jueves, febrero 10, 2011

HA FALLECIDO DAVID MOYANO, SUPERVIVIENTE DE MAUTHAUSEN

David Moyano Tejerina (Ujo, Asturias, 1922), uno de los últimos deportados republicanos supervivientes del campo de concentración nazi de Mauthausen, y el último de los que quedaba con vida en Bélgica, falleció el sábado 5 de febrero en Bruselas. La historia de David es similar a la de otros soldados republicanos que, envueltos a edades muy tempranas en la guerra civil española, sufrieron doblemente por su internamiento en campos nazis y por un destino incierto tras ser liberados, dadas las dificultades para regresar a la España franquista.

David Moyano pasó por Figueres y reemplazó a brigadistas internacionales en la batería antiaérea 118 del Campo de la Bota, en lo que actualmente es el Fòrum de Barcelona, haciendo frente a los bombardeos de aviones alemanes e italianos. A su salida de España fue internado en el campo de refugiados de Argelès-sur-Mer en Francia y posteriormente fue integrado en las brigadas de trabajo que construían en Alsacia las defensas orientadas a resistir la temida invasión de la Alemania nazi.

En junio de 1940 cayó prisionero de las tropas alemanas y fue destinado al campo de prisioneros de guerra Stalag XI-B en Fallingbostel. El régimen nazi decidió, tras consultar al Gobierno español, según ciertas fuentes, que aquellos republicanos españoles no eran prisioneros de guerra. Poco después, el 25 de enero de 1941, Moyano fue deportado junto con casi mil quinientos Rotspanier (españoles rojos) al durísimo campo de concentración de Mauthausen, en la Austria entonces anexionada por la Alemania de Hitler. Allí se convirtió en el número 6060 con su triángulo azul invertido de apátrida, que contenía la S de Spanier (español). Logró sobrevivir -según aseguraba él mismo- gracias a su afortunada inclusión en el comando de trabajo Poschacher, así denominado por servir como mano de obra esclava en la vecina cantera del mismo nombre.

El comando en el que fue integrado David Moyano se hizo célebre debido a que sus miembros lograron, a principios de 1945, sacar del campo de concentración un paquete con negativos fotográficos sobre las actividades reales del campo, realizados por el deportado Francisco Boix. Las fotografías de Boix, que declaró el 28 y 29 de enero de 1946 ante el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (constituido para juzgar los crímenes del nazismo), fueron capitales para demostrar las miserables condiciones de vida y las crueles prácticas del campo de Mauthausen, que habían sido puestas en duda por la defensa de los nazis procesados.

De los 7.000 deportados españoles en Mauthausen solo sobrevivieron unos 2.000. Muchos de ellos, tras ser la liberación del campo, continuaron dispersos en una diáspora que en muchos casos duró otros treinta años. David, que se instaló en 1946 en Bélgica, fue una persona de carácter sencillo, gran fuerza moral y sentido de solidaridad, tal como demostró en su vida laboral y sindical.

Recordando también a todos los representantes anónimos de la España castigada del siglo XX, transmitimos nuestro más sentido pésame a su hija Noemí Moyano y a sus dos nietos, todos residentes en Canadá.

(El Pais. 10 / 02 / 2011)

miércoles, febrero 09, 2011

EN EL CURSO DEL TIEMPO. Artículo de opinión de Angel Escarpa Sanz

No deja de ser conmovedor que, a ochenta años de distancia de aquel ¡¡Viva la República!! en la Puerta del Sol de Madrid, al igual que en tantas y tantas otras ciudades y pueblos de aquella España de 1931, con banderas tricolores, con oradores salidos del Ateneo -que no de los cuarteles ni de los casinos de la época-, con un pueblo enfervorizado e ilusionado vitoreando a Azaña, a Alcalá Zamora, a Largo Caballero, a Maura…no deja de ser apasionante, digo, que por encima de las deserciones, por encima de las mil miserias, de las delaciones; por encima de los apetitos políticos, de los lugares donde se laceraba la carne para obtener confesiones de delitos que no lo fueron y por encima de los tiros en la nuca en los oscuros y terribles calabozos estalinistas; por encima de los años de cautiverio, por encima de los penosos años de la erección de la cruz del Valle de los Caídos, de las horas terribles de la infructuosa espera en el puerto de Alicante -en marzo de 1939-;

sobre las ejecuciones sumarísimas de los campos de Castuera, Albatera, en el Campo de la Bota, en La Isleta, en Hoyo de Manzanares…, sobre las tumbas sin nombre de los pinares de Fuencaliente, sobre las maldiciones y los ¡¡Arriba, parias de la tierra…! entonados por los labios a punto de de ser silenciados para siempre; de los precipitados en la Marfea al grito de ¡¡patos al agua!! y de toda esta inmensa fosa donde hoy yace la memoria de España; sobre las palabras huecas, los discursos estériles, sobre la demagogia de unos y las traiciones de otros; sobre los largos años de tedio y de concursos radiofónicos y televisivos; sobre la España del fútbol, de las quinielas, las cien loterías; sobre el clamor de estadios apagando los gritos de los torturados y negando las largas condenas en Burgos, en Ocaña, en El Puerto, en Gando…; por encima de las horas del Valle de Arán de 1944; por encima del Comité de No Intervención, de la deslealtad de aquellos que al final de la II Guerra Mundial nos dejaron solos ante la barbarie vaticanofascista del dictador, traicionando así sus promesas de acabar con el fascismo en España; por encima de los rabiosos nacionalismos, por encima de esta casta de políticos, de sus sueldos millonarios, de esa despreciable corona, impuesta por el “eterno cazador”…

por encima de estas calles con putas, con jeringuillas abandonadas y cámaras de vídeo vigilancia; por encima de esas tabernas que tanto nos recuerdan a las de la vencida España de los años cuarenta, con el juego de la rana y un fuerte olor a derrota en el ambiente; por encima de las organizaciones obreras, desaparecidas o envilecidas; de los panfletos y las “vietnamitas” olvidadas en el camino; por encima de las multitudes, de los gritos y los mecheros encendidos en los estadios por los jóvenes que vitorean a aquellos que adormecen sus conciencias con la dormidera de sus canciones; por encima de los millones de parados que, abandonados a su suerte, ven pudrir su juventud frente a la pantalla del televisor; por encima de las toses provocadas por el tabaco, en la residencia de ancianos, del desaliento de esos labios de la anciana que… ¿cuántos años hace ya que ya nadie besa con la pasión de antaño?, del anciano que sueña en los vitales años, cuando peleaba con Líster en la Sierra; por encima de la caída del “muro”, de las banderas pisoteadas, de los sueños abandonados, de las “caídas”; sobre la humillante realidad de ver como, a duras penas, alcanzan esas barquillas nuestras costas, en tanto los dueños del Planeta se tuestan y consumen sus güisquis y sus coibas a bordo de sus yates y de los transatlánticos…

por encima de las entrañables arquerías de nuestras plazas mayores, de los lienzos del Museo del Prado, de las centenarias piedras de los viejos monasterios, de las cúpulas de las vetustas catedrales, de los códices, los incunables, los pergaminos custodiados en la penumbra de las viejas bibliotecas; por encima de los viejos blasones, los rojos tejados de las casas campesinas, del hilo de humo que se hunde en los plomizos cielos, mientras el fuego de la cocina hace hervir el puchero; por encima de las cresterías de los pinos recortándose en el azul del Guadarrama; por encima del sedicioso ¡¡Arriba España!!, de la risa de esa adolescente que estrena pantalón vaquero y amor… no deja de ser verdaderamente encomiable que, por encima del sopor y la desidia, de la poderosa mole del Banco Español de Crédito de la calle Sevilla, del blanquísimo tapial de ese minúsculo cementerio; por encima del humo que se desprende de los botes lanzados contra los manifestantes por la odiosa policía de Zapatero, la de Aznar y la del señor González, la misma de Suárez, Calvo Sotelo y del general Franco, que ya nos corría por las calles de nuestras ciudades, la del reyezuelo que se aloja en La Zarzuela-; por encima de todas aquellas cosas que callo y no digo; un grito entre los muchos gritos haya viajado, cruzando los espacios, atravesando los torrentes de palabras congeladas por el tiempo, hasta alcanzarnos para reivindicarnos y recordarnos nuestros orígenes, para reconocernos unos a otros, desde una acera a la otra, para confirmarnos que no venimos de ningún silencio.

Somos el fruto maduro, el diseño perfecto; somos el grito de rebeldía que otros lanzaron a los vientos hace cientos, miles de años. El grito de aquellos que, tras ser arrojados a la sima de Jinámar, ni la cal con la que pretendieron hacer desaparecer nuestros hermosos cuerpos logro acallar nuestras justas reivindicaciones.

Nosotros, no los faraones ni los poderosos emperadores de antaño, fuimos los que construimos, con nuestras maravillosas y encallecidas manos, los poderosos templos, las magníficas bibliotecas, los que tendimos los puentes sobre los torrentes y los vigorosos ríos; los que montamos y pusimos en marcha las poderosas turbinas; los que semillamos los campos donde hoy triunfan las marciales formaciones de viñas y olivos y las magníficas alineaciones de doradas espigas.

Nosotros tendimos las líneas del ferrocarril, elevamos gigantescas torres de acero para que la palabra y la letra impresa dieran la vuelta al mundo y comunicaran a los pueblos; los que construimos las carreteras y las autopistas.

Nosotros, y no los afamados ingenieros, fuimos los que elaboramos el papel, los que pusimos en marcha la máquina para imprimir la primera hoja del primer libro, los que lo encuadernamos, los que construimos la primera rotativa donde se imprimió el primer periódico.

Nosotros, y no ellos, fuimos los que levantamos, desde la primera piedra hasta la última, las escuelas, las universidades, los ministerios, las cúpulas de los templos donde los afamados pintores diseñarían sus hermosas escenas bíblicas y sus frescos representando a pueblos en días festivos, las prisiones donde se nos encerraría después, a la primera consigna de ¡¡Huelga!!; los mercados, los museos, las lujosas escaleras de las mansiones, las lonjas, los faros y castillos; los que pregonábamos en las calles: ¡¡Buena miel y buen queso…de la Alcarria, miel!! y los que dinamitamos las montañas y apilamos, piedra sobre piedra, los bloques que embalsan las aguas de los inviernos; los que elaboramos los ricos tapices que adornan los suntuosos palacios donde hoy tenemos prohibida la entrada; nosotros construimos las ciudades y las volvimos a reconstruir tras las guerras desatadas por la codicia y la intransigencia de los reyes y de sus generales; los que defendimos sus puertas de las tropas sediciosas, cuando ellos quisieron conculcar las leyes y los derechos duramente conquistados; los que conducíamos los carros cargados de leña; los que quebrábamos el silencio de los bosques con nuestras hachas y nuestras sierras mientras cortábamos los troncos de los álamos bajo los aguaceros del invierno; los que trabajábamos el carbón en lo profundo del bosque y los que descendemos a las profundas minas para extraer los minerales; los que construimos la centrales eléctricas. Nosotros los que, hombre a hombre, sueño sobre sueño, construimos el sindicato, el partido donde se forjó la unidad y la lucha obrera…

los que incendiábamos las noches con las llamas paganas de nuestras hogueras en los solsticios de invierno y verano; los que literalmente volamos sobre las tarimas de los escenarios, y arrancamos hermosos acordes a los instrumentos musicales, en los túneles del metro y en los confortables auditorios; los que ordenamos y archivamos los hermosos libros de literatura y de viajes en los anaqueles de las librerías y de los museos.

Nosotros mismos éramos los que pregonábamos en las calles, no hace tanto, bajo la amenaza constante de los pistoleros de Falange y los esbirros de la patronal: ¡¡Mundo Obrero!! ¡¡Castilla Libre!! ¡¡Política!! ¡¡prensa obrera!!

Por todo eso, por el triunfo de los sueños y las aspiraciones de la clase trabajadora sobre las leyes del mercado; por la solidaridad, por el internacionalismo proletario, como homenaje y recuerdo hacia aquellos que, por la sola justicia, trajeron el Frente Popular a España hace setentaicinco años, nuestro grito en este día no puede ser otro que…

¡¡ Viva la lucha de la clase obrera!! ¡¡Viva la República!!

(Kaos en la Red. 8 / 02 / 2011)

UN ESTUDIO SACA A LA LUZ LA HISTORIA DEL CAMPO DE CONCENTRACIÓN FRANQUISTA DE URDUÑA

Hay quienes son de la opinión de que ciertos capítulos de la historia es mejor cerrarlos y tratar de olvidarlos. Pero también hay quienes opinan que es mejor conocer el pasado para comprender el presente, y como en este caso, no cometer los mismos errores.

Meses y meses de investigación han llevado al periodista orduñés Joseba Eguiguren a recorrer todo el estado para dar con supervivientes del campo de concentración de prisioneros y evadidos de Orduña. La mayoría de ellos roza los 90 años si no más, y esto ha supuesto una traba importante a la hora de encontrar testimonios en primera persona. El superviviente más cercano lo encontró en Arrigorriaga, y aunque actualmente ya ha fallecido, su testimonio en primera persona fue el reflejo de la miseria, dolor y sufrimiento que padecieron.

La intención de este estudio es que vea la luz en formato libro, a poder ser a lo largo este año. Entrevistado en RADIO LLODIO, su autor, nos ha explicado que sigue el formato de un reportaje audiovisual pero narrado. Ha intercalado datos recopilados durante sus investigaciones en archivos civiles y militares de todo el Estado, con fotografías y cartas recuperadas, y los testimonios de los supervivientes transcritos e intercalados.

El campo de concentración de prisioneros y evadidos de Orduña fue habilitado por Franco entre 1937 y 1939, y contó con un total de 50.000 prisioneros de guerra republicanos recluidos en condiciones deplorables. La mayoría de los concentrados fueron gudaris del Ejército vasco y combatientes antifascistas catalanes, aunque también hubo civiles, desde adolescentes hasta ancianos, que nunca habían cogido un arma. Todos varones.

Su ubicación fue el antiguo colegio de los jesuitas, donde había estudiado el propio lehendakari del primer Gobierno vasco, José Antonio Agirre, y su propósito fue la reclusión preventiva, la clasificación y la reeducación de prisioneros republicanos capturados por las tropas franquistas en los frentes de Bizkaia, Aragón y Cataluña.

Los prisioneros concentrados en ese espacio, reconvertido hoy en centro privado de enseñanza, fueron obligados a trabajar como esclavos en diferentes obras públicas y privadas, y fueron sometidos a un trato inhumano que se sustentó en el hambre, el frío, el hacinamiento, la humillación y la brutalidad desmedida de guardianes que llegaron a matar prisioneros a golpes.

Además del edificio principal, el campo de concentración de Orduña contó con tres grandes inmuebles auxiliares que se emplearon como centros de internamiento y hospitales. El número total de muertes registradas oficialmente en el campo durante los más de dos años en que permaneció abierto es de 24, y los cuerpos de los fallecidos fueron enterrados en el cementerio municipal de Orduña sin lápida o inscripción alguna que los recuerde.

(Radio LLodio. 9 / 02 / 2011)

martes, febrero 08, 2011

LIBURUAREN AURKEZPENA: "NO LES BASTÓ GERNIKA" ("GERNIKAKO SEME ALABAK")

Datorren asteazkenean Ahaztuak 1936-1977 elkarteak liburu hau aurkeztuko digu. Bilduma honetan, azken 50 urteetan Euskal Herriak pairatu duen errepresioaren ondorioak aztertzen dira. Bertan, ehunka errepresaliatuk bere lekukotasun eta bizipenak ekartzen dizkigute. Horrez gain, herriz herri eskuratutako 2000 argazki baino gehiago eskaintzen dituzte. Irudi hauetan gure oraintsuko memoria kolektiboarekin lotuta dauden gertakizunak agertzen dira. Honekin guztiarekin batera, estatistika-taulak eta CD-ROM bat aurkituko ditugu; azken honetan, errepresioari buruzko inoizko datu-baserik zabalena jasota dago.

Gure historiaren hainbat alderditan oroimen kolektiboaren garrantzia funtsezkoa da. Euskal Memoriak alde hauek kontatzeko lanari ekin dio.

(Kalaska. 7 / 02 / 2011)

LAS DENUNCIAS POR BEBÉS ROBADOS EN HOSPITALES ASCIENDEN A 40 EN EL PAÍS VASCO

El goteo de nuevos casos de presuntos robos de niños en los hospitales durante el franquismo y los primeros años de la democracia no cesa. En los últimos días, la cuestión ha tomado una dimensión mayor, después de que una asociación de afectados interpusiera una denuncia de 261 casos -entre ellos también vascos- ante la Fiscalía General del Estado. Desde entonces, la representante de este colectivo en Euskadi, la irundarra Flor Díaz, ha recibido «multitud de llamadas y correos» en los que otros ciudadanos vascos denuncian haber sido víctimas del mismo delito. De momento, ha recopilado cuarenta casos: una veintena de ellos en Guipúzcoa, catorce en Vizcaya y siete en Álava, pero «tenemos conocimiento de muchos más», asegura. Ahora, las fiscalías provinciales serán las encargadas de investigar las denuncias.

El Gobierno vasco también quiere tomar cartas en el asunto y, a iniciativa propia, se reunirá mañana con representantes de los afectados en Euskadi. En la cita, que tendrá lugar a mediodía en la sede del Ejecutivo en Lakua, estará presente la consejera de Justicia, Idoia Mendia, y la directora de Derechos Humanos, Inés Ibáñez de Maeztu.

La representante en Euskadi de la asociación nacional de afectados por adopciones irregulares (Anadir) está «contenta» con la llamada del Ejecutivo autónomo «porque demuestra que hay interés». En la cita, Flor Díaz informará de los casos que hasta la fecha han llegado a la agrupación, sin olvidar el de sus dos hermanos, supuestamente también robados. En la mayoría de las situaciones analizadas, el modus operandi se repite: arrebataban los recién nacidos a las madres en la misma sala de partos, les decían que habían muerto y posteriormente los entregaban en adopción a familias pudientes a cambio de dinero. En la trama estarían involucrados «médicos, matronas y funcionarios». Los afectados podrían ser cerca de 300.000 en toda España.


«No saben qué hacer»

En el encuentro de mañana, la asociación aprovechará para solicitar al Gobierno vasco que preste apoyo psicológico a los familiares afectados. «La gente, cuando se entera de lo que le hicieron, lo pasa muy mal. En muchos casos recibimos llamadas de teléfono de personas mayores que no saben qué hacer y se echan a llorar. Es una pena. Yo también sufro porque me recuerda a los dos bebés que le robaron a mi madre», señala Flor Díaz. Fuentes del Departamento vasco de Justicia, señalan que la reunión será «una primera toma de contacto para informarse de primera mano de los casos que se conocen y saber en qué líneas están trabajando». La propia consejera Mendia se ha ofrecido a «atender a estos ciudadanos, a escucharles y a colaborar con la Fiscalía en lo que sea necesario». De hecho, la investigación judicial en Euskadi está punto de comenzar.

Desde el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco confirmaron ayer que serán las fiscalías provinciales quienes se encargarán de las pesquisas. Y lo harán por mandato expreso de la Fiscalía General del Estado, que coordinará su trabajo. Como explica Enrique Vila, abogado de Anadir, finalmente el Ministerio Público «ha aceptado» la denuncia que presentaron a finales de enero, «a pesar de las informaciones que apuntaban en un primer momento a que no iba ha haber investigación».

De hecho, según señala Vila, la Fiscalía General del Estado «no llevará físicamente» las investigaciones, pero remitirá a cada uno de los responsables provinciales las denuncias correspondientes para que inicien las pesquisas en cada uno de los 261 casos presentados. «Los hechos que se estudiarán pueden suponer delitos de suposición de parto, falsedad de documento público y tráfico de niños», precisa el letrado.

(El Correo Español. 8 / 02 / 2011)

lunes, febrero 07, 2011

"LA RUPTURA DE TXIBERTA. LO QUE NO PUDO SER". Entrevista con Eduardo Renobales, historiador y autor de este libro de próxima aparición

“La ruptura de Txiberta. Lo que no pudo ser” es el título del libro escrito por el historiador Eduardo Renobales. Especialista en el estudio del nacionalismo vasco durante la primera mitad del siglo XX, su relación con las dictaduras que asolan España en ese período, la transformación que supone la llegada de la República y el desastre que representan la Guerra Civil, el exilio y el Franquismo. Renobales se adentra en esta ocasión en lo que constituye toda una leyenda en la historia apenas escrita de los vascos.

El libro que se publicará en breve en la editorial Izarren hautsa investiga las reuniones entre dirigentes de formaciones abertzales que tuvieron lugar en el hotel Txiberta (Anglet) en 1973. Era el inicio de lo que se ha venido en llamar “La Transición” y se desarrolló tan en secreto que pocos son los menores de 50 años que tengan ni siquiera idea de aquello ocurrió. Txiberta quedó en leyenda, porque lo que pudo ser allí se frustró.

Eduardo Renobales nos desvela en su libro lo que ocurrió. Lo que pudo ser y no fue. Y nos cuenta un adelanto de su estudio en una entrevista con Izaronews:

P.-¿En base a qué ideas y bajo qué liderazgo se convocan las reuniones de Txiberta?

R.-Las Conversaciones de Txiberta nacen por impulso de Monzón que convence a ETA y al PNV para iniciarlas. Le respaldan el Grupo de Alcaldes que han tenido la misma idea. Básicamente se trataba de presentar una alternativa abertzale unitaria ante el Estado español de la Transición a la que se añadirían en un segundo momento agentes políticos y sociales no abertzales del país. La conocida metáfora de Monzón del tren que llega hasta Maltzaga con unos pasajeros y allí recoge a otros más y todos juntos llegan a Eibar.

P.- Tal vez ¿Monzón era un personaje demasiado ambicioso y despertaba el resquemor de otros líderes?.

R.- Monzón era políticamente un utópico y un soñador; tildarle de ambicioso creo que es no conocerle. Su vida estaba marcada`por la guerra y el exilio, pero tenía un concepto muy claro de cómo se podía impulsar la construcción nacional. Claro que él pensaba en clave nacional y no partidista, no entendía que nadie pusiera los intereses del país por detrás de otros particulares. Eso le perdió. Y sí, había requemor en su contra. Principalmente en el PNV, el partido en el que militó la mayor parte de su vida. La causa era su crítica por las decisiones jelkides en los últimos tiempos con las que no estaba de acuerdo.

P.-Dice la leyenda sobre Txiberta que la mayor parte de quienes allí acudieron lo hicieron con la decisión adoptada. ¿Fue así?

R.- Los actores principales totalmente cierto. El resto de formaciones llegaron en mayor medida sin una postura definitiva y abiertos a lo que se pudiera decidir allí.

P.- También se cuenta que ETA puso condiciones. Para empezar, unidad y no participr en las primeras elecciones de la democracia en España.

R.- Así es. Otros estaban por participar en las elecciones como fuera. Ese fue el problema, posiciones rígidas que se transformaron en numantinas. Algo que ni Monzón en ese momento, ni yo ahora, podemos entender. Buscar un único culpable del no acuerdo es ganas de desviar la atención de lo esencial.

P.- Es cierto que las reuniones, (¿cinco?) ¿se realizaron en la lavandería del hotel?

R.- Las fechas de las reuniones en Txiberta fueron 24, 30 Abril y 12, 14, 17, 23 Mayo del 77. Se desarrollaron en los bajos del hotel, en una zona de servicio.

P.- ¿Porqué se eligió el hotel Txiberta?

R.-Alguien de la gerencia o la dirección era amigo de Monzón, de los que logró la cesión del local, supongo que sin cobrar. Lo cual era muy importante dadas la carencias generales en aquel momento. Además había organizaciones ilegales, clandestinas, en todo caso extranjeras a los ojos del Gobierno francés. Allí tuvieron discrección.

P.-¿Hubo o no hubo pistolas? Según los zurrumurrus que han trascendido Argala puso la pistola enicma de la mesa.

R.- En aquel tiempo no era infrecuente que militantes de ETA circularan armados por Iparralde, según se comenta y es creencia extendida. Parte de los protagonistas me han asegurado la convicción general de que portaban pistolas. Pero nadie me ha asegurado que lo de la pistola en la mesa fuera real y no un argumento dialéctico, que de eso sí se trató. Desde luego nadie se sintió amenazado in situ.

Azkarraga (y otros delegados) me lo ha confirmado, y para mí tiene total credibilidad su palabra. Lo de las amenazas nace más tarde. Me parece que a modo de justificación.

P.- Y ¿que pasaba en los recesos de aquellas reuniones?

Algo muy curioso y que da que pensar. En los recesos todos se quedaban a comer en el hotel. Lo hacían en dos mesas. Los delegados del PNV en una y todos los demás en otra. Es una anécdota elocuente y refleja muy bien lo que ocurrió en Txiberta.

P.-Se tomaron notas, se escribieron actas de aquellas reuniones?

R.-Varias partes tomaron notas. Pero cada uno por su lado. Extrañamente no se confeccionó un acta oficial. Además se hizo una vez concluidas las sesiones, de memoria; con el peligro que ello conlleva. Mirentxu Purroy efectuó labores de secretaria de Monzón en algunos de los encuentros. Ésta, llamémoslo anomalía, dió pie a que se generaran controversias posteriores.

P.-Y después de estudiarlo tanto ¿por qué crees que fracasó aquella propuesta?

R.- Básicamente porque actores como el PNV y las ramas de ETA mantuvieron posturas rígidas en la negociación. Nadie quería dar bazas al oponente a la hora de liderar al mundo nacionalista dentro del País y de cara a la interlocución con Madrid. Analistas consultados creen además que la situación no estaba madura para lograr el acuerdo, a pesar de los esfuerzos de Monzón y Jose Luis Elkoro.

Se trataba de aceptar la Transición sin o con ruptura. A ello se añadía el tema de la amnistía y los presos aún encarcelados. Todos creían que su posición era la más acertada y que los demás cambiarían la suya. Nadie se movió de sus planteamientos iniciales y eso creo que deja en muy mal lugar a los intervinientes. Tanto hablar para no acabar en ninguna parte. Una pena y una desgracia.

Y lo peor es que la situación se ha repetido después. En Txiberta se dió una ruptura dentro del abertzalismo que no ha hecho sino agrandarse con el paso del tiempo.

P.- ¿Estaríamos mejor si no hubiese fracasado?

R.- No me cabe duda. Si se hubiera alcanzado algún acuerdo firme, ETA hubiera desaparecido de inmediato. Sólo calibrar este escenario y no poder haberlo logrado produce una rabia inmensa, por las toneladas de dolor que nos hubieramos ahorrado. Sin duda, no alcanzar acuerdos en Txiberta fue una enorme irresponsabilidad por parte de los presentes. Tampoco hay que ser cándidos y obviar a actores que influyeron desde fuera para malograr la posibilidad de un acuerdo. Cuando este ciclo acabe, y esperemos que sea pronto, habrá que ajustar muchas responsabilidades por cómo se ha actuado en el pasado. Mucha gente tendrá que entonar un mea culpa público.

**Para escribir “La ruptura de Txiberta. Lo que no pudo ser”, el historiador Eduardo Renobales (Zierbena, 1956) mantuvo entrevistas personales con José Luis Elkoro, Valentín Solagaistua, Jon Nicolás, Germán Urbizu, Joseba Azkarraga, Francisco Letamendia, José Félix Azurmendi y Edurne Brouard.

**Renobales ha publicado otros libros como “Santurtzi durante la República y la Guerra Civil” (1998), “ANV, el otro nacionalismo ” (Txalaparta, 2005) y “Jagi-jagi, historia del independentismo vasco”, (Izarren hautsa, 2010)

(Izaro News. 4 / 02 / 2011)

viernes, febrero 04, 2011

UPN DICE QUE YA CUMPLIÓ CON "CONDE DE RODEZNO" Y NO VE OPORTUNO CAMBIAR LA PLACA DE LA CIUDADELA

El equipo municipal de UPN no rectificó ayer ni un ápice respecto a su posición en torno al debate sobre la denominación de la plaza Conde Rodezno, a pesar de que toda la oposición del consistorio y las 4.200 firmas que recogió el colectivo del Autobús de la Memoria le volvieron a demandar su renombre durante la sesión plenaria. Como quien oye llover. Los regionalistas, según quedó de manifiesto en la tarde de ayer, consideran que ya han cumplido el acuerdo plenario en el que se le exigía cambiar la denominación a dicha plaza. Según el teniente alcalde, José Iribas, "el nombre ya no hace referencia al ministro de la etapa de Franco sino que se refiere al título nobiliario propiamente dicho, que viene de la Edad Media, el cual carece de connotación franquista. Nos avala el TAN". En relación a la petición de dignificar el lugar y el tamaño de la placa en recuerdo a los fusilados que se colocó en la ciudadela (pequeña y colocada a una altura que impide leer los nombres,según la oposición), Iribas dejó claro que no cree que "sea el mejor momento para cambiarla". Así englobando los dos aspectos afirmó "no hay ningún acuerdo plenario que acatar a estos respectos porque ya se ha actuado". La oposición también le demandó que acate la orden del pleno de abril de 2009 en la que se acordó colocar en el Ayuntamiento una placa de reconocimiento a los concejales fusilados y se acordó crear una comisión para elaborar un listado de calles, plazas etc. que hacen referencia al franquismo para irlas eliminando. Iribas consideró que crear la comisión "no es conveniente" y respecto a la placa en el consistorio apuntó que "se está a la espera para hacer una conjunta con otras víctimas". Así de tajante y contundente, a pesar de la larga lista de argumentos que se expusieron por parte de la oposición.

Tres mociones

NaBai, PSN y ANV presentaron sendas mociones a este respecto. Las de NaBai y PSN, muy similares entre sí fueron las que se debatieron ya que la de ANV no pasó la urgencia puesto que UPN, PSN y PP siempre bloquean sus propuestas, al margen de qué tema traten.

La moción de los no adscritos era precisamente la que había elaborado el colectivo del Autobús de la Memoria, cuyos representantes estaba previsto que intervinieran en la defensa, pero, al no pasar el tramite, Barcina negó su intervención. La alcaldesa mantuvo su posición a pesar de que el resto de grupos consideró que, al ir las otras mociones en el mismo sentido, era conveniente la intervenciones de quienes promovieron la recogida de firmas por el cambio de nombre. Iñaki Cabasés (NaBai) calificó este hecho de "silenciamiento" y "poco edificante desde el punto de vista democrático".

Finalmente fructificó la propuesta de NaBai, a pesar de que Barcina quiso negar el voto a los ediles de ANV (cruciales para el resultado), alegando que no estaban en sus sillones (estaban entrando a la sala, tras haberse retirado en protesta por lo acontecido con su moción) en el momento de iniciar la votación. La moción aprobada exige que se cumplan los acuerdos ya adoptados en 2009 -renombre de la plaza, colocación de la placa en el consistorio y dar una importancia mayor a la de la ciudadela- y crear una comisión.

(Noticias de Navarra. 4 / 02 / 2011)

jueves, febrero 03, 2011

EL CINE ESPAÑOL Y LA GUERRA CIVIL: APUNTES AL ETERNO DEBATE. LA EQUIDISTANCIA COBARDE Y LA ENDOGAMIA DEL CINE ESPAÑOL

La guerra civil y el cine español es un matrimonio difícil, lleno de celos infantiles y cuernos consentidos. Continuamos esperando como si se tratara de la llegada de un nuevo mesías, esa película definitiva sobre la guerra civil que a la izquierda nos reconforte y nos haga sentir a salvo. Es el eterno debate, la infinita disyuntiva que aparece en cualquier discusión cinematográfica que se precie: cuando Pablo Iglesias me invitó a participar en una charla en torno al hip hop y el cine político, empezamos comentando films como El Odio o Haz lo que debas para terminar discutiendo (aunque no viniera a cuento) el porqué no llegaba la película definitiva de La Guerra Civil Española, esa que huyera de la equidistancia cobarde (Soldados de Salamina), esa que no pintara la contienda como un absurdo conflicto fraticida entre hermanos (La vaquilla), esa que no fuera un panfleto orwelliano que retratara a los militares republicanos como demonios marciales al servicio del maléfico imperio soviético (Tierra y libertad). Una película definitiva que señalara con el dedo y a conciencia quiénes eran los buenos y quiénes los malos, sin ambigüedades ni esa condescendencia patética del socialdemócrata cultureta que nos muestra la guerra como si el estar en posesión de fuertes ideales fuera propio de naciones inmaduras, carentes de rodaje o bagaje democrático. Un film valiente y categórico, que se encuentre alejado de la mirada indulgente que coloca a los republicanos moralmente un escalafón más alto que a los nacionales (puro decoro), pero lo suficientemente cobarde como para no pedir explicaciones (y por tanto condenas para los verdugos) y así hacer como si nada hubiera ocurrido, elevando el conflicto a la categoría de mito barthesiano, más allá del bien y el mal, intangible, inextrapolable al debate político. El último y más que noble intento de arrojar luz sobre esta losa permanente, fue en el último programa de La Tuerka, una verdadera gozaba para los sentidos, comprobar que en televisión a las cosas también se les puede llamar por su nombre. Sirvan estas líneas como aportación al debate a modo de epílogo.

La explicación más convincente al porqué no llega esa película definitiva podemos encontrarla en la naturaleza intrínseca del cine como medio de comunicación de masas. Su principal componente, la espectacularidad que supone la imagen en movimiento, lo condenó inevitablemente al mundo tosco y pueril de los barracones de feria y los circos ambulantes, convertido de forma ineludible en entretenimiento y opio de las clases populares. Ríos de tinta corrieron raudos a analizar y en la mayoría de los casos menospreciar y ningunear, aquella nueva forma de espectáculo que hacía las delicias de un público entregado. La nueva «diversión de idiotas» (George Duhamel) o el llamado teatro de los pobres o «teatro del proletariado» (Jaurés), se iba abriendo camino mientras las elites eruditas acostumbradas a pisar un patio de butacas únicamente para disfrutar de una orquesta filarmónica, de una ópera o de los textos de Sheakspeare, juraban ante dios que no participarían de aquella aberración junto al populacho. A principios del siglo XX, en opinión de las clases opulentas, acudir al cine significaba poco más que lavarse en el río o emborracharse en una taberna portuaria.

Con el paso del tiempo, y de la misma forma que Lorca acercó el teatro a las clases populares sin que éste perdiera un ápice de aquello que lo hacía arte, aparecieron los Griffi, los Eisenstein, los Murnau... para demostrar que, pese a ser un entretenimiento destinado a las multitudes, ello no lo eximía de poder convertirse en el Arte Total: su capacidad de producir imagen y sonido en movimiento y esa disyuntiva aparentemente paradójica (arte de masas) lo erigen y perfilan como el arte dominante. Su totalidad aplastante se sustenta primero en; su capacidad innata de absorber y adaptar otras manifestaciones artísticas (literatura, poesía, fotografía, teatro, música...) y segundo y más importante; en su idoneidad para penetrar en lo más profundo del subconsciente del individuo como ningún otro arte es capaz de hacerlo. Su imitación de la realidad se convierte en la más fiel reproducción de cualquier esfuerzo reconstructor de la memoria. Cada vez que intentamos recordar una persona, un paisaje o una situación dada, generamos mentalmente una serie de signos/imágenes que se suceden, es decir, una secuencia cinematográfica. ¿Dónde vi a esa persona? En Barcelona (evocamos mentalmente Barcelona) ¿en qué barrio? (evocamos las calles del barrio) ¿Iba acompañado de Roberto cuando la vi por última vez? (imágenes de Roberto, plano medio, primer plano de Roberto). De esta forma, cada evocación o reconstrucción memorística «tiene todas las características de las secuencias cinematográficas: encuadres en primer plano, planos generales, insertos, etc».[1] La analogía es clara: tanto el lenguaje como el subconsciente es estructuran en base a una serie de normas y no podemos negar que el cine tiene un lenguaje propio (al menos el clásico). Si Mijail Bajtin nos dijo que el lenguaje, al estar regido por normas es inequívocamente social y por tanto arbitrario, el lenguaje cinematográfico y por extensión el mismo cine, no puede estar exento de dicha arbitrariedad: de ideología.

Esta capacidad única para penetrar en y reproducir el subconsciente, lo convertirá en el medio de comunicación masiva más extendido hasta la entrada en escena de la televisión y por otra parte, en el vehículo ideológico más perfecto ideado jamás. No nos engañemos, desde un punto de vista tecnológico y social, la televisión no es más que la perversión del cine desarrollado. Bajo el prisma de la técnica, la televisión es la perfección, el siguiente paso inevitable del cinematógrafo que cambió los fotogramas por frames y la bovina por señal de video, pues sólo el cine podía desbancar al cine: ¿qué es la televisión si no el cine en casa? El ser humano es inequívocamente social y por tanto voyeaur: el cine es puro voyerismo lúdico normalizado y aceptado socialmente. La cuestión radica en el efecto mágico (¿hipnótico?) que produce la imagen en movimiento, sean películas, vídeo clips musicales, noticiarios o programas basura, efecto todavía no superado ni por ningún otro arte ni por ninguna otra técnica, ni si quiera la realidad virtual a la que tanto hacía mención Baudrillard. Esta posibilidad de reproducción de los esquemas mentales y memorísticos así como su capacidad de penetración en el subconsciente del individuo y por ende (al tratarse de un espectáculo de carácter público) en el subconsciente colectivo, lo convertirán en la fábrica de sueños; sueños por su arte, fábrica por su industria.

Pero el cine (y aquí viene el quiz de la cuestión y la explicación a la no llegada de ese film definitivo) a diferencia de otras manifestaciones culturales, no puede ser ejercido de forma inmediata o de forma altruista (salvo raras excepciones). La producción de una película supone una enorme inversión de tipo económico; electricistas, carpinteros, decoradores, técnicos de imagen, luz y sonido, actores... Mientras que para escribir una novela tan solo es necesaria una máquina de escribir o para pintar un cuadro pinturas y un lienzo, la creación de un film no se encuentra al alcance de cualquiera por mucha voluntad que tenga para ello. Son necesarios ciertos conocimientos mínimos de carácter técnico (al margen y además de los artísticos) indispensables para su composición. Ni si quiera alguien con mucho dinero sería capaz de crear una película por nefasta que fuera sin conocer el funcionamiento de la cámara, de la mezcla de sonido o del proceso de montaje[2]. Por todo ello y dada su naturaleza técnica vinculada a una serie de conocimientos específicos y comerciales, el cine es un arte, una industria, una tecnología y un vehículo ideológico de carácter netamente burgués. Y por el mismo motivo que no encontramos telediarios que avalen las políticas del presidente Chávez, no encontramos películas de la guerra civil que se posiciones claramente y sin ambigüedades del lado de los republicanos, circunstancia acentuada por el hecho lamentable de que perdimos la guerra. El planteamiento es tan sencillo como contundente: ¿esperamos que un millonario (es decir un productor de cine) financie una súper producción en la que se cuestione abiertamente el orden capitalista que tan valientemente cuestionaron los republicanos, comunistas y brigadistas internacionales? Sería pecar de ingenuos. Como mucho tenemos que conformarnos con las lacrimógenas cintas producidas por Querejeta o Roures dirigidas por León de Aranoa o los debates amarillos en La Sexta 2, disfrazados de un patético halo de pluralidad y en dónde los todólogos (los periodistas que saben de todo) celebran una bacanal de mal gusto y trapacerías verbales y las felaciones excelsas se suceden a ritmo vertiginoso y frenético, empezando por la que el ¿moderador? realiza cada noche al presidente del gobierno. Me jugaría un brazo a que en su mesita de noche descansa una foto enmarcada de Zapatero.

Es interesante al respecto analizar las condiciones históricas y económicas en las que se realizaron la mayoría de películas de corte épico en las que los de abajo poseyeron representación, en otras palabras, se hacían con el poder o tomaban las riendas de su destino y eso era algo positivo y bueno, no motivo de cruzada fascista o condescendencia progre. Los títulos son escasos pero representativos: sobra mencionar que Eisenstein no tuvo problemas de financiación para filmar sus épicas superproducciones, tenía a todo un gobierno soviético sufragándole. Lo mismo podríamos decir de Pontecorvo y su obra maestra La batalla de Argel. Una Argelia recién emancipaba, financió al director italiano y no escatimó en gastos, el resultado fue sobrecogedor. Cuando Bertolucci filmó Novecento, el partido comunista italiano se encontraba en posesión de casi un millón de afiliados y era la segunda fuerza política del país: aplicando la lógica mercantilista era obvio que muchos italianos asistirían a su proyección en masa y pagarían la entrada (aunque sólo fuera por afinidad ideológica). Avala este planteamiento que, la que para muchos es la mejor película de la guerra civil, -Sierra de Teruel- se filmara en pleno conflicto, es decir, más de media España abogaba por una revolución social.

El cine es un fiel espejo de lo social, una radiografía certera de la sociedad en que vivimos. ¿Cómo pretendemos una película definitiva en torno a La Guerra Civil Española que huya de cobardes equidistancias cuando todavía a fecha de hoy, las cunetas de este país se encuentran llenan de cadáveres por identificar? ¿No es ingenuo pensar en un film que llame a las cosas por su nombre, identifique a los verdugos y cuestione el maquillaje que supuso la Transición cuando colaboradores y miembros del gobierno de una dictadura fascista hoy reciben homenajes, presiden fundaciones o son altos cargos de una judicatura que se niega a exhumar esas mismas fosas entorpeciendo constantemente la malograda ley de memoria histórica? No podemos pedirle peras al olmo.

El cine de nuevo, se erige como fiel espejo de la realidad y si nuestra realidad es gris, nuestros filmes en torno a la guerra civil no pueden ser rojos, sino grises. La culpa reside en la naturaleza económica de la industria del cine y en la inversión de capital que supone la creación de un film, más si se trata de un film bélico que represente una época pasada concreta. Para escribir un libro o una canción no hace falta millones de euros, por eso tenemos libros rojos y canciones rojas. Por tanto mientras la sociedad no sufra ciertas transformaciones (sea la acentuación del conflicto de clases, sea un ascenso considerable de la izquierda transformadora, sea una subversión total del orden existente) tendremos que conformarnos con esa visión vomitiva, condescendiente y conciliadora de La Guerra Civil Española en nuestras pantallas, véase la payasada (en el sentido despectivo y no circense, yo amo el mundo del circo y su decadencia sublime) de David Trueba Soldados de salamina.

No podría concluir este escrito sin arrojar unas cuantas preguntas retóricas al aire: ¿Cómo es posible que a fecha de hoy ningún film español muestre la construcción del Valle de los Caídos, con sus muertes, sus fugas y sus miserias? ¿Por qué no una película que nos enseñe la recreación de La batalla de Madrid? ¿O la batalla del Ebro? ¿El bombardeo sobre Gernika? ¿La Columna Lincoln? (por cierto la primera división militar de la historia en la que oficiales negros comandaron a tropas blancas). La Guerra Civil Española ofrece un bagaje literario y humano excepcional para ser trasladado al cine, un sinfín de historias extraordinarias, un cúmulo de acontecimientos perfectos para el cine épico y de masas. La cuestión no radica en que nuestros directores se encuentren atados de manos por una sociedad, un gobierno o una judicatura reaccionaria que aboga por una visión conciliadora sino que sencillamente, David Trueba cree firmemente en esa visión conciliadora y desideologizada. Cuando un periodista de la BBC preguntó a Noam Chomsky cómo puede saber si los periodistas en los grandes medios nos autocensuramos, Chomsky respondió: yo no digo que usted se autocensure, lo que yo digo es que si usted pensara de otra forma, no estaría sentado donde está sentado. Con el cine español sucede lo mismo: por esa misma razón que argumenta Chomsky, directores valientes pagaron con el ostracismo su valentía política o artística (Eloy de la Iglesia o Iván Zulueta respectivamente) en ocasiones también con la cárcel y el exilio (Fernando Ruiz Vergara, director de Rocío). Por ese mismo motivo, David Trueba recibirá subvención para su próximo panfleto sociata y así, sin darnos cuenta o mirando para otra parte, la endogamia del cine español continuará su curso inevitable hacia el abismo más chabacano y pérfido (Gente pez, Carne de Neón, Yo soy la Juani...).

Tampoco podría despedir estas líneas sin mencionar el ataque de ira que sufrí entre espasmos y convulsiones violentas, al descubrir que el siempre brillante Cotarelo, cometía la herejía de cuestionar en el plató de La Tuerka el cine de Don Luis García Berlanga. La visión berlanguiana de nuestra guerra civil no fue acertada cierto, pero por su visión conciliadora y equidistante no por el hecho de frivolizar la guerra. En la vida casi cualquier aspecto es politizable, en el arte y por tanto en el cine, todo es frivolizable. Decía Woody Allen que la grandeza de Chaplin residía es su capacidad para hacerte reír cuando frivolizaba con algo tan terrible como el hambre, cuando por ejemplo el bueno de Charlot se sentaba en la mesa y se disponía a comer con cuchillo y tenedor y evidentes modales aristocráticos, una suela de zapato en plena Gran depresión. La frivolidad en ocasiones puede ser una poderosa herramienta de denuncia, y esto también apunta al resto de excelentes contertulios (como viene siendo habitual en La Tuerka) pues me pareció observar que coincidían en identificar frivolidad con visión conciliadora. Por otra parte señor Cotarelo, colocar a Bardem por encima de Berlanga es arriesgado, quizá así lo sea para un politólogo, pero no para un cinéfilo o un crítico cinematográfico. La grandeza de Berlanga reside en su versatilidad, con la comedia puede llegar al ama de casa no cultivada o al último aprendiz de la cadena de producción, con su trasfondo llega al intelectual más cultivado, y ese esperpento aparentemente frívolo, se convierte en una denuncia inteligente, tanto como para sortear la censura de los cafres franquistas que ni si quiera se percataban de ella. Crear films que le encanten a una persona completamente analfabeta como mi abuela (El Verdugo, Bienvenido Mister Marshall, Plácido, Los jueves milagro...) y que a su vez le encanten a mi profesor de cine apareciendo en todos los libros de teoría, estética e historia cinematográfica española, no está a la altura de cualquiera, no a la altura de Bardem, con todo el aprecio que le tengo al director madrileño. La grandeza de Berlanga es difícilmente mesurable dada su naturaleza paradójica: arte inteligente y/pero (para algunos apocalípticos según Eco) de masas. El mundo del cine está lleno de buenas intenciones militantes y de ejemplos paradigmáticos (Buñuel, Godard, Rocha...), pero muy pocos consiguen combinar conceptos tan dispares como vanguardia intelectual y masas, muy pocos deslumbran y saben llegar a la mente del intelectual y a su vez conquistar el corazón del populacho, el círculo de los elegidos: Chaplin, Eisenstein, Patricio Guzman, Fernando Solanas, Pontecorvo, el Buñuel de Los olvidados, Bertolucci, Rosellini, De Sica... Y Berlanga, no quepa ninguna duda. Si hasta creó un género: lo berlanguiano. Nadie como él supo plasmar esa España negra y de pandereta de la que hablaba Machado.

Como estudiante de comunicación audiovisual, alguna vez he soñado con verme recogiendo un oscar a la mejor película, agradeciendo el premio con el puño el alto a mis padres, a mi novia y a todo el equipo tan maravilloso que ha hecho posible esta película, una súper producción al estilo Salvar al soldado Ryan ambientada en La batalla de Madrid, batalla que además ganamos los buenos. Como bien apunta el presentador de La Tuerka en su esperado libro en torno al cine como creador incontestable de imaginarios políticos, la visión que tenemos de La Segunda Guerra Mundial, se encuentra condicionada por y es la que hemos visto en el cine, con nuestra guerra civil sucede parecido. Tanto es así que algún joven de la E.S.O. no muy dado a los libros de historia, pudiera pensar que La Guerra Civil Española fue una guerra de guerrillas con cuatro trincheras en la que no hubo combates aéreos, bombardeos sobre ciudades, artillería pesada y grandes desplazamientos de tropas; cuatro tiros en un descampado, eso es lo que nos ha enseñado el cine español de nuestra guerra.

Pero el cine sueños son, como decía Luis Eduardo Aute. Mientras tanto el cine español se reduce a lo que descerrajó de forma incontestable mi compañero de armas en La Tuerka rap: una historia de las 13 rosas a la que de forma vil usurparon lo de ROJAS. Malos tiempos para la fábrica de sueños.



[1] Pier Paolo Pasolini Cine de poesía contra cine de prosa Barcelona, Anagrama

[2] Sin contar con las excentricidades de Andy Warhol y su «cine», como grabar a un amigo durante 8 horas mientras duerme. Sinceramente, no me extraña que lo asesinaran.

PD: Imperdonablemente todavía no he visto Balada triste de trompeta, prometo lapidarla o ensalzarla inmediatamente.

(Kaos en la Red. 30 / 01 / 2011)

miércoles, febrero 02, 2011

MOCION DE LA INICIATIVA "AUTOBUS DE LA MEMORIA"

ANTECEDENTES

Los colectivos, asociaciones y personas que participamos en la iniciativa del “autobús de la memoria”, con años de trabajo en tareas de recuperación de la memoria histórica, de
la guerra civil y la represión franquista, y preocupados por el tratamiento que el ayuntamiento de Pamplona-Iruñea ha dado a la plaza actualmente denominada Conde de Rodezno, presentamos esta moción, avalada por 4244 firmas, para que Políticos y militares implicados con el fascismo y la violación de derechos humanos no pueden tener ningún lugar de reconocimiento público en nuestra ciudad. Mantenerlos en estos lugares de honor supone privarles del rechazo social que se merecen, así como una prolongación en el tiempo de sus crímenes y del dolor de sus víctimas y familiares.

En su día, el Pleno de este Ayuntamiento aprobó una moción con los votos de NaBai, PSN y ANV, para que se eliminara la denominación de Conde de Rodezno en cumplimiento a la Ley de Símbolos de 2003
. No se tuvo en cuenta la mayoría municipal y la plaza sigue con el nombre de Conde de Rodezno. Se procedió a la sustitución de las placas por otras, pero conservando el nombre de Conde de Rodezno, aunque con un cambio. Si antes el nombre Conde de Rodezno iba acompañado del recordatorio al ministro franquista Tomás Domínguez de Arévalo (político 1882-1952), ahora la leyenda de la placa viene referida al título nobiliario creado en 1790, una estrategia que Alcaldía se sacó de la manga para no retirar la vieja denominación.

Los grupos de la oposición (NaBai, PSN y ANV) presentaron recursos ante el Tribunal Administrativo de Navarra por esta actuación de Yolanda Barcina. Consideraban que se había producido un “fraude de ley”. Sin embargo, el Tribunal Administrativo de Navarra (TAN) avaló la denominación de la plaza C
onde de Rodezno, afirmando que la decisión de Alcaldía no pretendía mantener el homenaje al franquismo.

A pesar de todo ello, seguimos pensando que aquella actuación, aunque aparentemente se ajustaba a la legalidad, en el fondo perseguía s
eguir homenajeando al ministro franquista, y por lo tanto, supone un insulto a la ciudadanía.

CONSIDERANDO

1. Que no solamente la mayoría en este ayuntamiento, sino la mayoría social, y muestra de ello son las firmas que avalan esta moción, rechaza el régimen franquista y es favorable a la eliminación de toda la simbología franquista de la ciudad y en concreto de la denominación Conde de Rodezno.

2. Que criminales de guerra, entre ellos Tomás Domínguez Arévalo, Conde de Rodezno, que se
alzaron en armas contra el Gobierno democrático de la II República y que sembraron Navarra de muerte y destrucción, siguen teniendo presencia en nuestros espacios públicos.

3. Que la oposición de este Ayuntamiento solicitó el cambio de nombre para la plaza, y la alcaldesa, Yolanda Barcina, nos recordó que la competencia es de Alcaldía y no de pleno, pero que haciendo uso de ella cumpliría la ley: “Cumpliremos la ley, retirando la simbología franquista de esta plaza. Revocaremos la decisión del Ayuntamiento, que el mismo año de la muerte de Tomás Domínguez Arévalo, Conde de Rodezno, en 1952, decidió poner su nombre a esta plaza, manteniendo el nombre de Conde Rodezno a título genérico, como título nobiliario
”, dijo.

La treta fue tan burda que, además de producir vergüenza ajena, la consideramos un insulto a la memoria de los represaliados por el franquismo. Y lo que es peor, al transformarlo en un nombre genérico, se sigue homenajeando a Tomás Domínguez Arévalo, y junto a él a todos los Condes de Rodezno.

4. Que a pesar del aval que el TAN dio a la decisión de Alcaldía y de lo que decidan unos u otros jueces, los movimientos sociales tenemos derecho a estar presentes en este debate, y exigir el cambio de nombre de la plaza, no solamente por imperativo legal, sino también, y sobre todo, por ser una demanda social mayoritaria.

5. La trayectoria de este personaje: “El ministro de la justicia al revés”, ya que de hecho, se calificaba de “rebelión” la defensa de la legalidad republicana frente al golpe de estado militar.

En su mandato se restauró la pena de muerte, y se echaron por tierra todos los avances en materia religiosa y de igualdad entre hombres y mujeres, derogó la ley de matrimonios civiles, paralizó la ley del divorcio, etc.

También se distingue su periodo en el Ministerio de Justicia por su labor en la explotación laboral, organizando el trabajo esclavo de miles de presos y presas durante la guerra y la posguerra.

Tomás Domínguez Arévalo, un político profundamente antidemocrático, responsable y cómplice del exterminio político, cómplice de miles de asesinatos y ejecuciones, y de la firma, como Ministro de Justicia, de decenas de miles de penas de muerte.

Estuvo al corriente de la primera intentona golpista de Sanjurjo. Posteriormente, tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, también impulsa la organización paramilitar del carlismo, para la cual se crea una red de tráfico clandestino de armas desde diferentes puntos de Europa. Siendo la intervención del Conde de Rodezno fundamental para la definitiva participación del requeté en el golpe militar del 18 de julio.

6. Que el mismo año de la muerte de Tomás Domínguez Arévalo, “Conde de Rodezno”, en 1952, el Ayuntamiento de Pamplona-Iruñea decide poner su nombre a esta plaza: “así llamada para perpetuo reconocimiento de los servicios prestados a la religión, a la patria y a Navarra por Tomás Domínguez Arévalo”.

Tanto por la biografía del personaje como por la intencionalidad manifestada por el propio Ayuntamiento y las fechas en las que se adopta la resolución, podemos asegurar, sin margen alguno para la duda, que nos encontramos ante uno de los símbolos propios del régimen franquista, que quedan sujetos a lo que establece la disposición transitoria única de la Ley de Símbolos de Navarra: “En el plazo de un año desde que la entrada en vigor de esta ley Foral, las autoridades en ellas referidas procederán a la retirada y sustitución de la simbología propia del régimen franquista…”

Por todo ello, solicitamos que, tomando en consideración lo aquí expuesto, se rectifique y se asuman los acuerdos que a continuación se detallan.

“SE ACUERDA:

1º.- La retirada del nombre a la Plaza Conde de Rodezno. Seguir empeñados en mantener un lugar de homenaje público a este personaje siniestro, es una clara apología del fascismo. Creemos que es necesario, y también un ejercicio de salud democrática, eliminar de estos lugares a las personas distinguidas por su impulso e implicación en tareas de exterminio político.

2º.- La creación de una comisión, integrada por representantes de los grupos municipales y de las asociaciones que trabajamos por la recuperación de la memoria, para consensuar el cambio de denominación de la plaza. Por nuestra parte proponemos, como lo hemos explicado en la campaña de recogida de firmas, el nombre de “Plaza de la Fuga del Fuerte / Ezkabako Ihesaldia”, por lo que supone:

Como reconocimiento hacia aquellas personas que habitaron uno de los edificios más siniestros de la geografía navarra, el Fuerte de San Cristóbal, muchas de las cuales protagonizaron la mayor fuga de las cárceles franquistas, y, por lo tanto, un homenaje a quienes lo arriesgaron todo por conseguir la libertad.

Es también un homenaje a las familias de los presos del fuerte de San Cristóbal.

Conlleva un reconocimiento público a personas de muy diferentes ideologías, un reflejo de la pluralidad de la memoria antifascista, compartida desde posiciones tan diversas como el liberalismo democrático, el republicanismo, el socialismo, el comunismo, el anarquismo o el nacionalismo. No se trata de una adhesión a una ideología concreta, sino de un reflejo de la pluralidad del antifascismo.

Aspira a servir, a partir de esa denominación, como un lugar de la memoria del sufrimiento de las víctimas de la represión y los horrores de la guerra, de manera que este conocimiento sea una herramienta que ayude a que no vuelvan a repetirse esos horrores.

Este cambio de denominación supone una recuperación social y democrática del espacio urbano, no sólo de cara al pasado sino de cara al presente y al futuro. La plaza de la Fuga de Ezkaba es, sobre todo, una plaza para la libertad, para la justicia social y para el respeto de los derechos humanos.

3º.- La decisión a la que pueda llegar esta comisión sobre el cambio de nombre de la plaza tenga carácter ejecutivo y vinculante para todos los órganos municipales, avanzando en el cumplimiento de la ley, para que se aborde la tarea de elaborar un listado de placas, calles, plazas y diferentes lugares, que hacen referencia al franquismo, y proceder a la supresión de todo este tipo de simbología.

A MODO DE CONCLUSIÓN

No podemos mirar la historia más reciente como si nada hubiera pasado, reclamamos de los representantes institucionales la asunción de estos acuerdos como un derecho que tienen las víctimas de la guerra y la represión: el derecho a la Verdad, Justicia y Reparación.

Por ello, creemos conveniente reutilizar ese espacio hasta ahora dedicado a enaltecer a golpistas y criminales de guerra, y destinarlo al homenaje público de quienes sufrieron esos horrores. El ocultamiento de la memoria de los vencidos y el mantenimiento de la de los vencedores, identifica con estos a quien a sí actúa.

LA CAUSA 182/36: HISTÓRIA DE UN "PASEO"

Todo parte de un gesto valiente y muy poco habitual. Un padre denuncia la muerte de su hijo en la vorágine infernal de los primeros meses de la guerra civil. Así arranca la causa 182/36, un turbador viaje a las entrañas de los funestos ‘paseos’, aquellas expediciones a la caza del enemigo que solían acabar con un cadáver (o varios) en una cuneta.

El documento, rescatado del Archivo Militar de Ferrol por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), tiene un valor testimonial impactante. Permite reconstruir paso a paso uno de aquellos ‘paseos’, desde que se fragua hasta el desenlace. También refleja el particular sentido de la justicia de aquellos tiempos trágicos. El relato tiene tintes surrealistas y kafkianos. Sería hasta tragicómico si no incluyera a un joven de 19 años con dos tiros en la cabeza.

Un padre valiente

El día 8 de noviembre de 1936 un hombre de 61 años se presenta ante la Guardia Civil de Ponferrada para denunciar “la desaparición y probable muerte violenta de su hijo”. Según su testimonio, recogido en un atestado que se incluye en la causa 182/36, tiene noticias de que el joven fue sacado esa noche de su casa en Camponaraya, donde vivía desde hace dos años con sus primos para aprender el oficio de herrero.

La denuncia, muy poco habitual en una época en la que el terror era cotidiano y solía quedar impune, desató una investigación que reconstruye paso a paso lo que ocurrió aquella noche con los testimonios de muchos testigos.

Todo parte de un error

El desencadenante del drama fue un error. A lo largo del día 7 se extendió la noticia -falsa- de que las tropas nacionales habían tomado Madrid. Un grupo de vecinos del municipio de Priaranza decidió celebrarlo, primero en Ponferrada y después en Camponaraya.

En esta localidad entraron a un bar en busca de coñac para seguir la fiesta. Allí, “entre una gran concurrencia”, según recoge el informe del juez instructor de la causa, estaba el joven de 19 años que esa misma noche se convertiría en víctima. “En un ambiente de armonía y contento, se estuvo bebiendo y cantando en un principio”, prosigue el relato judicial de los hechos. Pero súbitamente se activó el mecanismo de la tragedia.

Alguien lanzó un ‘viva España’. Según los testimonios recogidos en la causa, el joven aprendiz de herrero habría respondido algo así como “viva y viva Rusia también”. El grupo se lo tomó como la peor afrenta. El dueño del bar, para evitar problemas, pidió a dos clientes que se llevaran al chico a su casa.

Los falangistas y sus acompañantes no lo olvidaron. Según relata el informe del instructor, uno de los integrantes del grupo, pedáneo de su pueblo, “propuso entonces ir por él para matarlo”. Otros, liderados por un jefe de Falange, defendían “que se le diera una paliza simplemente”.

En principio, pareció imponerse esta segunda opción. Fueron a su casa, le golpearon y le dejaron tendido en la cama. Pero el pedáneo no se quedó conforme. Insistió en que “aquel castigo no era suficiente”, recoge el documento judicial. El falangista siguió rechazándolo y propuso que lo llevaran al cuartel de Ponferrada. Su compañero “pareció aceptar”. Subieron a buscarlo, lo metieron en una camioneta y el grupo tomó rumbo a Ponferrada.

Al llegar a la plaza de Lazúrtegui, el conductor, que iba acompañado por el pedáneo en la cabina, tomó rumbo a Toreno en lugar de dirigirse al cuartel. El falangista trató de disuadirlo a través de otro de sus compañeros, pero el pedáneo insistió en que seguían adelante bajo su responsabilidad.

La camioneta se detuvo apenas rebasado el kilómetro cinco de la carretera, en San Andrés de Montejos. Allí bajaron al joven y el pedáneo ordenó a uno de sus acompañantes, un chaval también de 19 años, “que lo matase con su revólver”, según relata el informe del instructor. El chico se resistió en un principio, pero acabó accediendo.

Tal y como da por probado el juez, el pedáneo sujetó al aprendiz de herrero y su joven acompañante, que admitió los hechos en su declaración, “le hizo tres disparos en la cabeza”. Según la autopsia, cuyo informe se incluye en la causa 182/36, acertó con dos. Uno era mortal de necesidad. Después, la camioneta arrancó y regresaron a sus casas.

Con el alba apareció el cuerpo. Vecinos de San Andrés lo enterraron en el mismo lugar en el que cayó muerto. En el transcurso de la investigación, el juez decretó que fuera desenterrado y posteriormente sepultado en el cementerio del pueblo, un antecedente ‘sui generis’ de las exhumaciones que ahora se están realizando.

El consejo de guerra

El último acto redondea el drama. Después de las investigaciones, el 18 de diciembre se celebra en Ponferrada un consejo de guerra para juzgar al pedáneo y al joven que, según su propio testimonio, disparó. Se les acusa de un delito de rebelión militar. La sentencia da por probados los hechos, pero su interpretación refleja los códigos que regían aquel momento terrible.

El tribunal, constituido por militares, califica a los acusados como “personas de un gran sentimiento patriótico y acendrado amor a España”. En cambio, de la víctima dice que “a más de sus malísimos antecedentes, era un destacado marxista, opuesto al glorioso movimiento Nacional español”.

La sentencia considera probado que el pedáneo “ propuso la necesidad de eliminar a este sujeto, por su antiespañolismo”. Tras ir a buscarlo, prosigue el particular relato del tribunal, “le invitaron a salir de su casa a lo que accedió”.

En el kilómetro cinco de la carretera a Toreno, siempre según la sentencia, el joven acusado le dio “tres disparos”, mientras el otro “le sujetaba”. Algo que, añade el tribunal, “verificaron en atención a las actuales circunstancias por las que atraviesa España y por la provocación evidentemente patentizada en autos de que fueron objeto los procesados y principalmente por la ofensa a la Patria verificada por el interfecto”. La víctima, continúa el relato judicial, “además, de sus malos antecedentes era persona de sentimientos antipatrióticos y de gran peligrosidad social”.

La sentencia asume que “los hechos relatados son constitutivos en cuanto a la material ejecución de los mismos, de un delito de rebelión militar”. Pero asegura que a los acusados les exime que “esta situación de necesidad fue provocada intencionadamente” por el joven, “que no solamente injurió a España, sino que por su deseo y manifestación hecha hubiera querido someterla a las hordas marxistas”. Con este argumento, el tribunal concluye que “es de estimar que el mal causado es menor que el que se proponía el agredido”.

En definitiva, “debemos absolver y absolvemos a los procesados”. Así acabó el intento de un padre de buscar justicia en un momento en el que esta perdía también su propia guerra. Al menos, su gesto valiente ha permitido rescatar el testimonio de un drama que se repitió con terrible frecuencia en aquellos tiempos crueles.

(Crónica de León. 1 / 2 / 2011)

martes, febrero 01, 2011

4.200 FIRMAS PARA RENOMBRAR LA PLAZA "CONDE DE RODEZNO"

Los colectivos impulsores del Autobús de la Memoria anunciaron ayer en una rueda de prensa que han reunido más de 4.200 firmas que apoyan el cambio de nombre para la plaza Conde de Rodezno y que van a presentar una moción en el Ayuntamiento de Pamplona para solicitar que dicha plaza pase a denominarse plaza de la Fuga del Fuerte de Ezkaba-Ezkabako Ihesaldia.

Carlos Otxoa, en representación de Autobús de la Memoria (integrado por las asociaciones relacionadas con la memoria histórica Ahaztuak 1936-1937, Asociación Pueblo de las Viudas Sartaguda, Eguzki Bideoak, La Hormiga Atómica Liburuak, Memoriaren Bideak, Psicólogos sin Fronteras, Sanfermines 1978 Gogoan y Txinparta), expresó que su moción propone, en primer lugar "la retirada del nombre de la Plaza Conde de Rodezno, pero esta vez de verdad", en referencia a la modificación que se vio obligada a realizar Yolanda Barcina en 2009, cuando la oposición en bloque votó por tomar tal medida, pero la alcaldesa, que ostenta la potestad de modificar los nombres de los espacios públicos, optó por cambiarlo de plaza Conde de Rodezno, (con la palabra político debajo del nombre) a plaza Conde de Rodezno, (con las palabras título nobiliario).

Este hecho fue calificado como "fraude de ley", por parte de Carlos Otxoa, quien explicó que su moción alberga la creación de una comisión, formada por los grupos municipales y las asociaciones de memoria histórica, para "consensuar el nombre de la plaza y elaborar un listado de toda la simbología franquista que se mantiene en Pamplona".

Sobre el nombre que proponen, plaza de la Fuga del fuerte de Ezkaba-Ezkabako, Otxoa defendió que con él quieren realizar un "reconocimiento hacia los presos fugados del fuerte", del que hace ya 73 años, 795 represaliados protagonizaron una histórica fuga, que acabó con 585 capturados, 207 asesinados y, tan sólo, 3 fugados con éxito. Y, en segundo término, Carlos Otxoa expresó que esta iniciativa quiere "reconocer la pluralidad de la memoria antifascista", ya que, añadió Otxoa, "los presos del fuerte eran de diferentes ideologías".

Ana Barrena, que junto a Fernando Mendiola, Pilar Beaumont, Ramón Contreras y Sergio Biurrun, acompañó a Carlos Otxoa en la rueda de prensa que tuvo lugar en la librería La hormiga atómica, comunicó que la moción se debatirá en el Consistorio pamplonés el próximo 3 de febrero y anunció que han convocado una concentración en la plaza del Ayuntamiento a las 19 horas de ese mismo día, momento en que el pleno debatirá la propuesta con, esperan, la presencia de Autobús de la Memoria, que solicitará personarse en el pleno para explicar la moción que defienden.

Conocer la verdad "El personaje conde de Rodezno es bastante desconocido, pero fue el ministro de Justicia en el primer gobierno de Franco y firmó más de 50.000 penas de muerte", afirmó Ana Barrena. "La historia reciente no se puede dejar como si no hubiera pasado nada", expresó Carlos Otxoa, que reflejó que constantemente les acusan de "remover el pasado por venganza", a los que contestan que ese planteamiento "nos parece el del vencedor, el de los responsables de la represión franquista".

(Noticias de Navarra. 1 / 02 / 2011)

UNA MOCIÓN PIDE CAMBIAR EL NOMBRE DE LA PLAZA "CONDE DE RODEZNO"

La iniciativa Autobús de la Memoria registró ayer una moción en el Ayuntamiento de Iruñea, junto con 4.200 firmas, con la que pide el cambio de nombre de la plaza Conde de Rodezno, por considerarlo «enaltecimiento del régimen franquista». Según explicó Carlos Otxoa, uno de los portavoces del Autobús de la Memoria, las firmas demuestran «la necesidad de volver a insistir ante las instituciones con una moción que ya presentaron al Consistorio en marzo de 2009».

Tras un pleno en el que NaBai, PSN y la izquierda abertzale unieron sus votos para aprobar la retirada del nombre del Conde de Rodezno a dicha plaza, la alcaldesa emitió una resolución en la que retiraba la referencia concreta al séptimo titular de dicho condado ¯Tomás Domínguez Arévalo, ministro de Justicia durante el primer gobierno franquista¯; no obstante, la alcaldesa volvió a dedicar la plaza al mismo personaje en 1952 ¯año en que finalizó su etapa política». El Tribunal Administrativo de Nafarroa consideró «suficiente» retirar la referencia personal y dejar con la referencia al título nobiliario.

Aunque los grupos municipales recurrieran esta decisión y los tribunales dieron la razón a la Alcaldía, a juicio del Autobús de la Memoria el nombre sigue «representando el franquismo y ningún político ni militar implicado en la violación de derechos humanos debe tener reconocimiento en un espacio público».

Con la moción, que se discutirá en el pleno municipal del 3 de febrero, se pretende que los partidos que en su momento la apoyaron se «ratifiquen en esa decisión» y que la alcaldesa «rectifique sin trampas y que tenga un detalle con su base social y con la ciudad», reivindicó Otxoa.

También solicitan la creación de una comisión para «consensuar un nombre» y avanzaron su propuesta: Plaza Fuga del Fuerte o Ezkabako Ihesaldia Plaza, en referencia a la fuga de la prisión de San Cristobal en 1938.

(Gara. 1 / 02 / 2011)

RODEZNO KONDEAREN PLAZARI IZENA ALDATZEKO, 4.200 SINADURA JASO DIRA

Memoriaren Autobusa ekimenak 4.200 sinadura jaso ditu Iruñeko Rodezno kondearen plazari izena aldatzeko. Iruñeko Udalean mozio bat aurkeztu dute, eta otsailaren 3an eztabaidatuko dute udal batzarrean. Izen horrek «Francoren erregimena goraipatzen» duela adierazi dute ekimenaren arduradunek.

Memoriaren Autobusa ekimenak 2009an mozio bat aurkeztu zuen, eta PSN eta NaBai udal taldeen babesa jaso zuen. Baina Yolanda Barcina Iruñeko alkateak mozioa ez zuen onartu, eta izena aldatu beharrean esan zuen Rodezno frankismo garaiko ministroa izan zela baina gero Rodezno kondea bihurtu zela. Memoriaren Autobusak izena guztiz aldatzea proposatzen du. Gainera, sinadurekin gizartearen nahia erakutsi dutela agertu du.

Izena aldatzeko orduan udal taldeekin bilerak egitea proposatu du ekimenak. Hala ere, «Gotorlekuko Ihesaldiaren plaza» deitzeko proposamena egin du herri ekimenak.

(Berria. 2011 / 02 / 01)