorgabetasuna» salatu zuen. Amnistiaren Legea, lehenik, eta Memoriaren Legea, gerora, zigorgabetasunari eusteko tresnak izan direla adierazi zuen. Hala, haren hitzetan, ezinbestekoa da Euskal Herrian Egiaren Batzordea sortzea, 1936tik gaur arte Estatuak egindako «krimenak» argitu eta erantzukizunak zuritu daitezen.

Ildo beretik jarraituta, Jone Goirizelaia abokatuak Euskal Herriak dituen eskubide zibil eta politikoen urraketen berri eman zuen. Besteren artean, salatu zuen inkomunikazioarekin torturatzeko aukera ematen dela eta Alderdien Legearekin joera politiko zehatzak debekatzen direla. «Euskal Herrian, iritzi politiko jakin batzuen aurkako sorgin ehiza dago», gaineratu zuen.

(Berria. 2011 / 03 / 02)

miércoles, marzo 02, 2011

OBLIGAN A QUITAR EL NOMBRE DE TXIKI Y OTAEGI DE UNA PLAZA ZORNOTZARRA

El Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 2 de Bilbo ha declarado «nulo de pleno de- recho» el acuerdo adoptado en el año 1979 por el Ayuntamiento de Zornotza que dedica una plaza del municipio a Txiki y Otaegi.

La sentencia, hecha pública ayer, estipula que el ayuntamiento, gobernado por el PNV, tiene la «obligación» de retirar el nombre y quitar «cualquier referencia a dicha denominación». La magistrada argumenta que, al no cambiar el nombre, el Ayuntamiento «ha vulnerado el derecho fundamental al honor y la dignidad de las personas, especialmente el de las víctimas del terrorismo y sus familiares».

El auto interpreta que el consistorio dedicó una plaza en «reconocimiento y homenaje» a Txiki y Otaegi porque fueron miembros de ETA, «por muchos intentos del ayuntamiento de justificar que lo hizo porque fueron fusilados y no por su pertenencia a la banda terrorista», precisa.

El alcalde de Zornotza, David Latxaga, aseguró, tras conocer la denuncia interpuesta por Dignidad y Justicia, que recurrirían «a las más altas instancias judiciales» y que agotarían «todas las vías jurídicas» para defender la plaza en recuerdo de los dos fusilados.

David Latxaga explicó que el consistorio dio nombre a esta plaza «homenajeando a unas personas que, vinculadas a ETA o no, fueron los últimos fusilados durante el franquismo».

(Gara. 1 / 03 / 2011)

3 DE MARZO DE 1976, UN OCEANO DE VALENTÍA. Artículo de opinión de Periko Solabarría y Amparo Lasheras

De los sucesos del 3 de marzo de 1976 se recuerda por encima de todo el silencio. Un silencio brusco que de pronto se apoderó de las calles envolviendo la ciudad entera en ese ritmo desgarrado y hondo que precede a la tragedia, a la noticia de la muerte inesperada e injusta. En pocas horas, Gasteiz se convirtió en una ciudad aterrada, oscurecida por el temor y la tristeza. Parecía como si el miedo se hubiera roto en terribles secuencias de dolor, ocultando la tarde y hasta la vida en el sonido repetido y lejano de unos disparos interminables...».

Estas palabras, escritas hace diez años con motivo del 25 aniversario de los asesinatos del 3 de marzo de 1976, salieron del corazón para recordar el estallido de dolor, rabia y tristeza que se apoderó de Gasteiz en las horas siguientes a la masacre de la Iglesia de San Francisco. Hoy, 35 años años después, con el recuerdo aún vivo y dolorido, lo sucedido en Gasteiz precisa y merece una lectura más actualizada que la que aportan los sentimientos pasados.

El 3 de Marzo es, en nuestra opinión, el hecho más deliberadamente olvidado en la historia de los últimos 40 años. Lo que sucedió en Gasteiz fue una muestra ejemplar de autoorganización obrera. Sobre esos hechos se ha hablado, se ha escrito e incluso alguna vez se ha teorizado. Todos los trabajos han aportado reflexiones importantes en el análisis histórico y social de una lucha que, aunque fuese sólo por unos días, tocó la utopía de la revolución.

En Gasteiz sucedió algo que tiene que ver con ese lado de la ideología política de la que escribe Alfonso Sastre: la importancia de los sueños y la imaginación en la lucha y en la construcción del futuro. Una perspectiva que escapa a los análisis formales y teóricos del quehacer político convencional, pero indispensable para entender, en su plenitud revolucionaria, el movimiento del 3 de Marzo.

El cambio político que se barruntaba tras la muerte de Franco fue, sin duda, un factor de impulso. Sin embargo, las huelgas surgieron en las asambleas, con la urgencia de cambio que desencadena la necesidad de pelear para recobrar la libertad y los derechos. Surgieron en la solidaridad y la unidad, dos valores implícitos en las teorías revolucionarias y que, en la práctica, se convierten en sueño y en fuerza para luchar, no sólo para mejorar un salario o cambiar un sistema sindical sino para construir un nuevo futuro, capaz de derrotar las estructuras capitalistas. En Gasteiz, nada se diseñó desde arriba, todo se construyó desde abajo. La organización popular y las asambleas marcaron el ritmo de la lucha y de los objetivos a conseguir.

La solidaridad ante la represión patronal fue imprevisible. Implicó a todo el mundo. Las manifestaciones eran constantes. Las asambleas cada vez más participativas. Allí se exigían derechos para todas, igualdad y futuro también para todos. Se crearon las Comisiones Representativas que aglutinaban a todos los sectores en lucha y, durante tres meses, actuaron como vanguardia de una batalla ideológica que, además de dar conciencia de clase al movimiento obrero y social que estaba naciendo, generó ilusión y dio ese poder extraordinario que da a cualquier proceso de cambio social y político, el creer o saber que se llegará a los objetivos finales. Creo que ése fue un factor imprevisible (incluso para los sindicalistas organizados en la clandestinidad) y un elemento decisivo en la revolución del 3 de Marzo. Y para demostrar que la realidad, por inamovible que parezca siempre se puede transformar, es preciso destacar el papel que tuvieron las mujeres en el 3 de Marzo, que también ha sido silenciado incluso por los movimientos feministas.

Para entenderlo, la primera pregunta que se debería hacer es: ¿quiénes eran estas mujeres? Mayoritariamente amas de casa sin ninguna experiencia organizativa ni de lucha. Unas mujeres a las que durante décadas se les había enseñado que su única contribución a la sociedad era la de mantener el papel de hija, esposa y madre. Mujeres a las que se les había educado única y exclusivamente para ser un soporte firme en la familia franquista. Y, sin embargo, esas mujeres, ante la huelga de sus compañeros, rompieron los valores inamovibles del franquismo, se organizaron, se unieron a la lucha y el proceso les fue transformando. Se convirtieron en personas activas, valientes y con capacidad para plantear cuestiones y tomar decisiones. Crearon sus propias asambleas y su propia dinámica organizativa. Su trabajo y sus acciones movilizadoras visibilizaron en la calle y trasladaron a la sociedad de Gasteiz la lucha que se estaba propagando en las fábricas. Sin ellas todo habría sido diferente y posiblemente sin su fuerza muchos hombres habrían claudicado. Dentro del 3 de Marzo, las mujeres llevaron a cabo una revolución propia que cambió sus vidas y, lo que es más importante, su actitud ante la sociedad.

Marx decía que teoría y realidad deben encontrarse y operar juntas. El teórico de poltrona es inadecuado, lo mismo que el activista que no se guía por ideas. Tiene razón, pero la experiencia del 3 de Marzo y de otras luchas liberadoras enfrentadas al capitalismo nos han demostrado que, además de buscar la actualización crítica de otros procesos revolucionarios bajo la estructura de la dialéctica y la práctica de las ideas, hay que añadir la ilusión y el convencimiento de que lo que creemos y soñamos es posible. No se conoce ningún proceso o lucha donde no haya existido un hombre o una mujer que no haya defendido el sueño, no la quimera, de hacer realidad sus proyectos de transformación de la realidad. Y si fue posible antes, también podrá serlo en la actualidad. Como dijo Allende, «el pueblo debe estar alerta y vigilante, debe defender sus conquistas». Tal vez porque creemos en esas palabras, reivindicamos la necesidad de introducir la continuidad de los objetivos y la ilusión de alcanzarlos como una cuña o vanguardia de rebeldía y audacia en la realidad actual.

Las causas, es decir, la ofensiva global e imparable del capitalismo y la necesidad de derrotar esa ofensiva son las mismas, persisten en el tiempo. En este momento de crisis, en que el capitalismo parece tocar fondo al mismo tiempo que busca una nueva reformulación social y política de sus teorías, también se agudiza el pensamiento único y aumenta la falta de derechos económicos de los pueblos, la miseria y la explotación. Por lo tanto, la lucha de clases, aunque más difusa que antes, vuelve a generar la necesidad de cambiar la sociedad.

Por eso creemos que, partiendo de las necesidades y los problemas inmediatos que la actual crisis está provocando en la clase trabajadora, en cada sector, en cada colectivo y en cada pueblo; organizando la acción y la lucha ideológica en el tiempo y el momento que exigen nuestros problemas y reivindicaciones cotidianas, podríamos confluir en un interés común, en una acumulación de fuerzas y rebeldías que nos lleve a un escenario de cambio para enfrentarnos al capitalismo como pueblo y como clase.

El olvido individual o colectivo no existe, se fabrica o se impone. Como sucedió con el alzamiento militar del 36 y los crímenes franquistas, con el 3 de Marzo no sólo se ha intentado suprimir la verdad y el horror de los hechos. Se ha pretendido borrar y olvidar el fundamento de esa lucha. La razón de la utopía. Ahora, 35 años después, estamos convencidos de que es urgente retomar la ilusión generada en las batallas que hemos ganado al capitalismo. Así, el recuerdo de Romualdo, Pedro, Francisco, José y Bienvenido, y el de otros trabajadores asesinados en otros lugares de Euskal Herria, del Estado y del mundo permanecerá vivo en el corazón, en las ideas y en la lucha siempre necesaria de la clase trabajadora vasca. Como escribió Miguel Hernández, «una gota de pura valentía/ vale más que un océano cobarde».

(Gara. 2 / 03 / 2011)

LOS AFECTADOS POR EL 3 DE MARZO PIDEN QUE SE ABRA UNA "COMISIÓN DE LA VERDAD"

La Asociación del 3 de Marzo ha solicitado la creación de una comisión de la verdad que estudie los crímenes que tuvieron lugar durante la dictadura y la transición, cuyos autores, recuerdan, han quedado impunes. Así lo trasladó su portavoz, Andoni Txasko, durante la presentación de los actos del 35 aniversario de los sucesos trágicos acaecidos en la capital alavesa en 1976, cuando una intervención policial desmedida e injustificada segó la vida de cinco personas.

El colectivo recordó que tantos años después, ni el barrio de Zaramaga ni la ciudad entera siguen sin conocer la verdad sobre la matanza de la que fueron testigos. Por ello, considera necesario crear un órgano que recopile toda la información necesaria, no sólo del 3 de Marzo, sino de otro tipo de sucesos similares en los que tampoco se ha llegado a resarcir a las víctimas. "El Gobierno español sigue anclado en la impunidad. Somos víctimas del terrorismo y exigimos que se nos incluya entre ellos", declaró Txasko.

Este año, las víctimas y familiares del tiroteo contarán con un apoyo especial, el de los afectados por el Domingo Sangriento de Derry, la jornada de incidentes ocurridos en enero de 1972 en el contexto del conflicto de Irlanda del Norte, en los que murieron 13 de personas. En su nombre ofrecerá una comparecencia el hijo de uno de los fallecidos en aquella matanza, Anthony Doherty, que estará acompañado por Tony Gillespe. Ambos impartirán una charla hoy a las 19.00 horas en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa.

En este mismo espacio también se ubica desde ayer una exposición con imágenes que relatan lo ocurrido hace 35 años en la capital alavesa. La muestra, que lleva el título Martxoak 3, grebatik sarraskira, recoge en sus fotografías escenas tan espeluznantes como el momento en que la Policía Armada irrumpió con gases lacrimógenos en la iglesia de San Francisco de Asís. Del mismo modo, la exposición también contiene un vídeo que reproduce imágenes grabadas por el Colectivo de Cine de Madrid de forma clandestina pocos días después de los sucesos del 3 de Marzo. En ellas se pueden contemplar, entre otras cosas, momentos del funeral de los cinco obreros fallecidos.

Asimismo, la asociación recordó que para mañana se mantienen los actos que cada año tratan de que uno de los capítulos más oscuros de la historia de Vitoria no quede en el olvido. Todos ellos culminarán en una manifestación que partirá a las 19.30 horas desde el barrio de Zaramaga. Ya por la noche, la sala Jimmy Jazz acogerá un concierto con las bandas Xuorum, Silikonay y Boot Boys, que tendrá un precio simbólico de 3 euros. Las actuaciones tendrán lugar a partir de las 21.00 horas.

Reacciones

A lo largo del día de ayer fueron varias las palabras que tanto instituciones como formaciones políticas dedicaron a este aniversario que se celebrará mañana. El teniente de diputado general de Álava, Claudio Rodríguez, recordó que las víctimas de los sucesos del 3 de Marzo de 1976, son "víctimas del franquismo". Rodríguez destacó que cuando el PNV llegó al Ejecutivo foral "se tomó como una labor importante resarcir a las víctimas del 3 de marzo en lo moral y en lo económico. Hemos hecho las dos cuestiones, les hemos concedido la medalla de Álava, y articulamos una serie de medidas económicas, que nunca serán lo que hubieran sido se hubieran articulado por otras instituciones. Pero como éstas no lo hacían lo tuvimos que hacer nosotros", concluyó.

Asimismo, desde Aralar, su coordinador, Alex Larragoiti, anunció que su formación se suma a la manifestación convocada. En un comunicado, Larragoiti destacó que "este año no sólo se debe salir a la calle en memoria de aquellos trabajadores, sino que además se debe salir a la calle con las mismas reivindicaciones laborales que se han denunciado ya en las huelgas, concentraciones y manifestaciones realizadas".

Para el coordinador abertzale, la fecha del 3 de Marzo es ya una fecha que ha quedado marcada en la historia de la ciudad y hoy en día se mantienen los mismos valores e ideales que se han venido defendiendo durante estos años", según explicó Larragoiti.

(Noticias de Alava. 2 / 03 / 2011)